La interacción social es un pilar fundamental para el bienestar de los adultos mayores, una realidad que se hizo aún más patente ante eventos globales como la expansión del COVID-19, donde la ruptura de la interacción social representó un problema potente para esta población.
Estrategias para Mantener el Contacto y Ofrecer Apoyo
Incluso en situaciones de aislamiento, existen diversas formas de aproximación que pueden practicarse para asegurar el bienestar de los adultos mayores.
Proactividad y Apoyo Comunitario
Es crucial fijarse en quienes viven solos, ya que en nuestra comunidad cercana puede haber adultos mayores que antes no conocíamos y que ahora necesitan visibilización. Ese apoyo puede ser tan sencillo como establecer un contacto inicial con ellos. En el caso de los vecinos, la comunicación puede ser a través de la puerta, por el antejardín, o desde el pasillo exterior en edificios, e incluso llamando por citófono. Este contacto inicial será clave para poder potenciar una ayuda mayor.
Además, en el caso de las personas mayores que trabajan, la mayoría en empleos precarios, es esencial buscar mecanismos de apoyo. El llamado a la comunidad es a organizarse, armar colectas, cajas de mercadería, artículos de aseo, medicamentos, etc. En el fondo, generar fondos económicos en comunidad, que sean pequeños y al alcance de todos, pero que en estos momentos para esas personas que se quedaron sin ingreso van a ser un apoyo clave por una larga temporada. En muchos países, como Chile, la mayoría de las personas mayores que trabajan lo hacen por cuenta propia, sin contrato y, al estar jubilados, no pueden acceder al seguro de cesantía.

Fomentando Conversaciones Profundas y Empáticas
Es importante conversar con los adultos mayores sobre el exceso de información. Hay una carga fuerte de noticias y muchas están en desarrollo, lo que puede generar confusión. Es bueno que alguien les recomiende ver solamente información en determinadas horas, o solo la que proviene desde vías oficiales, o fomentar el consumo de radio para informarse, ya que estimula más la actividad cognitiva que la televisión.
También es vital tener una conversación profunda, más allá de los saludos superficiales. Hay que ahondar en si están sintiendo miedo o angustia, o si están teniendo problemas para dormir. Ellos están experimentando sentimientos difíciles con esta situación, y tenemos que darle cabida a esos sentimientos. Probablemente, para muchos de ellos este diálogo será la única ocasión en la que van a hablar de esto. En el caso de los hombres, este tipo de conversación puede ser más difícil debido a roles que tradicionalmente no están relacionados con la comunicación de las emociones. Cuando les cuesta hablar de sus sentimientos, se sugiere no preguntarles directamente.
Afrontar la soledad y el aislamiento en la vejez. Jesús Escobar.
Comprender y Adaptarse al Proceso de Envejecimiento
A medida que nuestros padres y madres envejecen, las relaciones familiares también cambian. Empiezan a necesitar más ayuda, aparecen nuevas preocupaciones y, en ocasiones, surgen conflictos derivados de la incomprensión o del desconocimiento de esta etapa vital.
Cambios en la Dinámica Familiar
Las personas mayores experimentan cambios físicos, cognitivos y sociales que pueden hacerlas sentir menos útiles o que no se las valora. La jubilación, por ejemplo, puede generar sentimientos de tristeza o inutilidad en algunas personas. La mayoría de las discusiones surgen por la falta de comprensión de esta etapa vital. A veces olvidamos la cantidad de cambios que viven en poco tiempo y de manera simultánea.
- Físicos: Limitaciones de movilidad, salud.
- Cognitivos: Problemas de memoria, atención.
- Sociales: Pérdida de roles, reducción de la red social.
- Emocionales: Ansiedad, tristeza, frustración.
Promoción de la Actividad y el Bienestar
Lamentablemente, el sedentarismo es muy común en la vejez, lo que perjudica tanto a nivel físico como emocional. Actividades como caminar durante unos minutos, subir o bajar escaleras o realizar ejercicios para estimular su mente pueden ser buenas opciones. Es recomendable que cuenten con supervisión mientras realizan las actividades.
Si observamos que nuestro familiar presenta cualquier limitación, ya sea física, cognitiva o emocional, lo más conveniente es acudir a la consulta médica. Si se trata de una limitación física, se puede recomendar el uso de andadores, sillas de ruedas, muletas u otras adaptaciones en el hogar. Es importante tener claro que necesitar ayuda de una persona para cuidar de nuestros mayores no significa quererlos menos. Nuestro familiar mayor puede vivirlo como una pérdida de independencia, por lo que el acompañamiento familiar durante los primeros días reduce el impacto emocional y facilita la adaptación.
Tratar a las personas mayores con respeto, comprensión y apoyo es una forma de cuidar su salud y su dignidad. No hay que olvidarse de ponerse en su lugar y animarlos a que sigan moviéndose, relacionándose con otras personas y estimulando su mente.
El Crucial Papel de las Relaciones Sociales
Fomentar las relaciones sociales en personas mayores es fundamental para su bienestar.
Beneficios de la Interacción Social
Las relaciones sociales en esta etapa vital ayudan a que las personas sean más independientes, resolutivas y que puedan mejorar sus capacidades cognitivas. Las relaciones familiares son fundamentales, ya que proporcionan apoyo emocional, compañía y un sentido de pertenencia. Contar con el apoyo, amor y respeto de la familia aporta muchísima seguridad a la persona mayor, pues hace que se sienta muy protegida.
No obstante, hay que entender que con el envejecimiento es común que algunos familiares, e incluso el cónyuge, fallezcan, lo cual puede llevar a la pérdida de conexiones sociales esenciales.
Diversas Vías para la Conexión Social
Las amistades también juegan un papel crucial en la vida social de las personas mayores. Pueden ser amigos de toda la vida con los que compartir recuerdos y confidencias, pero también pueden ser nuevos conocidos, compañeros de actividades o vecinos.
Las personas mayores pueden participar en diversas actividades sociales o de voluntariado que se desarrollan en centros de jubilados, grupos religiosos, etc. A pesar de la jubilación, pueden continuar formándose en cursos, talleres e incluso en la universidad para mayores. También en las residencias es posible crear nuevas relaciones sociales. Además de conocer al resto de residentes con los que compartir diferentes actividades, también se crean relaciones sociales con el personal del centro basadas en la comunicación y en el vínculo creado mediante los cuidados diarios.
Otra de las actividades para fomentar las relaciones sociales en personas mayores consiste en crear grupos de ejercicio adaptados a las necesidades de los participantes, como por ejemplo caminatas, clases de yoga suave, tai chi o baile. Los juegos de mesa clásicos ofrecen una manera divertida y estimulante para que las personas mayores interactúen socialmente. Actividades como el ajedrez, las damas, el dominó y las cartas no solo proporcionan entretenimiento, sino que también fomentan la comunicación y la camaradería entre los participantes. Para mejorar las relaciones sociales en personas mayores también conviene mejorar sus conocimientos en tecnología y redes sociales.

Comunicación Efectiva con Adultos Mayores
En este artículo hablaremos de la comunicación con las personas mayores y su importancia, dando algunos consejos para lograr una comunicación efectiva con el fin de obtener los beneficios que esta puede dar a la persona mayor.
Desafíos y Soluciones en la Comunicación
El proceso normal del envejecimiento hace que, en muchas ocasiones, comunicarse con las personas mayores se dificulte debido a problemas en la escucha, en la vista, en la movilidad, en la memoria o a diferentes patologías y enfermedades cognitivas. No debemos dejar de hablar con las personas mayores solo porque resulte un proceso más lento.
Para una comunicación efectiva, se recomienda:
- Establecer una escucha activa.
- Reducir el ruido que pueda molestarles cuando queremos hablar con ellos.
- Simplificar el mensaje hablando de forma clara e intentar ayudarles si no les sale alguna palabra concreta, ya que con la edad puede haber ciertas lagunas en su vocabulario.
- Se recomienda el uso de oraciones cortas sin tecnicismos o palabras complejas.
- Dar tiempo para que el mayor conteste.
- Hablar sobre temas que puedan ser de su interés y ser amables.
La comunicación no verbal tiene la misma o incluso más relevancia que la comunicación verbal, especialmente con personas mayores. Muchas veces, pensamos que la palabra es nuestro instrumento principal de comunicación, pero el lenguaje no verbal es esencial en el intercambio de información. Desde nuestra cara hasta nuestros gestos y postura ayudan a reforzar lo que queremos decir. Por eso es tan importante, mirar cara a cara a la persona mayor para ayudarles a comprender mejor.
Iniciativas de Apoyo
El objetivo es no hacer del aislamiento físico un aislamiento social, conteniendo y acompañando a los mayores que no pueden salir de sus casas. “La invitación es que los adultos mayores llamen si tienen algún temor, duda o no saben cómo enfrentar este momento, incluso si sienten miedo.” Un ejemplo de esto es el programa Fono Mayor, que ha gestionado requerimientos de personas sin redes de apoyo, relacionados con la compra de insumos y trámites en centros de Salud.