El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías aéreas que se caracteriza clínicamente por disnea, tos y sibilancias. Aunque popularmente se asocia con la infancia, es una patología que afecta a personas de todas las edades y puede desarrollarse incluso en etapas avanzadas de la vida. En los adultos mayores, su manejo presenta desafíos únicos debido a la presencia de comorbilidades y cambios fisiológicos propios del envejecimiento.

El asma en la tercera edad: Particularidades clínicas
El asma en adultos mayores suele ser más difícil de tratar porque los pacientes a menudo presentan otras condiciones de salud concurrentes, como apnea del sueño, reflujo ácido, cardiopatías u otros problemas pulmonares. A medida que las personas envejecen, puede resultar más difícil lograr una función pulmonar normal únicamente con medicamentos. Además, la broncoconstricción inducida por el ejercicio (BIE) puede ser más frecuente, intensa y duradera en este grupo poblacional en comparación con los adolescentes.
Diagnóstico preciso
Para confirmar el diagnóstico, los especialistas emplean pruebas funcionales:
- Espirometría: Mide la capacidad de los pulmones para introducir y expulsar aire, ayudando a determinar la gravedad de la obstrucción.
- Óxido nítrico exhalado fraccionado (FeNO): Detecta la inflamación de las vías respiratorias.
Estrategias de tratamiento y control
El objetivo terapéutico en adultos mayores es controlar los síntomas, mejorar la calidad de vida y reducir el riesgo de crisis asmáticas o visitas hospitalarias. Los enfoques incluyen:
Tratamiento farmacológico
| Tipo de tratamiento | Función |
|---|---|
| Broncodilatadores | Abren las vías respiratorias y alivian síntomas. |
| Corticosteroides | Reducen la inflamación y previenen crisis graves. |
| Medicamentos biológicos | Inyecciones para pacientes con asma grave que no responden a inhaladores. |
En casos de asma de moderada a grave, los médicos pueden sugerir un inhalador combinado (corticosteroide y agonista beta-2 de acción prolongada). Es vital supervisar el uso de estos dispositivos, ya que algunos pacientes presentan dificultades por coordinación limitada de las manos o problemas para realizar respiraciones profundas.
Uso correcto del inhalador ICP con cámara
Rol de enfermería en el cuidado del paciente mayor
La labor de enfermería es fundamentalmente educativa y multidisciplinaria. El profesional debe centrarse en los siguientes pilares de atención:
- Educación sanitaria: Concienciar al paciente sobre la naturaleza crónica de su enfermedad y la importancia de la adherencia terapéutica, incluso en periodos asintomáticos.
- Optimización del uso de dispositivos: Enseñar el uso efectivo de inhaladores y el uso de cámaras de inhalación para asegurar que el fármaco llegue correctamente a los pulmones.
- Control ambiental: Identificar y eliminar desencadenantes conocidos, como alérgenos, humo de tabaco o contaminantes ambientales.
- Planificación de cuidados futuros: Es esencial que el paciente exprese sus preferencias personales y valores en la toma de decisiones médicas, incluyendo la planificación de tratamientos vitales en caso de urgencias.
Autocuidado y estilo de vida
Se recomienda que los pacientes mantengan hábitos saludables, eviten el tabaco y reciban todas las vacunas adecuadas. Respecto al ejercicio, no es necesario evitarlo; actividades con menor esfuerzo aeróbico, como la natación, suelen ser mejor toleradas. Realizar un calentamiento previo y utilizar el inhalador de rescate según prescripción médica ayuda a mantener la función pulmonar activa.
