La Conjuntivitis: Una Guía Completa, con Énfasis en Personas Mayores

La sensación de ojos rojos, lagrimeo constante y picazón puede transformar una jornada normal en un día incómodo y difícil. Hablamos de conjuntivitis cuando hay una inflamación o infección de la conjuntiva del ojo, una membrana mucosa y transparente que recubre el interior del párpado y la esclera (la parte blanca del ojo). Esta inflamación provoca enrojecimiento, molestias y, en algunos casos, secreción ocular. Aunque la conjuntivitis puede ser molesta, rara vez afecta la visión de forma permanente.

Cuando los pequeños vasos sanguíneos de la conjuntiva se hinchan e irritan, se hacen más visibles, lo que hace que la parte blanca del ojo se vuelva rojiza o de color rosa. La conjuntivitis es, por lo general, una enfermedad de corta duración y, con un diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado, la recuperación suele ser rápida.

Esquema del ojo con la conjuntiva resaltada

Tipos y Causas de la Conjuntivitis

La conjuntivitis puede deberse a diversas causas, clasificándose principalmente en tres tipos:

Conjuntivitis Viral

Este tipo de conjuntivitis es ocasionada por un virus, a menudo como consecuencia de un resfriado común o de infecciones de las vías respiratorias. Es altamente contagiosa y se disemina a través del contacto directo o indirecto con el líquido que drena del ojo de una persona infectada, o por la tos o estornudos. Aunque suele ser de poca gravedad y tiende a desaparecer por sí sola tras unos días sin necesidad de tratamiento médico, los síntomas pueden llegar a durar más tiempo en comparación con otros tipos.

Conjuntivitis Bacteriana

La conjuntivitis bacteriana es causada por una bacteria y a menudo se diferencia de las anteriores por la presencia de una secreción del ojo amarillenta o verde-amarillenta y pegajosa. Esta mucosidad suele aparecer en el lagrimal y, si se acumula de manera abundante, es posible que los párpados se queden pegados al despertarse. Puede afectar a uno o a ambos ojos. Requiere atención médica, ya que, si no se trata correctamente, puede ocasionar serios daños al ojo. El contagio de esta variante suele producirse por contacto directo con las manos de una persona infectada que previamente se haya tocado el ojo.

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Conjuntivitis Alérgica

La conjuntivitis alérgica es una reacción del ojo a sustancias causantes de alergia o alérgenos, como el polen, los ácaros del polvo, el moho, la caspa de mascotas o incluso ciertos medicamentos. No es contagiosa y suele afectar ambos ojos.

Cuando los ojos se exponen a alérgenos, el cuerpo produce un anticuerpo llamado inmunoglobulina E (IgE). La IgE desencadena que unas células especiales en el revestimiento mucoso de los ojos y las vías respiratorias liberen sustancias inflamatorias, entre ellas las histaminas. Esto provoca que los vasos sanguíneos de la conjuntiva se inflamen, y los ojos pueden presentar enrojecimiento, picazón y lagrimeo de manera muy rápida.

Los pólenes diminutos y difíciles de ver, como los de pastos, ambrosía y árboles, son alérgenos comunes que también pueden causar la fiebre del heno. Los síntomas pueden empeorar cuando hay más polen en el aire, lo que es más probable en días calurosos, secos y ventosos. Por el contrario, en días húmedos, fríos y lluviosos, la mayor parte del polen se deposita en el suelo. Dependiendo del causante, esta conjuntivitis puede ser estacional (como en el caso del polen, concentrado en primavera) o producirse durante todo el año. Las alergias tienden a ser hereditarias.

Conjuntivitis por Irritación

La irritación por la salpicadura de alguna sustancia química o por la presencia de un cuerpo extraño en el ojo también puede causar conjuntivitis. En ocasiones, el simple acto de enjuagar y limpiar el ojo para eliminar la sustancia o el cuerpo extraño puede causar enrojecimiento e irritación. Si los síntomas persisten después de enjuagar el ojo, o si la sustancia química es cáustica (como la lejía), es crucial consultar a un profesional de atención médica o a un especialista de la visión lo antes posible, ya que una salpicadura de este tipo puede causar daño ocular permanente. La persistencia de los síntomas también puede indicar que el cuerpo extraño aún se encuentra en el ojo.

Síntomas de la Conjuntivitis

El principal síntoma de la conjuntivitis es el enrojecimiento del ojo y la inflamación del globo ocular. Sin embargo, las señales pueden variar en función del tipo de conjuntivitis:

Síntomas Específicos por Tipo

  • Conjuntivitis viral: Su síntoma más característico es el lagrimeo y escozor en los ojos. El paciente también puede desarrollar sensibilidad a la luz. Puede afectar tanto a uno como a ambos ojos al mismo tiempo.
  • Conjuntivitis bacteriana: El ojo puede segregar una sustancia pegajosa de color amarillenta o verdosa, que suele aparecer en el lagrimal. Si esta mucosidad se acumula abundantemente, los párpados pueden quedarse pegados al despertar. Estos síntomas pueden afectar a un solo ojo o a los dos.
  • Conjuntivitis alérgica: Los síntomas incluyen lagrimeo, picor intenso o ardor en los ojos, acompañado en ocasiones de mucosidad y congestión nasal. También puede provocar sensibilidad a la luz y párpados abultados (más a menudo por la mañana). Suelen verse afectados ambos ojos.

Otros síntomas generales incluyen secreción conjuntival y dilatación de los vasos sanguíneos en la cubierta de tejido blanco que cubre la esclerótica.

Diagnóstico de la Conjuntivitis

El diagnóstico de la conjuntivitis se basa en la evaluación clínica por parte de un profesional de la salud. Para la conjuntivitis alérgica, el proveedor de atención médica puede buscar protuberancias pequeñas y elevadas en el interior de los párpados (conjuntivitis papilar) y puede realizar pruebas cutáneas para alérgenos sospechosos. Las pruebas para alergias, como la prueba cutánea (el método más común), pueden identificar el polen u otras sustancias que detonan los síntomas, especialmente si estos no responden al tratamiento.

Tratamiento de la Conjuntivitis

El tratamiento de la conjuntivitis varía en función de su tipo, aunque la mayoría son autorresolutivas. Las medidas terapéuticas buscan mejorar los síntomas o acortar la duración de la afección y se dirigen específicamente frente a la etiología causante.

Tratamiento de la Conjuntivitis Viral

Este tipo es el más leve y suele desaparecer con el paso de los días sin necesidad de tratamiento médico. Un remedio casero útil es la aplicación de paños mojados fríos en los ojos varias veces al día para aliviar los síntomas. Es fundamental no compartir toallas ni ningún tipo de trapo si se padece esta infección, debido a su alto nivel de contagio.

Tratamiento de la Conjuntivitis Bacteriana

Es importante acudir a un optometrista u oftalmólogo para que prescriba gotas de antibiótico para los ojos o pomadas oftálmicas para el tratamiento de este tipo de afección.

Tratamiento de la Conjuntivitis Alérgica

El mejor tratamiento es evitar en lo posible lo que causa los síntomas de la alergia, como el polvo, el moho y el polen. Los antialérgicos pueden ayudar a contrarrestar los síntomas.

Medidas Caseras y de Venta Libre

  • Usar gotas lubricantes para los ojos.
  • Aplicar compresas frías en los ojos.
  • No fumar y evitar el humo de segunda mano.
  • Tomar antihistamínicos orales o usar gotas oftálmicas antihistamínicas o descongestivas de venta libre. Estos medicamentos pueden ofrecer alivio, pero a veces pueden resecar los ojos. No utilice gotas oftálmicas si tiene puestos los lentes de contacto. Además, no utilice las gotas oftálmicas descongestivas durante más de 5 días, ya que puede aparecer una congestión de rebote.

Tratamientos Médicos Específicos

Si las medidas de cuidados caseros no son suficientes, puede ser necesario consultar a un profesional para obtener tratamientos más específicos, como gotas para los ojos que contengan antihistamínicos o que reduzcan la inflamación. Las gotas oftálmicas con esteroides suaves pueden recetarse para reacciones más graves, pero se requiere una remisión a un oftalmólogo antes de su uso, ya que necesitan mediciones de la presión intraocular y un examen de la vista más completo. También se pueden usar gotas oftálmicas que impiden que los mastocitos (un tipo de glóbulos blancos) causen inflamación, administradas junto con antihistamínicos. Estos medicamentos funcionan mejor si se toman antes de entrar en contacto con el alérgeno. Los síntomas suelen desaparecer con tratamiento, pero pueden persistir si la exposición al alérgeno continúa.

Complicaciones

La conjuntivitis puede, en casos menos frecuentes, causar una inflamación en la córnea que podría afectar la visión tanto en niños como en adultos. Una evaluación rápida y el tratamiento por parte de un profesional de atención médica pueden reducir significativamente el riesgo de complicaciones. En casos graves de conjuntivitis alérgica, puede presentarse una inflamación más severa, que muy pocas veces afecta la vista.

Prevención del Contagio

Para controlar el contagio de la conjuntivitis, es fundamental practicar buenos hábitos de higiene, ya que es tan contagiosa como el resfriado común. Se puede volver al trabajo, los estudios o la guardería si se mantiene una buena higiene y se evita el contacto cercano. Los tipos viral y bacteriano de conjuntivitis son muy contagiosos y se diseminan a través del contacto directo o indirecto con el líquido que drena del ojo de alguien infectado. Es básico no compartir toallas, ni ningún tipo de trapo que se haya empleado si se tiene la infección.

Persona lavándose las manos para prevenir infecciones

La Conjuntivitis en Personas Mayores: Consideraciones Adicionales

La conjuntivitis es un problema que afecta a mucha gente y puede complicarse si quien la padece son las personas mayores. Este grupo de población se ve afectado por diversos problemas de visión que, si no reciben la atención precisa, pueden reducir su capacidad visual y calidad de vida. Los cambios asociados al envejecimiento pueden hacer que las personas mayores sean más susceptibles a la conjuntivitis o que sus síntomas se manifiesten de manera diferente.

Cambios Oculares Relacionados con la Edad que Afectan a la Conjuntiva

En la vejez, los cambios en el ojo pueden incluir:

  • Adelgazamiento de la conjuntiva: La membrana se vuelve más fina con la edad.
  • Disminución de células mucosas: El número de células mucosas de la conjuntiva puede disminuir, lo que afecta la lubricación.
  • Menor producción de lágrimas: La producción de lágrimas también disminuye con la edad, lo que reduce la cantidad de lágrimas disponibles para mantener el ojo húmedo. Estos cambios explican por qué las personas mayores tienen más probabilidad de sufrir sequedad ocular (xeroftalmia), lo que puede aumentar la irritación y la susceptibilidad a la conjuntivitis. A pesar de que los ojos tienden a estar secos, el lagrimeo puede ser significativo cuando los ojos están irritados.
  • Laxitud de los párpados: Los músculos que permiten cerrar los párpados pierden fuerza con la edad. Esta pérdida de fuerza, combinada con la gravedad y la laxitud de los párpados, a veces provoca la caída del párpado inferior que se aleja del ojo (ectropión) o que el párpado inferior se vuelva hacia dentro, haciendo que las pestañas rocen el globo ocular (entropión). Estas condiciones pueden exponer la conjuntiva a irritantes o infecciones, o causarle irritación mecánica.
  • Cambio de color de la conjuntiva: Se degeneran las fibras de colágeno, dando lugar a un color amarillento ocular típico en los mayores, lo que podría enmascarar o confundirse con el enrojecimiento de la conjuntivitis.

Estos cambios pueden influir en la forma en que se presenta la conjuntivitis en personas mayores, así como en su tratamiento y recuperación.

Ojo de una persona mayor con signos de ectropión

Impacto en Síntomas y Diagnóstico

El lagrimeo excesivo en personas mayores puede surgir no solo por conjuntivitis, sino también por sensibilidad a la luz, al viento o a cambios de temperatura, o por atrofia de elementos glandulares cuando se tienen los ojos secos. Esto puede complicar el diagnóstico de la conjuntivitis. Los párpados pueden presentar enrojecimiento, hinchazón, picazón, lagrimeo y costras que se forman en las pestañas durante el sueño, síntomas que pueden solaparse con los de la conjuntivitis.

Cuándo Consultar a un Médico

Es importante acudir al profesional de atención médica o a un especialista de la visión lo antes posible si se presentan los siguientes síntomas, que podrían indicar afecciones oculares graves o complicaciones:

  • Síntomas de conjuntivitis que no responden a las medidas de cuidados personales o a tratamientos de venta libre.
  • Visión borrosa o afectada.
  • Dolor ocular severo o que empeora.
  • Sensación de tener algo en el ojo que no desaparece.
  • Sensibilidad extrema a la luz.
  • Párpados o la piel alrededor de los ojos muy inflamada o enrojecida.
  • Dolor de cabeza además de los otros síntomas.
  • Si se usan lentes de contacto, es crucial dejar de usarlas en cuanto aparezcan los síntomas de conjuntivitis.

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