La Vulnerabilidad Crítica: Un Concepto Multidimensional en Bioética y Ciencias Sociales

El término "vulnerabilidad", aunque aparentemente comprensible, encierra una notable complejidad y múltiples significados que se aplican a diversos ámbitos. Hace referencia a la posibilidad de sufrir daño, la finitud y la condición mortal del ser humano, y se relaciona con la idea de riesgo, que es la probabilidad de que un peligro genere daño.

Esquema de las dimensiones de la vulnerabilidad

Definición y Clarificaciones Conceptuales

Breve Definición

La vulnerabilidad se define como la posibilidad de ser dañado/a. Aunque todas las personas son constitutivamente vulnerables, el grado de exposición a peligros está condicionado por su situación. Algunas situaciones de vulnerabilidad pueden ser consideradas injusticias y, por lo tanto, deben ser atendidas específicamente para reducir la posibilidad de daño.

Conceptos Vinculados

  • La vulnerabilidad no siempre se define con claridad, pero generalmente se asume que ser vulnerable es estar expuesto a riesgos, es decir, poder recibir un daño.
  • A menudo se utiliza para referirse a personas cuyo riesgo es mayor de lo habitual, hablando de "especial vulnerabilidad" o contraponiendo la idea de "persona vulnerable" al estándar de la población.
  • La noción de "grupos vulnerables" ha sido utilizada para personas que comparten características que las hacen más proclives a ciertos daños.
  • En sociología, economía y otras disciplinas sociales, la categoría "vulnerabilidad social" es habitual.
  • La idea de "situación de vulnerabilidad", reflejada en textos legales, indica que la vulnerabilidad no es solo una propiedad intrínseca, sino una característica variable dependiente de la relación con el entorno.
  • Quien es vulnerable está en riesgo, pero sin afectación; quien es frágil no cuenta con los recursos para enfrentarse a los riesgos, y la persona susceptible ya ha sido dañada.

Origen Etimológico y Semántico

El origen etimológico del término "vulnerabilidad" nos remite a términos latinos como vulnus (herida, golpe, punzada, desgracia o aflicción), vulneratio (herida o lesión) o vulnero (herir o lastimar). Mientras estos apuntan a una amenaza exterior, el término castellano se refiere a una cualidad de fragilidad con respecto a esa amenaza. El Diccionario de la Real Academia define "vulnerable" como "que puede ser herido o recibir lesión, física o moralmente".

La Vulnerabilidad en Bioética y Ética de la Investigación

Uso Histórico y Problematizaciones

La vulnerabilidad se ha utilizado en bioética para referirse a aquellas personas cuya situación o condición las hace más propensas a sufrir ciertos daños en comparación con la población general. Por ello, se ha empleado la noción de "grupos vulnerables", quienes deben recibir un tratamiento especial para evitar ser dañados. En ética de la investigación, ha sido relevante para proteger a colectivos desfavorecidos de posibles abusos.

Sin embargo, este enfoque resultó problemático por varias razones:

  1. El uso de la categoría "grupos vulnerables" puede conllevar discriminación y estigmatización, homogeneizando a colectivos e invisibilizando diferencias individuales relevantes (Brown, 2011). Además, refuerza el falso mito de que el resto de la población no es vulnerable.

    Puede ocurrir que las personas consideradas vulnerables sean marginadas de estudios y tratamientos, lo que, paradójicamente, las perjudica al no poder beneficiarse de los resultados.

  2. Esta evolución histórica generó una equivalencia engañosa entre ser vulnerable y no poder ejercer satisfactoriamente la autonomía (Ten Have, 2016). Una de las definiciones más influyentes es la de personas vulnerables como "aquellas incapaces de proteger sus propios intereses" (CIOMS, 2002).

    Dar por sentado que las personas vulnerables no son capaces de tomar decisiones puede legitimar una toma de decisiones subsidiaria, quebrando su autonomía en favor de un paternalismo injustificado. De hecho, ciertas intervenciones paternalistas pueden agravar la situación, lo que Wendy Rogers, Susan Dodds y Catriona Mackenzie han denominado "vulnerabilidad patógena" (Rogers et al 2012, Mackenzie et al 2014).

Hacia una Comprensión Relacional y Universal

Paralelamente, desde la ética y otras disciplinas, se ha señalado que la vulnerabilidad es una condición humana tanto universal como relacional. Es decir, es inherente a todo ser humano, pero también depende de su interacción con un entorno determinado. Por lo tanto, un estado de vulnerabilidad es dinámico y cambiante, y la intervención sobre el entorno puede reducir la exposición al daño (Fineman, 2017; Luna, 2019).

Las propuestas que subrayan la importancia de la autonomía relacional (Mackenzie, 2014; Delgado, 2019) han sido relevantes. Esta autonomía reconoce la importancia de las relaciones sociales y el desarrollo de capacidades, y acoge la vulnerabilidad humana para que estas relaciones sean posibles. Precisamente porque somos vulnerables y necesitamos de otros, es posible crear condiciones sociales que permitan el florecimiento de la autonomía incluso en condiciones desfavorables.

La idea de "situación de vulnerabilidad" subraya que no es solo una característica intrínseca de ciertas personas, sino una circunstancia variable y dependiente de la relación con el entorno.

¿sabes que es una poblacion vulnerable?

Tipos y Dimensiones de la Vulnerabilidad

La vulnerabilidad tiene al menos dos dimensiones clave:

  1. Vulnerabilidad antropológica (o humana/biológica): Es una condición de fragilidad propia e intrínseca al ser humano por su ser biológico y psíquico. Implica la posibilidad de sufrir daño, enfermedad, dolor, y se relaciona con nuestra finitud y mortalidad.

    Ser vulnerable no solo hace referencia a la dimensión biológica, sino también a la historia del individuo en relación con otros, y al daño derivado de esa relación.

  2. Vulnerabilidad socio-política (o típica/socioeconómica): Se deriva de la pertenencia a un grupo, género, localidad, medio, condición socio-económica, cultura o ambiente que convierte a los individuos en vulnerables.

    Estos "espacios de vulnerabilidad" son climas o condiciones desfavorables que exponen a las personas a mayores riesgos, falta de poder o control, imposibilidad de cambiar sus circunstancias y, por tanto, a la desprotección.

    La definición de R. Chambers destaca dos dimensiones: la exposición a contingencias y tensiones, y la dificultad para enfrentarse a ellas. Es decir, un elemento externo de riesgo y un elemento interno de indefensión, o ausencia de medios para contender con tales riesgos sin sufrir daño.

    Este planteamiento permite entender que la vulnerabilidad social amplifica la antropológica en función de factores ambientales o sociales que interaccionan hasta el punto de hacer muy compleja la atribución del daño a una sola causa.

Infografía: Tipos de vulnerabilidad

Factores que Intervienen en la Vulnerabilidad

La vulnerabilidad se origina en relación a la idea de riesgo, que es la probabilidad de que un peligro genere daño. Se compone de:

  • Exposición: Una relación inapropiada o deficiente con el ambiente. Las personas se encuentran en zonas que suponen un peligro.
  • Fragilidad: El nivel de susceptibilidad de una población ante un peligro, compuesto por condiciones físicas y socioeconómicas.
  • Resiliencia: La capacidad de respuesta y adaptación que tiene una comunidad para recuperarse ante cambios significativos en el modo de vida o ante una catástrofe.

Clasificación de la Vulnerabilidad según el Área

Se pueden diferenciar distintos tipos de vulnerabilidad según el área en que se desarrolla:

  • Vulnerabilidad social: Grado deficiente de organización y cohesión interna en una comunidad que impide prevenir o responder eficazmente a situaciones de riesgo.
  • Vulnerabilidad física: Asociada a las condiciones del entorno físico y la infraestructura.
  • Vulnerabilidad económica: Baja capacidad de ingresos de una población, región o país.
  • Vulnerabilidad educativa: Falta de información sobre el entorno y preparación para las emergencias.
  • Vulnerabilidad ecológica: Forma en que las personas conviven con el medio ambiente, donde un entorno natural puede ser riesgoso y los ecosistemas sufren los efectos de la acción humana.
  • Vulnerabilidad cultural: Forma en que las personas se identifican como sociedad, dependiendo de medios de comunicación, información disponible, transmisión de estereotipos y valores.
  • Vulnerabilidad política: Bajo nivel de participación en la toma de decisiones de una comunidad, generando una deficiente gestión de riesgos debido a la falta de autonomía institucional.
Diagrama de interdependencia de la vulnerabilidad

Vulnerabilidad en el Contexto del Final de la Vida

En el contexto del final de la vida, existen situaciones donde es probable que haya condiciones de especial vulnerabilidad. La propia cercanía de la muerte y las circunstancias que la acompañan (discapacidad, enfermedad, etc.) suponen factores de vulnerabilidad donde las personas pueden sufrir daños considerables y necesitan especial cuidado. Esto no implica que la persona al final de la vida sea incapaz de ejercer su autonomía en ningún caso.

La colaboración de otros agentes, sanitarios o no, puede ser clave para el correcto ejercicio de esta autonomía. Cada caso debe ser evaluado específicamente para asegurar la capacidad de la persona en situación de vulnerabilidad. Es importante que las ideas problemáticas sobre la vulnerabilidad no interfieran en el ejercicio de la autonomía de personas en esta situación, como las personas con discapacidad.

Asimismo, es relevante que existan suficientes apoyos para todas las personas en el contexto eutanásico, garantizando una toma de decisiones libre e informada cuando sea posible. Es crucial considerar todas las situaciones que puedan incrementar la vulnerabilidad en este contexto, más allá de la autonomía y la toma de decisiones, promoviendo el diálogo abierto y el conocimiento de la vivencia y necesidades de cada persona.

Legislación y Marcos Éticos

La Vulnerabilidad en Declaraciones y Leyes

Aunque la LO 3/2021 (Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia) no menciona explícitamente la palabra "vulnerabilidad", su relevancia en bioética y salud pública, así como su relación con elementos clave del final de la vida, hace ineludible su mención. Por ejemplo, la vulnerabilidad se aborda en el artículo 8 de la Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos de la UNESCO, donde se concibe como uno de los conceptos bioéticos que deben articularse con la lógica de los derechos para garantizar el cumplimiento de las obligaciones de respeto a la integridad y autonomía de las personas, así como la prevención ante posibles abusos (Patrão Neves, 2009).

La Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia define el contexto eutanásico como "una situación de padecimiento grave, crónico e imposibilitante o de enfermedad grave e incurable, padeciendo un sufrimiento insoportable que no puede ser aliviado en condiciones que considere aceptables". Algunas circunstancias propias de esta situación pueden conllevar una condición de especial vulnerabilidad.

La autonomía es la piedra angular de esta ley, siendo la garantía fundamental de legitimidad en todos los puntos de toma de decisiones del proceso eutanásico. Esta autonomía se codifica en torno a la idea de capacidad y debe ser evaluada por el médico responsable mediante procedimientos estandarizados.

Enfoques Éticos y Bioéticos

El quehacer de los profesionales de la salud se enmarca por lineamientos éticos que suelen señalar la necesidad de priorizar a poblaciones o grupos vulnerables. La vulnerabilidad puede ser entendida como un "estado natural y normal de riesgo inherente a la existencia humana", que lleva a la posibilidad de ser herido o recibir una lesión de carácter físico o moral.

El principialismo considera la no maleficencia, la beneficencia, la autonomía y la justicia, mientras la visión europea se ocupa de autonomía, integridad, dignidad y vulnerabilidad. Esta última define la vulnerabilidad como un principio expresado desde la fragilidad y finitud del ser humano, que conlleva la amenaza de su autonomía, dignidad o integridad.

En el contexto latinoamericano, el problema no es solo el consentimiento informado para hacer valer el principio de autonomía, sino la situación y los determinantes sociales que influyen en el estado de salud de las personas vulnerables, relacionados más con los principios de solidaridad y justicia para comprender cómo viven su vulnerabilidad en salud en cuanto a acceso, cuidados y condiciones generales para preservarla.

Evolución del Concepto de Vulnerabilidad Social

El concepto de vulnerabilidad ha irrumpido con fuerza en las ciencias sociales y, particularmente, en el estudio de la desigualdad social. Su origen se sitúa en la década de 1970, en el intento de comprender los desastres naturales y los problemas de recuperación de las poblaciones afectadas. Inicialmente, los desastres se veían como eventos excepcionales, sin interrogarse por la interrelación con factores sociales (Pérez de Armiño, 2000).

En la década de 1980, se pasó a un enfoque social que, si bien acepta la importancia de las catástrofes naturales, pone el foco en el estudio de "las estructuras y procesos socioeconómicos de desigualdad y pobreza como causantes de la vulnerabilidad" (Pérez de Armiño, 2000). Los orígenes del concepto están muy marcados por los programas de acción humanitaria y de cooperación al desarrollo.

Una contribución esencial fue la del economista indio Amartya Sen, quien en Poverty and Famines (1981) analizó las hambrunas desde la perspectiva de las titularidades sobre el alimento, enfocándose en la pobreza y la desigualdad social. Desde este trabajo, el concepto penetró en los análisis del desarrollo socioeconómico y fue sufragado por diversos organismos internacionales.

El auge de los estudios sobre vulnerabilidad se produjo en la primera década del siglo XXI, coincidiendo con el establecimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en el año 2000, particularmente el de "erradicar la pobreza extrema y el hambre". Esto llevó a muchos especialistas a centrar sus esfuerzos en el análisis de la pobreza.

Se distingue entre la pobreza (ex post) y la vulnerabilidad (ex ante), lo que convierte a esta última en un concepto crucial para las políticas públicas al ofrecer un margen de predictibilidad. La noción de vulnerabilidad social se ha revelado más operacionalizable y medible que la de desigualdad social, convirtiéndose en un concepto central en muchos estudios empíricos.

Enfoques Teóricos de la Vulnerabilidad Social

Moreno Crossley (2008) distingue dos enfoques teóricos de la vulnerabilidad social:

  1. Vulnerabilidad y riesgo: Sostenida principalmente por autores europeos, introduce la noción de riesgo como elemento constitutivo esencial. El riesgo se operacionaliza en términos de probabilidades y se concibe como una contingencia que puede afectar a individuos o colectivos.

    Representantes como Niklas Luhmann, Ulrich Beck, Anthony Giddens y Gosta Esping-Andersen han teorizado sobre la sociedad del riesgo. Ulrich Beck (1986) ha caracterizado la sociedad del riesgo como una mutación del modelo de la sociedad industrial, producida por efectos no deseados del proceso modernizador que escapan del control institucional. Esta amenaza, irreversible y global, no solo afecta a los seres humanos, sino también a plantas y animales. Según Beck, aunque persiste la lógica de producción y reparto de riquezas, ha surgido una nueva lógica de producción de riesgos que generará nuevas formas de fragmentación y desigualdad social.

  2. Vulnerabilidad y fragilidad: Defendida por autores latinoamericanos, vincula la vulnerabilidad social a la vivencia de situaciones de fragilidad, precariedad, indefensión o incertidumbre. Se centra en los procesos de exclusión social y en las desigualdades dinámicas, diferenciándolas de las desigualdades estructurales (sistémicas).

    Un enfoque fructífero es el AVEO (Activos, Vulnerabilidad y Estructura de Oportunidades), inspirado en Amartya Sen (1981) y en el enfoque basado en activos de Caroline Moser. Moser propuso prestar más atención a lo que los pobres tienen que a lo que carecen, hablando de "portafolios de activos". El enfoque AVEO añade la estructura de oportunidades, preguntándose qué recursos poseen los hogares y qué estructura de oportunidades ofrecen el mercado, el Estado y la sociedad para escapar a situaciones de pobreza y vulnerabilidad.

Consideraciones Finales sobre la Vulnerabilidad

La vulnerabilidad es una cualidad ontológica que hace al ser humano inherentemente frágil y dependiente de otros. Esta condición se ve exacerbada por la exposición a factores externos y condiciones de vulnerabilidad, que deben ser analizadas y abordadas de manera integral. La vulnerabilidad no debe patologizar a los sujetos, sino reconocer su necesidad de cuidados y atención.

Es fundamental reducir los riesgos al máximo posible y tratar las causas que generan vulnerabilidad para promover la dignidad de las personas.

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