La Sexualidad en la Mujer Adulta Mayor: Mitos, Realidades y Bienestar

Introducción

La sexualidad es un pilar fundamental de la vida, sin importar la edad. Sin embargo, en el contexto de la población adulta mayor, este tema a menudo se ve envuelto en la desinformación y los mitos. La creencia de que las personas mayores "no tienen sexo" es un prejuicio limitante que afecta a hombres y mujeres de más de 60 años al considerar una vida sexualmente activa. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud sexual como la integración de elementos somáticos, emocionales, intelectuales y sociales del ser sexual, que sean positivamente enriquecedores y que potencien la personalidad, la comunicación y el amor. La actividad sexual está influida por múltiples factores educacionales, culturales, sociales y biológicos, y su conducta depende de cómo nos sentimos y del concepto de atractivos y deseables. Es crucial salir de la añeja creencia de que las personas mayores no son seres sexuales o que carecen de deseos y necesidades.

Rodrigo Jarpa, psicólogo y experto en sexualidad humana, enfatiza la creciente relevancia de la vida sexual en esta etapa: "Las personas mayores están más conscientes de la importancia de construir y potenciar una vida sexual placentera". Los estudios demuestran que la sexualidad en adultos mayores aporta beneficios a nivel emocional, psicológico, físico e inmunológico, aunque su expresión evoluciona con el tiempo.

Transformación Demográfica y Perspectiva de Género

El progresivo envejecimiento de la población y el aumento de la esperanza de vida han transformado el perfil de la población mayor en las últimas décadas. En Chile, por ejemplo, hay 3.449.362 personas mayores (60 años y más), lo que representa un 18% de la población. Las proyecciones de la CEPAL indican que para el año 2050, esta cifra superará los 6 millones, constituyendo un 32% del total. Este contexto demográfico subraya la necesidad de un cambio cultural anticipado en la percepción de la sexualidad en la vejez, particularmente en las mujeres.

Un estudio, que utilizó la Encuesta Nacional de Salud Sexual del CIS de 2009, se centró en la sexualidad de las mujeres de 50 años y más. Se analizaron las percepciones de la sexualidad, sus prácticas y grados de satisfacción, así como los motivos que llevaron a mujeres de estas edades a interrumpir sus relaciones sexuales. Este estudio plantea una edad límite superior y todas sus fases se diseñaron desde un enfoque de género, examinando la situación de las mujeres que prosiguen con sus relaciones sexuales, o las han interrumpido, por grupos de edad (de 55 a 64 años y mayores de 65 años).

Mitos y Estereotipos sobre la Sexualidad en la Vejez

Culturalmente, persiste la creencia de que la persona mayor es un ser asexuado, lo que carece de fundamento biológico. La edad avanzada es simplemente una etapa más del ciclo vital, y las personas mayores pueden, naturalmente, vivir una sexualidad de muchas maneras. Estos estereotipos generan la perpetuación de un concepto discriminatorio y edadista, que atribuye características negativas al envejecimiento y profundiza la discriminación explícita e implícita, tanto de las comunidades hacia sus adultos mayores como entre ellos mismos.

La Dra. Erica Astorga, médico jefe de la Unidad de Geriatría del Hospital Puerto Montt, enfatiza que creer que los adultos mayores tienen desinterés en su vida afectiva es "sumamente dañino". Incluso, muchas mujeres piensan que no tienen derecho a rehacer una vida amorosa después de la viudez, por temor al juicio de los hijos o de la sociedad. Sin embargo, en cuanto a la sexualidad, no suelen consultar en su especialidad.

SEXUALIDAD EN LA VEJEZ MITOS Y VERDADES

La Menopausia y el Fin de la Vida Sexual: Un Mito

Es un mito que la menopausia es sinónimo del fin de la vida sexual para una mujer. Actrices y figuras públicas como María José Prieto han impulsado movimientos para reivindicar la menopausia como una etapa normal de la vida. Con el tiempo, el cuerpo cambia, y es vital conocerlo y aceptarlo, tanto para hombres como para mujeres.

La Sexualidad más allá del Coito

Existe una falacia común de que los adultos mayores son físicamente incapaces de mantener relaciones sexuales. Este mito se derriba al aceptar que "la sexualidad va mucho más allá que el acto del coito y la penetración. Implica una relación afectiva, sensaciones de placer, y sería muy deseable que las personas pudieran conocer su propio cuerpo porque muchas personas ni siquiera saben cómo se llaman las distintas partes, sobre todo el área genital", explica la Dra. Astorga.

Factores que Influyen en la Sexualidad del Adulto Mayor

La sexualidad del adulto mayor está influida por múltiples factores, desde la crianza y las experiencias sexuales tempranas, la ausencia de conocimiento, la opinión social y las experiencias negativas, hasta las consecuencias del proceso de envejecimiento. La vida misma enseña, y las amistades, o incluso el material pornográfico, han sido fuentes de aprendizaje en ausencia de comunicación familiar. La moral familiar pasada y actual, así como las opiniones de los miembros más cercanos, también marcan el significado de la sexualidad en la vejez.

Influencias del Mundo Vivido

Las experiencias vividas desde la niñez y la juventud impactan significativamente el significado asignado a la sexualidad en el presente. Los relatos de entornos familiares donde los temas sexuales eran reprimidos o castigados no son extraños. Esto ha llevado a muchos adultos mayores a descubrir su sexualidad por cuenta propia, a veces con recuerdos desagradables que influyen en su significado actual.

Postura Personal y Búsqueda de Placer

A pesar de las limitaciones, muchos adultos mayores expresan la intención de vivir la sexualidad con sus capacidades corporales actuales y en entendimiento con la pareja. Perciben la sexualidad como una necesidad fisiológica importante cuya satisfacción es buscada y valorada, resultando agradable, placentera y relajante.

Cambios Fisiológicos y su Abordaje

Es importante reconocer que, a nivel fisiológico, existen cambios hormonales, corporales y mentales naturales en las personas mayores. Sin embargo, con la adecuada guía y acompañamiento médico, estos no deberían ser impedimento para disfrutar de una vida sexoafectiva sana. En mujeres, la sequedad vaginal, debido a la disminución de estrógenos con la menopausia, puede causar dolor e incomodidad durante la penetración. La Dra. Astorga señala que "existe la terapia de reemplazo hormonal y también el uso de lubricantes, por lo tanto, este cambio fisiológico puede sobrellevarse. Y de nuevo: la actividad sexual no implica solamente el sexo vaginal, existen otras prácticas que se pueden seguir disfrutando".

En el caso de los hombres, los cambios normales incluyen menor turgencia en el pene y dificultades para mantener la erección. En ambos sexos, el deseo sexual puede disminuir gradualmente con los años, y alcanzar el orgasmo puede costar más, con una recuperación o latencia más prolongada entre orgasmos, lo que lleva a un sexo más lento y pausado.

Las patologías crónicas como la diabetes, enfermedades neurológicas o el uso de ciertos medicamentos también pueden afectar el desempeño sexual. La buena noticia, según la geriatra, es que existen tratamientos para muchas de estas condiciones, accesibles a través de derivaciones desde la atención primaria de salud.

Infografía detallando los cambios fisiológicos en la sexualidad de hombres y mujeres mayores.

Necesidad de Educación Sexual y Comunicación

Existe una clara evidencia de un déficit de conocimiento sobre temas sexuales entre las personas de 60 años y más, lo que pone en riesgo su salud y vulnera sus derechos. Aunque los adultos mayores intentan educarse a través de medios de comunicación e internet, corren el riesgo de encontrar información tendenciosa o incorrecta. Por ello, la necesidad de orientación por parte de profesionales de la salud expertos en el tema es urgente.

El Rol de los Profesionales de la Salud

Los adultos mayores reconocen la falta de acceso a educación sexual y prefieren recibir orientación de médicos y enfermeros. La Dra. Astorga subraya que la clave es la comunicación: "que los adultos mayores puedan tener la confianza y la seguridad al momento de expresar sus deseos, perderle el miedo, entender que la sexualidad va mucho más allá del acto sexual clásico, ya que la relación afectiva, las caricias, la intimidad, también son parte de ella". Es fundamental consultar si surgen problemas en la sexualidad, ya que muchos tienen solución.

La educación no solo debe dirigirse a las personas mayores, sino también a sus familias y a la sociedad en general, para combatir los prejuicios y estereotipos asociados a la edad. Profesionales de enfermería tienen un rol crucial en retomar esta temática, explorando el significado que este grupo de edad asigna a sus experiencias para identificar áreas de oportunidad y necesidad de cuidado, como la falta de educación sexual, el deseo de normalizar la sexualidad en la vejez y el apoyo emocional.

Satisfacción Sexual y Relaciones

Un estudio descriptivo transversal realizado en Madrid con mujeres mayores de 64 años reveló que el 20,9% mantenía relaciones sexuales. Los factores que condicionan esta actividad incluyen la edad, el placer sexual previo, el estado conyugal, el ocio y una alta autoestima. Curiosamente, las mujeres con menor edad mantienen más relaciones sexuales. La presencia de enfermedades en la mujer o en su pareja no influye significativamente, excepto si la mujer ha tenido cáncer, lo que paradójicamente se asoció con un aumento de la actividad sexual.

El principal predictor de una vida sexual activa es tener pareja estable. Las mujeres que tuvieron relaciones sexuales satisfactorias en su juventud tienden a mantenerlas en la vejez. Sin embargo, a pesar de que el deseo sexual de la mujer es un factor importante, solo una fracción de las mujeres con deseo mantienen relaciones por iniciativa propia, mientras que la mitad lo hacen por deseo de la pareja. Factores como la viudedad y el paso del tiempo disminuyen la actividad sexual, con un tercio de las mujeres percibiendo un cambio a peor en su vida sexual.

Calidad de Vida y Sexualidad

El estudio de Madrid también encontró que mantener relaciones sexuales es un factor dependiente del índice de Katz (que evalúa actividades básicas de la vida diaria), pero independiente del índice de Lawton-Brody (actividades instrumentales) y de la calidad de vida general según las láminas de la WONCA. Esto sugiere que, si bien la independencia funcional básica puede influir, tener relaciones sexuales actualmente no implica necesariamente una mejor calidad de vida en términos generales.

Conclusión

La sexualidad en la mujer adulta mayor es una dimensión compleja y vital, moldeada por experiencias de vida, factores culturales, sociales y biológicos. Es imperativo desmantelar los mitos y estereotipos que la relegan a un segundo plano, reconociendo que la sexualidad no tiene fecha de caducidad y que su expresión evoluciona con la edad. La conciencia, la educación y el apoyo profesional son fundamentales para que las mujeres mayores puedan vivir una sexualidad plena y satisfactoria, contribuyendo significativamente a su bienestar integral.

tags: #concepto #sexualidad #mujer #adulto #mayor