La concepción de la corporalidad en el adulto mayor abarca una compleja interacción de aspectos físicos, emocionales y sociales. El proceso de envejecimiento, aunque a menudo asociado con pérdidas, también abre un abanico de posibilidades y una valorización de la experiencia. Comprender y abordar esta corporalidad es fundamental para asegurar un envejecimiento digno y positivo.

El Envejecimiento en Chile y la Importancia de su Abordaje
Según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el 11% de la población chilena corresponde hoy a personas mayores, y se estima que en el 2050 el 31% pertenecerá a este grupo etario. En este contexto, y en el marco del Día Internacional de las Personas Mayores, se realizó el conversatorio “Cuerpos, emociones y experiencias: Diversas formas de envejecer”.
El objetivo de la actividad fue explorar la afectividad y corporalidad de las personas mayores, considerando los cambios físicos, psicológicos y sociales que experimentan durante el proceso de envejecimiento. El evento reunió a cuatro expositoras de distintas disciplinas y realidades para abordar de manera integral y transversal esta temática: Patricia Soto Cifuentes (mujer pensionada y bordadora), Paulina Mellado (directora, coreógrafa y docente de la Facultad de Arte), Constanza Briceño Ribot (terapeuta ocupacional, diplomada en Geriatría y Gerontología e integrante de REDEN) y María Emilia Tijoux (doctora en Sociología y coordinadora del Núcleo de Sociología del Cuerpo del Departamento de Sociología de la U. de Chile).
El vicerrector de Investigación y Desarrollo de la U. de Chile, Enrique Aliste, destacó la labor de REDEN, asegurando que el trabajo desarrollado por el espacio y por quienes la conforman ha demostrado la importancia del “enfoque sobre las emociones y los distintos aspectos que circundan las temáticas que van en torno al envejecimiento”.
Perspectivas sobre la Vejez
De acuerdo a REDEN, envejecer abre un enorme abanico de posibilidades al hablar de experiencias de la vejez. En ciertos casos, se relaciona con la pérdida de capacidades cognitivas y/o físicas, mientras que en otros, plantea una valorización de la experiencia para enfrentar situaciones difíciles. María Emilia Tijoux señaló que “la vejez no es más que una palabra”, pues el desarrollo de esta varía según la clase social a la que se pertenezca, la cantidad de trabajo ejercido, sufrimientos, felicidades y otras características inherentes al recorrido de la vida. Tijoux enfatizó que el proceso de envejecimiento debe ser analizado críticamente, ya que "el cuerpo que no se oculta, por más que se intente, o el cuerpo que se quiera disfrazar u operar o rejuvenecer, dice lo que dice no más, pero somos seres sociales."
Según Constanza Briceño, en Chile las políticas públicas dirigidas a las personas mayores están avanzando. “Efectivamente, ha habido al menos una problematización y un mayor énfasis en tratar de cambiar las cosas. Los distintos gobiernos en los últimos años han avanzado en estas políticas de envejecimiento positivo, como tratando de abordar esto mismo, de tener una concepción más positiva del proceso de envejecimiento”, afirmó. Sin embargo, Briceño considera que la deuda pendiente en términos de políticas públicas es "cómo aseguramos que todas las personas, independiente del momento de su vida en que estén, tengan 5, 10, 20, 80 o 90 años, vivan dignamente."
Psicomotricidad y Corporalidad en la Tercera Edad
Una experiencia de trabajo en psicomotricidad con la tercera edad en un centro residencial, dirigida a personas muy mayores que envejecen con fragilidad o dependencia, pone el acento en las potencialidades y las competencias, desde una mirada del envejecimiento en positivo. El objetivo es que el cuerpo, vivido como lugar de deterioro y sufrimiento, se abra a nuevas dimensiones de bienestar y a un medio para entrar en la relación con los otros.
El Adulto mayor y su cuerpo. Procesos Psicomotores. Eugenia Calva. 1
El taller de psicomotricidad se convierte en un lugar para la expresión corporal, la relación y la creatividad. Parte de la toma de conciencia corporal, busca ampliar el registro de las sensaciones, de los movimientos, de las relaciones, mediante vivencias de bienestar corporal y social, que finalmente reviertan en una ampliación de la identidad corporal y psíquica del sujeto. Se trabaja desde una perspectiva global del ser humano, que busca la integración de las dimensiones corporal, afectiva y cognitiva.
Evaluación Médica del Adulto Mayor: Enfoque Integral de la Corporalidad
El examen físico del adulto mayor debe incluir todos los sistemas principales, pero con especial atención a las áreas de preocupación identificadas durante la anamnesis. La observación del paciente y sus movimientos (p. ej., deambulación en el consultorio, sentarse o levantarse de una silla, acostarse o levantarse de la mesa de examen, ponerse o sacarse las medias y los zapatos) puede proporcionar información útil sobre su funcionalidad. Su higiene personal (p. ej., vestimenta, limpieza, olor) puede aportar información sobre el estado mental y la capacidad de cuidar de sí mismo.
Si el paciente se cansa, el examen físico puede detenerse y continuar en otra consulta. Los pacientes ancianos pueden requerir más tiempo para desvestirse y trasladarse a la camilla; no deben ser apurados. La camilla debe ajustarse a una altura que el paciente pueda acceder fácilmente; un banquito puede ayudarlo. Los pacientes debilitados no deben dejarse solos en la camilla. Ciertas partes del examen pueden resultar más cómodas con el paciente sentado en una silla.
El médico debe describir el aspecto general del paciente (p. ej., cómodo, inquieto, desnutrido, desatento, pálido, disneico, cianótico). Si el examen se realiza en la cama, debe tomarse nota del uso de cojines o colchones protectores, barandas (parciales o completas), restricciones físicas, sonda urinaria o pañal para adultos.
Signos Vitales
En cada consulta debe registrarse el peso. Mientras se toma, los pacientes con problemas de equilibrio pueden tener que sostenerse de barras ubicadas cerca o sobre la balanza. La altura se registra anualmente para comprobar su reducción por osteoporosis. También debe registrarse la temperatura. La hipotermia puede pasar inadvertida si el termómetro no es capaz de medir temperaturas unos pocos grados por debajo de las normales. La ausencia de fiebre no excluye infección.
Los pulsos y la presión arterial deben medirse en ambos brazos. El pulso se registra idealmente durante 30 segundos; toda irregularidad observada debe quedar anotada en la historia clínica. Dado que numerosos factores pueden alterar la presión arterial, es mejor medirla varias veces tras descansos de > 5 minutos. La presión arterial puede sobrestimarse en los pacientes ancianos porque sus arterias son más rígidas. Esta rara condición, denominada seudohipertensión arterial, debe sospecharse si el paciente experimenta mareos después de comenzar a recibir antihipertensivos o de aumentar sus dosis para tratar la hipertensión arterial sistólica persistente.
En todos los pacientes ancianos, debe buscarse la existencia de hipotensión ortostática dado que es frecuente. La presión arterial se mide con el paciente en decúbito supino y luego, tras haber permanecido de pie durante 3 a 5 minutos. Si la presión arterial sistólica disminuye ≥ 20 mmHg una vez que el paciente se pone de pie o se detectan síntomas de hipotensión, se diagnostica hipotensión ortostática. Se requiere precaución cuando se evalúan pacientes hipovolémicos o sintomáticos.
La frecuencia respiratoria de los adultos mayores difiere según la salud y la situación de vida. La frecuencia respiratoria normal de los adultos mayores que viven de forma independiente es de 12 a 18 respiraciones por minuto, mientras que la de aquellos que necesitan atención a largo plazo es mayor (p. ej., 16 a 25 respiraciones por minuto).

Piel y Uñas
En la inspección inicial puede evaluarse el color (rubor normal, palidez, cianosis). El examen incluye la búsqueda de lesiones premalignas y malignas, isquemia tisular y lesiones por presión. En los ancianos, deben considerarse los siguientes elementos:
- Las equimosis pueden aparecer fácilmente en la piel lesionada, a menudo en el antebrazo, porque la dermis se adelgaza con el envejecimiento.
- El bronceado dispar puede ser normal debido a la pérdida progresiva de melanocitos con el envejecimiento.
- Los surcos longitudinales sobre las uñas y la ausencia de lúnulas en forma de medialuna son hallazgos normales en los ancianos.
- Pueden identificarse fracturas de la placa ungueal debido a su adelgazamiento asociado con el paso de los años.
- Las hemorragias negras en astilla en el tercio medio o distal de la uña son más frecuentes debido a traumatismos que a bacteriemia.
- El hallazgo de una uña del dedo del pie amarillenta y engrosada indica onicomicosis, que es una infección micótica.
- Los bordes de las uñas de los pies que se curvan hacia adentro y hacia abajo sugieren una "uña encarnada" (onicocriptosis).
- Las uñas blanquecinas que se descaman con facilidad, a veces con superficie puntiforme, indican psoriasis.
- Los hematomas de causa desconocida pueden indicar abusos.
Cabeza y Cuello
Cara
Los hallazgos normales relacionados con la edad pueden incluir los siguientes:
- Cejas que caen por debajo del borde orbitario superior
- Descenso del mentón
- Pérdida del ángulo entre la línea submandibular y el cuello
- Arrugas
- Piel seca
- Vellos terminales gruesos en las orejas, la nariz, sobre el labio superior y el mentón
Las arterias temporales deben palparse en busca de dolor y engrosamiento, que pueden indicar una arteritis de células gigantes, cuya sospecha requiere una evaluación y un tratamiento inmediatos.
Nariz
El descenso progresivo de la punta de la nariz es un hallazgo normal relacionado con la edad. Puede hacer que los cartílagos laterales superior e inferior se separen, agrandando y alargando la nariz.
Ojos
Los hallazgos normales relacionados con la edad son los siguientes:
- Pérdida de la grasa orbitaria: puede causar un hundimiento gradual de los ojos en dirección posterior dentro de la órbita (enoftalmos).
- Seudoptosis (reducción del tamaño de la apertura palpebral)
- Entropión (inversión de los bordes palpebrales inferiores)
- Ectropión (eversión de los bordes palpebrales inferiores)
- Arco senil (anillo blanco en el limbo)
- Adelgazamiento de la retina debido a una disminución del número de neuronas
Con el envejecimiento aparece la presbicia; el cristalino pierde elasticidad y disminuye su capacidad de cambiar de forma durante la visión de objetos cercanos. La lente se vuelve más densa, lo que dificulta la visión con luz tenue. Además, la lente adquiere un tono amarillo, lo que resulta en pérdida del contraste y cambios en la forma en que se perciben los colores.
El examen ocular debe enfocarse en la evaluación de la agudeza visual (p. ej., con una cartilla de Snellen). Los campos visuales deben evaluarse en la cabecera del paciente mediante confrontación. La oftalmoscopia se realiza para identificar cataratas, degeneración del nervio óptico o degeneración de la mácula y evidencias de glaucoma, hipertensión o diabetes. En todos los ancianos, se recomienda un examen ocular a cargo de un oftalmólogo o un optometrista cada 1 o 2 años.
Oídos
El conducto auditivo externo debe examinarse para detectar cerúmen, en especial si se encuentra un problema de audición durante la consulta. Si un paciente usa un audífono externo, este debe retirarse y evaluarse. El molde para la oreja y la tubulatura plástica pueden taparse con cerúmen o la batería puede agotarse.
Para evaluar la audición, los examinadores deben susurrar 3 a 6 palabras o letras al azar en ambos oídos del paciente sin que este mire sus labios. Los pacientes con presbiacusia (deficiencia auditiva gradual, bilateral, simétrica y a predominio de altas frecuencias relacionada con la edad) tienen más dificultades para escuchar un diálogo que para escuchar sonidos. Se recomienda también realizar una evaluación con un audioscopio portátil, si es posible. Si la pérdida auditiva interfiere con las funciones o si la puntuación HHIE (Hearing Handicap Inventory for the Elderly-Screening Version) es positiva, se deriva al paciente para realizar las pruebas audiológicas formales.
Boca
La boca se examina para identificar gingivorragia o inflamación de las encías, pérdida o rotura de piezas dentarias, infecciones micóticas y signos de cáncer. Los hallazgos pueden incluir:
- Oscurecimiento de los dientes: debido a colorantes extrínsecos y a disminución de la transparencia del esmalte.
- Fisuras en la boca y la lengua, la lengua se pega a la mucosa yugal: xerostomía.
- Encías eritematosas y edematosas que sangran fácilmente: en general, indican una enfermedad gingival o periodontal.
- Mal aliento: que es posible que indique trastornos bucales (p. ej., caries, periodontitis), otra infección o, a veces, un trastorno pulmonar.
Deben examinarse las superficies dorsal y ventral de la lengua. Los cambios más frecuentes relacionados con la edad son las várices venosas en la superficie ventral, la glositis migratoria benigna (lengua geográfica) y la atrofia de las papilas en las caras laterales de la lengua. En pacientes desdentados, la lengua puede agrandarse para facilitar la masticación; sin embargo, el aumento de tamaño también puede indicar amiloidosis o hipotiroidismo. El dolor en una lengua de textura lisa puede indicar una deficiencia de vitamina B12.
Las prótesis dentales deben extraerse antes de examinar la boca. Estas prótesis aumentan el riesgo de candidiasis bucal y de reabsorción de las crestas alveolares. La inflamación de la mucosa palatina y las úlceras en las crestas alveolares pueden deberse al uso de prótesis inadecuadas. Debe palparse el interior de la boca. Una glándula parótida inflamada, firme y dolorosa puede indicar parotiditis. En los pacientes edéntulos que no usan prótesis, pueden identificarse fisuras dolorosas e inflamadas en las comisuras labiales (queilitis angular), en general asociadas con una infección micótica.
Articulación Temporomandibular
La articulación temporomandibular debe examinarse para identificar degeneración (artrosis), que es un cambio frecuente relacionado con la edad. La articulación puede degenerarse a medida que se van perdiendo dientes y las fuerzas compresivas que actúan sobre ella aumentan. La degeneración puede detectarse por la percepción de un sonido crepitante articular en la cabeza del cóndilo cuando el paciente sube y baja la mandíbula o si los movimientos mandibulares desencadenan dolor.
Cuello
Se examina la glándula tiroides, que se encuentra en la parte frontal del cuello alrededor de la tráquea para detectar agrandamiento y nódulos. Los soplos carotídeos debidos a la transmisión de soplos cardíacos pueden diferenciarse de los generados por la estenosis de la arteria carótida moviendo el estetoscopio hacia arriba en el cuello. A continuación, debe comprobarse la flexibilidad del cuello. La resistencia a la flexión, la extensión y la rotación lateral pasivas puede indicar un trastorno de la columna vertebral cervical. También puede aparecer resistencia a la flexión y la extensión en pacientes con meningitis, pero salvo que esta se asocie con un trastorno de la columna cervical, la rotación pasiva del cuello de un lado a otro puede llevarse a cabo sin resistencia.
Tórax y Espalda
Todos los campos pulmonares deben examinarse mediante percusión y auscultación. Pueden auscultarse estertores basilares en pulmones de pacientes sanos, pero deben desaparecer después de varias respiraciones profundas. También debe registrarse la extensión de las excursiones respiratorias (movimiento del diafragma y capacidad de expandir el tórax).
La espalda debe examinarse para detectar escoliosis, cifosis y deformidades vertebrales.
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