Alcoholismo en el Adulto Mayor: Un Problema Subestimado

El consumo de alcohol en personas mayores es una realidad poco visibilizada, pero con importantes implicancias para la salud y el bienestar. En Chile, donde la esperanza de vida sigue en aumento, abordar esta problemática se vuelve fundamental.

Gráfico de barras mostrando el porcentaje de hombres y mujeres mayores de 60 años que consumieron alcohol en el último mes.

Prevalencia del Consumo de Alcohol en Adultos Mayores

Según el primer estudio nacional sobre consumo de drogas y alcohol en personas mayores, realizado por el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA, 2021), se reveló que el 42,6% de los adultos mayores encuestados había consumido alcohol en el último mes. Esta cifra es significativamente mayor en hombres (51,6%) en comparación con mujeres (34,2%).

Además, el estudio destaca que, entre quienes consumieron alcohol en el último mes, un 58,1% declaró haberse embriagado en al menos una ocasión. Este patrón de consumo es más frecuente en el grupo etario de 60 a 70 años (60,1%) en comparación con aquellos de 71 años o más (53,7%).

Investigaciones internacionales en adultos mayores (AM) indican que cerca del 90% ha consumido alcohol en el último mes, con un porcentaje que presenta problemas de dependencia entre el 2% y 4%. El consumo es mayor en hombres y tiende a disminuir con la edad. En Chile, estudios sugieren que el consumo semanal es más elevado en adultos mayores que en la población general.

Factores que Contribuyen al Consumo Problemático en la Vejez

A medida que envejecemos, enfrentamos diversos cambios físicos, emocionales y sociales. La jubilación, la pérdida de seres queridos, el aislamiento y los problemas de salud pueden generar sentimientos de soledad o depresión. En algunos casos, el alcohol se convierte en una vía de escape para lidiar con estas emociones.

Muchas personas mayores recurren al alcohol para automedicarse ante el aburrimiento, la falta de propósito, la reducción de ingresos, el deterioro de la salud, la soledad o las pérdidas recientes. Aunque no es el único factor, las investigaciones demuestran que el consumo de alcohol está aumentando entre los adultos mayores, y tratar de olvidar los problemas con la bebida solo crea una peligrosa espiral.

La jubilación o una menor capacidad para trabajar pueden afectar los ingresos, aumentando el estrés. El envejecimiento conlleva un mayor riesgo de padecer afecciones de salud graves, lo que puede llevar a la desesperación. La soledad y el aislamiento social son comunes, al igual que la pérdida de amigos y familiares, lo que puede desencadenar intensos sentimientos de dolor.

Ilustración mostrando a una persona mayor sola en casa, con una copa de alcohol cerca.

Cambios Fisiológicos y el Alcohol en la Vejez

A medida que envejecemos, nuestro cuerpo reacciona de manera diferente al alcohol. Es posible que no podamos beber tanto como cuando éramos más jóvenes. Los adultos mayores pueden ser más sensibles al alcohol; incluso pequeñas cantidades que no causaban problemas en la juventud pueden afectar la memoria, la coordinación y el equilibrio más que antes.

¿Por qué el alcohol afecta de manera diferente a los adultos mayores?

  • Menor contenido de agua: El alcohol se distribuye a través del agua corporal, y los adultos mayores tienen menos agua en sus cuerpos. Esto significa que la misma bebida produce una mayor concentración de alcohol en la sangre.
  • Metabolismo hepático más lento: El hígado metaboliza el alcohol. Con la edad, la función hepática se ralentiza, por lo que el alcohol permanece más tiempo en el organismo, intensificando sus efectos.
  • Interacciones medicamentosas: Los adultos mayores suelen tomar múltiples medicamentos, recetados o no. El alcohol puede interactuar con estos fármacos, empeorando los efectos secundarios o haciéndolos peligrosos.

Estos cambios implican que los adultos mayores pueden emborracharse más rápidamente y experimentar efectos más intensos en la memoria, el sueño y la coordinación, incluso con pequeñas cantidades de alcohol.

Riesgos para la Salud del Alcohol en Personas Mayores

Incluso el consumo excesivo de alcohol ocasional puede ser peligroso. Debido a que los adultos mayores son más sensibles al alcohol, el consumo excesivo puede aumentar el riesgo de:

  • Caídas y lesiones: Las caídas son una de las causas más comunes de problemas de salud graves o muerte en las personas mayores. El alcohol puede aumentar la probabilidad de caídas al afectar el equilibrio y la coordinación. Aproximadamente uno de cada tres adultos mayores que sufren una caída presenta lesiones de moderadas a graves. Las emergencias médicas relacionadas con el alcohol han aumentado entre los adultos mayores en los últimos diez años.
  • Interacciones medicamentosas peligrosas: Los adultos mayores son más propensos a tomar medicamentos que pueden interactuar negativamente con el alcohol. Esto puede aumentar el riesgo de efectos secundarios, haciendo que el consumo de alcohol sea más peligroso. Analgésicos, medicamentos para la ansiedad o la depresión, e incluso algunos medicamentos comunes de venta libre, pueden interactuar con el alcohol.
  • Agravamiento de afecciones crónicas de salud: El consumo prolongado de alcohol puede agravar afecciones como la hipertensión arterial, la diabetes, los problemas hepáticos y la osteoporosis. También puede aumentar el riesgo de padecer varios tipos de cáncer, daño hepático y trastornos del sistema inmunitario.
  • Deterioro cognitivo y cambios en el estado de ánimo: El alcohol puede empeorar problemas de memoria, confusión, ansiedad y depresión. Estos cambios a veces pueden parecer propios del envejecimiento normal o incluso de afecciones como la enfermedad de Alzheimer.
Infografía comparando los efectos del alcohol en un cuerpo joven y un cuerpo mayor.

Señales de Alerta de un Problema con el Alcohol

Identificar un consumo problemático en personas mayores puede ser complejo, ya que algunos síntomas pueden confundirse con el propio envejecimiento o con efectos secundarios de medicamentos. Algunas señales a considerar incluyen:

  • Cambios en el comportamiento: Irritabilidad, agresividad o retraimiento social.
  • Deterioro cognitivo: Problemas de memoria, dificultad para concentrarse o confusión.
  • Negligencia en el autocuidado: Falta de higiene personal, desorden en el hogar o descuido en la alimentación.
  • Apariencia física deteriorada: Pérdida de peso, signos de desnutrición o mal estado de salud general.
  • Aumento de accidentes o caídas: El alcohol puede afectar el equilibrio y la coordinación, incrementando el riesgo de lesiones.
  • Consumo oculto o defensivo: Negación o minimización del consumo de alcohol, o beber a escondidas.
  • Problemas en las relaciones interpersonales: Discusiones frecuentes con familiares o amigos, o aislamiento social.
  • Beber con más frecuencia o en mayores cantidades.
  • Experimentar deseos de beber alcohol, incluso en momentos inadecuados.
  • Sufrir lapsus de memoria mientras bebe.
  • Sentirse avergonzado por beber alcohol o culpable después de beber demasiado.
  • Utilizar el alcohol para afrontar emociones negativas.

El cuestionario CAGE puede ser una herramienta útil para identificar posibles problemas con el alcohol:

  • ¿Alguna vez has sentido que deberías reducir tu consumo de alcohol?
  • ¿Alguna vez alguien te ha molestado criticando tu forma de beber?
  • ¿Alguna vez te has sentido culpable por beber?
  • ¿Alguna vez has necesitado tomar algo a primera hora de la mañana para calmar los nervios o para ponerte en marcha?

Si alguna de estas preguntas resuena, es recomendable hablar con un profesional de la salud sobre el consumo de alcohol.

Apoyo Familiar y Profesional

Hablar sobre el consumo de alcohol con un ser querido puede ser difícil. Es importante abordar la situación con apoyo y comprensión, sin juicios.

Si eres una persona mayor:

  • Mantente informado sobre los efectos del alcohol en tu organismo.
  • Conversa con tu médico acerca de los riesgos del consumo junto a medicamentos.
  • Busca actividades recreativas y sociales que promuevan el bienestar emocional.

Si eres familiar o cuidador/a de una persona mayor:

  • Fomenta espacios de diálogo sin juicios.
  • Acompaña a la persona mayor en la búsqueda de apoyo profesional.
  • Promueve actividades saludables y espacios de inclusión social.
  • Sé curioso y haz preguntas con delicadeza, en lugar de confrontacionalmente.
  • Céntrate en la salud y el impacto en la vida diaria, no en el juicio moral.
  • Escucha atentamente la perspectiva de tu ser querido.
  • Evita etiquetar o avergonzar; habla sobre "preocupaciones relacionadas con el consumo de alcohol".
  • Comparte observaciones en lugar de acusaciones: "He notado que últimamente pareces más inestable. ¿Cómo te sientes?".

Si logramos comprender qué funciones (tanto beneficiosas como perjudiciales) desempeña el alcohol en sus vidas, podremos empezar a entender sus necesidades y cómo podríamos ayudarles a satisfacerlas sin alcohol.

Dónde Conseguir Ayuda Profesional

En Chile, existen diversas alternativas para abordar el consumo problemático de alcohol en personas mayores. Centros de salud familiar (CESFAM), centros de salud mental comunitaria (COSAM) y profesionales privados ofrecen apoyo especializado. Además, líneas telefónicas de ayuda y programas específicos del SENDA están disponibles para orientación.

El trastorno por consumo de alcohol (TCA) es una afección médica que puede presentarse a cualquier edad. Dejar de beber alcohol repentinamente puede ser muy peligroso e incluso poner en riesgo la vida, por lo que es importante hablar con un médico antes de hacerlo.

Episodio #1541 Rompiendo El Alcoholismo

Opciones de tratamiento para adultos mayores:

  • Asesoramiento y terapia: El asesoramiento en salud mental puede ayudar a comprender los patrones de consumo, afrontar los factores desencadenantes y desarrollar rutinas más saludables. La terapia para la ansiedad, la depresión o la soledad puede reducir la necesidad de usar el alcohol como mecanismo de afrontamiento.
  • Tratamiento farmacológico: Algunos medicamentos pueden ayudar a controlar los antojos o los síntomas incómodos tras dejar de beber alcohol.
  • Centros de recuperación y programas de internamiento: Para los casos más graves, estos programas ofrecen supervisión médica, terapia y apoyo las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

Visibilizar el consumo de alcohol en personas mayores es el primer paso para generar espacios de apoyo y acompañamiento. Con empatía, comprensión y acceso a recursos adecuados, se contribuye a una mejor calidad de vida en esta etapa.

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