Guía Integral para Trabajar la Orientación en Personas Mayores con Demencia

La desorientación en personas mayores es un fenómeno que afecta a un número creciente de familias y cuidadores. Cuando una persona mayor desorientada pierde noción del tiempo, el lugar o incluso de su propia identidad, surgen preocupaciones sobre su seguridad y bienestar. Este estado puede ser consecuencia de diversas causas, desde el envejecimiento natural hasta condiciones médicas como la demencia o el Alzheimer. Comprender estas causas y aplicar estrategias efectivas es fundamental para brindarles apoyo y mejorar su calidad de vida.

Esquema de las áreas cognitivas afectadas por la demencia, incluyendo orientación

¿Qué es la Orientación y por qué es Importante en la Demencia?

La orientación es la capacidad que permite situarnos en el espacio y en el tiempo. Es una de las funciones cognitivas más primarias, y hace referencia al conocimiento actual acerca de: «en qué momento estoy», «dónde estoy», «con quién estoy» y «quién soy». Estar orientado, tanto en el tiempo como en el espacio, es fundamental para cualquier persona y, de forma especial, para los mayores, ya que les ayuda a ser más autónomos, a desplazarse de forma adecuada, a guiarse e incluso a hacer planes.

La enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia afectan a capacidades tales como la memoria, el pensamiento, la orientación espacial, temporal y personal, la comprensión, el cálculo, el aprendizaje, el lenguaje y el desarrollo de juicios complejos. La orientación en espacio, tiempo y persona se relaciona con la pérdida de la memoria reciente, donde el día está en permanente cambio. Es prioritario entender para poder ayudar, ya que hay muchas cosas que se pueden hacer para asistir al enfermo a estar "aquí y ahora".

Manifestaciones de Desorientación en Personas Mayores

La desorientación en las personas mayores puede manifestarse de varias maneras y a menudo involucra la pérdida de la orientación temporal, espacial o personal. Una persona mayor desorientada irá mostrando señales de confusión en su día a día.

Orientación Temporal

La pérdida de la orientación temporal implica que la persona mayor puede tener dificultades para comprender el día, la fecha o incluso la hora del día. Temporalmente, no se sabe en qué día se vive. En estos casos, es frecuente que pierdan la noción del tiempo y lleguen también a confundir el día y la noche. Esta desorientación temporal puede conducir a que el enfermo lleve a cabo de manera errónea ciertas actividades de la vida diaria, como no saber si desayunar o cenar o levantarse de madrugada pensando que ya es por la mañana.

Orientación Espacial

La desorientación espacial se refiere a la incapacidad de la persona para comprender su ubicación física. Suelen olvidar dónde están, cómo llegaron allí y hasta cómo regresar a casa. El problema es mayor si una persona mayor desorientada se encuentra fuera de su entorno familiar. Se desorientan al conducir o cuando van caminando se pierden. Finalmente, pierden la orientación dentro de su propia casa y no saben dónde está el baño, su habitación o la cocina, e incluso intentan irse de casa explicando desconsoladamente que quieren irse a la suya.

Orientación Personal

La pérdida de la orientación personal es aquella en la que el adulto mayor muestra dificultades para reconocerse a sí mismo o identificar a sus seres queridos. Pueden confundir nombres, relaciones y eventos pasados. Respecto a la persona, los aspectos que más se pierden en las fases leves son aquellos referentes a su edad, siendo el año de nacimiento, la fecha y el nombre de sus familiares más resistentes al deterioro en las primeras fases.

Infografía: Tipos de desorientación en el adulto mayor

Causas Comunes de Desorientación

La desorientación en adultos mayores puede estar causada por una gran variedad de factores. Comprender estas causas es fundamental para afrontar esta problemática de manera efectiva.

  • Demencia: Las condiciones como la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia suelen provocar desorientación debido a los cambios en el cerebro que afectan la memoria y la cognición.
  • Trastornos del sueño: La falta de sueño adecuado puede llevar a la desorientación temporal y espacial.
  • Medicamentos: Algunos medicamentos pueden tener efectos secundarios que causan desorientación. Es importante revisar la lista de medicamentos de la persona mayor y hablar con un médico si se sospecha que un fármaco está contribuyendo a su desorientación.
  • Infecciones: Algunas patologías infecciosas, como las que afectan al tracto urinario (ITU), pueden causar confusión y desorientación en las personas mayores.
  • Dolor o malestar: El dolor crónico o el malestar físico favorecen que nuestros mayores se distraigan fácilmente y hagan que se desorienten.
  • Alteraciones metabólicas: Problemas como la deshidratación, la hipoglucemia o los desequilibrios electrolíticos pueden afectar el funcionamiento del cerebro y llevar a la desorientación.
  • Cambios en el entorno o la rutina: Las personas con deterioro cognitivo pueden presentar mayor desorientación ante el incremento de tiempo que han de pasar en casa o cambios significativos en su día a día.

Principios Clave para la Estimulación Cognitiva en Demencia

La estimulación cognitiva está especialmente indicada en personas en fases leves y moderadas de la enfermedad para tratar de ralentizar el deterioro cognitivo. Algunos estudios también sugieren que las actividades de estimulación cognitiva en personas con Alzheimer pueden contribuir a disminuir la frecuencia de alteraciones conductuales y mejorar el estado de ánimo.

Para que la estimulación sea efectiva, es importante considerar los siguientes principios:

  1. Estimular capacidades preservadas: El objetivo es estimular aquellas capacidades cognitivas que la persona con Alzheimer aún tiene relativamente preservadas. Desgraciadamente, aquellas capacidades ya perdidas no se pueden recuperar. Por ejemplo, cuando la memoria está gravemente afectada, no tiene sentido realizar ejercicios de repetición para tratar de que memorice cosas nuevas. Es importante observar el nivel de desempeño de la persona en actividades cotidianas para fomentar todo lo que aún puede hacer.
  2. Iniciar tempranamente: Es conveniente realizar actividades de estimulación desde las primeras fases de la enfermedad o desde el momento del diagnóstico.
  3. Vincular a intereses personales: Con el objeto de despertar la motivación, es importante que las actividades estén vinculadas a los intereses personales y/o a su trayectoria vital.
  4. Limitar opciones: Es conveniente limitar el número de opciones para la realización de la actividad para evitar confundirle, dando pie a la frustración o la irritabilidad.
  5. Integrar en la rutina: Es importante procurar que las actividades de estimulación cognitiva formen parte de la rutina diaria, y no forzar situaciones en las que la persona pueda sentirse evaluada o confrontada con sus dificultades.
  6. Ralentizar el deterioro y potenciar la utilidad: Lo que se pretende es tratar de ralentizar el deterioro cognitivo y funcional, potenciando el sentido de utilidad en la persona.
  7. Ofrecer apoyo gradual: La mejor forma de alcanzar este equilibrio es brindar ayuda (física o verbal) cuando observamos que no es capaz de realizar algún paso de la tarea. Con el avance de la enfermedad, la necesidad de apoyo irá en aumento.
  8. Evitar la frustración: Es recomendable evitar que la persona con Alzheimer perciba las actividades como algo rígidamente estructurado, tedioso o poco motivador, sea porque no le resulte interesante, o porque el nivel de exigencia sea superior al de su capacidad o, al revés, excesivamente bajo.

Actividad de Estimulación Cognitiva para Adultos Mayores (Ejercicio de Cálculo)

Estrategias Específicas para Fomentar la Orientación

La desorientación puede ser indicativo de una pérdida de autonomía en quienes la padecen. Es importante tomar medidas para garantizar su seguridad y bienestar. A lo largo de la jornada es conveniente recordarle el día en el que se encuentra, en qué momento (mañana, tarde o noche), así como el lugar en el que está y las personas que le acompañan.

Orientación Temporal

Para ayudar a mantener la noción del tiempo, es importante la instauración de una rutina regular y adoptar un entorno estable y familiar, seguro y ordenado. El no saber qué día de la semana es o en qué año se está, es algo común en los mayores, ocasionando trastornos en la convivencia.

  • Establecer rutinas y horarios: Es necesario establecer un horario y unas rutinas: levantarse más o menos todos los días a la misma hora (al menos de lunes a viernes), así como mantener el horario habitual para ir a dormir y preservar los hábitos del sueño.
  • Pizarra o cartel de actividades: Podemos ayudarnos de una pizarra o un cartel donde podemos anotar las actividades que vamos a realizar a lo largo del día, así como las horas en las que realizarlas.
  • Calendarios visibles: Utilice un calendario mensual con espacio para escribir que facilite anotar eventos como citas médicas, cumpleaños, fiestas. Se pueden ir tachando los días que van pasando, para que de un simple vistazo se localice el día en que nos encontramos. Coloque un calendario grande y visible en el área principal de la casa. Utilice un calendario de pared personalizado con fotografías familiares y marque el día actual, repasando eventos próximos.
  • Relojes estratégicamente ubicados: Instale relojes de números grandes y claros en cada habitación principal.
  • El periódico: Es un elemento que puede dar mucho juego. Se pueden leer noticias de actualidad tanto a nivel nacional como más próximas del municipio o barrio, comentar las noticias y pedir su opinión.
  • Conversaciones diarias: Inicie la jornada con una conversación de 5-10 minutos que hable del día en el que estáis y qué vais a hacer.
  • Elementos estacionales: Utilice murales y adornos destinados a dar pistas sobre las distintas estaciones del año.

Orientación Espacial

El ambiente físico puede actuar como un facilitador o como una barrera. Los objetos, los espacios y lugares pueden tornarse desconocidos.

  • Denominación de habitaciones: Realice recorridos diarios por la casa preguntando el nombre de cada habitación y su función principal. Para facilitarlas, coloque carteles con el nombre de cada habitación o símbolos que identifiquen su función.
  • Creación de mapas mentales: Pida a la persona que describa el camino desde su habitación hasta la cocina o desde el salón hasta el baño. Incluya solo los elementos esenciales: paredes, puertas y muebles principales.
  • Tablero de orientación espacial: Utilice fotografías de las diferentes habitaciones de la casa con sus nombres escritos en grande.
  • Entorno ordenado: Mantenga un entorno estable, seguro y ordenado para minimizar la confusión.

Orientación Personal

Las actividades de orientación personal para personas mayores son una herramienta clave para promover el bienestar emocional, cognitivo y social. Su objetivo principal es reforzar la identidad personal, fomentar la autonomía y facilitar la adaptación a los cambios propios del envejecimiento. Se centran en evocar recuerdos personales y experiencias vitales importantes, trabajando el autoconocimiento, los valores, los gustos y las capacidades actuales.

  • Caja de recuerdos y conversación: Converse acerca del presente y del pasado, sobre aspectos personales o sociales y temas de interés de la persona, utilizando diarios, libros, películas u objetos significativos para ella, o valiéndonos de una “caja de recuerdos”.
  • Música significativa: Escuche música, toque un instrumento (aunque sea unas maracas o una pandereta) o baile. La música es un gran vehículo para la evocación de momentos de vida y emociones, particularmente cuando se selecciona música personalmente significativa.
  • Álbumes de fotos: Los álbumes de fotos nos ayudan a establecer conversaciones sobre temas personales y familiares próximos, identificando personas, lugares y fechas. También puede usar fotografías recientes de su familiar para estimular la autopercepción.
  • Videollamadas: El teléfono móvil u ordenador, a través de las videollamadas, es un buen recurso para mantener el contacto con los familiares.
  • Sesiones de entrevista familiar: Prepare preguntas abiertas sobre diferentes etapas de la vida de la persona. Si nota que para o no sabe cómo continuar, introduzca la técnica del «cuéntame más sobre...».
  • Adivinanzas con objetos de su época: Muestre fotografías u objetos antiguos y anímale a que explique para qué servían o cómo se utilizaban.
  • Objetos personales en el entorno: Para mantener el vínculo, es recomendable que las habitaciones de los pacientes mantengan sus objetos personales, ya que esta actividad estimula la memoria asociativa y evoca recuerdos afectivos.
  • Mejora de la autoestima y la memoria: Favorece el recuerdo de experiencias significativas, refuerza la percepción de valía personal y estimula la memoria autobiográfica.

La Terapia de Orientación a la Realidad (TOR)

La Terapia de Orientación a la Realidad (TOR) es un conjunto de técnicas mediante las cuales la persona toma conciencia de su situación en el tiempo (orientación temporal), en el espacio (orientación espacial) y respecto a su propia persona (orientación personal). Existen dos enfoques: las intervenciones guiadas y programadas (formales), y el desarrollo continuo e integrado en las relaciones cotidianas (informales).

El terapeuta especializado diseña las sesiones estructuradas y capacita a los cuidadores en las técnicas apropiadas, siempre evaluando antes el grado de deterioro cognitivo individual para adaptar las actividades. Su rol como cuidador familiar, en cambio, es estar lo más presente posible, utilizando estas técnicas de forma natural en el día a día.

Adaptación de Actividades según el Nivel de Deterioro Cognitivo

Las actividades deben ser adaptadas a las capacidades y necesidades de cada persona para evitar generar ansiedad o frustración. De lo contrario, la terapia de orientación podría tener el efecto contrario.

  • Para personas en fase leve: Utilice ejercicios complejos que requieran múltiples pasos cognitivos.
  • En fases moderadas: Simplifique las tareas dividiéndolas en pasos más pequeños y proporcionando ayudas visuales adicionales. En lugar de preguntar «¿Qué día es hoy?», puede ofrecer opciones: «¿Es lunes o martes?».
  • Para etapas avanzadas: Enfóquese en ejercicios sensoriales y de reconocimiento básico.

Consejos Prácticos para Cuidadores

Cuando te enfrentas a la desorientación en una persona mayor, es importante tomar medidas para garantizar su seguridad y bienestar. La desorientación puede ser frustrante y estremecedor para ellos, por lo que se debe proporcionar apoyo emocional y tranquilidad.

  • Mantén la calma y la empatía: Es fundamental mantener la calma y mostrar empatía hacia ellos.
  • Comunícate con frases cortas y claras: Utiliza frases cortas y sencillas. Evita hablar mucho y el uso de lenguaje complejo o abstracto. Esto facilitará su comprensión.
  • Proporciona orientación constante: Si la persona mayor está desorientada en lo relativo al tiempo, puedes usar un reloj o un calendario visual. Si están abrumados o desconcertados en cuanto al espacio, puedes proporcionar pistas visuales, como señalar objetos familiares en su entorno. Utiliza el calendario para anticipar fechas especiales como cumpleaños o aniversarios familiares.
  • Mantén una rutina: Establecer y mantener una rutina diaria hará que se sientan más seguros y orientados. Esto incluye horarios regulares para comidas, actividades y descanso. Todo lo que sea rutinario va a ayudar mucho a que estén en calma en el entorno familiar.
  • Evita estímulos excesivos: Las personas mayores desorientadas muestran mucha sensibilidad frente a los estímulos excesivos. Mantén un entorno tranquilo y evita ruidos fuertes o situaciones caóticas que puedan aumentar su confusión.
  • Fomenta la movilidad y la actividad: El ejercicio suave y la actividad física pueden ayudar a mejorar la orientación y reducir situaciones de confusión y aturdimiento. Anima a tu familiar a moverse de forma segura y participar en actividades que disfrute.
  • Establece una rutina de sueño: El sueño adecuado y de calidad es crucial para reducir la desorientación. Establece una rutina de sueño regular y aplica técnicas de relajación para ayudarles a conciliar el sueño si tienen problemas de insomnio.
  • Atento a su medicación: Revisa regularmente la lista de medicamentos con su médico de cabecera o especialista habitual. Si relacionas momentos de azoramiento, perturbación, despistes, etc. que coinciden con la toma de un fármaco determinado, ponlo en conocimiento de su médico.
  • Refuerzo positivo: Este refuerzo debe ser inmediato, específico y auténtico para generar el suficiente impacto emocional. En lugar de un «muy bien» genérico, utiliza refuerzos más elaborados como «¡Excelente!».
  • Finaliza con una actividad agradable: Termina cada sesión con una actividad agradable que genere sensaciones positivas: escuchar una canción favorita, tomar un té juntos o simplemente conversar sobre algo que le guste.
  • Respeta su ritmo: Es importante respetar el ritmo de la persona mayor, fomentar la participación sin presión y validar sus emociones. Si tu familiar se muestra más desorientado un día, evita forzar y dile de forma cariñosa: «No te preocupes, todos tenemos días que recordamos mejor que otros.»
  • Busca ayuda profesional: Si la desorientación persiste o empeora, es importante buscar ayuda profesional. Un médico o especialista en geriatría puede evaluar la situación y recomendar tratamientos o pautas necesarias.

El Rol de los Centros Especializados

En los centros de cuidado, los profesionales entienden perfectamente las dificultades, dudas y frustración de los familiares de una persona mayor desorientada. Estos entornos cuentan con personal altamente capacitado para brindar el cuidado integral y proporcionar el apoyo necesario para garantizar el bienestar de los residentes.

  • Entornos seguros: Las instalaciones están diseñadas para proporcionar un entorno seguro y tranquilo que minimice la desorientación y el estrés.
  • Servicios asistenciales personalizados: El personal se dedica a brindar atención personalizada, adaptando los enfoques a las necesidades individuales de cada residente.
  • Programas de estimulación cognitiva: Se ofrecen técnicas y programas de estimulación cognitiva orientadas a mantener y mejorar la función cognitiva, donde las actividades de orientación personal forman parte de estos programas, adaptados a las capacidades y necesidades de cada residente. Los profesionales guían y acompañan a las personas mayores durante las actividades, creando un entorno de confianza y respeto.
  • Atención médica especializada: Se trabaja en estrecha colaboración con profesionales médicos y especialistas en geriatría para garantizar un servicio integral en la atención de los residentes.

Una persona mayor desorientada supone un reto para sus familiares. Sin embargo, con el apoyo adecuado y estos consejos prácticos, podemos contribuir significativamente a mejorar la calidad de vida de aquellos que nos necesitan. Si un ser querido tuyo ha comenzado a dar señales de desorientación, acude cuanto antes a su médico.

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