En este artículo, abordaremos la posibilidad de solicitar una pensión de invalidez por enfermedad mental, explicando qué es una enfermedad mental, sus tipos, las causas que la pueden desencadenar, su diagnóstico y tratamiento, así como los requisitos y el proceso para acceder a una pensión por esta causal.

El Auge de las Patologías Psiquiátricas en las Pensiones de Invalidez
En el actual debate sobre la reforma del sistema previsional y los mecanismos para elevar los montos de las pensiones, no solo las de vejez, sino también las de invalidez, cobran una relevancia significativa. Más de 20 mil personas por semestre solicitan jubilaciones por invalidez.
Según el último informe de la Superintendencia de Pensiones, las patologías psiquiátricas, que incluyen trastornos depresivos crónicos, psicóticos, de personalidad y retrasos mentales, representan la mayor cantidad de solicitudes aprobadas de invalidez en personas de hasta 40 años.
- En el tramo de entre 20 y 30 años, estas patologías representan el 40% de las solicitudes.
- Entre los 30 y 40 años, esta cifra asciende al 23,4%.
Esto se considera sobre el total de solicitudes de afiliados a AFP, que representan el 74,2% de las 28.449 peticiones aprobadas en el primer semestre de este año, de las cuales solo un 49,7% estaba cubierta por el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS).
De acuerdo con la Superintendencia, "cualquier patología de orden psíquico que reúna los requisitos que las normas técnicas establecen para ser consideradas como irrecuperables e invalidantes en al menos 50% de incapacidad laboral implican la aprobación de este tipo de invalideces", lo que incluye la depresión, "si cumple con los criterios".
Actualmente, las patologías de neurología (como secuelas de accidentes cerebrovasculares, hemiplejias, daño orgánico cerebral, parkinson, epilepsias) y psiquiátricas suman un 29,6% del total, siendo las principales causas de pensiones de invalidez aprobadas en afiliados a AFP. A partir de los 40 años, las patologías del aparato locomotor (traumatismos no laborales, artrosis y artritis) comienzan a cobrar relevancia, alcanzando la mayor tasa de aprobación en el tramo de 40 a 50 años, con un 21,5%.
A nivel global, se observa un mayor volumen de aprobación de pensiones de invalidez en hombres (56,2%) que en mujeres (48,3%), debido a que los hombres que solicitan invalidez se enfrentan con mayor frecuencia a estados terminales de algunas patologías crónicas que cumplen los requisitos para la invalidez. Las cifras también muestran que el mayor porcentaje de aprobación se registra en personas de entre 20 y 30 años (59,6%), y el menor en el grupo entre 50 y 60 años (51,3%). Esto obedece fundamentalmente a solicitudes por retraso mental u otras patologías psiquiátricas provenientes de menores de 18 años beneficiarios del Subsidio por Discapacidad Mental.
En el total de solicitudes de invalidez (AFP y PBS), el informe del primer semestre de este año muestra que los mayores porcentajes de dictámenes que aprobaron invalidez total o parcial para primeras solicitudes correspondieron a impedimentos del aparato locomotor (1.800 aprobaciones), neurología (1.397 dictámenes aprobados) y psiquiatría (1.358 dictámenes visados).
Entendiendo las Enfermedades Mentales
¿Qué se entiende por enfermedad mental?
Se entiende por enfermedad mental toda aquella afección que afecta a los pensamientos, estados de ánimo, comportamientos, la manera de interrelacionarse con otras personas y de desenvolverse en el día a día de una persona. La enfermedad mental puede ser ocasional o duradera, es decir, crónica.
Tipos de enfermedad mental más frecuentes o habituales
Entre los tipos más comunes de enfermedades mentales se encuentran:
- Trastornos de ansiedad: como el trastorno de pánico, el trastorno obsesivo compulsivo y varios tipos de fobia.
- Trastornos del ánimo: incluyendo la depresión o el trastorno bipolar.
- Trastornos de la alimentación.
- Trastornos de la personalidad.
- Trastorno de estrés postraumático: después de sufrir una situación grave o traumática.
- Trastornos psicóticos: entre los que se encuentra la esquizofrenia.
Factores que pueden desencadenar una enfermedad mental
Diversos factores pueden influir en la adquisición de una enfermedad mental, como:
- La genética.
- Situaciones que se han sufrido a lo largo de la vida.
- Una lesión cerebral traumática.
- Consumo de estupefacientes, como el alcohol o las drogas.
- Padecer una enfermedad grave.

Diagnóstico de enfermedad mental
El diagnóstico de una enfermedad mental implica evaluar la presencia de una afección psicológica que afecta el pensamiento, las emociones, el comportamiento y el funcionamiento general de una persona. Los diagnósticos de enfermedades mentales se realizan en el ámbito de la salud mental por profesionales de la psicología y la psiquiatría.
Tratamiento de las enfermedades mentales
El tratamiento utilizado dependerá del trastorno mental y de su grado. Por norma general, se suele llevar a cabo una terapia de forma continuada. En algunos casos, se recomienda algún tipo de medicamento, como ansiolíticos o antidepresivos, los cuales serán indicados por el especialista en salud mental.
En casos muy graves, se suele ingresar a la persona afectada en un centro hospitalario para enfermos mentales para recibir un tratamiento más intensivo y supervisado, especialmente si existe riesgo de daño a terceros o a sí mismos.
Invalidez por Incapacidad Mental y Tipos de Pensiones
Derecho a pensión por invalidez mental
El derecho a percibir una pensión, es decir, una remuneración por sufrir una invalidez, se produce cuando, como consecuencia de una enfermedad mental, se impide el desempeño o desarrollo de las actividades laborales o diarias, otorgándose una incapacidad permanente. Esto significa que el solicitante se encuentra incapacitado para el desarrollo normal de su actividad profesional o de cualquier actividad profesional a consecuencia de la enfermedad, lesión, dolencia o patología.
Para solicitar una pensión de invalidez, es crucial contar con un diagnóstico objetivado por un médico especialista en salud mental. Una vez con el diagnóstico, es importante identificar los síntomas que incapacitan a la persona para desarrollar una actividad normal, ya sea en el trabajo o en su vida diaria.

Tipos de pensiones de invalidez
Las distintas pensiones que existen por invalidez, en el contexto del sistema previsional, son las siguientes:
Invalidez permanente parcial
Implica una disminución en el rendimiento para realizar una profesión, pero la persona puede seguir haciendo las actividades fundamentales de su puesto de trabajo. Las limitaciones deben suponer un 33% como mínimo a la hora de trabajar. La concesión de esta incapacidad otorga el derecho a una indemnización igual a 24 mensualidades de su base reguladora.
Invalidez permanente total
En este tipo de incapacidad, la persona solicitante no es capaz de realizar las funciones elementales de su puesto de trabajo. Una vez concedida, el solicitante recibirá una pensión de por vida del 55% de su base reguladora.
Invalidez permanente absoluta
La concesión de este tipo de incapacidad se da en los casos en que la persona está totalmente limitada para realizar cualquier actividad laboral. Es decir, no es posible que realice ninguna profesión adecuadamente. La pensión vitalicia que cobrará es el 100% de su base reguladora.
Pensión por gran invalidez
Es aquella en la que una persona, además de no poder llevar a cabo ninguna tarea por más simple que sea en el ámbito laboral, tampoco puede realizarla en su vida personal, por lo que necesita la ayuda de una tercera persona para comer, vestirse, entre otras. La pensión que se percibirá en este caso es el 100% de la base reguladora, además de un 50% más para poder pagar a la persona que cuide del enfermo.
Ejemplos de concesiones de incapacidades por enfermedad mental
Ejemplo de pensión de gran invalidez por enfermedad mental
Jorge, ayudante de soporte de la Generalitat, padece un trastorno mental severo, retraso psicomotor, disminución visual casi completa y síndrome ansioso depresivo. Necesita ayuda de una tercera persona incluso para las tareas más básicas de su vida diaria, además de control y supervisión para la toma de sus medicamentos. En este caso, la concesión de una gran invalidez es muy viable.
Ejemplo de pensión de incapacidad total por enfermedad mental
Tomás, operario, padece un trastorno obsesivo compulsivo crónico muy grave que le impide realizar las tareas fundamentales de su puesto de trabajo. No es capaz de concentrarse debido a la necesidad de examinar minuciosamente cada detalle, lo que le resulta imposible llevar a cabo sus tareas. Sin embargo, es posible que pueda realizar otro tipo de actividad profesional que no agrave su patología mental.
Financiamiento y Beneficios Adicionales en el Sistema Chileno
En el sistema chileno, el monto de la pensión de invalidez se financia con los recursos previsionales acumulados por el propio trabajador en su AFP, complementados con el aporte del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS), siempre que se cumplan los requisitos para acceder a dicho seguro.
Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) están obligadas a contratar, de manera conjunta, un seguro que proteja a sus afiliados, dado que todas las personas trabajadoras enfrentan el riesgo de invalidez o fallecimiento. Este seguro, denominado SIS, tiene como objetivo complementar los fondos acumulados en la cuenta de la AFP para financiar una pensión de invalidez o sobrevivencia.
- Para las personas trabajadoras dependientes, el SIS es financiado íntegramente por los empleadores.
- Para las personas trabajadoras independientes obligadas a cotizar, el pago se efectúa con las retenciones aplicadas a las boletas de honorarios.
Pensión Básica Solidaria de Invalidez (PBSI) y Aporte Previsional Solidario de Invalidez (APSI)
La Pensión Básica Solidaria de Invalidez (PBSI) es un beneficio dirigido a personas entre 18 y 64 años. Para solicitar la PBSI, se puede hacer en el sitio web de ChileAtiende, por videoatención y en sus sucursales. Los titulares de PBSI pueden ser beneficiarios de Asignación Familiar solo respecto de los descendientes que vivan a su cargo y que cumplan los requisitos para ser causantes del sistema. Se recibirá la pensión hasta el último día del mes en que se cumplan 65 años.
El Aporte Previsional Solidario de Invalidez (APSI) es un complemento monetario financiado por el Estado, destinado a personas entre 18 y 64 años que perciban una pensión de invalidez.

Proceso de Solicitud y Evaluación de la Pensión de Invalidez
Inicio de la solicitud y rol de las Comisiones Médicas
Para solicitar la pensión de invalidez, no es necesario tener declarada la invalidez ante una comisión médica al inicio del proceso. Sin embargo, la calificación como inválido y el grado de invalidez deberá ser definido por una Comisión Médica, la cual depende de la Superintendencia de Pensiones.
Si una persona cuenta con exámenes o informes de su médico tratante, al momento de firmar la solicitud de pensión de invalidez puede presentar esos documentos en la administradora de fondos de pensiones (AFP) en la que se encuentra afiliada, pero no es una obligación.
La Comisión Médica Regional (CMR) pedirá a un médico del Registro Público de Asesores que revise los antecedentes y señale si la solicitud de pensión de invalidez se considera fundada. Si se considera fundada, la CMR designará a un médico que asesore a la afiliada o el afiliado en el proceso de evaluación y calificación de invalidez, el cual no tiene costo para la persona.
Evaluación médica
Cuando una solicitud de pensión de invalidez se considera fundada, la CMR citará a la persona solicitante a una entrevista preliminar y le hará entrega de las órdenes para los exámenes e interconsultas médicas de las especialidades que correspondan, de acuerdo con los impedimentos declarados por la afiliada o el afiliado. El Instituto de Previsión Social (IPS) cubrirá los exámenes en el caso de las personas solicitantes de la Pensión Básica Solidaria de Invalidez (PBSI).
Una vez obtenidos los resultados de los exámenes e interconsultas médicas, la CMR determinará si el impedimento o enfermedad invocado es:
- Objetivo.
- Demostrable.
- Que se encuentren agotadas las terapias médicas o quirúrgicas accesibles.
- Que se ha cumplido el período de observación post tratamiento indicado en las Normas de Evaluación.
Con la determinación del grado de invalidez, la CMR emite un primer dictamen que otorga una primera pensión de invalidez que puede ser total o parcial.
Apelaciones y reevaluaciones
Es importante tener presente que si una Comisión Médica emite la declaración de invalidez de un cotizante, esa declaración no implica que se le haya otorgado o que se le otorgue una pensión de invalidez a la persona. Las personas pueden presentar el reclamo ante la Comisión Médica Central (CMC) dentro del plazo de 15 días hábiles desde su notificación de la resolución. A su vez, la CMC debe pronunciarse dentro de un plazo de 10 días hábiles desde la recepción del reclamo. El plazo para presentar la apelación ante la CMC es de hasta cinco días hábiles desde la notificación del dictamen.
Si se trata de una invalidez parcial, la legislación precisa que, con el paso del tiempo, la persona pensionada tiene derecho a solicitar otra reevaluación de su invalidez si sus impedimentos han progresado. En esa reevaluación, la comisión médica revisará la evolución de los impedimentos que originaron la pensión de invalidez parcial y, de acuerdo con esa revisión, en un nuevo y segundo dictamen resolverá si confirma o rechaza la invalidez.
Invalidez y Compatibilidad con el Trabajo
Las normas legales y reglamentarias que regulan el nuevo sistema de pensiones no contemplan ninguna incompatibilidad legal entre una pensión de invalidez, total o parcial, y un trabajo remunerado. Sí, una persona que ha sido declarada con invalidez puede seguir trabajando, pudiendo ser calificada con un grado de invalidez parcial o total. Una persona puede ser calificada con un grado de invalidez parcial o total.
- Invalidez Parcial: Corresponde a una pérdida de capacidad de trabajo igual o mayor al 50% e inferior al 66,6%.