En la era digital, donde la información viaja a la velocidad de la luz y los fenómenos virales nacen y mueren en cuestión de horas, existe una figura que ha logrado trascender el tiempo y el espacio: el meme conocido como 'Harold Hide the Pain'. Detrás de esa icónica sonrisa, que evoca una mezcla de resignación y humor ante situaciones difíciles, se encuentra un hombre real, un ingeniero húngaro llamado András Arató.
A sus 75 años, András Arató se ha convertido en un fenómeno global, pero su camino hacia la fama fue tan inesperado como fascinante. Lo que comenzó como una serie de fotografías de stock para bancos de imágenes se transformó en una de las caras más reconocibles de Internet, utilizada para expresar una amplia gama de emociones, desde la aprobación y la perplejidad hasta la discrepancia.

El origen de un ícono de Internet
La historia de András Arató como meme comenzó hace aproximadamente una década, en 2011. Un fotógrafo profesional se puso en contacto con él, buscando a alguien con un perfil particular para una sesión de fotos de stock. Arató, descrito como un hombre que inicialmente no buscaba ser el centro de atención, aceptó la propuesta. Lo que siguió fue una serie de más de cien fotografías en las que el ingeniero húngaro interpretaba diversos roles: médico, profesor universitario, pintor, esposo, y muchas otras profesiones.
"Me dijo que estaba buscando un personaje como yo", comentó Arató en una entrevista, refiriéndose al fotógrafo. Las sesiones de fotos, que se extendieron a lo largo del tiempo, resultaron en un extenso catálogo de imágenes que pronto comenzaron a circular por la web. Inicialmente, el propósito de estas fotografías era ser utilizadas en anuncios y materiales promocionales, sin ninguna pretensión cómica.
La viralización inesperada
El punto de inflexión llegó varios meses después de las primeras sesiones fotográficas. András Arató, al buscar sus propias imágenes en Internet, descubrió con sorpresa que habían sido transformadas en memes. "Me googleé y di con los primeros memes", relató. Al principio, la experiencia fue "chocante" y confusa para él. Nadie, y menos él, esperaba que su rostro se convirtiera en objeto de bromas y en un símbolo de la cultura de Internet.
La naturaleza incontrolable de la red hizo que la difusión de sus imágenes fuera imparable. "La naturaleza de Internet es que nada nunca desaparece. Si cerraba una página, al siguiente día otras tres habrían abierto con el mismo contenido", explicó Arató. A pesar de sus intentos iniciales por eliminar las imágenes y cerrar las páginas donde aparecían, pronto comprendió que era una batalla perdida. La viralización fue tal que llegó a ser catalogado como "la sonrisa más falsa" que circulaba por Internet.
El meme, que a menudo se utiliza para ironizar sobre situaciones en las que una persona intenta mantener una fachada de normalidad o felicidad mientras atraviesa dificultades, se convirtió en un lenguaje universal. Cualquiera podía identificarse con la expresión de Arató, que ejemplificaba perfectamente sentimientos como la incomodidad, la resignación o la alegría forzada.

De ingeniero a estrella de memes: la adaptación a la fama
La transición de ser un ingeniero eléctrico retirado a una celebridad de Internet no fue fácil. Durante los primeros años, Arató confesó que le tomó tiempo aceptar su nueva realidad. "Al principio estaba horrorizado, eran chistes de mal gusto o muy groseros", admitió. Su deseo inicial era recuperar sus fotos y eliminar toda huella de su presencia en la web.
Sin embargo, con el tiempo, András Arató comenzó a comprender el alcance y el impacto de su imagen. Se dio cuenta de que su meme generaba risas y, en muchos casos, conectaba con las experiencias de las personas. Fue en 2019, durante una charla TEDx en Kiev, Ucrania, donde compartió públicamente su historia y el origen de su popularidad, ante un auditorio que, en su mayoría, lo conocía por su icónica expresión.
"Es como un cuento de hadas, pero no es ficticio sino real. Es la historia de mi vida", comenzó su relato. En esa charla, Arató explicó cómo la naturaleza de Internet hacía imposible detener la difusión de su imagen y cómo, a pesar de sus reticencias iniciales, empezó a recibir invitaciones de todo el mundo, lo que le permitió entender mejor su papel.
Oportunidades y reflexiones de "Harold"
La fama inesperada trajo consigo nuevas oportunidades para András Arató. Comenzó a recibir invitaciones para eventos, a participar en campañas publicitarias e incluso a viajar por diferentes países. Recientemente, se le ha visto en eventos deportivos como el Gran Premio de Hungría y el Gran Premio de Singapur de Fórmula 1, donde su presencia causó sensación entre aficionados y pilotos.
A pesar de no recibir regalías directas por la mayoría de los memes que circulan, Arató ha logrado obtener beneficios económicos a través de comerciales, como uno reciente para Coca-Cola Zero, y ha colaborado con marcas y equipos deportivos, como el club de fútbol Manchester City. Su imagen se ha convertido en un activo valioso, aunque siempre bajo su control y con un propósito claro.
Su familia ha tenido reacciones diversas ante su repentina fama. Mientras su esposa se muestra orgullosa, su hijo, un arquitecto de 46 años, aún no acepta del todo la viralidad de su padre y prefiere mantenerse al margen de sus actividades en línea. "Mi esposa está orgullosa, pero mi hijo (un arquitecto de 46 años) no puede aceptarlo, ni siquiera ve mis videos o memes", confesó Arató.
“Al principio quería destruir todas mis fotos”: Habla el protagonista del meme Hide the pain Harold
El mensaje de "Hide the Pain Harold"
Hoy en día, András Arató se describe a sí mismo como un modelo para bancos de imágenes y, en cierta medida, como un embajador de la cultura meme. A pesar de la aparente melancolía de su expresión, él insiste en que es un hombre feliz. "La gente cree que tengo un dolor o alguna pena detrás mío, pero en realidad soy un tipo muy feliz", afirmó en una entrevista con CNN Chile.
Su experiencia le ha llevado a reflexionar sobre la vida y la importancia de perseguir los propios intereses. Para sus seguidores en redes sociales, "Hide The Pain Harold" tiene un mensaje claro: "No todos pueden ser un meme; lo que me pasó a mí probablemente nunca le pase a nadie. De todas formas lo importante aquí es no abandonar nuestros intereses, la vida tiene un montón de nuevas oportunidades que están súper alejadas de todo aquello con lo que estábamos lidiando antes".
Actualmente, Arató planea expandir su presencia y, según se ha informado, podría llevar su historia al cine a través de una película de comedia. Su viaje, desde la ingeniería hasta convertirse en un ícono global de Internet, es un testimonio del poder impredecible de la cultura digital y de cómo una simple expresión facial puede resonar en millones de personas alrededor del mundo.