Si eres trabajador asegurado y has sufrido una enfermedad o accidente que ha derivado en un estado de invalidez, es posible que puedas acceder a una remuneración económica a través de la pensión de invalidez del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Si deseas conocer más sobre este tema y cómo tramitarla, la siguiente información te será de gran interés.
¿Qué es la Pensión por Invalidez del IMSS?
La pensión de invalidez se otorga cuando la persona asegurada no puede realizar un trabajo que le genere una remuneración superior al 50% de su salario durante el último año, mediante un empleo igual al que realizaba. Es fundamental que la imposibilidad de trabajar derive de una enfermedad o accidente no laboral. La pensión por invalidez del IMSS tiene el objetivo principal de compensar la incapacidad del pensionado para generar ingresos significativos.

Requisitos para Acceder a la Pensión por Invalidez
Para acceder a esta pensión, el asegurado tiene que cumplir con los siguientes requisitos:
- Estar vigente en el IMSS, o bien, dentro del periodo de conservación de derechos.
- Tener al menos 150 semanas laborales cotizadas ante el instituto.
- Contar con un dictamen de incapacidad emitido por los servicios médicos del instituto.
- La invalidez o imposibilidad para trabajar debe ser derivada de una enfermedad o accidente no laboral.
Semanas Cotizadas Según el Régimen de la Ley del Seguro Social
Los requisitos de semanas cotizadas varían según el régimen de la Ley del Seguro Social bajo el cual se encuentre el asegurado:
- Para el Régimen de la Ley del Seguro Social 1973: Es necesario haber cotizado antes del 1 de julio de 1997 y tener un mínimo de 150 semanas de cotización.
- Para el Régimen de la Ley del Seguro Social 1997: Si las cotizaciones comenzaron después del 1 de julio de 1997, se requiere un mínimo de 250 semanas cotizadas al momento del dictamen de invalidez. Sin embargo, si el dictamen médico determina una valuación del 75% o más, bastará con tener 150 semanas cotizadas.
¿Quiénes Pueden Tramitar la Pensión por Invalidez?
En México, los derechohabientes del IMSS que pueden solicitar la pensión por invalidez son:
- Asegurados con alguna enfermedad o secuela de un accidente (laboral o no).
- Aquellos que presenten secuelas de enfermedad que les impidan trabajar.
- Personas imposibilitadas para obtener un salario superior al 50% del que recibieron durante su último año de trabajo.
- Asegurados con sus derechos vigentes.
Además del propio derechohabiente, la pensión puede ser tramitada por su cónyuge, sus padres o sus hijos de 16 a 25 años.
¿Cuánto Paga el IMSS por Pensión de Invalidez?
La pensión por invalidez del IMSS equivale al 35% del promedio que el asegurado percibió en las últimas semanas de salario cotizado. Para obtener el derecho a esta pensión, el asegurado debe acreditar el pago de 250 semanas de cotización. No obstante, este requisito puede reducirse a 150 semanas de cotización en caso de que el estado de invalidez sea mayor al 75%.

Tipos de Pensiones en el IMSS
El IMSS ofrece diferentes regímenes de pensiones que los asegurados deben conocer para identificar cuál les corresponde, aunque la pensión por invalidez es el enfoque principal de esta guía:
Pensión de Cesantía en Edad Avanzada o Vejez (CEA y VE)
Para solicitarla se debe cubrir un mínimo de semanas cotizadas de 500 para Cesantía en Edad Avanzada (CEA) y 625 para Vejez (VE), además de tener al menos 60 años en CEA y 65 años en VE. Es importante recordar que el número de semanas se incrementará cada año en 25 semanas hasta alcanzar mil para 2031.
Pensión por Incapacidad Permanente
Es un tipo de pensión que se otorga a trabajadores asegurados que hayan sufrido un accidente o enfermedad en ejercicio o con motivo de trabajo. Esta pensión se concede de forma provisional por un periodo de dos años, durante los cuales el instituto podrá ordenar la reevaluación del estado de incapacidad.
Pensión por Invalidez
La pensión de invalidez se solicita al IMSS cuando el trabajador asegurado está imposibilitado para percibir un salario de más del 50% al que recibía. Esta pensión se otorga por periodos renovables en caso de que el asegurado pueda recuperarse, o bien, de forma definitiva cuando el estado de invalidez es permanente y no hay posibilidad de mejora. La pensión por invalidez definitiva del IMSS se concede después de un dictamen realizado por médicos especialistas del instituto.
Obligaciones del Pensionado por Invalidez
Las revisiones médicas son indispensables, ya que la pensión se otorga bajo el supuesto de una incapacidad para que el trabajador obtenga un salario superior al 50% de lo que percibía durante su último año laborado. Por ello, el pensionado tiene la obligación de someterse a los tratamientos, cirugías, uso de prótesis o procesos de rehabilitación que el médico institucional determine para mejorar su estado de salud o su capacidad de trabajo. Si bien el IMSS realiza análisis periódicos, el pensionado debe informar sobre cualquier cambio en su condición de salud que modifique su grado de incapacidad.
Además, si el pensionado realiza una actividad remunerada, debe percibir un salario inferior al 50% de la última remuneración sobre la cual se calculó la pensión, dado que el objetivo es compensar la incapacidad para generar ingresos significativos.
Causas de Invalidez: Enfermedades Cubiertas por el IMSS
De acuerdo con los criterios del IMSS, las enfermedades que derivan en un estado de invalidez se clasifican de la siguiente forma:
Enfermedades cardiovasculares
- Insuficiencia cardíaca severa (clase III o IV).
- Cardiopatías isquémicas graves: angina inestable, infartos múltiples con disfunción ventricular significativa.
- Enfermedades valvulares severas.
- Hipertensión pulmonar grave.
- Arteriopatía periférica severa con claudicación incapacitante.
Enfermedades neurológicas
- Accidente cerebrovascular (ACV) con secuelas motoras, sensitivas o cognitivas severas.
- Enfermedad de Parkinson avanzada con rigidez y temblor que impiden las actividades básicas.
- Esclerosis múltiple con progresión y discapacidad significativa.
- Epilepsia con crisis frecuentes y refractarias al tratamiento.
- Demencias como Alzheimer o demencia vascular en etapas que afectan la cognición y autonomía.
- Polineuropatías severas.
Enfermedades respiratorias crónicas
- Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) con insuficiencia respiratoria.
- Fibrosis pulmonar severa.
- Asma grave y persistente con crisis recurrentes.
Enfermedades endocrinas y metabólicas
- Diabetes Mellitus tipo 1 o 2 con complicaciones graves e incapacitantes como neuropatía diabética severa, nefropatía terminal, retinopatía proliferativa con ceguera, pie diabético con amputaciones mayores.
- Hipotiroidismo o hipertiroidismo severo y que no responde al tratamiento.
Enfermedades renales
- Insuficiencia renal crónica en etapa terminal que requiere diálisis o trasplante, con el deterioro funcional asociado.
Enfermedades musculoesqueléticas
- Artritis reumatoide o espondilitis anquilosante en etapas avanzadas con deformidades y limitación funcional severa de múltiples articulaciones.
- Osteoartritis avanzada que afecta grandes articulaciones como cadera, rodilla, columna y limita la movilidad y el bipedismo.
- Problemas de columna vertebral que causan déficits neurológicos y dolor crónico incapacitante.
Enfermedades oncológicas
- Cáncer en etapas avanzadas, especialmente con metástasis, que generen debilidad extrema, dolor crónico, o que los tratamientos (quimioterapia, radioterapia) impidan el desempeño laboral.
Enfermedades psiquiátricas
- Esquizofrenia o trastornos psicóticos con síntomas incapacitantes y deterioro funcional severo.
- Trastornos depresivos mayores o trastornos de ansiedad graves y crónicos, resistentes al tratamiento, que impidan la interacción social y laboral.
- Trastorno bipolar severo y recurrente.
Enfermedades hepáticas
- Cirrosis hepática en etapa avanzada con complicaciones (encefalopatía, ascitis refractaria, hemorragias variceales).
Enfermedades autoinmunes
- Lupus Eritematoso Sistémico (LES) u otras enfermedades autoinmunes con afectación multiorgánica severa.
Enfermedades infecciosas
- VIH/SIDA en etapas avanzadas con complicaciones y deterioro inmune severo.
- Tuberculosis con secuelas pulmonares graves.
La Pensión IMSS por INVALIDEZ afecta tu Cesantía y Vejez.
¿Cómo Iniciar el Trámite de Pensión de Invalidez del IMSS?
Para iniciar con el trámite de la pensión de invalidez, lo primero que se debe hacer es acudir a la ventanilla de prestaciones económicas de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) que le corresponda al asegurado. Deberá presentar la siguiente documentación en original y copia:
- Solicitud de pensión, la cual es llenada por el personal de la unidad médica y el asegurado deberá firmar.
- Identificación oficial (credencial para votar, pasaporte, cédula profesional).
- Documento emitido por el IMSS o una Afore que contenga el Número de Seguridad Social (NSS) y el nombre del asegurado.
- Comprobante de domicilio.
- Clave Única de Registro de Población (CURP).
- Copia certificada de Acta de Nacimiento.
- Dictamen de invalidez que proporciona el servicio médico del IMSS.
- Estado de cuenta de la Cuenta Individual.
- Registro Federal de Contribuyentes (RFC) con homoclave.
- Documento en el cual se identifique el número de cuenta y Clave Bancaria Estandarizada (CLABE) para que el asegurado pueda recibir su pago.
Suspensión de la Pensión por Invalidez del IMSS
Si bien la pensión del IMSS tiene el objetivo de proteger al asegurado que perdió su capacidad para trabajar, puede ser suspendida bajo ciertas circunstancias:
- Recuperación de la capacidad laboral que le permita procurarse un salario superior al 50% del que percibía.
- Negativa del pensionado a someterse a los exámenes médicos periódicos que el IMSS solicite.
- Negativa injustificada del pensionado a someterse a los tratamientos, procesos de rehabilitación, cirugías o uso de prótesis y órtesis prescritos.
- Reincorporación a la vida laboral con un salario superior al 50% de lo que percibía. El IMSS busca evitar la duplicidad de beneficios y la defraudación para garantizar que el beneficio se otorgue únicamente a quien lo necesite.
- Fraude o irregularidades. Si el IMSS detecta que la incapacidad del pensionado fue provocada de forma intencional, puede suspender la remuneración. Asimismo, conductas fraudulentas como falsificación de documentos o suplantación de identidad pueden resultar en la suspensión del beneficio e incluso en sanciones legales.