Cómo Evaluar una Casa de Reposo para Adultos Mayores

A medida que envejecemos, nuestras necesidades de atención cambian, y es fundamental encontrar un lugar que ofrezca la calidad de vida, la seguridad y el bienestar que cada persona merece. Por ello, en algunas ocasiones se debe recurrir a residencias para adultos mayores para tener una atención adecuada. La decisión de buscar una residencia para un familiar mayor es uno de los momentos más difíciles que enfrenta una familia, cargado de culpa, amor, preocupación e incertidumbre.

Familiares discutiendo sobre el cuidado de un adulto mayor

Consideraciones Preliminares Antes de la Búsqueda

Definiendo la Necesidad y el Propósito

Antes de buscar una residencia, se debe tener en cuenta que estos establecimientos no son centros de salud ni clínicas, sino un lugar de vida, una vivienda que debe permitir a la persona mayor seguir desarrollándose manteniendo su individualidad. Lo primero que se debe definir al momento de tener esta discusión son los motivos por los que se requiere una residencia y por qué ello es complejo o no es posible de hacer en el hogar actual de la persona mayor.

En ocasiones, lo que se necesita son cuidados diurnos o algunas horas durante el día. En estos casos, es preferible considerar la opción de un Centro Diurno (o De Día) y/o cuidadores a domicilio (que pueden ser contratados a tiempo completo u horas). Los Centros Diurnos tienen el objetivo de retrasar la pérdida de funcionalidad del adulto mayor, promoviendo y fortaleciendo su autonomía e independencia a través de talleres personales y comunitarios durante el día, mientras el residente sigue en su domicilio actual.

Evaluación Geriátrica Integral y Deseos del Adulto Mayor

Siempre es recomendable analizar estas opciones con tiempo y contar con una evaluación geriátrica integral actualizada que permita identificar los requerimientos y necesidades de la persona mayor. Esto ayudará a determinar el tipo de Residencia adecuada para su situación. Para determinar el tipo de centro o residencia que se requiere es importante preguntarse:

  • ¿Qué necesidades tiene la persona mayor?
  • ¿Es autovalente o dependiente en las actividades de su vida diaria?
  • ¿Necesita terapia y estimulación o requiere asistencia las 24 horas?

Recuerde siempre contar con la aprobación de la persona mayor y, si esta no puede expresar su voluntad, tomar la decisión de acuerdo con sus valores, preferencias y nivel de vida previos. Un geriatra indica: “Si está lúcida y siente que ir a una residencia es favorable para ella, su opinión y opción deben ser respetadas”.

Terminología Adecuada: ELEAM en Chile

Es importante señalar que los conceptos de “Hogar de Ancianos” y “Casa de Reposo” están en desuso, ya que hacen referencia a la persona mayor como alguien pasivo, dependiente o con poca movilidad. En Chile, el nombre oficial para las residencias de adultos mayores es Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM).

Factores Clave en la Evaluación de Residencias

1. Evaluación de Necesidades Específicas del Residente

Lo primero y más importante es evaluar las necesidades específicas de la persona que va a ingresar a la residencia. Cada adulto mayor tiene requisitos diferentes, y algunas personas pueden necesitar más atención médica que otras, o tener necesidades especiales en cuanto a movilidad, nutrición o condiciones de salud crónicas. La institución debe satisfacer todas las necesidades que el residente, con su funcionalidad y patologías asociadas, requiera.

  • Algunas podrán atender a residentes con deterioro cognitivo, en que sus facultades mentales están afectadas.
  • Otras podrán atender personas con enfermedades cuyos cuidados sean complejos, en que se empleen medicamentos diversos, y se requiera un control estricto de su estado de salud.
  • En otras pueden atender a personas con severa discapacidad funcional, con dificultad para desplazarse o para moverse.

2. Ubicación y Accesibilidad

La ubicación de la residencia también es un factor importante. Asegúrate de que esté cerca de tu hogar o de familiares cercanos, de manera que puedas visitarlo fácilmente. Esto también facilitará la vigilancia del nivel de atención que proporcionan.

3. Calidad de los Servicios y Personal

No todas las residencias son iguales. Al evaluar las opciones disponibles, es crucial fijarse en la calidad de los servicios que ofrecen y la competencia del personal. Una buena residencia debe ofrecer:

  • Cuidado profesional 24/7.
  • Atención de enfermería permanente y supervisión de medicación.
  • Participación de distintos especialistas: enfermeras universitarias, auxiliares y asistentes de enfermería, kinesiólogos, terapeutas ocupacionales, nutricionistas y fonoaudiólogos.

Más que diplomas o títulos académicos, importa la personalidad, el carisma y la empatía hacia el adulto mayor. Es por eso que la vocación de servicio, el enfoque familiar y la autonomía personal pasan a ser mucho más relevantes, es decir, lo que se debe elegir es la calidad del servicio más que las condiciones suntuarias. Pregunte cómo contratan a los miembros del personal: ¿hacen investigación de antecedentes? ¿Asignan miembros del personal a residentes específicos? ¿Cuál es el promedio de personal para residentes? ¿Tienen personal de enfermería con licencia las 24 horas del día? ¿Tienen a una enfermera registrada disponible por lo menos 8 horas al día? ¿Qué sucede si se necesita a un proveedor?

4. Instalaciones y Ambiente

Las instalaciones de la residencia deben ser cómodas y seguras. Asegúrate de que las habitaciones estén bien ventiladas, que las camas sean cómodas y que haya suficiente espacio para moverse. Las instalaciones deben ser adecuadas para personas con movilidad reducida.

Durante la visita, observe:

  • La higiene y limpieza del lugar, especialmente en áreas comunes y habitaciones.
  • Si las habitaciones cuentan con baño. Si no, ¿a qué distancia de la habitación y/o de las áreas comunes se encuentran?
  • Si las habitaciones tienen mesita de noche, lámpara de lectura, cómoda y al menos una silla cómoda para cada residente.
  • Si las camas son de fácil acceso.
  • Si se permite y se anima a los residentes a traer sus propias pertenencias o muebles.
  • La temperatura confortable de las instalaciones.
  • Si las instalaciones están limpias, bien iluminadas y libres de peligros.
  • Si la ropa sucia se desecha correctamente.
  • Los niveles de sonido: si las instalaciones son ruidosas o distraen. ¿Las alarmas y los sistemas de megafonía interfieren con la comodidad de los residentes?
  • Cómo la instalación mantendrá el suministro eléctrico durante los cortes de energía y cuál es su sistema de energía de respaldo.
  • Si los extintores están visibles y cuáles son las vías de evacuación.

Un olor evidente en las instalaciones (fuertes olores de orina y cuerpo) puede indicar una mala atención de enfermería o una mala limpieza.

5. Alimentación y Nutrición

La alimentación es un aspecto clave. Asegúrate de que sea balanceada y se adapte a necesidades específicas. Intente visitar las instalaciones durante una comida. Observe la forma en que se sirve la comida, cómo se ayuda a los residentes a comer y cuál es su reacción ante la comida. Se debe publicar un menú para la semana actual y la siguiente. Si un menú no está publicado, solicite ver uno. Pregunte:

  • ¿Con qué frecuencia se repiten las comidas?
  • ¿La comida parece y huele apetitosa? ¿Es nutritiva?
  • ¿Se utilizan alimentos frescos o principalmente enlatados o congelados?
  • ¿Los residentes que necesitan ayuda para comer y que son alimentados por auxiliares de enfermería están terminando sus comidas y comiendo a su propio ritmo?
  • ¿Quién planifica las comidas? ¿Hay un dietista profesional en el personal?
  • ¿El personal ayuda a los residentes a alimentarse, si lo necesitan? ¿Se aseguran de que los residentes beban suficientes líquidos? ¿Cómo se mide esto?

6. Actividades y Bienestar Social

Es importante que la residencia promueva la estimulación cognitiva y emocional. Pregunte:

  • ¿Se publican los calendarios de actividades? En caso contrario, solicite una descripción del programa de actividades.
  • ¿La instalación cuenta con áreas exteriores para uso de los residentes?
  • ¿Existen sectores para practicar libremente la religión?
  • ¿Existen talleres en la residencia?
  • ¿Existe un consejo de residentes? ¿Existe un Consejo de Familia?
Adultos mayores participando en actividades recreativas en una residencia

7. Costos y Contrato

El costo de una residencia para adultos mayores puede variar considerablemente según la ubicación, los servicios ofrecidos y el tipo de atención. Es fundamental entender todos los costos involucrados y asegurarte de que los servicios incluidos en el precio cubren las necesidades del residente. Conozca en detalle los costos de la residencia que se quiere elegir, porque el valor debe estar de acuerdo a los recursos disponibles. A veces no está claro cuánto dinero se posee y quiénes de la familia van a realizar aportes adicionales y hasta qué punto. Además, se deben utilizar los ingresos habituales del residente, su jubilación, rentas, etc.

Solicite revisar una copia del acuerdo de admisión. Es relevante la entrega de un contrato. Pregunte si el valor se reajusta con el tiempo y si hay insumos que se deban pagar aparte.

Proceso de Búsqueda y Verificación

Visitas en Persona y Observación

Una de las mejores maneras de asegurarte de que una residencia cumple con tus expectativas es visitarla en persona. Lo ideal es que, de ser posible, vaya junto al adulto mayor y en distintos días y horarios. Durante tu visita, observa la limpieza del lugar, la actitud del personal y la interacción entre los residentes. Pida ver todas las instalaciones, no solo el vestíbulo bellamente decorado y un ala o piso. Recuerde que las apariencias pueden engañar.

Durante tu visita procura observar todo, por ejemplo:

  • ¿Es una residencia muy solicitada?
  • ¿Se percibe un buen ambiente, con un personal amable, respetuoso, feliz y que conocen a los residentes?
  • ¿Los residentes están dignamente vestidos, si se ven saludables, si tienen cara de satisfechos o están tristes?
  • ¿El personal es cortés con los residentes? ¿Tratan a los residentes con dignidad y respeto? ¿O la actitud del personal es condescendiente?
  • ¿Se utilizan apodos infantiles o inapropiados al hablar con los residentes?
  • ¿Se respeta la privacidad (por ejemplo, al llamar a la puerta antes de entrar)?
  • ¿Están los residentes levantados y vestidos para el desayuno?
  • ¿Parecen los residentes alerta, contentos y ocupados?
  • ¿Están los residentes cómodamente ubicados en sillas cómodas? ¿Están sujetos en sus sillas o camas?

Hablar con Residentes y Familiares

Una excelente forma de evaluar la calidad de una residencia es hablar con otros familiares de residentes actuales o pasados. También puede preguntar a los residentes y a sus visitantes sobre sus experiencias con la instalación.

Verificación de Acreditaciones y Normativas (Chile)

En el caso de Chile, el primer filtro es verificar que el establecimiento esté acreditado por el SENAMA (Servicio Nacional del Adulto Mayor) y que cuente con la Resolución Sanitaria otorgada por el Ministerio de Salud (MINSAL). Es importante: hay residencias no acreditadas que operan de forma irregular. Nunca contrates una residencia sin visitarla en persona.

También es útil verificar si es un lugar que fue construido para ser Residencia. Puede buscar centros en Medicare.gov Nursing Home Compare (www.medicare.gov/care-compare/?redirect=true&providerType=NursingHome) para ver y comparar hogares certificados por Medicare y Medicaid, lo cual indica que cumplen ciertas normas de calidad.

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Tipos de Atención y Modalidades de Pago

Atención a Corto y Largo Plazo

Los hogares para ancianos y convalecientes brindan atención tanto a corto como a largo plazo, dependiendo de las necesidades del residente. Es posible que se necesite atención a corto plazo durante la recuperación después de una hospitalización debido a una enfermedad o lesión grave, con el objetivo de regresar a casa una vez recuperado. La atención diaria de largo plazo es necesaria si se tiene una afección mental o física y ya no se puede cuidar solo.

Opciones de Financiamiento

Un hogar para ancianos y convalecientes es costoso, y la mayoría de seguros médicos no cubrirán ese costo total. Con frecuencia, las personas cubren sus costos utilizando una combinación de pago personal, Medicare y Medicaid.

  • Medicare: Puede pagar por atención de corto plazo en un hogar para ancianos y convalecientes, después de una hospitalización de 3 días. No cubre atención de largo plazo.
  • Medicaid: No paga por la atención en hogares para ancianos y convalecientes de forma directa, pero muchas personas en estos centros tienen Medicaid. Para ser elegible, se deben cumplir requisitos de ingresos. Con frecuencia, las personas empiezan a pagar los gastos de bolsillo, y una vez que gastan sus ahorros, solicitan Medicaid. Sin embargo, los cónyuges están protegidos contra la pérdida de sus hogares por el pago de un hogar para ancianos y convalecientes para su pareja.
  • Seguro de Atención a Largo Plazo: Si se tiene, puede pagar por la atención a corto o largo plazo. Existen diferentes tipos de seguros que cubren atención a largo plazo; algunos solo pagan por atención en hogar para ancianos y convalecientes y otros pagan por un rango de servicios. Es posible que no se pueda obtener este tipo de seguro si se tiene una afección preexistente.

Es una buena idea buscar asesoría legal cuando se considere la forma de pago por atención de enfermería, especialmente antes de gastar todos sus ahorros. Una agencia especializada en el envejecimiento en su área puede dirigirlo a recursos legales.

Adaptación a la Nueva Residencia

El período de adaptación a una nueva residencia suele ser de 3 a 6 semanas. Es normal que haya tristeza, protestas o nostalgia en las primeras semanas. Es crucial brindar apoyo y comprensión durante este proceso.

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