La Discapacidad Auditiva: Síntomas, Causas y Tipos

La discapacidad auditiva es una condición que afecta a millones de personas en todo el mundo y se manifiesta de diversas formas y grados, desde la pérdida parcial de audición en un oído hasta la sordera total. Es una afección que impacta a personas de todas las edades, influenciada por predisposiciones genéticas, factores ambientales y el estilo de vida. La pérdida auditiva es una afección médica frecuente que afecta desde recién nacidos hasta adultos mayores, y su prevalencia y gravedad tienden a aumentar con la edad, siendo prácticamente común en el grupo de mayores de 70 años.

Los problemas auditivos constituyen un grave problema de salud que ha ido en aumento en los últimos años. Perder capacidad auditiva provoca aislamiento social y dificultades para relacionarse con el entorno, si no se toman medidas adecuadas para solucionar el problema.

¿Qué es la Discapacidad Auditiva?

Entendemos por discapacidad auditiva a cualquier condición en la que la persona afectada tiene reducida su capacidad de percepción del sonido, lo cual a su vez viene acompañado de problemas en la comunicación verbal. La pérdida auditiva indica una disminución en la capacidad de oír sonidos, que puede variar de leve a profunda.

Pérdida Auditiva vs. Sordera

Se habla de pérdida de audición cuando una persona no oye tan bien como alguien que tiene una audición normal, definida como un umbral auditivo en ambos oídos igual o mejor que 20 decibelios (dB). El grado de pérdida se clasifica en leve, moderada, moderadamente grave, grave o profunda. Cuando la pérdida es leve, moderada o grave, suele decirse que la persona «es dura de oído». En general, estas personas pueden comunicarse mediante el habla y, en algunos casos, utilizan auxiliares auditivos, implantes cocleares u otros dispositivos, además de subtítulos.

En cambio, las personas sordas presentan una pérdida de audición profunda y oyen muy poco o nada. La sordera es una pérdida auditiva profunda o total; la persona tiene muy poca capacidad para oír sonidos y puede requerir implantes cocleares y otros dispositivos especializados para poder comunicarse. La gravedad de una discapacidad auditiva se considera en función del sonido mínimo que la persona afectada puede escuchar con su mejor oído. A más decibelios (dB), más fuerte es el sonido y, en caso de que haya una pérdida cercana a 90 dB generalmente se habla de sordera.

Breve Descripción de la Anatomía del Oído

El oído se compone de tres partes principales: el oído externo, el medio y el interno. Las ondas sonoras pasan a través del oído externo y hacen vibrar al tímpano. El tímpano y tres pequeños huesos del oído medio incrementan las vibraciones a medida que viajan hacia el oído interno. En las células nerviosas de la cóclea hay miles de vellos pequeños que ayudan a convertir las vibraciones sonoras en señales eléctricas. Finalmente, las señales eléctricas se trasmiten al cerebro.

Esquema de las partes del oído: externo, medio e interno con la trayectoria del sonido

Tipos de Pérdida Auditiva

No todos los problemas auditivos son iguales, y existen varios criterios para clasificar los tipos de discapacidad auditiva.

Según la Ubicación del Daño

Pérdida Auditiva Conductiva (o Hipoacusia Conductiva)

Es resultado de enfermedades o trastornos que limitan la transmisión del sonido a través del oído externo o medio, pero puede tratarse médica o quirúrgicamente. Esta pérdida auditiva se desarrolla en el oído externo o medio, donde el sonido no puede viajar hasta el oído interno. Normalmente se debe a obstrucciones en el oído medio o externo, como fluidos, tumores, cerumen o incluso formaciones en el oído, que impiden que el sonido llegue al oído interno. Estas son las que mejor pronóstico tienen, puesto que tratarlas es relativamente fácil.

Pérdida Auditiva Neurosensorial (o Hipoacusia Neurosensorial)

Afecta al oído interno o a las vías neurales. Normalmente, este tipo de pérdida se produce por daños en las células ciliadas o en las terminaciones nerviosas de la cóclea, lo que genera una reducción en la percepción de la intensidad y la calidad del sonido. Esta pérdida auditiva se produce cuando algunas de las células ciliadas de la cóclea o del nervio auditivo se dañan. Es el tipo más común de pérdida auditiva y afecta a la trayectoria que va del oído interno al cerebro, siendo complicada de tratar ya que la lesión se encuentra en lugares más profundos y delicados.

Pérdida Auditiva Mixta

Es el caso simultáneo de pérdida auditiva conductiva y neurosensorial.

Otros Criterios de Clasificación

  • Congénita o Adquirida: Que sea congénita no quiere decir que se detecte temprano, aunque lo ideal es que así sea para poder intervenir lo antes posible.
  • Pre o Postlocutiva: Tanto si son congénitas como adquiridas, es muy importante ver si aparecieron antes o después de que la persona adquiriera el lenguaje.
  • Unilateral o Bilateral: La alteración auditiva no tiene por qué afectar a ambos oídos a la vez. La discapacidad auditiva puede ser unilateral o bilateral, es decir, puede ser que haya un oído dañado y el otro esté sano o que ambos tengan problemas para captar y enviar los sonidos al cerebro.
  • Cofosis (Sordera Total): La cofosis es la condición auditiva en la que la persona no puede oír absolutamente nada.

Síntomas Comunes de la Pérdida Auditiva

A menudo se pasan por alto los primeros indicios de advertencia de la pérdida auditiva. ¿Estás aumentando el volumen en el televisor o pidiéndole a otros que hablen más alto? Aquí presentamos algunas señales claras que pueden indicar un problema de pérdida de audición:

Señales Claras en la Vida Cotidiana

  • Dificultad para entender una conversación, especialmente cuando hay ruido de fondo.
  • La conversación regular es inaudible y hay dificultad incluso en voz alta.
  • Los sonidos agudos, como las voces de los niños o de las mujeres, pueden oírse apagados o poco claros.
  • Las personas con pérdida auditiva suelen tener dificultades para distinguir sonidos consonánticos como la "s", la "f", la "th" y la "sh", lo que puede dificultarles seguir las conversaciones.
  • No ser capaz de entender todas las palabras en una conversación cara a cara, a un volumen normal y a una distancia razonable. Esto es algo de lo que te das cuenta por ti mismo y por comentarios de los demás.
  • Entender cosas diferentes a lo que se dice en realidad, confundiendo ideas o palabras porque el oído no las ha captado correctamente.
  • Subir el volumen de todos los dispositivos electrónicos (televisión, auriculares, teléfono móvil) de forma habitual.
  • Tener dificultades para seguir una conversación en grupo, donde los ruidos ajenos o el sonido ambiente (platos, televisión, tráfico) impiden comprender con claridad.
  • No escuchar bien cuando alguien te llama desde la distancia, ya sea desde otra habitación o desde la calle.
  • No ser capaz de situar la procedencia de los sonidos que se producen a tu alrededor, especialmente con ruidos y voces cuya fuente no está a la vista.
  • Haber dejado de escuchar sonidos bajos pero habituales en el día a día, como el tic tac de un reloj o el trinar de unos pájaros.
  • Pedir a los demás que te repitan las cosas con una frecuencia inusual.
  • No entender bien los susurros de una persona.
  • En situaciones cotidianas, como ver la televisión con seres queridos, ser el único que no entiende todo lo que dicen o subir el volumen hasta que los demás lo encuentran demasiado alto.

Además, las personas con discapacidad auditiva pueden tener problemas para localizar la fuente de sonido y experimentar impedimentos para disfrutar de la música y otros sonidos ambientales. Estos desafíos pueden llevar a problemas de comunicación social, haciendo que se sientan aisladas o excluidas, y dificultar el aprendizaje tanto en la escuela como en el trabajo.

Causas de la Pérdida Auditiva y la Sordera

La pérdida auditiva es causada por muchos factores, con mayor frecuencia por el envejecimiento natural o la exposición a ruidos fuertes. Hay varios factores que pueden afectar a la audición en distintas etapas de la vida, y es importante recordar que la discapacidad auditiva no es una enfermedad en sí misma, sino la consecuencia de diferentes condiciones médicas que pueden provocar daños en la audición.

Infografía: factores de riesgo de pérdida auditiva según la edad y tipo

Factores Generales

  • Envejecimiento (presbiacusia): La pérdida auditiva que aparece poco a poco a medida que envejeces, también conocida como presbiacusia, es frecuente. Se produce de manera gradual a medida que el envejecimiento causa el desgaste natural de los vellos o de las neuronas de la cóclea que envían señales de sonido al cerebro. Los vellos y neuronas dañados o ausentes no envían señales eléctricas útiles, haciendo que los tonos agudos más altos puedan sonar amortiguados.
  • Exposición a ruidos fuertes: El envejecimiento y los ruidos fuertes pueden causar pérdida auditiva. Estar expuesto a ruidos intensos durante mucho tiempo, o a ruidos explosivos como armas de fuego o turbinas de avión, puede dañar las células del oído interno y causar pérdida auditiva inmediata y permanente. Los ruidos por encima de 70 decibelios pueden comenzar a causar daños en la audición.
  • Herencia: Factores genéticos, entre ellos los que provocan una pérdida de audición, que puede ser hereditaria o no hereditaria.
  • Algunos medicamentos (ototóxicos): Medicamentos como el antibiótico gentamicina, sildenafilo (Viagra) y algunos fármacos para tratar el cáncer pueden dañar el oído interno. Dosis muy altas de aspirina, otros analgésicos, medicamentos para la malaria o diuréticos de asa pueden causar efectos de corto plazo en la audición.
  • Algunas enfermedades: Incluyen infección del oído, tumores o bultos anormales en los huesos, ruptura del tímpano (perforación de la membrana timpánica), otitis crónicas (otitis media supurativa crónica), presencia de líquido en el oído (otitis media no supurativa crónica) y meningitis.
  • Acumulación de cerumen: Con el paso del tiempo, el cerumen puede bloquear el conducto auditivo y evitar la conducción de las ondas sonoras. La sordera temporal puede ocurrir cuando tienes los oídos tapados con cera o líquido detrás del tímpano.
  • Traumatismos: Traumatismos en el oído o en la cabeza. Algunos casos de sordera son provocados por una lesión que obstaculiza la percepción de sonidos y su interpretación a nivel cortical.

Causas Según la Edad o Etapa de la Vida

Periodo Prenatal

  • Factores genéticos, incluyendo los que provocan una pérdida de audición hereditaria o no hereditaria.
  • Infecciones intrauterinas, como la rubéola y la infección por citomegalovirus.

Periodo Perinatal

  • Asfixia perinatal (falta de oxígeno en el momento del parto).
  • Hiperbilirrubinemia (ictericia grave en el periodo neonatal).
  • Bajo peso al nacer.
  • Otras afecciones perinatales y su tratamiento.
  • Las sorderas congénitas pueden deberse a la herencia de algún gen asociado a un síndrome o enfermedad que causa la discapacidad auditiva.
  • Algunos niños nacen con discapacidad auditiva no causada por problemas genéticos, sino por alteraciones perinatales como la prematuridad, el bajo peso al nacer, infecciones maternas durante el embarazo o intoxicaciones con sustancias ototóxicas.

Infancia y Adolescencia

  • Otitis crónicas (otitis media supurativa crónica) y presencia de líquido en el oído (otitis media no supurativa crónica).
  • Meningitis y otras infecciones como sarampión o parotiditis, que pueden dejar secuelas auditivas.
  • El oído infantil es muy vulnerable a elementos externos que pueden dañarlo, como traumatismos o la introducción de cuerpos extraños en el conducto auditivo.
  • Muchas discapacidades auditivas en la infancia están asociadas a síndromes específicos, conociéndose más de 400 condiciones médicas que incluyen hipoacusia o dificultad auditiva.

Edad Adulta y Edad Avanzada

  • Enfermedades crónicas y tabaquismo.
  • Otosclerosis, una condición en la que las articulaciones de los huesecillos del oído medio se vuelven más rígidas, reduciendo la vibración y la conducción del sonido.
  • Pérdida de audición neurosensorial debida a la edad (presbiacusia) o repentina.
  • En adultos jóvenes, es frecuente la pérdida de audición por trauma acústico debido a la exposición a sonidos por encima de los 100 dB (como discotecas o taladros sin protección).
  • Otros factores incluyen el uso de medicamentos ototóxicos, la aparición de tapones de cera en el canal auditivo y tumores en el nervio auditivo (neurinoma del nervio acústico).

Factores Presentes a lo Largo de la Vida

  • Tapón de cerumen en el oído.
  • Traumatismos en el oído o en la cabeza.
  • Exposición a ruidos o sonidos fuertes.
  • Medicamentos ototóxicos.
  • Exposición laboral a productos químicos ototóxicos.
  • Deficiencias nutricionales.
  • Infecciones víricas y otras afecciones del oído.
  • Retraso en la aparición de la audición o pérdida progresiva por causas genéticas.

Diagnóstico y Evaluación Profesional

Si crees tener algún problema auditivo, debes acudir a un especialista. Es fundamental someterse a una evaluación profesional de un audiólogo o médico otorrinolaringólogo (ORL) para determinar la causa y las opciones de tratamiento adecuadas. Una consulta con un profesional de la audición puede ayudar a determinar el tipo, la causa y el grado de pérdida auditiva. Para tratar eficazmente la pérdida de audición y las enfermedades del oído, es fundamental diagnosticarlas tempranamente.

Pruebas y Exámenes

  • Historial médico y exploración física: Los médicos recabarán información sobre su historial médico, incluyendo cuándo aparecieron los primeros síntomas, si la pérdida auditiva afecta a uno o ambos oídos y si existen antecedentes familiares de problemas auditivos. Durante la exploración física, el otorrinolaringólogo utiliza un otoscopio para examinar el conducto auditivo y el tímpano en busca de daños estructurales, acumulación de cerumen u otras obstrucciones.
  • Pruebas auditivas: Las pruebas buscan el umbral en el que se pueden escuchar los sonidos más suaves, y normalmente el paciente responde de alguna manera al oírlos. Las pruebas auditivas y la exploración de los oídos pueden realizarse en entornos tanto clínicos como comunitarios.

Detección Sistemática

Conviene realizar un tamizaje sistemático para detectar pérdidas de audición o enfermedades otológicas en las personas con mayor riesgo, entre ellas:

  • Recién nacidos y niños menores de un año.
  • Niños en edad preescolar y escolar.
  • Personas expuestas al ruido o a productos químicos en el trabajo.
  • Personas en tratamiento con medicamentos ototóxicos.
  • Personas mayores.

Recursos como las aplicaciones hearWHO y WHOears de la OMS, junto con otras soluciones técnicas, permiten detectar enfermedades del oído y pérdidas de audición incluso cuando la formación disponible o los recursos son limitados. Una vez detectada la pérdida de audición, se debe iniciar el tratamiento lo antes posible y de manera adecuada para evitar consecuencias negativas.

Tratamiento y Rehabilitación de la Discapacidad Auditiva

Una vez que los profesionales de la salud descubren el tipo de sordera, pueden adaptar el tratamiento que sea mejor para cada persona. Es importante señalar que algunos tipos de pérdida auditiva, como la hipoacusia conductiva causada por la acumulación de cerumen o infecciones del oído medio, pueden ser temporales y reversibles con el tratamiento adecuado.

Opciones de Tratamiento

  • Audífonos (Dispositivos de Ayuda Auditiva - DAA): Estos dispositivos ayudan a aumentar el volumen y mejoran la accesibilidad al sonido para personas con distintos grados de pérdida auditiva.
  • Implantes cocleares: Para las personas con sordera profunda, los implantes cocleares funcionan al evitar las células ciliadas dañadas y enviar las señales directamente al nervio auditivo y al cerebro. Los médicos pueden sugerir un implante coclear cuando el oído interno o la cóclea están dañados.
  • Otros dispositivos y soluciones: En algunos casos, se pueden utilizar otros dispositivos especializados, además de subtítulos, para facilitar la comunicación.
  • Tratamiento médico o quirúrgico: En el caso de la pérdida auditiva conductiva, esta puede tratarse médica o quirúrgicamente para corregir la obstrucción o el daño en el oído externo o medio.

Rehabilitación Auditiva

La rehabilitación permite que las personas con pérdida de audición mantengan el mayor grado posible de autonomía en su vida cotidiana. Les ayuda a participar en actividades educativas, laborales y recreativas y a seguir desempeñando funciones importantes en su familia, su entorno y otros ámbitos de la vida.

Prevención de la Pérdida Auditiva

La mayor parte de las pérdidas auditivas se pueden prevenir. Muchas causas de pérdida de audición pueden evitarse mediante estrategias de salud pública e intervenciones clínicas aplicadas a lo largo de toda la vida. La prevención debe abordarse desde las primeras etapas -en los periodos prenatal y perinatal- y mantenerse hasta la edad avanzada. Cerca del 60 % de los casos de pérdida de audición en los niños se deben a causas evitables que pueden prevenirse mediante medidas de salud pública. En los adultos también pueden prevenirse causas frecuentes, como la exposición a sonidos intensos o el uso de medicamentos ototóxicos.

Estrategias Efectivas de Prevención

  • Protege tus oídos: La mejor forma de proteger los oídos es no exponerse a ruidos fuertes. Si no puedes evitar un ambiente ruidoso, limita el tiempo que pasas en él. Antes de que tengas que subir el sonido, considera bajarlo.
  • Controla tu audición: Si trabajas en un entorno de mucho ruido, considera hacerte pruebas de audición periódicamente.
  • Evita riesgos en pasatiempos y deportes: Actividades como andar en moto de nieve o de agua, cazar, usar herramientas eléctricas o escuchar conciertos de rock pueden dañar la audición con el tiempo. Usar protectores auditivos o hacer pausas para alejarse del ruido pueden proteger los oídos.
  • Vacunación: Para prevenir infecciones (como la rubéola y la meningitis) que pueden causar pérdida auditiva.
  • Buenas prácticas de atención materna y de puericultura: Para reducir riesgos perinatales que pueden afectar la audición del recién nacido.
  • Asesoramiento genético: En casos de factores hereditarios de pérdida auditiva.
  • Detección y tratamiento de afecciones frecuentes del oído: Como otitis media.
  • Programas de protección auditiva: Implementar medidas de protección frente a la exposición a ruidos y a productos químicos ototóxicos en el trabajo.
  • Estrategias de escucha sin riesgos: Para reducir la exposición a sonidos intensos en entornos de ocio, como el uso de auriculares a volúmenes moderados.
  • Uso racional de medicamentos: Para prevenir la pérdida de audición por factores ototóxicos, utilizando los fármacos solo bajo supervisión médica y en las dosis correctas.

OMS: El Cuidado del oído puede evitar la pérdida auditiva

Impacto y Consecuencias de la Pérdida Auditiva no Tratada

Cuando no se trata, la pérdida de audición repercute en diversos aspectos de la vida, haciendo la vida menos agradable. Los problemas de audición conducen a un progresivo aislamiento, al abandono de aficiones y a cambios de hábitos. Los adultos mayores con pérdida auditiva suelen sentirse deprimidos y, dado que la pérdida auditiva puede dificultar el diálogo con los demás, algunas personas con esta afección se sienten aisladas. Expertos consideran que no tratar la pérdida auditiva entraña un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia.

El esfuerzo por descifrar sonidos incompletos o distorsionados puede provocar una sobrecarga cognitiva, conocida como fatiga auditiva. Además, el equilibrio entre nuestros sistemas visual y auditivo contribuye a mantener nuestra estabilidad física. La pérdida auditiva también puede generar problemas de comunicación social, dificultando la participación en conversaciones y llevando al aislamiento o la exclusión. Asimismo, puede afectar en el aprendizaje de una persona, tanto en la escuela como en el trabajo.

Consecuencias Específicas:

  • Dificultades para la comunicación y el habla.
  • Efectos negativos sobre la cognición.
  • Aislamiento social, soledad y estigmatización.
  • Consecuencias sociales y económicas.
  • Años vividos con discapacidad y años de vida ajustados en función de la discapacidad.
  • Dificultades para acceder a la educación y al empleo.
  • Mayor riesgo de demencia y deterioro cognitivo acelerado.

Datos y Cifras sobre la Discapacidad Auditiva

Más del 5 % de la población mundial -430 millones de personas, entre ellas 34 millones de niños- necesita rehabilitación por una pérdida de audición discapacitante y, según los cálculos, en 2050 esa cifra superará los 700 millones de personas (es decir, una de cada diez). Se considera que la pérdida de audición es discapacitante cuando se produce una reducción superior a 35 decibelios (dB) en el oído que oye mejor. Cerca del 80 % de las personas afectadas viven en países de ingreso bajo y mediano, y se observa también que la frecuencia de este problema aumenta con la edad: más del 25 % de las personas mayores de 60 años presenta una pérdida de audición discapacitante.

Estadísticas Clave

  • Según las previsiones, casi 2500 millones de personas tendrán algún grado de pérdida de audición en 2050 y más de 700 millones necesitarán rehabilitación.
  • Aproximadamente 95,1 millones de niños de entre 5 y 19 años presentan pérdida de audición.
  • El costo mundial asociado a los casos de pérdida de audición no atendidos asciende a casi USD 1000 millones al año.
  • Más de 1000 millones de adultos jóvenes corren el riesgo de sufrir una pérdida de audición permanente y evitable debido a los riesgos a los que se exponen.
  • Ampliar los servicios de atención del oído y la audición en todo el mundo requiere una inversión adicional inferior a USD 1,40 por persona y año.
  • Se estima que el rendimiento de esta inversión a los 10 años sería de casi USD 16 por cada dólar invertido.
Gráfico: Prevalencia mundial de la pérdida auditiva por grupos de edad

Es importante recordar que cada persona con discapacidad auditiva es única y puede experimentar diferentes grados y tipos de limitaciones. La pérdida auditiva es una afección compleja con profundas repercusiones en el bienestar cognitivo, social y emocional. Comprender sus causas, reconocer los síntomas a tiempo y acceder a los tratamientos disponibles puede mejorar significativamente los resultados. Cuidar nuestra audición es una medida de prevención básica para evitar la aparición de trastornos en el futuro.

tags: #como #saber #si #alguien #tiene #discapacidad