Cómo Renovar la Vida en la Vejez

En la sociedad actual, el envejecimiento activo y saludable se ha convertido en un tema de gran relevancia. Envejecer no significa perder calidad de vida; al contrario, puede ser una etapa llena de oportunidades para crecer, disfrutar y mantenerse activo. El envejecimiento activo y saludable es un proceso orientado a mantener y potenciar las capacidades funcionales que garantizan el bienestar durante la vejez, sustentado en una serie de hábitos y enfoques que favorecen la salud física, mental y emocional. A medida que pasan los años, nuestras necesidades de salud cambian, y es natural que el cuidado personal se vuelva una prioridad.

¿Qué significa envejecer con salud? Envejecer con salud significa cuidar tu bienestar físico, mental y social a lo largo del tiempo. No se trata solo de evitar enfermedades, sino de vivir con buena calidad de vida. Envejecer bien incluye:

  • Mantener tu cuerpo activo y fuerte.
  • Estimular tu mente para conservar la memoria y el enfoque.
  • Mantener conexiones sociales.
  • Ir al médico con regularidad para chequeos preventivos.

Aunque no podemos detener el paso del tiempo, sí podemos tomar decisiones que nos ayuden a vivir mejor mientras envejecemos.

Pilares del Envejecimiento Activo y Saludable

Alimentación y Nutrición Esencial

La salud física es tan importante como la salud mental, pues una buena salud física nos ayuda a estar más felices. Para cuidar de nuestra salud en la vejez es fundamental prestar atención a la alimentación. Con el paso del tiempo, aumenta la importancia de una dieta saludable. Una alimentación adecuada debe basarse en alimentos frescos y variados: frutas, verduras, legumbres, granos integrales, frutos secos naturales, semillas y lácteos bajos en grasa.

Es importante seguir una dieta equilibrada y variada en la que las frutas y verduras sean las protagonistas y se reduzca el consumo de alimentos ultra procesados y las grasas saturadas. Fomentar la ingesta de frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras es esencial, además de suficiente hidratación.

infografía sobre dieta saludable para personas mayores

Debemos tener en cuenta que al jubilarnos nuestro ritmo de actividad física suele disminuir, por ello tampoco podemos seguir con la misma dieta que teníamos cuando trabajábamos 8 horas seguidas. Para ello pueden buscarse soluciones alternativas como establecer turnos de cocina con amigos, de tal forma que cada día cocine uno, o estableciendo planes para cocinar solo un par de días a la semana.

Se recomienda incluir pescado azul como el salmón, la caballa o el atún. Es vital tomar alimentos ricos en calcio para cuidar de nuestros huesos y dientes. El calcio suele estar presente en alimentos como los lácteos, pero también en pescados y en sus espinas. Intente comer cinco porciones de fruta y verduras al día, esto disminuirá el riesgo de enfermedad cardiaca en un 20 por ciento.

Otros hábitos dañinos como el consumo de alcohol o tabaco deberían abandonarse en esta etapa. El tabaco debe dejarse por completo porque es malo para nuestra salud, no importa la edad que se tenga porque nunca es tarde para dejarlo. Los límites recomendados en la legislación para el consumo de alcohol son de 14 unidades semanales para la mujer y de 21 para el hombre.

Actividad Física Adaptada

La actividad física es uno de los pilares clave del envejecimiento activo y saludable. Actividades como caminar, nadar o practicar yoga adaptado permiten mantener el cuerpo en movimiento de forma segura y efectiva. Nunca es tarde para comenzar: lo importante es adaptar el tipo e intensidad de ejercicio al estado de salud y condición física de cada persona.

Realizar deporte es importante durante toda la vida, de hecho, se ha demostrado que las personas con 60 años que han realizado deporte durante toda su vida pueden retener mayor cantidad de energía que aquellas que no han practicado deporte nunca. Aun así, aquellas personas que nunca han hecho deporte también pueden revertir ciertos signos de envejecimiento o prevenirlos. En la tercera edad es mejor optar por deportes de bajo impacto, pues no dañarán tanto nuestras articulaciones y músculos. No se debe tomar parte de ningún deporte formal para mantenerse en forma, es suficiente con mantenerse activo. Teniendo en cuenta que los cartílagos pueden empezar a hacerse más finos a los 60, lo mejor son las actividades de poco impacto.

grupo de personas mayores practicando ejercicios de bajo impacto al aire libre

Utilizar las escaleras en lugar del ascensor. Adopta hábitos y rutinas para caminar todos los días, una buena opción es obligarse con una mascota.

Los mejores ejercicios para adultos mayores:

  • Las caminatas de 30 minutos son excelentes para mantener la circulación y la movilidad articular, usando zapatos cómodos y de suela plana.
  • Los estiramientos suaves ayudan a prevenir la rigidez muscular y mejoran la amplitud de movimiento; el yoga y el tai chi son una práctica favorable.
  • El entrenamiento de resistencia y fuerza con pesas ligeras o bandas elásticas ayuda a fortalecer los músculos y huesos. La natación es una excelente alternativa.
  • Practicar el equilibrio con ejercicios simples como apoyarse en un pie, reduce el riesgo de caídas.

Rutina de 20 minutos de Ejercicio AERÓBICO para Adultos Mayores ACTIVOS | Mariana Quevedo

Bienestar Mental y Emocional

Algunas personas pueden verse algo solas, desamparadas o incluso tristes, dado que ciertos sentimientos pueden aflorar en esta última etapa de la vida. Los trastornos de ansiedad en personas mayores de 65 años afectan entre un 4 % y un 15 % según diversos estudios, lo que subraya la importancia de cuidar la salud mental en la tercera edad.

Ejercitar la mente es tan fundamental como mantener el cuerpo activo para lograr un envejecimiento activo y saludable. Actividades como resolver crucigramas, leer, jugar a juegos de memoria o aprender nuevas habilidades contribuyen a mantener agudas las capacidades cognitivas. Mantener la actividad mental: ejercitar el cerebro a través de la lectura, la música y las actividades cognitivas puede mantener la mente activa.

Realizar juegos de memoria como sopas de letras, rompecabezas, juegos de lógica o aplicaciones digitales especializadas ayudan a estimular la mente de forma divertida. Leer diariamente es una excelente forma de mantener el cerebro activo, mejorar la concentración y ampliar el vocabulario. Además de realizar alguna actividad física, también es importante mantener la mente activa, ya sea en casa haciendo el crucigrama diario o jugando a las cartas en el club local.

La conexión con otras personas es clave para un envejecimiento activo y saludable, ya que mejora la salud mental y el bienestar emocional. Disfrutar del tiempo libre realizando actividades que resulten placenteras es fundamental para fomentar un envejecimiento activo y saludable.

personas mayores interactuando en un club de jubilados

Siempre es posible conocer a gente nueva en clubs de jubilados, salones de baile, clases de Pilates… a partir de ahí se pueden iniciar amistades. Y también se pueden cuidar las antiguas, aunque estén lejos; las redes sociales o las videollamadas pueden ayudar a ello.

Compartir tiempo con niños o jóvenes fortalece vínculos afectivos, promueve el aprendizaje mutuo y reduce el aislamiento. Conversar, visitar a amigos o familiares y participar en celebraciones son actividades que fortalecen la salud emocional y fomentan el sentido de pertenencia. En este momento vital, no hay que olvidarse de uno mismo y sus aficiones y gustos. Reservar unas vacaciones, apuntarse a excursiones, reservar un spa o jugar una partida de cartas con los amigos son algunas de las actividades recreativas que puede llevar a cabo la persona mayor y que le puede dar grandes beneficios a nivel psicológico, físico, social y emocional.

El aislamiento social es un obstáculo frecuente que afecta la salud emocional y física en la tercera edad. La falta de motivación es un desafío común para mantener un envejecimiento activo y saludable. En cuanto a la salud mental, conectarse con los demás y manejar el estrés es fundamental. Si te sientes triste o preocupado, habla con alguien de confianza o busca ayuda profesional. La depresión es común, pero tiene tratamiento. Si sientes tristeza constante, pierdes interés en las cosas o te cuesta concentrarte, no lo ignores. Pide ayuda.

Una buena opción es adoptar a un animal de compañía, como un perro o un gato. Buscarse un compañero con pelo o plumas puede ofrecer gran compañía.

Descanso y Sueño de Calidad

El sueño también cambiará con la vejez. Nuestra mente estará menos ocupada, tendremos menos actividad física y es posible que durante la noche nos cueste conciliar el sueño. Además de intentar seguir los consejos sobre la alimentación y el deporte, es importante que durante el día evitemos la cama o el sofá en exceso. Si dormimos siestas largas durante el día, esto hará que durante la noche durmamos mucho peor.

Un sueño de calidad, entre 7 y 9 horas, es esencial para la recuperación física y mental. Dormir bien entre 7 y 8 horas por noche te ayuda a tener más energía. Si tienes dificultades para dormir, consulta a tu médico. Los hábitos de sueño suelen cambiar a medida que la persona envejece, y es importante adaptarse a estos cambios de manera saludable.

Prevención y Cuidado de la Salud

Chequeos Médicos Regulares

La importancia de las revisiones médicas periódicas es crucial. Todas estas revisiones son fundamentales para conseguir un diagnóstico temprano de cualquier afección o prevenir ciertos trastornos más frecuentes en personas mayores. Es importante que se realicen revisiones anuales o semestrales en las que se controle la salud arterial, bultos o lunares en la piel, problemas de visión… Propóngase revisarse la vista todos los años.

persona mayor en consulta médica con un doctor

Las mujeres deben particularmente vigilar su salud con mamografías y los hombres con análisis de laboratorio para la próstata. Los hombres deberían estar atentos a posibles síntomas de problemas con la próstata (por ejemplo, dificultad o esfuerzo al empezar a orinar o si se tienen que levantar frecuentemente por la noche). Vigile los lunares, los nuevos y los ya existentes. Existe la posibilidad de que aparezcan cataratas o glaucomas con la edad. La visión nocturna también se deteriora y somos menos capaces de distinguir los colores; el glaucoma afecta a aproximadamente una de cada 20 personas con más de 65 años.

También debemos vigilar la salud bucal para cuidar de nuestros dientes o realizar implantes si hemos perdido alguna pieza. Visita a tu médico con regularidad: los chequeos de rutina permiten detectar problemas a tiempo y prevenir enfermedades. Comenta cualquier molestia o duda durante tus citas médicas.

Aquí tienes algunos de los exámenes más recomendados:

  • Examen físico anual: sirve para revisar tu salud en general. El médico puede medir tu presión arterial, colesterol y otros signos importantes.
  • Vacunas:
    • Gripa: cada año.
    • COVID-19: según recomendación médica.
    • Herpes zóster (culebrilla): una sola vez después de los 60 años.
    • Neumonía: según indicación médica.
  • Presión arterial: a partir de los 50 años, revísala cada dos años o según te indique el médico.
  • Colesterol: empieza a revisarlo desde los 45 años, al menos cada cinco años.
  • Mamografías (para mujeres): desde los 40 años, cada dos años para detectar cáncer de mama.
  • Chequeo para cáncer de colon: comienza a los 45 años con métodos como la colonoscopia.
  • Examen de próstata (para hombres): a partir de los 50 años o antes si tienes antecedentes familiares. Tu médico te orientará según tu caso.

Problemas de Salud Comunes y Cómo Prevenirlos

Al envejecer, es más probable que enfrentes ciertos problemas de salud. Conocerlos te ayudará a tomar medidas para prevenirlos o tratarlos a tiempo. Algunas condiciones como la demencia, la osteoporosis, la artritis, las enfermedades del corazón y ciertos tipos de cáncer se vuelven más comunes con la edad. Pero con buenos hábitos y la información adecuada, puedes mantenerte saludable y disfrutar de una buena calidad de vida.

  • Demencia y Alzheimer: la pérdida de memoria y otros cambios en la mente son más frecuentes con la edad. Mantener tu mente activa y seguir socialmente conectado puede ayudar a retrasar el avance de estos problemas.
  • Osteoporosis y artritis: la osteoporosis debilita los huesos, mientras que la artritis afecta las articulaciones con dolor y rigidez. Hacer ejercicio con regularidad y consumir suficiente calcio puede ayudarte a fortalecer tus huesos y reducir el malestar.
  • Enfermedades del corazón: incluyen presión alta, ataques cardíacos y otros problemas. Comer saludablemente, hacer ejercicio y manejar el estrés son claves para cuidar tu corazón.
  • Condiciones relacionadas con el azúcar en la sangre: cuando el cuerpo no puede controlar bien el azúcar, pueden surgir complicaciones. Una dieta balanceada y la actividad física son muy importantes.
  • Ciertos tipos de cáncer: con la edad aumenta el riesgo de contraer cáncer de colon, mama (en mujeres) y próstata (en hombres). Hacerse chequeos regulares puede ayudarte a detectar el cáncer a tiempo.

Cómo prevenir problemas de salud relacionados con la edad:

  • Lleva una alimentación balanceada.
  • Haz ejercicio con frecuencia.
  • Toma vitaminas específicas si las necesitas (consulta a tu médico).
  • Mantén tu mente activa.
  • Visita a tu médico con regularidad.
  • Haz tu hogar más seguro.

Adaptaciones en el Hogar y Apoyo Exterior

El Hogar como Entorno Seguro

Si queremos mejorar la vida de los ancianos, es importante cuidar su entorno, empezando por su hogar. Debido a que las capacidades físicas y mentales se ven reducidas con el paso de los años, cada espacio del hogar de una persona mayor tiene diferentes riesgos para su autonomía y salud. De hecho, los ancianos pueden sufrir algún accidente o ver limitada su movilidad por la falta de medidas de seguridad o la presencia de barreras en los lugares por los que circulan.

baño adaptado para la seguridad de personas mayores

Para empezar, el baño es donde se producen la mayor cantidad de accidentes domésticos. Por este motivo, es fundamental adaptar este cuarto para prevenir accidentes y hacerlo un entorno seguro para los mayores. Al aumentar la tranquilidad y seguridad del mayor, estas medidas también evitan que tenga miedo de ir al baño por si tiene cualquier tipo de accidente, una de las consecuencias psicológicas de las caídas.

También es importante adaptar el dormitorio y evitar que el mobiliario de la habitación entorpezca la movilidad de las personas mayores. Asimismo, adaptar la habitación de las personas mayores también ayuda a evitar ciertos trastornos del sueño que son frecuentes en la tercera edad. Respecto a la cocina, otra estancia que debemos tener en cuenta, es esencial organizarla de la mejor manera posible.

Las adaptaciones en el hogar, de ser necesario, son cruciales. Instalar pasamanos y eliminar obstáculos como alfombras, mejora la seguridad y reduce el riesgo de accidentes.

El Papel de la Familia y Cuidadores

Desde el punto de vista de una persona con un familiar mayor o jubilado, podemos contribuir también a que tenga una mejor calidad de vida. Un aspecto importante es la compañía; si tenemos posibilidad, no debemos descuidar nuestra relación con estas personas. Si vivimos lejos, las llamadas telefónicas serán una gran alegría para ellos. En esas llamadas es importante hablar sobre temas alegres o contar cómo nos ha ido el día. Es posible que nosotros tengamos más novedades que esa persona porque estamos más activos, así que debemos tratar de alegrar sus días contando nuestras jornadas.

Además, como familiares de una persona mayor, tendremos bastante capacidad de ejercer presión sobre ellos; podemos animarlos a acudir a talleres, cursos o actividades, o incluso apuntarlos para motivarlos a ir. Si vamos a visitar a nuestro familiar mayor, son muchas las opciones de entretenimiento que tenemos para pasar un rato divertido y demostrarle lo mucho que lo queremos. Asimismo, aunque no podamos estar todo el tiempo con ellos, es importante estar en contacto y que puedan localizarnos cuando necesiten cualquier ayuda.

Consejos para quienes cuidan de un adulto mayor:

  • Ayúdales a mantener buenos hábitos, como comer bien y hacer ejercicio.
  • Acompáñalos a sus consultas médicas.
  • Observa cambios en su estado de ánimo o salud.
  • Cuida también de ti: el cuidado puede ser agotador, así que pide apoyo y tómate descansos cuando lo necesites.

Aceptar la Ayuda Externa

Cuando llegamos a una determinada edad, es posible que nuestras facultades no estén intactas. Por ejemplo, podemos tener problemas de movimiento, dificultades a la hora de comunicarnos o enfermedades como diabetes o neurológicas como el Alzheimer. Todo ello puede llevar a que sea necesaria una ayuda externa para mantener un buen nivel de calidad de vida.

Aceptar que necesitamos ayuda de parte de nuestro entorno y de profesionales de la salud es esencial para ser capaces de disfrutar de la etapa de la vejez de manera sana y feliz. Necesitar ayuda y aceptarla no supone una pérdida de independencia; es más, significa una mayor tranquilidad y una oportunidad para tener la vida que siempre se ha deseado con toda seguridad.

En el caso de los mayores que viven o están una gran parte del tiempo solos, la teleasistencia domiciliaria es una opción ideal para que se sientan continuamente acompañados y atendidos en su propio hogar. La telemedicina puede apoyar este viaje, ya sea para monitorear el estado de salud, ajustar tratamientos o proporcionar orientación en tiempo real.

La Cuarta Edad y el Envejecimiento Pleno

¿Qué es la Cuarta Edad? La cuarta edad se refiere a la etapa culmine de la vida, generalmente a partir de los 80 años en adelante. No hay una edad precisa en la que se inicie esta fase, siendo una edad de disfrute y cosecha. La atención a la salud y el bienestar en esta etapa es fundamental para mantener una buena calidad de vida y bienestar.

Reflexión Final sobre el Envejecimiento Saludable

Envejecer no significa renunciar a lo que disfrutas ni volverte dependiente. Con buenos hábitos, atención médica y relaciones sociales, puedes disfrutar esta etapa al máximo. Incluso pequeños cambios pueden mejorar mucho tu salud y bienestar. Conseguir una buena calidad de vida en la vejez puede ser una tarea difícil. Sin embargo, con pequeños actos como llevar una buena alimentación, practicar ejercicio o seguir a rajatabla los controles médicos, podemos asegurar un bienestar a los más mayores para que disfruten de esta etapa tan ansiada tras años de trabajo y vida activa. La calidad de vida es el grado en que una persona está sana, cómoda y es capaz de participar o disfrutar de los acontecimientos de la vida.

Fomentar hábitos saludables desde la juventud es clave para asegurar un envejecimiento activo y saludable. Adoptar un estilo de vida que incluya buena alimentación, ejercicio regular, cuidado de la salud mental y relaciones sociales sólidas desde edades tempranas ayuda a prevenir enfermedades y a mantener la autonomía en la vejez.

Ruth, una señora de 84 años y medio, muy activa, le atribuye todo su vigor juvenil al hecho de mantenerse optimista y ser muy activa, haciendo muchas cosas pero sin exagerar. Ruth dice que algunas mañanas se siente como si tuviera 16 años.

Nunca es demasiado tarde para empezar. Solo porque los años vayan pasando no quiere decir que no tenga la misma pasión por nuevas experiencias. Apuntarse a una clínica de belleza (los hombres también) y darse un masaje, hacerse la manicura, la pedicura o bien un masaje facial, empezar a trazar su genealogía, o contactar a través de la red con sus amigos y familia, son solo algunas opciones.

Fomentamos una sociedad más inclusiva y respetuosa, donde el envejecimiento se vive como una etapa plena y satisfactoria.

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