Introducción: El Arte como Puente para la Inclusión
La Facultad de Educación de la Universidad de Concepción ha presentado una exitosa iniciativa de mediación artística, llevada a cabo por la carrera de Pedagogía en Artes Visuales en colaboración con el Programa de Inclusión. Las estudiantes Jesmain, María Paz y Francisca han liderado esta valiosa experiencia, demostrando un compromiso notable con la inclusión y el arte. Este proyecto de mediación artística ha sido un verdadero puente de inclusión, permitiendo que los jóvenes con discapacidad intelectual se integren al entorno universitario de una manera significativa. Los participantes han tenido la oportunidad de explorar diversas técnicas artísticas, desde la pintura hasta la escultura, en un ambiente de respeto y apoyo mutuo.
Esta investigación aborda la problemática de la exclusión de personas con discapacidad en la educación artística. Su objetivo es proponer medidas de accesibilidad que faciliten su inclusión en talleres artísticos al eliminar las barreras presentes. Bajo un enfoque donde el acceso a una educación artística inclusiva es un derecho fundamental para todas las personas, la Universidad de Concepción continúa comprometida con la promoción de iniciativas que fomenten la inclusión y la diversidad. La sociedad está avanzando hacia unos modelos de pensamiento más inclusivos y sensibles a la diferencia, y es por ello que la ciencia, la educación y la psicología están adoptando el mismo desarrollo en los últimos años, posibilitándonos así la oportunidad de investigar conceptos novedosos.

Comprendiendo la Discapacidad y la Capacidad
Para comprender el significado de la palabra "discapacidad" es necesario definir previamente el concepto de deficiencia. La Clasificación Internacional de las Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías (Organización Mundial de la Salud, 2016) la define como una pérdida o anormalidad de una estructura anatómica, psicológica o fisiológica, pudiendo ser temporal o permanente; es decir, una deficiencia supone un trastorno orgánico. Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud (2016) especifica que discapacidad es un término muy general que comprende una interacción entre las características de la persona y de la sociedad en la que se desenvuelve. Teniendo en cuenta estas definiciones, cualquier persona puede tener alguna discapacidad, ya sea de forma transitoria, en algún momento de su vida, o de forma permanente. Puede ser causada por alguna derivación directa de una deficiencia o puede estar originada por la propia respuesta del individuo ante cualquier tipo de deficiencia, es por ello, que en la actualidad se está sustituyendo el término "discapacidad" por "diversidad funcional".
El ámbito educativo se ha hecho eco de estas definiciones estableciendo alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo, donde se abarca a cualquier alumno que requiera de apoyo por cualquier motivo académico y/o personal y especificando dentro de esta denominación al alumnado con necesidades educativas especiales en el cual se incluirían a los niños y niñas con discapacidad. Por otro lado, el término "capacidad" se define como "Aptitud, talento, cualidad que dispone a alguien para el buen ejercicio de algo". Estos dos conceptos, discapacidad y capacidad, aun siendo antónimos, no significa que no puedan converger ambos en un mismo sujeto, por lo que cualquier persona (tenga o no discapacidad) puede poseer diversas y variadas capacidades.
La Autoestima y la Resiliencia en Personas con Discapacidad
La autoestima es vital para el desarrollo integral de cualquier persona, siendo aún más relevante este hecho en las personas con discapacidad dado que tienen más posibilidades de desarrollar una baja autoestima. Para el desarrollo integral de la persona, para dar respuesta a los problemas de la vida diaria y para una adecuada salud emocional es imprescindible que se posea una buena autoestima, un autoconcepto adaptado a su realidad y capacidad de resiliencia. En esta investigación se utiliza el concepto de resiliencia como la capacidad que tiene una persona para afrontar la adversidad saliendo fortalecido, todo ello procedente de la interacción de múltiples elementos y situaciones a lo largo de su vida.
La resiliencia implica que la persona que sufre una adversidad, en nuestro caso su propia discapacidad, adquiere competencias para afrontar y responder de forma efectiva a su situación personal. Esto no implica que la persona presente invulnerabilidad o inmunidad a la dificultad, sino que logra una habilidad que le permite recuperarse ante estas situaciones adversas. Se ha evidenciado que existe una correlación positiva significativa entre la resiliencia y la autoestima, sirviendo estos resultados como punto de partida para utilizar el nivel de autoestima como un indicador de resiliencia en esta investigación.
Para promocionar la resiliencia es más efectivo mejorar los factores protectores que reducir los factores de riesgo. En este contexto, el factor de riesgo, al ser la propia discapacidad, no se puede eliminar; es por ello que fomentar y trabajar los factores protectores, como es la autoestima, es el objetivo principal. La autoestima y el autoconcepto de una persona con discapacidad son, en esencia, iguales que en el resto de las personas, pero existe una diferencia relevante que no depende del propio sujeto: la sociedad. Una dificultad que el entorno añade a las personas con discapacidad es cómo percibe y actúa con ellas, determinando la autoimagen que estas personas se forman de su propio yo. Por ello, es de suma importancia que las personas adyacentes a la persona con discapacidad actúen y definan a la persona con sus cualidades y particularidades, más allá de su discapacidad, es decir, abordando el concepto de discapacidad desde una mirada diferente a la tradicional, asociada al déficit, y centrándose en la persona con sus necesidades y fortalezas.

El Papel Transformador de las Metodologías Artísticas
Promover la autoestima en una persona es realizar cualquier acción que le ayude a contemplarse con sentido de la dignidad y respeto por sí misma. En este caso, esa "acción" se refiere al trabajo mediante metodologías artísticas. El trabajo artístico proporciona las herramientas adecuadas para trabajar la autoestima en sus diferentes componentes:
- Desde lo cognitivo, porque cada artista tiene una opinión propia sobre su personalidad y su conducta.
- Desde el plano afectivo, porque tanto el trabajo como sus resultados, hacen que se reconozca tanto lo positivo como lo negativo de cada uno/a.
- Esto nos lleva al componente conductual, que nos hace decidir cómo actuar, entendiendo de primera mano, que el esfuerzo es lo que nos hará conseguir el respeto de los demás y de uno/a mismo/a.
Numerosos estudios afirman la importancia de las artes como herramienta para fomentar la autoestima y la resiliencia en personas con y sin discapacidad. El arte es un modo de trabajo grupal e individual que tiene la capacidad de habilitar el cuerpo y la mente de la persona con discapacidad; "el arte es sanador, capacita y habilita, es libertad, comunicación, creatividad, diversidad", mejorando así su calidad de vida. Las personas que desarrollan actividades artísticas le dan la oportunidad de expresar sus emociones, y esto hace que, a su vez, se reduzca la ansiedad. Aporta confianza, seguridad en sí mismo y libertad para expresar sus ideas y sentimientos sin ser juzgados, siendo estas premisas una base fundamental para fomentar la autoestima.
ARTETERAPIA E INCLUSIÓN
La Arteterapia como Herramienta Inclusiva
En ocasiones, las metodologías artísticas aplicadas en el contexto de la discapacidad son denominadas como arteterapia. El Foro Iberoamericano de Arteterapia (2016) la define como "una disciplina especializada en acompañar, facilitar y posibilitar un cambio significativo en la persona mediante la utilización de diversos medios artísticos: atendiendo a su proceso creativo, a las imágenes que produce y a las preguntas y respuestas que éstas le suscitan".
Profesionales en metodologías que incluyen el arte afirman que esta forma de trabajo no es exclusiva para personas con discapacidad, sino todo lo contrario; las clases van destinadas a personas con y sin discapacidad, haciendo así un espacio enriquecedor, normalizador y generando relaciones sociales inclusivas y reales. Todo ello teniendo en cuenta los ritmos de aprendizaje y adaptaciones individualizadas que requiera cada persona, con unas expectativas reales, evitando así la frustración o fracaso y potenciando su capacidad de trabajo, transformando las desigualdades mediante la utilización del arte como herramienta.
Para evitar lo que en psicología y pedagogía se denomina como "efecto Pigmalión", los profesionales no establecen los límites a los que han de llegar sus alumnos/as, sino que son ellos mismos los que van avanzando y trabajando, marcando cada uno su propio límite, y en numerosas ocasiones superándolo. "Al no ser una metodología demostrativa que direcciona a las personas, los objetivos no los marca el educador, los objetivos los marca el usuario que es el que dirige su aprendizaje con ayuda del educador, el autoconocimiento es la clave". Las metodologías artísticas "contribuyen al desarrollo de la salud desde un enfoque resiliente, potenciando en los individuos su capacidad para asumir su realidad, viviendo con ella y transformándola".
Guía de Accesibilidad para Talleres Artísticos Inclusivos
Para formular una guía de buenas prácticas de accesibilidad para la inclusión de personas con discapacidad en talleres artísticos, se eligieron los ámbitos donde la accesibilidad sería aplicada, clasificados en:
- Infraestructura
- Comunicación y contenido
- Recursos humanos
Un ejemplo concreto de promoción de la inclusión es el Museo Artequin, que cree que el arte y la cultura deben ser accesibles para todas las personas, sin importar sus condiciones físicas, sensoriales o cognitivas. Por ello, han desarrollado una serie de acciones que promueven la inclusión y el acceso equitativo a sus experiencias educativas y artísticas. Han acercado el museo a hospitales, colegios y comunidades educativas a través de programas diseñados especialmente para niñas, niños y jóvenes con distintas necesidades, enfocándose en la atención a estudiantes y público dentro del espectro autista, desarrollando materiales y experiencias inclusivas con el objetivo de facilitar su participación. Este trabajo ha sido enriquecido gracias a su participación en la Red de Museos en Calma, una iniciativa que promueve el acceso a espacios museográficos a través de adecuaciones sensoriales, control de aforo, zona de calma y un entorno con menor carga sensorial.

Investigación sobre Autoestima y Arte: Preguntas y Objetivos
La investigación realizada tiene la finalidad de estudiar principalmente la relación entre el nivel de autoestima que presentan las personas con discapacidad intelectual y la metodología de trabajo seguida, es decir, comprobar si existen diferencias significativas al incluir o no el arte. Después del análisis teórico realizado, surgen dos interrogantes principales:
- ¿Qué nivel de autoestima presentan las personas con discapacidad intelectual?
- ¿Existe relación entre el nivel de autoestima de las personas con discapacidad intelectual y una metodología que incluya o no el arte?
Objetivos e Hipótesis
Los objetivos de este estudio son:
- Conocer el nivel de autoestima global que presentan personas con discapacidad intelectual.
- Conocer la relación entre el nivel de autoestima de las personas con discapacidad intelectual estudiadas y la metodología de trabajo aplicada (incluyendo o no el arte).
Las hipótesis planteadas son:
- (H1) Habrá diferencias significativas entre el nivel de autoestima de las personas con discapacidad intelectual y la metodología de trabajo aplicada (incluyendo o no el arte).
- (H0) Las diferencias serán no significativas entre el nivel de autoestima de las personas con discapacidad intelectual y la metodología de trabajo aplicada (incluyendo o no el arte).
Basándose en la revisión de bibliografía y en la experiencia previa en este campo de estudio, la hipótesis esperada es la H1.
Metodología de Estudio y Participantes
El procedimiento de trabajo seguido en la investigación se compone de una metodología mixta, que combina el enfoque cualitativo y el cuantitativo, con un diseño de investigación descriptivo y narrativo. Se ha utilizado un test, más próximo a un enfoque cuantitativo de investigación, y posteriormente, con objeto de completar y contrastar los datos obtenidos con el test, se han realizado entrevistas, instrumento más próximo a un enfoque cualitativo. El indicador de resiliencia escogido en esta investigación es el nivel de autoestima global de las personas con discapacidad intelectual.
Participantes
La población objeto de estudio son personas con discapacidad que son alumnos/as de diversos centros y asociaciones de las provincias de Sevilla y Jaén. La muestra está compuesta por 72 personas con discapacidad intelectual, procedentes de diversas entidades. De ellas, el 44,4% (n=32) fueron mujeres y el 55,6% (n=40) fueron hombres, con edades comprendidas entre los 18 y 72 años.
Para la selección de la muestra se utilizaron los siguientes criterios:
- Conglomerados: se escogieron entidades especializadas en atención a personas con discapacidad.
- Estratos: de este conglomerado específico, se escogieron dos estratos en función de la metodología de trabajo llevada a cabo, haciendo dos grupos:
- G1: entidades cuyo método de trabajo principal es el arte.
- G2: entidades que utilizan otras metodologías.