Hacer del hogar un ámbito lo más seguro posible es de vital importancia para mantener la independencia y la autonomía de los adultos mayores que allí viven. Detenerse y observar con atención la vivienda es el primer paso para identificar posibles peligros y evitar accidentes.
La importancia de adaptar el entorno
“Las adaptaciones de las viviendas pueden representar un desafío para las familias, ya que implica pensar en las necesidades particulares de la persona mayor y adaptar el ambiente de acuerdo a ellas”, explican desde el equipo. Se propone tomarse un tiempo para observar la vivienda con detenimiento, pensando especialmente en el uso y la movilidad de quien o quienes la habitan.
Es importante recordar que cambiar un mueble, sacar una alfombra o modificar un ambiente es un tema delicado también por el valor afectivo que puede tener para quien habita.

Identificación de riesgos generales en el hogar
Este listado le puede ser de ayuda para anotar los posibles lugares o riesgos en el hogar y así evaluar las necesidades de adaptación. A continuación, se detallan los puntos clave a considerar:
- Observar pisos: ¿Hay roturas, desniveles o superficies resbaladizas como cerámicos o plastificados de madera? ¿Hay alfombras?
- La iluminación de los ambientes: ¿Cómo es durante el día, hay buena luz o se necesita iluminar los pasillos, baño, cocina o cuartos?
- Escaleras: ¿Quien vive en el hogar debe utilizar una escalera a diario? ¿Cómo es su superficie: alfombrada, de madera, de cerámica?
- Puertas y marcos: ¿Cuánto miden de ancho? ¿Tienen picaporte? ¿Cómo es el picaporte, redondo o con manija/balancín? Puede parecer inofensivo pero es importante.

Recomendaciones específicas por ambiente: El baño, un área crítica
“Este material contiene recomendaciones y consejos para favorecer la calidad de vida de las personas mayores en sus domicilios. A través de esta guía, esperamos favorecer la creación de entornos accesibles y seguros para mantener y/o potenciar su independencia”, detalla el equipo de Integración SocioSanitario del Hospital. En esta nota vamos a poner el foco en uno de los lugares de mayor riesgo, el baño.
Adaptaciones recomendadas en el baño:
- El inodoro: Elevarlo a una altura entre los 47- 50 cm ya que esto favorece la movilidad de la persona mayor.
- Barras de sujeción (agarraderas): Son un elemento de apoyo y seguridad para las personas con movilidad reducida ya que permiten mantener el equilibrio y evitar caídas.
- La bañera: Si es posible, se recomienda eliminarla para evitar su uso y brindar mayor espacio.
- El piso: Debe ser antideslizante, en seco y mojado.
- El ancho de la puerta: Debe ser al menos de 80 cm para garantizar el ingreso de la persona con andador o silla de ruedas.

Trasferencias. De la silla al inodoro (Hospital Aita Menni)
Apoyo profesional para la calidad de vida
El Equipo de orientación sociosanitario es un grupo interdisciplinario cuyo principal objetivo es optimizar la calidad de vida de las personas mayores mediante acciones de prevención y asistencia personalizada.