La protección de la niñez y la adolescencia en Chile ha enfrentado una crisis prolongada, materializada en las deficiencias y vulneraciones asociadas al Servicio Nacional de Menores (SENAME). Las innumerables violaciones a los derechos de niñas, niños y adolescentes por parte del Estado, documentadas a lo largo de décadas, culminaron en el cierre definitivo de esta institución, dando paso a nuevos organismos con la promesa de una reforma profunda.
Antecedentes de la Crisis
Ya es de público conocimiento las innumerables violaciones a los derechos de las niñas, niños y adolescentes por parte del Estado. Por lo mismo, no es raro toparse con noticias sobre casos en que los niños buscan escapar de los recintos colaboradores del Sename, donde su integridad física y psicoemocional corre un grave peligro. Un nuevo caso de estas características sucedió en Rancagua, donde nueve niños fueron encontrados en una plaza sin zapatos y semidesnudos. Los niños, de entre 7 y 12 años, provenían del hogar Catalina Kentenich y aseguraban haber escapado debido a agresiones sufridas en la residencia vinculada al Sename, además de señalar que no querían llamar a carabineros ya que los regresarían al hogar.
En el año 2018, el Comité de Derechos del Niño de Naciones Unidas realizó un lapidario informe, señalando que el Estado de Chile ha violado grave y sistemáticamente los derechos garantizados en la Convención de Derechos del Niño en perjuicio de los niños y niñas a cargo de la supervisión del Sename por más de 30 años.

El Factor "Lissette" y el Quiebre de la Atención Pública
Fue solo en el año 2016, tras la brutal muerte de Lissette en el centro Cread Galvarino en Estación Central, que la atención pública se volcó a la protección de la infancia. La tarde del 11 de abril de 2016, Lissette Villa, una niña de tan solo 11 años, falleció mientras se encontraba bajo el cuidado del Sename. Rápidamente su rostro comenzó a copar las noticias nacionales, pues había fallecido luego de que dos de sus cuidadoras la inmovilizaran a la fuerza. Este hito generó un cambio a nivel de Estado, que se reforzó con el informe del Comité de Derechos del Niño de la ONU.
Según el testimonio de una de las cuidadoras que estaba con ella ese día, en medio de una crisis la niña se golpeó la cabeza y comenzó a sangrar. Para cuando se dieron cuenta de que estaban frente a una crisis grave, Lissette ya estaba muerta. Nuevamente, no se aplicó ningún protocolo acorde con los parámetros internacionales.
Investigación de la PDI: Un Panorama Alarmante
La trágica muerte de Lissette Villa desencadenó una investigación exhaustiva por parte de la Policía de Investigaciones (PDI) en 2017. La PDI examinó 240 hogares de menores, revelando hallazgos devastadores. En el 100% de los centros administrados directamente por el SENAME y en el 88% de aquellos gestionados por particulares, se constataron un total de 2.071 casos de abusos, de los cuales 310 presentaban connotación sexual. El informe de la PDI calificó esta situación como una "violación sistemática", subrayando que la protección de los derechos de los niños es una responsabilidad compartida por toda la sociedad. A pesar de la entrega del informe a la Fiscalía y al gobierno en diciembre de 2018, este no se hizo público.

El Caos Estadístico y la Opacidad de las Cifras
Lo único claro respecto del número de menores vulnerables muertos cada año bajo la tutela del Estado es que no se sabe. Según un informe del Ministerio de Justicia, requerido por el diputado René Saffirio, 185 menores murieron entre 2005 y mayo de 2016. Sin embargo, un reporte de Unicef reveló que el número de fallecimientos durante 2010 era cinco veces el reportado por el informe. El gobierno chileno salió a aclarar que la cifra solo incluye a los menores del área "protección".
BBC Mundo analizó los anuarios oficiales del Sename de 2010 a 2014 y el resultado arroja 318 fallecimientos, los que, sumados a los 77 correspondientes a ese período de la lista entregada por Justicia, darían un total de 395. Pero el número oficial no parece confiable ni siquiera para quienes lo publicaron.
Según un informe de la Fundación para la Confianza, reveló que entre el 2006 y el 2020, 1.836 menores de edad murieron mientras estaban en el sistema. Y desde febrero de 2018 la institución comenzó a reportar las muertes, y se pudo determinar que el 50% de estas se debe a causas violentas, y el 41%, por problemas de salud.
Sobremedicación y Falta de Atención Psiquiátrica
Más allá de los números exactos, lo que ha quedado en evidencia es un sistema en el que los niños vulnerables son cuidados por personal sin ninguna capacitación -ni siquiera en primeros auxilios- y que ha recibido quejas por maltratos, sobremedicación y negligencia en el cuidado de los menores.
El psiquiatra Rodrigo Paz señaló que Lissette "estaba sobremedicada", con un fármaco (benzodiazepina) que en la cantidad que se le daba a Lissette actuaba como antipsicótico. Además, la menor estuvo "expuesta a antidepresivos por años", a pesar de que, a excepción de la fluoxetina, no está demostrado que hagan efecto en niños.
Francisco Estrada, abogado experto en infancia y exdirector del Sename, asegura que la "poca prolijidad" con la que se manipulan este tipo de medicamentos en los centros es "generalizada", con problemas graves de dosificación. El problema es grave, considerando que la mayoría de los menores requieren medicación: el 63% de los niños están con tratamiento farmacológico.
Chile tiene la tasa de suicidio adolescente más alta de la región y no cuenta con camas para hospitalización psiquiátrica infantojuvenil. Hay pocos psiquiatras infantojuveniles y la gran mayoría prefiere trabajar en el sector privado, lo que genera una escasez en el sector público y en muchas regiones.
Cierre Definitivo del SENAME y Nacimiento de "Mejor Niñez"
Este lunes se escribió el capítulo final de una de las instituciones más cuestionadas de las últimas décadas en Chile. El Servicio Nacional de Menores (SENAME) cerró sus puertas de manera definitiva tras 46 años de funcionamiento, poniendo fin a una larga crisis institucional marcada por múltiples denuncias de vulneraciones a los derechos humanos de la infancia y comisiones investigadoras que exigieron transversalmente su disolución.
El hito marca la culminación de un profundo proceso de reestructuración del Estado iniciado en 2021, cuyo objetivo central fue terminar con el modelo que mezclaba la protección de niños vulnerados con la administración de justicia para adolescentes infractores.
¿Qué cambia realmente? El fin del SENAME y la nueva era de la reinserción social en Chile
Un Cierre Gradual por Zonas
La clausura operativa del organismo se aceleró a partir de enero de 2024, enfocándose en el traspaso de competencias vinculadas a los adolescentes en conflicto con la ley. Este proceso se ejecutó de manera escalonada: comenzó en la zona norte, se extendió a la zona sur a principios de 2025 y concluyó este lunes con la incorporación de la zona central.
Con este paso, todas las funciones restantes fueron asumidas oficialmente por el nuevo Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, completando el mapa institucional que ya contaba desde 2021 con el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y la Adolescencia (dependiente del Ministerio de Desarrollo Social), encargado exclusivo de resguardar a los menores gravemente vulnerados.
Reconocimiento a los Trabajadores
La encargada de apagar la luz de la institución fue María Eugenia Fernández, directora del servicio durante el periodo 2024-2025. Pese a la carga histórica negativa asociada a la marca Sename, la autoridad quiso destacar el factor humano detrás de la operación. "Más allá de las distintas etapas que marcaron su historia, el cierre del Sename representa también un reconocimiento al trabajo de miles de funcionarias y funcionarios", señaló Fernández.
Casos Emblemáticos y la Realidad de la Vulneración
La realidad de los jóvenes recluidos en instalaciones del Sename se agrava con casos como el de cuatro jóvenes en Antofagasta, investigados por delitos cometidos durante las protestas del estallido social. Tres de ellos contaban con un historial previo en programas del Sename, donde, supuestamente, debían haber recibido protección y reinserción, lo cual no ocurrió. Durante su internación provisoria, sufrieron golpizas, vejámenes sexuales, lesiones cortopunzantes, sobremedicación psiquiátrica, ideación suicida y autolesiones.
La Historia de "J": Un Ciclo de Abandono y Violencia
La vida de "J" es un reflejo del abandono estatal. Desde los 11 años, vivió en las calles, con breves retornos a su hogar. A pesar de sus problemas, ningún organismo público o privado logró ofrecerle una salida a su violento entorno. Expedientes judiciales revelan que, a los 11 años, vivía en una carpa con adultos que lo incitaban al robo, y desde los 12 consumía drogas.
Durante sus 286 días en el Centro de Internación Provisoria (CIP) de Antofagasta, "J" consumió alcohol gel para embriagarse, robó medicamentos psiquiátricos, fue víctima de agresiones físicas y sexuales, sufrió vejaciones, intentó suicidarse y se autolesionó en múltiples ocasiones. A pesar de advertencias internas sobre sus ideas suicidas, estas no fueron tomadas en serio.
Los registros internos del CIP de Antofagasta detallan los constantes intentos de suicidio y autolesiones de "J", así como las golpizas y hostigamientos que sufrió por parte de sus compañeros. A pesar de las denuncias y la evidencia, las medidas tomadas fueron insuficientes. La violencia dentro del CIP de Antofagasta era sistemática.
Adolescentes Imputados por Protestas: Un Conteo Inexistente
No existe una cifra exacta de adolescentes imputados por las protestas que pasaron por centros del Sename en los últimos dos años, ya que ninguna autoridad se ha dedicado a contabilizarlos. Las Fiscalías, la Defensoría de la Niñez y otras entidades no manejan esta información. Solo en Antofagasta, al menos seis adolescentes imputados por delitos cometidos en las protestas estuvieron varios meses en internación provisoria en el CIP del Sename.
El fin del Sename fue una de las demandas sociales plasmadas en las protestas. Según la Defensoría de la Niñez, entre octubre de 2019 y enero de 2020, hubo 602 denuncias de menores de edad que sufrieron vulneraciones por parte de agentes del Estado en el contexto de las protestas.
El Egreso del Sistema: Un Salto al Vacío
Catalina, quien pasó gran parte de su niñez y adolescencia bajo la protección del Estado, relata su experiencia al cumplir 18 años y ser egresada del sistema sin apoyo. A pesar de tener derecho a protección hasta los 24 años si estaba estudiando, no fue informada de esto. Fue dejada en una casa de acogida sin acompañamiento post egreso, sin ayuda para sus estudios o manutención.
Red Egresa es una fundación creada por jóvenes ex-Sename para apoyar a otros en su egreso, brindando información sobre estudios, ahorro y postulación a universidades, basándose en sus propias experiencias.
Explotación Sexual Comercial: Una Realidad Persistente
El 5º Informe de Política Pública del Observatorio de Derechos de la Defensoría de la Niñez analiza denuncias de delitos contra niños, niñas y adolescentes bajo protección estatal. En la línea de cuidado alternativo residencial, se evidencia una alta tasa de victimización, especialmente en centros residenciales. En 2023, se identificaron 619 víctimas de explotación sexual infantil, con la región de Magallanes presentando una tasa significativamente alta.

Reformas Fallidas y Perspectivas Futuras
Desde 1988 en adelante, según un texto académico de Estrada y el profesor Martín Bernales, 11 incendios e incidentes entre menores de edad que estaban bajo la tutela del Sename generaron un centenar de heridos y fallecidos. Uno de los hechos más complejos ocurrió el 31 de diciembre de ese año en el "Hogar de Menores San Francisco", en el cual fallecieron 11 niños de entre 12 y 17 años producto de un incendio.
Con la llegada de la democracia, el Sename comenzó a crecer y a tener mayores recursos. Pese a eso, los problemas que acarreaba comenzaron a ser más visibles y se apoderaron de análisis y estudios. Uno de ellos es el elaborado el 2012 por el Poder Judicial, el denominado "Informe Jeldres", que dio cuenta de una serie de irregularidades al interior de los centros, detectando constantes abusos sexuales cometidos hasta por los propios guardadores.
A juicio de Estrada, el Sename "ha sido una suma de crisis, una crisis permanente, un servicio que le ha costado mucho ponerse al día en la modernización del Estado y que se reinventa en 2021 con Mejor Niñez, pero que nuevamente repite un problema endémico, que es la falta de gestión".
Propuestas de Solución y Avances
Las propuestas de solución incluyen un apoyo y seguimiento psiquiátrico adecuado, unidades polivalentes con personal dedicado que trabaje con las familias, y la reinserción familiar como objetivo principal. Se critica la decisión de internar niños por pobreza sin abordar las causas subyacentes.
El Sename implementó circulares para el registro de denuncias por presuntos maltratos, contabilizando miles de casos a nivel nacional. La mayoría de las denuncias se concentran en la Región Metropolitana. Un alto porcentaje de hogares no cumple con los protocolos mínimos de seguridad y atención, incluyendo la ausencia de protocolos ante conductas suicidas, sujeción física y fallecimiento de menores.
La PDI constató que el 98.3% de los centros recibe fiscalización periódica del Sename, pero estas supervisiones son a menudo coordinadas previamente y no siempre cumplen con los estándares requeridos. El informe detalla que un 37.3% de los residentes padece alguna enfermedad psiquiátrica, y un porcentaje significativo presenta patologías médicas, enfermedades crónicas o discapacidades. La falta de personal de salud calificado para la administración de medicamentos es alarmante.