¿Sufres dolor articular constante que te impide realizar tareas cotidianas o mantenerte en tu trabajo? ¿Te han diagnosticado artrosis y notas cómo cada vez te cuesta más moverte, agacharte o permanecer mucho tiempo de pie o sentado? La artrosis es una enfermedad degenerativa que, cuando avanza, convierte tareas sencillas como abrocharse un botón, caminar o estar sentado en un auténtico calvario. Si no puedes trabajar por culpa del dolor o las limitaciones físicas, es posible que puedas optar a beneficios por incapacidad.
Entendiendo la Artrosis: Definición, Causas y Consecuencias
¿Qué es la Artrosis?
La artrosis, también conocida como osteoartritis, es una enfermedad crónica y degenerativa que afecta las articulaciones del cuerpo. Se caracteriza por el deterioro progresivo del cartílago articular, el tejido suave y resbaladizo que recubre los extremos de los huesos y permite un movimiento suave y sin fricción. Cuando este cartílago se desgasta, provoca que los huesos rocen entre sí. Afecta especialmente a las articulaciones que soportan peso, como las rodillas, caderas, manos y columna vertebral.

Causas Comunes y Prevalencia de la Artrosis
Entre las causas más comunes de la artrosis, podemos destacar cuatro principales:
- Desgaste y envejecimiento natural: Es la degeneración progresiva del cartílago a causa del envejecimiento.
- Sobrecarga y lesiones articulares: Lesiones o esfuerzo excesivo en las articulaciones.
- Factores genéticos: La artrosis no es hereditaria, pero sí tiene un componente de riesgo genético.
- Factores metabólicos y hormonales: La principal influencia endocrina que afecta a la artrosis es la asociada a la menopausia, época en la que aparece el tipo más habitual de artrosis en la mujer.
Según la OMS, las enfermedades reumáticas representan el tercer problema de salud más importante en los países desarrollados. Entre ellas, la artrosis es la más frecuente, afectando al 80% de la población mayor de 65 años. Es la causa más importante de discapacidad funcional del aparato locomotor en todas las razas y zonas geográficas. En España, la artrosis afecta al 10% de la población general y se estima que la artrosis de rodilla afecta al 14% de la población mayor de 55 años, con uno de cada cuatro pacientes severamente discapacitado.
Consecuencias y Síntomas de la Artrosis
La artrosis provoca dolor articular crónico, que empeora con la actividad y el uso prolongado de la articulación afectada, rigidez articular tras períodos de inactividad prolongada, inflamación leve en la zona, pérdida de flexibilidad y movilidad, y la presencia de chasquidos o crepitaciones al mover la articulación. Estos síntomas pueden variar en intensidad.
Pero puede haber complicaciones mayores, con consecuencias peligrosas:
- Fracturas de esfuerzo: Fisuras pequeñas en el hueso que se desarrollan gradualmente.
- Pinzamiento de nervios: Causan dolor, entumecimiento o debilidad.
- Osteonecrosis: Conocida como “muerte del hueso”, ocurre cuando el suministro de sangre al hueso se ve comprometido.
- Infección en la articulación: Ocasiona enrojecimiento, calor y dolor intenso.
- Deterioro o ruptura de tendones y ligamentos: Provoca inestabilidad y debilidad.
- Sangrado dentro de la articulación: Da lugar a hinchazón y dolor adicional.

Manejo y Tratamiento de la Artrosis
La artrosis no tiene curación definitiva, ya que el cartílago es un tejido que no se puede regenerar. Por esto, las estrategias de tratamiento se dirigen a la reducción del dolor y al mejoramiento de la función de la articulación afectada. Para detener el avance de la artrosis, es recomendable:
- Mantener un peso saludable.
- Realizar ejercicio de bajo impacto.
- Evitar actividades de alto impacto.
- Hacer ajustes en la rutina diaria para reducir el estrés articular.
- Aplicar terapia de calor y frío.
- Utilizar dispositivos de soporte cuando sea necesario.
Es necesario consultar al reumatólogo, el especialista encargado de asesorar sobre las medidas a tomar según el grado en que se encuentre la enfermedad. Además, podrá indicar la conveniencia de una cirugía en los casos en los que no se puede controlar el dolor. Los objetivos del tratamiento son disminuir los síntomas y el dolor, educar al paciente sobre la artrosis, disminuir la discapacidad y prevenir o retardar el progreso de la enfermedad y sus consecuencias. Esto se realiza mediante métodos como:
- Tratamiento no farmacológico: Educación, fisioterapia, ejercicios y cambios en el estilo de vida.
- Tratamiento farmacológico: Paracetamol, antiinflamatorios no esteroideos (AINE), analgésicos opioides, tratamiento tópico.
- Intervenciones invasivas: Infiltración intraarticular y artroplastia.
El tratamiento verdaderamente útil en artrosis es el tratamiento preventivo, para lo que se debería establecer un diagnóstico precoz, además de identificar los factores de riesgo generales e individuales del paciente.
Artrosis y Capacidad Laboral: El Reconocimiento de la Incapacidad Permanente
Se reconoce la incapacidad cuando la artrosis te impide realizar tu profesión habitual, especialmente si requiere esfuerzo físico, movilidad constante, carga de peso o postura prolongada. Si no puedes trabajar por culpa del dolor o las limitaciones físicas, no te conformes con un "no" del INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social).
¿Te Pueden Dar una Paga por Artrosis?
La respuesta corta es SÍ, siempre que se demuestre que las secuelas te impiden realizar tu profesión habitual o cualquier profesión. Te pueden reconocer una pensión vitalicia. La Incapacidad Permanente Total es la más común y se aplica cuando la artrosis inhabilita para la profesión habitual, pero permite dedicarse a otra distinta.
Distinción entre Discapacidad y Incapacidad
Es fundamental entender la diferencia:
- La discapacidad (gestionada por las Comunidades Autónomas) te da beneficios fiscales y sociales.
- La incapacidad (gestionada por el INSS) te da una pensión mensual por la imposibilidad de trabajar.
Para ganar al INSS, no basta con tener dolor. El INSS suele alegar que son «dolencias propias de la edad». Nuestro trabajo es demostrar legalmente que esas dolencias anulan tu capacidad de ganarte la vida. Esta «traducción» de lo médico a lo legal es donde fallan la mayoría de las solicitudes.
Incapacidad permanente por artrosis de rodilla (gonoartrosis).
Demostración del Origen y Grado de la Discapacidad por Artrosis
La clave para obtener una pensión por incapacidad es documentar de manera exhaustiva cómo la artrosis afecta tu capacidad funcional y laboral. Esto requiere un enfoque proactivo y el apoyo de profesionales.
Documentación Médica Esencial
Es fundamental aportar informes médicos y pruebas diagnósticas que acrediten la gravedad de la patología y su impacto funcional. La información que debe facilitar tu médico incluye:
- Radiografías, resonancias magnéticas, pruebas de laboratorio.
- Los resultados de tratamientos específicos (medicamentos o cirugía de sustitución articular, por ejemplo).
- Puede ayudar a tu caso que el médico incluya fotografías a color que muestren cómo lo afecta la artritis.
Además de facilitar tu historial médico, tus médicos deberán completar formularios sobre tu discapacidad y brindar su opinión sobre tu capacidad para trabajar, y sobre si tu estado puede empeorar y afectar aún más tu actividad laboral. Conseguir el apoyo de tus médicos es fundamental.
Evaluación de la Capacidad Funcional para el Trabajo
Para demostrar la discapacidad, será necesario determinar tu nivel de funcionamiento y tu capacidad para hacer frente a las exigencias físicas y mentales del trabajo. Las exigencias físicas pueden incluir la capacidad de estar de pie, sentarse, levantar y transportar cosas, caminar, trepar, encorvarse, inclinarse, mantener el equilibrio, agacharse, alcanzar y agarrar elementos, ver, oír, pellizcar y sentir. Las exigencias emocionales incluyen la capacidad de razonar; aprender, procesar, retener y expresar información; tomar decisiones adecuadas; comportarse de manera apropiada; mantener el control emocional; y comprender y seguir instrucciones.
Los expertos aconsejan someterse a una evaluación adicional por parte de un especialista o fisioterapeuta vocacional, que pueda medir y documentar tu capacidad (o incapacidad) para satisfacer las demandas de tu trabajo o del trabajo que podrías realizar. Además, sométete a una evaluación psicológica por parte de un psicoterapeuta, sobre todo si la depresión, la ansiedad, la fatiga o los problemas de concentración afectan tu capacidad para trabajar.

Grado de Discapacidad por Artrosis
La artrosis no tiene un porcentaje fijo asignado automáticamente. El grado depende de la limitación de movilidad y dolor que provoque en el paciente, así como de la severidad del daño articular. La artrosis u osteoartritis está relacionada con el desgaste y envejecimiento de las articulaciones y puede afectar a la cadera, las rodillas, las manos, los pies y la columna vertebral. Los grados de artrosis radiológicos suelen clasificarse así:
- Grado 0: No hay signos de artrosis ni ningún dolor, sin deterioro ni signos de daño articular.
- Grado 1: En esta etapa se muestra un mayor crecimiento del espolón óseo. Esto provoca un dolor leve sobre todo cuando se está sentado durante periodos de tiempo largos, al levantar carga o hacer esfuerzos.
- Grado 2: En este grado existe una erosión de la superficie del cartílago entre los huesos y la fibrilación reduce la brecha entre los huesos.
- Grado 3: En este punto de la enfermedad, el espacio articular entre los huesos se reduce considerablemente, este hecho provoca que el cartílago se desgaste y vuelva las articulaciones rígidas.
En casos de artrosis lumbar o cervical, la determinación del grado de discapacidad dependerá de la progresión de la enfermedad y las secuelas. Por lo general, en casos de afectación moderada se puede obtener un porcentaje mínimo de discapacidad del 33%. Sin embargo, en situaciones más graves donde existen complicaciones adicionales, es posible que el porcentaje supere el 65%. Para conseguir la discapacidad o minusvalía, deben presentarse informes médicos donde se refleje la enfermedad y así acreditar las limitaciones que sufra el afectado. En el caso de la artrosis de cadera severa, es frecuente que los afectados soliciten el certificado de discapacidad.
El Proceso de Solicitud de Incapacidad: Pasos y Apelaciones
Solicitar beneficios por discapacidad puede ser como tratar de leer un idioma extranjero. Cuanto más sepa sobre el proceso, qué esperar y cómo prepararse, mayores serán sus probabilidades de recibir la ayuda que necesita.
Presentación de la Solicitud Inicial
El siguiente paso es presentar la solicitud inicial. Esta constará de varios formularios en los que se le pedirá información demográfica básica; información sobre sus actividades diarias; su historial laboral, incluidas las funciones del puesto y el salario; e información sobre los médicos que lo estén tratando o lo hayan tratado. Es recomendable crear un sistema de archivo con las copias de todos los documentos que presente al INSS, así como de la correspondencia que reciba de él.
Proceso de Apelación y Asesoramiento Legal
Una vez que haya presentado su solicitud, el INSS comenzará a recopilar información para respaldar su reclamo. Suele pasar entre tres y cinco meses hasta que llega una respuesta, que en la mayoría de los casos es "no". Si rechazan su solicitud, debe apelar. Durante el proceso de apelación (llamado reconsideración), es posible que tenga que acudir a un médico contratado por el INSS para que le realice un examen. Si su apelación de reconsideración es denegada, el siguiente paso, y normalmente el último, será acudir a un juez de derecho administrativo. El tiempo que transcurre desde la solicitud inicial hasta el momento en que ve a un juez puede ser de un año y medio o más. Si le conceden beneficios en ese momento, pueden ser retroactivos hasta 12 meses.
Los procesos de solicitud de beneficios por discapacidad pueden ser difíciles. Los servicios de un abogado especializado no le costarán nada si su solicitud no prospera. Si se le conceden beneficios, el INSS limita los honorarios de los abogados a un porcentaje de su primer cheque por discapacidad, y no pueden superar una cantidad establecida. Es recomendable consultar con un abogado especializado en minusvalías e incapacidad permanente para recibir la orientación adecuada y llevar a cabo los trámites correspondientes.
Incapacidad permanente por artrosis de rodilla (gonoartrosis).
Aunque el proceso puede ser emocionalmente agotador en el momento menos indicado, no lo vea como una firma permanente de "incapacidad". Debe darse cuenta de que, firme lo que firme, lo único que está diciendo en realidad es que no puede hacerlo en este momento. Cuando las personas entienden los pasos que deben dar, la incertidumbre da paso a la confianza.