La colitis es una afección en la cual el revestimiento del intestino grueso (colon) y el recto resultan inflamados. No es una enfermedad específica, sino un conjunto de enfermedades y trastornos muy variados que provocan inflamación. Todas las colitis se manifiestan por trastornos del tránsito intestinal: diarrea o estreñimiento, dolor abdominal (que puede durar o no) e hinchazón. Desde el punto de vista biológico, suele haber hiperleucocitosis (nivel elevado de glóbulos blancos en la sangre) y un nivel elevado de Proteína C Reactiva (PCR), signo de inflamación.
La colitis es a menudo una condición de por vida y, aunque actualmente no tiene cura, existen opciones de tratamiento disponibles para ayudar a controlar la afección. La colitis suele cursar con periodos de exacerbación de los síntomas seguidos de periodos de remisión. Aproximadamente la mitad de las personas con colitis ulcerosa tienen síntomas leves, mientras que otras experimentan episodios más graves que ocurren con mayor frecuencia.
Prevalencia de la Colitis en Adultos Mayores
La colitis puede afectar a cualquier grupo de edad, con picos en la edad de aparición entre los 15 y los 30 años, y luego nuevamente entre los 50 y 70 años. En los ancianos o adultos mayores (>65 años), las principales causas son agentes infecciosos, colitis isquémica y, con menos frecuencia, enfermedad inflamatoria intestinal.
Un estudio observacional realizado en Bogotá, Colombia, durante 2002-2006, revisó 2,244 resultados de colonoscopias e identificó 321 pacientes mayores de 65 años. De estos, 49 (15.26%) tuvieron diagnóstico de colitis endoscópica, confirmada por histología y cuadro clínico. La edad promedio de los hombres fue 72 +/- 5 años y la de las mujeres 73 +/- 7 años. Los hallazgos principales en esta población fueron:
- Colitis isquémica: 30%
- Colitis infecciosa (probablemente): 20% (de estas, 40% fueron por Clostridium difficile)
- Colitis ulcerativa primaria: 18%
- Colitis posradioterapia: 18%
- Otras causas: 14% (incluyendo AINES, colitis asociadas a neoplasias, etc.)
En el 23% de los casos, la colitis se localizó en el lado derecho del colon, lo cual es menos frecuente que en el lado izquierdo y puede asociarse con enfermedades subyacentes como hipertensión arterial, fibrilación auricular y enfermedad renal. La colonoscopia completa está indicada en todos los pacientes adultos mayores con colitis aguda.

Tipos de Colitis
La colitis se refiere a la inflamación del revestimiento del colon y puede ser el resultado de varias afecciones. Los tipos y las causas de la colitis pueden diferir, pero la mayoría de los síntomas coinciden.
Colitis Ulcerosa
La colitis ulcerosa es una forma de enfermedad inflamatoria intestinal (EII) que provoca inflamación crónica y úlceras en el recubrimiento superficial del intestino grueso, incluyendo el recto. Afecta el revestimiento más profundo del colon. La afección suele comenzar en el recto y, luego, puede extenderse hacia arriba a través del colon o parte de este. La enfermedad no omite ninguna zona y puede comprometer todo el intestino grueso con el tiempo.
Los profesionales de atención médica suelen clasificar la colitis ulcerosa según su ubicación:
- Proctitis ulcerosa: La inflamación se limita al recto (la zona más cercana al ano), generalmente menos de 15.24 cm. Tiende a ser una forma moderada de colitis ulcerosa. Es posible que el sangrado rectal o la urgencia sean el único signo de la enfermedad. La Fundación para la Enfermedad de Crohn y la Colitis Ulcerosa de Estados Unidos (CCFA) señala que no hay un mayor riesgo de desarrollar cáncer con este tipo.
- Proctosigmoiditis: Afecta el recto y el colon sigmoides (el segmento inferior del colon ubicado sobre el recto).
- Colitis del lado izquierdo: La inflamación se extiende del recto hacia arriba a través del colon sigmoides y el colon descendente, hasta el ángulo esplénico.
- Colitis extensa (Pancolitis): Afecta la mayor parte del colon, o incluso todo el colon. Las personas con colitis ulcerosa crónica pueden experimentar episodios de colitis aguda grave durante su vida, lo cual puede ser una afección que ponga en riesgo la vida y casi siempre requiere hospitalización.
Colitis por Enfermedad de Crohn
La colitis por enfermedad de Crohn es uno de varios tipos de enfermedad de Crohn. A diferencia de otras variaciones de la afección, solo afecta el colon. La enfermedad de Crohn puede afectar cualquier parte del sistema gastrointestinal y puede implicar capas más profundas de la pared intestinal, mostrando áreas normales entre las afectadas. Los síntomas coinciden entre las afecciones de Crohn, pero las personas con colitis por la enfermedad de Crohn son más propensas a desarrollar lesiones en la piel y dolor en las articulaciones.
Colitis Microscópica
Un profesional de salud solo puede identificar la colitis microscópica con un microscopio. Hay dos tipos: linfocítica y colágena. Con el tipo linfocítico, hay un mayor número de glóbulos blancos de lo habitual y el revestimiento del colon es de un espesor normal. Con el tipo colágena, la capa de colágeno bajo el epitelio es más gruesa de lo habitual. Los síntomas de cada tipo son similares y una persona por lo general experimentará diarrea acuosa sin sangre.
Colitis Isquémica
La colitis isquémica ocurre cuando se reduce temporalmente el flujo sanguíneo a una parte del intestino grueso. Cuando el flujo sanguíneo disminuye, las células del colon no reciben suficiente oxígeno, lo que puede provocar daños e hinchazón de los tejidos del colon. Un artículo de 2012 afirma que hay tres categorías principales: gangrenosa, estenosis y transitoria. La mayoría de las personas tienen el tipo transitorio, que causa síntomas más leves, pero el tipo gangrenoso es particularmente grave y es probable que requiera intervención quirúrgica. El riesgo de desarrollar complicaciones graves es mayor cuando los síntomas aparecen en el lado derecho del vientre. Esta afección se produce principalmente en adultos mayores de 60 años.
Colitis Pseudomembranosa
La colitis pseudomembranosa generalmente es causada por la bacteria Clostridium difficile. Estas bacterias siempre están presentes en el cuerpo, pero por lo general hay suficientes bacterias "buenas" para eliminarlas. Cuando estas bacterias buenas mueren, a menudo después de que una persona ha tomado antibióticos, la presencia de C. difficile aumenta, causando inflamación en el colon.
Colitis por Citomegalovirus (CMV)
La colitis también puede provenir de afecciones que no están relacionadas con la enfermedad inflamatoria intestinal, como el citomegalovirus (CMV), una cepa común del virus del herpes que afecta aproximadamente al 70 por ciento de la población general. Normalmente no causa síntomas, pero pueden presentarse, especialmente en personas con un sistema inmunitario comprometido.
Causas de la Colitis en Adultos Mayores
La causa exacta de la colitis ulcerosa se desconoce, pero hay factores que parecen desencadenarla o empeorarla. En el pasado, se creía que las causas eran la dieta y el estrés, pero hoy en día se entiende que estos factores pueden empeorar los síntomas en lugar de causar la enfermedad.
- Problemas del sistema inmunitario: Es posible que implique una respuesta inmunitaria anormal contra algunos microorganismos por la que también se atacan los tejidos.
- Genética y herencia: Varios marcadores genéticos se asociaron con la colitis ulcerosa. El riesgo de desarrollar EII se ubica entre 5.2% y 22.5% para los parientes en primer grado de la persona afectada.
- Bacterias en el intestino (microbiota intestinal): Un desequilibrio en este sistema puede contribuir a la respuesta inmunitaria.
- Factores ambientales: Se observan principalmente en países desarrollados, más habitualmente en áreas urbanas que en rurales, y más a menudo en climas del norte.
- Edad: Si bien se puede manifestar en cualquier etapa de la vida, la mayoría de las personas reciben el diagnóstico antes de los 30 años, pero existe un segundo pico de aparición entre los 50 y los 70 años. En los adultos mayores de 60 años, la colitis isquémica es más frecuente.
- Raza o grupo étnico: Si bien las personas de piel blanca corren el riesgo más alto para esta enfermedad, especialmente las de ascendencia judía asquenazí, la colitis ulcerosa puede presentarse en cualquier raza.
- Uso de medicamentos: El consumo de ciertos medicamentos, como los antibióticos (causando C. difficile), AINEs (como aspirina, ibuprofeno, naproxeno) o laxantes en exceso, puede llevar a diferentes tipos de colitis o agravar los síntomas.
- Enfermedades subyacentes: En adultos mayores, causas como un flujo sanguíneo reducido debido a insuficiencia cardíaca, presión arterial baja, estado de choque, estrechamiento de vasos sanguíneos que irrigan el colon, o problemas de coagulación sanguínea pueden provocar colitis isquémica.
- Radioterapia previa: La radioterapia abdominopélvica puede inducir colitis posradioterapia.
- Neoplasias: Los tumores pueden ser una causa de colitis.

Síntomas de la Colitis
Los síntomas de la colitis pueden variar, según la gravedad de la inflamación y el lugar donde se produzca. Pueden comenzar gradual o repentinamente. En los adultos mayores, los síntomas de colitis suelen aparecer con el paso del tiempo y no de repente.
Los síntomas comunes incluyen:
- Dolor abdominal y cólicos: El dolor suele localizarse en el recto y en la parte inferior izquierda del abdomen, aunque puede manifestarse en cualquier lugar.
- Diarrea: Desde unos cuantos episodios hasta diarrea muy frecuente, a menudo con sangrado o pus. Puede haber aumento de la frecuencia de las deposiciones, a menudo más de cuatro al día. La diarrea es de tipo inflamatorio, caracterizada por la presencia de sangre y moco en heces, aunque con frecuencia solo hay sangrado rectal.
- Sangre y posiblemente pus en las heces: La ulceración puede ocasionar sangrado, produciendo heces sanguinolentas.
- Fiebre.
- Tenesmo: Sensación de necesidad imperiosa de defecar, aunque los intestinos ya estén vacíos. Puede implicar esfuerzo, dolor y cólicos.
- Urgencia fecal.
- Pérdida de peso y del apetito: El crecimiento de los niños puede ser lento.
- Cansancio o fatiga.
- Anemia: Puede manifestarse como palidez.
- Sonido de gorgoteo o chapoteo: Que se escucha sobre el intestino.
Otros síntomas que pueden ocurrir con la colitis incluyen:
- Irritación ocular
- Dolor e hinchazón articular (artritis periférica asociada, como en las manos, rodillas y tobillos)
- Náuseas y vómitos
- Protuberancias o úlceras en la piel (nódulos rojos y sensibles debajo de la piel)
- Inflamación en el ojo
- Retraso en el crecimiento y desarrollo (en niños)
En el caso de la colitis microscópica, los síntomas principales son diarrea acuosa sin sangre, dolor abdominal, calambres, hinchazón, pérdida de peso, incontinencia fecal, deshidratación y una fuerte necesidad de evacuar. En la colitis isquémica, además de cólicos abdominales y dolor, en 24 horas podría notarse heces con sangre, náuseas, vómitos e hinchazón. Los síntomas más graves, como sangrado intestinal profuso, distensión abdominal severa y megacolon tóxico, son complicaciones raras pero graves.
⚠️ 9 DATOS IMPORTANTES sobre la COLITIS: Síntomas, Causas, Estudios, Tratamiento
Diagnóstico de la Colitis
La única manera de proporcionar un diagnóstico definitivo de colitis ulcerosa es con una biopsia de una muestra de tejido que se obtenga a través de un procedimiento endoscópico. Sin embargo, antes se pueden hacer procedimientos menos invasivos para descartar otras causas.
El diagnóstico comienza con una revisión del historial clínico del paciente y una exploración física. Se busca palidez (indicativo de anemia) y dolor abdominal a la palpación.
Los exámenes y procedimientos de diagnóstico pueden incluir:
- Análisis de sangre: Para comprobar si hay anemia y signos de infección (como PCR, ESR, recuento sanguíneo completo).
- Estudio de las heces: Para analizar glóbulos blancos, calprotectina fecal o lactoferrina, y otras proteínas específicas que indican la presencia de colitis, además de descartar patógenos infecciosos (bacterias, parásitos, virus).
- Colonoscopia con biopsia: Generalmente utilizada para diagnosticar la colitis ulcerosa y examinar a personas con esta condición en busca de cáncer de colon. Permite ver todo el intestino grueso y tomar muestras de tejido.
- Sigmoidoscopia flexible: Si el colon está muy inflamado, solo llega hasta el recto y el colon sigmoides.
- Enema opaco.
- Prueba de anticuerpos de la sangre.
- Diagnóstico por imágenes: Si los síntomas son más graves, se pueden realizar:
- Radiografía abdominal (para descartar complicaciones graves como un colon perforado).
- Tomografía computarizada (TC).
- Resonancia magnética (RM).
- Enterografía por resonancia magnética.
- Endoscopia superior o capsular (a veces necesarias para diferenciar entre colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn).
Es importante tener en cuenta que las manifestaciones endoscópicas de la inflamación de la mucosa colónica son inespecíficas, por lo que la colonoscopia sola tiene un valor muy limitado para diferenciar los tipos de colitis. Es necesario considerar la historia clínica, los hallazgos patológicos y el curso de la enfermedad para establecer un diagnóstico definitivo.

Tratamiento de la Colitis en Adultos Mayores
No existe una cura para la colitis ulcerosa, pero hay tratamientos sumamente eficaces que, por lo general, incluyen una terapia con medicamentos o una cirugía. El objetivo es controlar los ataques agudos, prevenir los ataques repetitivos y ayudar a sanar el colon. El médico puede trabajar con el paciente para buscar opciones que alivien los síntomas y, a veces, incluso para lograr una remisión a largo plazo.
Tratamiento Farmacológico
Los medicamentos están destinados a disminuir la inflamación anormal del revestimiento del colon, lo que permite que el colon cicatrice. En adultos mayores, es crucial considerar posibles interacciones medicamentosas y comorbilidades.
- Aminosalicilatos (5-ASA): Como mesalamina o sulfasalazina, ayudan a controlar los síntomas de leves a moderados al bajar la inflamación a nivel del revestimiento intestinal. Pueden tomarse por vía oral o introducirse en el recto.
- Corticoesteroides: Como prednisona, son eficaces para controlar brotes a corto plazo al afectar la capacidad del cuerpo de iniciar y mantener un proceso inflamatorio y controlar el sistema inmunológico. Sin embargo, no se recomienda su uso prolongado debido a sus efectos secundarios.
- Inmunomoduladores: Modulan la respuesta inmunológica del cuerpo para que no cause inflamación constante. Se utilizan en pacientes que no responden bien a aminosalicilatos y corticosteroides, o para reducir/eliminar la necesidad de corticoides.
- Terapias biológicas (agentes anti-TNF): Representan lo más nuevo en tratamientos para la colitis ulcerosa en pacientes que no han respondido a los tratamientos convencionales.
- Antidiarreicos: Como loperamida (Imodium), pueden usarse para tratar la diarrea muy intensa. Siempre se debe consultar al médico antes de usarlos.
- Analgésicos y antiespasmódicos: Pueden ayudar a contrarrestar otros síntomas. Se recomienda paracetamol en lugar de AINEs (aspirina, ibuprofeno, naproxeno), ya que estos últimos pueden irritar el sistema digestivo y empeorar los síntomas.
- Suplementos de hierro: Para combatir la anemia.
Durante un episodio grave, puede ser necesario el tratamiento hospitalario para ataques severos, donde se pueden administrar corticosteroides y nutrientes a través de una vía intravenosa.

Dieta y Nutrición
No existe una dieta o plan alimenticio único beneficioso para todas las personas con colitis. Lo que fue beneficioso para otro no necesariamente funcionará para el adulto mayor. Es posible que sea beneficioso modificar la dieta, particularmente durante un brote.
Sugerencias para la alimentación incluyen:
- Comer cantidades pequeñas de alimento a lo largo del día.
- Beber mucha agua (consumo frecuente de cantidades pequeñas a lo largo del día) para mantenerse hidratado, especialmente en climas cálidos o con actividad física.
- Evitar los alimentos ricos en fibra durante los brotes (salvado, frijoles, nueces, semillas, palomitas de maíz, choclo), ya que no se digieren completamente y pueden causar diarrea.
- Limitar o evitar los alimentos grasos, grasosos o fritos y las salsas (mantequilla, margarina y crema espesa).
- Limitar los productos lácteos si tiene intolerancia a la lactosa. Si no se tiene intolerancia, los productos lácteos son una buena fuente de proteína y calcio y no necesitan ser limitados.
- Evitar la cafeína, el alcohol y las bebidas carbonatadas.
- Evitar los alimentos azucarados y las comidas picantes.
Llevar un diario de alimentos puede ser de gran ayuda para identificar los desencadenantes personales. Muchos pacientes pueden tener deficiencias de ciertas vitaminas y minerales (como vitamina B-12, ácido fólico, vitamina C, hierro, calcio, zinc y magnesio), o tener dificultad para ingerir suficientes alimentos. En estos casos, se puede consultar a un dietista diplomado y considerar suplementos de omega 3 (como Super Omega 3) o probióticos como Saccharomyces Boulardii para la diarrea.
Manejo del Estrés
El estrés y otros hechos estresantes en la vida (como mudarse, perder el trabajo o la pérdida de un ser querido) pueden causar que empeoren los problemas digestivos. El dolor abdominal, los gases y la diarrea pueden provocar ansiedad y frustración, dificultando la vida social y generando aislamiento y depresión. Es por eso que es importante aprender a manejar el estrés, por ejemplo, haciendo ejercicio, usando técnicas de relajación y respiración, o probando la biorretroalimentación.
Buscar apoyo social, un terapeuta familiarizado con la enfermedad inflamatoria intestinal o un grupo de apoyo para personas que están pasando por la misma situación puede ser muy útil para manejar el estrés y sentir que se controla la afección.
Cirugía
La cirugía para extirpar el colon cura la colitis ulcerosa y elimina la amenaza de que se presente cáncer de colon. A diferencia de la Enfermedad de Crohn que puede volver a presentarse después de la cirugía, la colitis ulcerosa se “cura” una vez que se remueve el colon. La cirugía puede ser necesaria en los siguientes casos:
- Colitis que no responde al tratamiento médico intensivo.
- Cambios en el revestimiento del colon que sugieren un aumento en el riesgo de cáncer.
- Problemas graves como ruptura del colon, sangrado intenso o megacolon tóxico.
La mayoría de las veces, se extirpa el colon entero, incluso el recto (proctocolectomía). Después de la cirugía, se pueden realizar dos enfoques quirúrgicos diferentes:
- Una abertura en el abdomen llamada estoma (ileostomía), por donde las heces salen a través de esta abertura a una bolsa externa.
- Un procedimiento que conecta el intestino delgado con el ano para lograr un funcionamiento intestinal más normal.
En casos de colitis isquémica gangrenosa, la intervención quirúrgica es probable que sea requerida cuando aparecen los síntomas.
Complicaciones y Pronóstico
La colitis no suele poner en riesgo la vida, pero es una afección de por vida que puede tener complicaciones potencialmente mortales. Aproximadamente una de cada tres personas con colitis ulcerosa experimenta inflamación más allá de los intestinos (manifestaciones extraintestinales) como artritis periférica, enfermedad hepática, nódulos o úlceras en la piel, e inflamación ocular. Las personas con colitis tienen mayor riesgo de desarrollar osteoporosis.
El riesgo de presentar cáncer de colon aumenta con cada década después del diagnóstico de colitis ulcerosa. Usted tiene un riesgo más alto de cáncer del intestino delgado y el colon si tiene colitis ulcerosa. La colitis microscópica, por otro lado, no aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de colon. Las complicaciones son prevenibles y menos frecuentes en pacientes tratados adecuadamente. Un pronto diagnóstico suele traducirse en un tratamiento más eficaz.
No existe una forma de prevención conocida para esta enfermedad. Sin embargo, se pueden tomar medidas para ayudar a controlar la afección y reducir los síntomas, como no fumar, seguir una dieta saludable, evitar bebidas carbonatadas, cafeína, alcohol y alimentos con alto contenido de fibra durante los brotes, y beber suficiente agua.
Cuándo Consultar a un Médico
Es fundamental comunicarse con un proveedor de atención médica si se experimenta alguno de los siguientes síntomas:
- Dolor abdominal continuo o cólicos.
- Sangrado nuevo o creciente en las heces o sangrado rectal.
- Diarrea con sangre.
- Fiebre que no desaparece.
- Una necesidad urgente de evacuar (tenesmo).
- Pérdida de peso inexplicable.
- Síntomas que empeoran o no mejoran con el tratamiento.
- Aparición de síntomas nuevos.
Si una persona piensa que podría tener colitis ulcerosa grave aguda, necesita atención médica de inmediato. Incluso si el tratamiento médico no parece necesario, el apoyo puede ser beneficioso. Mantenerse informado y seguir las indicaciones de los profesionales de la salud es crucial para el manejo de la colitis en el adulto mayor.