La Fundación No Me Olvides es una organización dedicada a brindar un servicio esencial y profundamente humano: asegurar una digna sepultura a aquellas personas que, tras su fallecimiento, permanecen olvidadas en las morgues de recintos asistenciales o del Servicio Médico Legal (SML) por carecer de un círculo familiar o cercano.
Misión y Origen de la Fundación
La misión central de la Fundación No Me Olvides es evitar que las personas queden en el olvido post-mortem, garantizando un final respetuoso para quienes no tienen apoyo familiar. Fue fundada en el 2019 en Curicó, Chile.
La iniciativa de crear la fundación surgió a partir de un caso particular en Curicó, donde un hombre permaneció un año en el Servicio Médico Legal sin ser reclamado. En la búsqueda de alguna organización que pudiera abordar este tipo de situaciones, se constató la ausencia de fundaciones dedicadas a esta labor específica, lo que impulsó la creación de No Me Olvides para llenar este vacío social.

Alcance Nacional y Colaboraciones
Desde su creación en Curicó, la Fundación No Me Olvides ha expandido su accionar a todo el país, demostrando su compromiso con la dignidad en el ámbito nacional. Su trabajo es frecuentemente gestionado en colaboración con entidades locales y autoridades.
Un caso reciente que ilustra su labor fue la sepultación de José Soto Pérez, un hombre que permaneció dos años en la morgue del Hospital de Curicó. Gracias a una gestión conjunta entre la Fundación No Me Olvides y el municipio encabezado por el alcalde Javier Muñoz, José Soto Pérez fue finalmente sepultado en el Cementerio de Hualañé. Este hecho fue destacado en una sesión del concejo municipal por el edil Patricio Bustamante.
Desafíos y Mecanismos de Funcionamiento
La Fundación No Me Olvides opera principalmente gracias a donaciones, las cuales son cruciales para sufragar los costos asociados a los servicios funerarios, incluyendo urnas y nichos en cementerios. Este modelo de financiamiento subraya la importancia del apoyo comunitario para la continuidad de su labor.
Actualmente, la fundación enfrenta diversos desafíos, como la situación de tres personas cuyos cuerpos aún permanecen en la morgue del Hospital de Curicó (dos de nacionalidad chilena y uno de nacionalidad extranjera). La fundación está trabajando activamente para resolver el tema de los cementerios, un requisito fundamental para poder proceder con las sepulturas de estas personas que han perdido el vínculo con sus familias, aunque están identificadas y no son NN.
En el contexto de emergencias, la fundación también extiende su apoyo. Por ejemplo, en estos días, están trabajando para apoyar el servicio funerario de 14 personas de nacionalidad venezolana que fallecieron en un incendio en la ciudad de Coronel, Región del Biobío. La fundación utiliza diversas plataformas para darse a conocer y para facilitar el encuentro con familiares de los fallecidos, en caso de que existan. Toda su documentación se encuentra al día, lo que asegura la transparencia y legalidad de sus operaciones.