La clorpromazina es un fármaco tranquilizante, antipsicótico y antiemético que se utiliza para tratar diversos trastornos mentales, como la esquizofrenia y el trastorno bipolar. Pertenece a la clase de medicamentos conocidos como antipsicóticos de primera generación o típicos, y químicamente se clasifica dentro de las fenotiazinas. Este medicamento es de venta con receta y se comercializa bajo marcas como Thorazine y Largactil.
Mecanismo de Acción y Usos Terapéuticos
La clorpromazina ofrece una amplia gama de beneficios terapéuticos para diversas afecciones médicas. Actúa principalmente bloqueando los receptores de dopamina en el cerebro, en particular los receptores D2 en la vía mesocortical. Aunque el mecanismo de acción preciso del medicamento no se comprende completamente, se sabe que produce sus efectos antipsicóticos mediante el bloqueo postsináptico de los receptores D2. Además, tiene efectos sobre otros sistemas de neurotransmisores, y sus propiedades antieméticas (antináuseas) se deben al bloqueo combinado de los receptores de histamina H1, dopamina D2 y muscarínicos M1 en el centro del vómito. También posee propiedades antiserotoninérgicas y antihistaminérgicas (antialérgicas).
Indicaciones Específicas
- Agitación psicomotriz: Se utiliza en casos de psicosis aguda, crisis maniaca, acceso delirante, síndrome confusional y procesos psicogeriátricos.
- Procesos psicóticos: Es efectiva en la esquizofrenia y el síndrome delirante crónico.
- Problemas de conducta serios: La clorpromazina se usa para tratar la conducta agresiva y explosiva y la hiperactividad en niños de 1 a 12 años de edad. En niños menores de 6 meses, no se ha establecido la seguridad ni la eficacia.
- Náuseas y vómitos: Ayuda a controlar las náuseas y los vómitos.
- Hipo intratable: Alivia el hipo con más de un mes de duración, con una dosis de 25-50 mg por vía oral cada 6-8 horas, hasta por 3 días.
- Ansiedad prequirúrgica: Alivia la intranquilidad y el nerviosismo que pueden presentarse justo antes de una cirugía, tomándose generalmente 2 a 3 horas antes del procedimiento.
- Porfiria aguda intermitente: Se emplea para tratar esta afección metabólica que provoca dolor de estómago, alteraciones en el pensamiento y la conducta, y otros síntomas.
- Tétanos: Se utiliza, junto con otros medicamentos, para tratar esta infección grave que provoca dolorosas contracciones musculares.
- Síndrome serotoninérgico: En ciertas ocasiones, puede complementar el tratamiento.
- Migraña: Para aliviar síntomas como náuseas y vómitos asociados a la migraña.
Administración y Dosificación
La presentación de la clorpromazina es en tabletas para tomar por vía oral, y generalmente se toma de dos a cuatro veces al día. La dosis varía según la afección a tratar y las características individuales del paciente. Es fundamental seguir las instrucciones del médico o farmacéutico y no tomar una cantidad mayor ni menor del medicamento, ni con más frecuencia de lo indicado.

Pautas de Dosificación
- Esquizofrenia y trastornos psicóticos en adultos: Se suele comenzar con 30-75 mg/día, divididos en dosis cada 6-12 horas.
- Hipo intratable: 25-50 mg por vía oral cada 6-8 horas.
- Dosis inicial en adultos (comprimidos de 25 mg): Varía de 1 a 4 comprimidos, pudiendo repetirse hasta 3 o 4 veces al día.
- Dosis inicial en adultos (comprimidos de 100 mg): Hasta 1 comprimido entero, pudiendo repetirse hasta 3 o 4 veces al día.
- Niños: En el caso de niños de 1 a 12 años, las dosis son menores, y los comprimidos de 100 mg no son recomendados para ser partidos. Se debe evaluar la capacidad de aprendizaje y ajustar la dosis en función de la respuesta clínica.
El médico puede recetar una dosis baja al principio y aumentarla gradualmente, así como disminuirla una vez que la enfermedad esté controlada. Es importante informar al médico sobre cómo se siente el paciente durante el tratamiento.
Consideraciones Importantes durante el Tratamiento
- Si se toma clorpromazina para tratar la esquizofrenia u otro trastorno psicótico, controlará los síntomas, pero no curará la afección. Es crucial continuar tomándola incluso si se siente bien y no interrumpir el tratamiento sin consultar al médico, ya que una interrupción repentina puede causar síntomas de abstinencia como náuseas, vómitos, dolor de estómago, mareos y tambaleo.
- Si se olvida una dosis, se debe tomar en cuanto se recuerde, a menos que ya sea casi la hora de la siguiente dosis; en ese caso, se omite la olvidada y se continúa con el horario habitual. No se debe duplicar la dosis.
- Para tratamientos prolongados, es necesario vigilar la presión ocular y realizar control hematológico. En pacientes epilépticos, se debe monitorizar debido a un posible descenso del umbral convulsivo.
Efectos Secundarios de la Clorpromazina
Como todos los medicamentos, la clorpromazina puede causar efectos secundarios que varían de leves a graves. Es crucial comunicarse con el médico inmediatamente si se experimenta cualquier efecto secundario grave.
Antipsicóticos & sus Efectos Secundarios - Sesión 1
Efectos Secundarios Comunes
- Somnolencia, mareos, alteraciones visuales y disminución de la capacidad de reacción.
- Sensación de inestabilidad o dificultad para mantener el equilibrio.
- Expresión facial vacía, caminar arrastrando los pies.
- Inquietud, agitación, nerviosismo.
- Movimientos inusuales, lentos o incontrolables de cualquier parte del cuerpo.
- Dificultad para conciliar o mantenerse dormido.
- Aumento del apetito y de peso.
- Producción de leche materna, distensión de los senos, omisión de períodos menstruales, menor capacidad sexual.
- Cambios en el color de la piel.
- Boca seca, congestión nasal, dificultad para orinar.
- Dilatación o contracción de las pupilas.
- Elevación de los niveles de prolactina en la sangre, lo que puede provocar disminución de la libido y expulsión de leche por las mamas.
- Fotosensibilidad (la piel se vuelve sensible a la luz solar).
Efectos Secundarios Graves o Requiriendo Atención Médica
- Sistema nervioso: Adormecimiento, pérdida de conciencia, agitación, intranquilidad, fiebre, convulsiones, desorientación, coma (falta de capacidad de respuesta), temperatura corporal baja. Riesgo de SNM (Síndrome Neuroléptico Maligno) en caso de hipertermia inexplicable, lo que requiere interrupción del tratamiento. Acatisia (inquietud relacionada con arrastrar los pies, balancearlos o caminar de un lado a otro), temblor, tics motores incontrolables (distonía). Movimientos descoordinados, lentos o arrastrar los pies con uso prolongado o excesivo. Debilidad.
- Cardiovasculares: Mareo, aturdimiento, ritmo cardíaco acelerado y desmayos, especialmente al levantarse rápidamente (más frecuente al inicio del tratamiento). Presión arterial alta o extremadamente baja, latidos fuertes e irregulares del corazón. Riesgo de prolongación del intervalo QT (torsades de pointes), especialmente en bradicardia < 55 latidos/min, hipocaliemia y prolongación QT congénita o adquirida.
- Hematológicos: Riesgo de cambios importantes en el recuento sanguíneo (hiperleucocitosis, granulocitopenia), lo que requiere una analítica completa si aparecen signos de infección.
- Gastrointestinales: Íleo paralítico (requiere tratamiento de urgencia), estreñimiento.
- Respiratorios: Dejar de respirar, respiración rápida o superficial. Riesgo de asfixia en niños menores de 6 años (solo para comprimidos).
- Ojos: Visión borrosa, ojos amarillos. Se deben realizar exámenes periódicos de la vista durante el tratamiento, ya que la clorpromazina puede causar enfermedades oculares.
- Musculares: Espasmos musculares, movimientos rápidos e involuntarios de la cara (masticación, parpadeo, muecas y movimientos de la lengua), músculos rígidos en el cuello o la espalda.
- Piel: Color azulado (cianosis), piel caliente, erupción cutánea.
- Otros: Incapacidad para orinar, chorro de orina débil, dificultad para tragar, babeo, úlceras en encías, lengua o garganta.
Advertencias y Precauciones
Antes de tomar clorpromazina, es fundamental informar al médico y farmacéutico sobre:
- Alergias a la clorpromazina, otras fenotiazinas (flufenazina, perfenazina, proclorperazina, prometazina, tioridazina, trifluoperazina) u otros medicamentos.
- Todos los medicamentos con y sin receta, vitaminas, suplementos nutricionales y productos a base de plantas que se estén tomando o planeen tomar. El médico podría necesitar ajustar dosis o supervisar cuidadosamente los efectos secundarios.
- Antecedentes médicos, incluyendo asma, enfisema, infecciones pulmonares, problemas de equilibrio, glaucoma, cáncer de mama, feocromocitoma, convulsiones, resultados anormales de EEG, afecciones que afecten la producción de células sanguíneas por la médula ósea, o enfermedades del corazón, hígado o riñones.
- Si alguna vez se tuvo que dejar de tomar un medicamento para una enfermedad mental debido a efectos secundarios graves.
- Si se tiene previsto trabajar con insecticidas organofosforados.
- Si se utiliza clorpromazina para náuseas y vómitos, se debe informar sobre cualquier otro síntoma (apatía, somnolencia, confusión, agresividad, dolores de cabeza, problemas de visión, audición, habla o equilibrio, dolor de estómago, calambres o estreñimiento).
Poblaciones Especiales
- Embarazo: Se debe informar al médico si se queda embarazada durante el tratamiento. Aunque una extensa exposición a clorpromazina durante el embarazo no ha revelado efecto teratógeno en humanos, la clorpromazina puede ocasionar problemas en los recién nacidos si se toma durante los últimos meses del embarazo. Se han notificado trastornos respiratorios (taquipnea, distrés respiratorio), bradicardia e hipotonía. Los recién nacidos expuestos a antipsicóticos en el tercer trimestre pueden presentar reacciones extrapiramidales y/o síntomas de abstinencia (agitación, hipertonía, hipotonía, temblor, somnolencia, dificultad respiratoria y trastornos alimenticios). Se aconseja un cuidadoso control. No hay estudios experimentales en animales sobre una posible acción teratógena. Estudios en animales por vía oral han mostrado toxicidad reproductiva (embrio/fetotoxicidad dosis relacionada: aumento de resorciones y muerte de fetos).
- Lactancia: La clorpromazina se excreta en la leche materna.
- Ancianos: Mayor riesgo de sedación, hipotensión, efectos extrapiramidales, estreñimiento crónico (riesgo de íleo paralítico), hipertrofia prostática y aumento de mortalidad en ancianos con demencia. Hable con el médico si un miembro de la familia o alguien a su cuidado sufre demencia y está tomando clorpromazina.
- Niños: En niños menores de 6 meses no se ha establecido la seguridad ni la eficacia de la clorpromazina. En niños de 1 a 12 años, la clorpromazina se utiliza para tratar problemas graves de conducta o hiperactividad con actividad motora excesiva.
Interacciones y Restricciones
- Alcohol: Evitar la ingesta de alcohol, ya que puede empeorar la somnolencia, afectar el estado de alerta y aumentar el riesgo de presión arterial peligrosamente baja.
- Medicamentos: Precaución con la concomitancia con litio y antiparkinsonianos dopaminérgicos. La clorpromazina puede alterar el metabolismo y el efecto de otros medicamentos.
- Suplementos herbales: Algunos, como la hierba de San Juan, pueden reducir los niveles sanguíneos de muchos medicamentos, lo que podría reducir la eficacia de la clorpromazina.
- Exposición solar: Evitar la exposición innecesaria o prolongada a la luz solar y usar ropa protectora, gafas de sol y protector solar, ya que la clorpromazina puede causar fotosensibilidad.
- Actividades peligrosas: Este medicamento puede causar somnolencia y afectar el pensamiento y los movimientos. No conduzca automóviles ni opere maquinaria pesada hasta que sepa cómo le afecta.
- Cirugía o mielografía: Si se someterá a una cirugía (incluida dental) o a una mielografía (radiografía de la columna vertebral), informe a su médico o dentista que está tomando clorpromazina. En caso de mielografía, el médico probablemente indicará no tomar clorpromazina durante 2 días antes del procedimiento ni durante un día después.
Sobredosis de Clorpromazina
Una sobredosis de clorpromazina puede ser accidental o intencional y puede causar efectos perjudiciales en las funciones corporales, requiriendo atención médica inmediata.

Síntomas de Sobredosis
- Somnolencia extrema, confusión, latidos cardíacos irregulares, convulsiones y, en casos graves, coma.
- Dejar de respirar, respiración rápida o superficial.
- Incapacidad para orinar, chorro de orina débil.
- Visión borrosa, dificultad para tragar, babeo, boca seca, úlceras en encías, lengua o garganta, congestión nasal, ojos amarillos.
- Presión arterial alta o extremadamente baja, latidos fuertes e irregulares del corazón.
- Espasmos musculares, movimientos rápidos e involuntarios de la cara, músculos rígidos en el cuello o la espalda.
- Agitación, irritabilidad, desorientación, fiebre, temperatura corporal baja, inquietud (acatisia), temblor, tics motores (distonía), movimientos descoordinados o lentos, debilidad.
- Cambio del patrón menstrual femenino.
- Color azulado de la piel (cianosis), piel caliente, erupción cutánea.
- Estreñimiento, pérdida del apetito, náuseas.
Manejo de la Sobredosis
Se debe buscar asistencia médica de inmediato. El proveedor de atención médica medirá y vigilará los signos vitales, y el tratamiento puede incluir:
- Carbón activado.
- Soporte respiratorio (oxígeno, intubación y ventilación).
- Líquidos por vía intravenosa (IV).
- Laxantes.
- Medicamentos para contrarrestar los efectos del fármaco y tratar los síntomas.
Una sobredosis es, en general, bastante segura, causando principalmente somnolencia y algunos efectos secundarios como movimientos incontrolados de los labios, ojos, cabeza y cuello durante poco tiempo. Sin embargo, en casos poco frecuentes, los síntomas pueden ser más graves, con daño al corazón o efectos permanentes en el sistema nervioso. La supervivencia después de 2 días suele ser un buen pronóstico, aunque las alteraciones potencialmente mortales del ritmo cardíaco pueden ser difíciles de tratar.
Almacenamiento y Eliminación
Conserve la clorpromazina a temperatura ambiente, entre 20 °C y 25 °C (68 °F y 77 °F), con breves variaciones de temperatura permitidas entre 15 °C y 30 °C (59 °F y 86 °F). La exposición a la luz, el calor o la humedad puede acelerar su degradación. Mantenga siempre la clorpromazina y todos los medicamentos fuera del alcance de los niños y las mascotas. Si no necesita usar más un medicamento, deséchelo utilizando un programa de devolución de medicamentos. Hable con su farmacéutico sobre los programas disponibles en su comunidad y nunca lo tire por el inodoro. Siempre cierre las tapas de seguridad y guarde el medicamento en un lugar seguro y fuera de su alcance.
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