Introducción al Movimiento NO+AFP
En marzo de 2017, decenas de miles de personas salieron a las calles de diversas ciudades de Chile para protestar contra el sistema de pensiones del país. Según los organizadores de estas movilizaciones, más de 2 millones de chilenos participaron en las marchas a nivel nacional, incluyendo 800.000 en Santiago. Sin embargo, la policía chilena estimó en 50.000 el número de manifestantes solo en la capital.
Los manifestantes exigían al gobierno de la entonces presidenta Michelle Bachelet una reforma radical del sistema, el cual fue privatizado en 1981 durante la dictadura de Augusto Pinochet. Estas protestas representaban una rebelión significativa en Chile, país considerado la cuna de los fondos privados de pensiones (AFP), un modelo que luego se extendió por toda América Latina.

Origen y Mecanismo del Sistema de AFP en Chile
El sistema previsional de capitalización individual, conocido comúnmente como el sistema de AFP, ha sido objeto de severas críticas, siendo calificado por algunos como una "estafa" con más de 30 años de existencia (en el contexto de las protestas de 2017). Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) surgieron a partir de la década de 1980, tras una idea del economista José Piñera, hermano de un expresidente chileno.
El mecanismo de las AFP consiste en tomar un 10% del sueldo de los trabajadores, someterlo a los vaivenes de la economía mundial y utilizarlo como fondo de inversión (capital) por diversas empresas privadas e instituciones financieras. José Piñera, quien es considerado un experto en la materia, ha enseñado este modelo a decenas de "gobiernos empresariales" alrededor del mundo, promoviendo el uso de los fondos de pensiones de los trabajadores para la inversión y el lucro de los empresarios y los grupos económicos dominantes, quienes concentran una vasta riqueza.

Críticas al Sistema de Capitalización Individual
No debería sorprender que, en Chile, quienes administran los fondos de pensiones (AFPs) y las empresas que los utilizan como "inversión" o capital, son a menudo los mismos. Se acusa a estos grupos de apropiarse del esfuerzo, el sudor y las lágrimas de los trabajadores, comparándolos con "buitres" que ya habrían "robado" lo suficiente a través de instituciones como las Isapres o la colusión de precios. Se les señala también por financiar a políticos y por mantener los pilares de la dictadura, incluso 26 años después del retorno de la "democracia", lo que ha significado décadas de aprovechamiento a costa de los trabajadores.
El Impacto en los Profesores
Los profesores no están exentos de esta dura realidad. Al ser una de las carreras universitarias con salarios más bajos, el cálculo de sus pensiones al momento de jubilar resulta miserable, con montos que oscilan entre los $90.000 y $250.000 (cifras de 2017). A esto se suma la precarización que arrastran los docentes traspasados en 1981 al sector municipal, quienes, a la fecha de las protestas, seguían cargando el peso de la Deuda Histórica. Esta deuda, generada por el Estado durante la dictadura, se debe a un incumplimiento en el aumento de sueldos de los docentes mediante una asignación que, con el tiempo, habría significado salarios más altos y, por ende, pensiones menos precarias en la actualidad.
Trágicamente, aproximadamente 15.000 profesores habían fallecido esperando el pago de esta deuda histórica. Como consecuencia, la gran mayoría de los docentes se ve obligada a seguir trabajando incluso después de su edad de jubilación, superando en algunos casos las cuatro décadas en el aula. Una realidad aún más dramática es la de profesores que viven en la pobreza; el caso de Alicia Morales, una profesora que ejerció por 35 años y que a sus 74 años se encontraba pidiendo limosna en la Plaza de Armas de Copiapó para solventar sus gastos médicos, es un ejemplo crudo de la "violencia de las AFP".

Controversias con la Dirigencia Gremial
En el contexto de las movilizaciones contra las AFP, se cuestionó la actuación de los dirigentes del Colegio de Profesores. Se argumentó que no habían mostrado intenciones reales de dar una verdadera batalla por el pago de la deuda histórica o en contra de las AFP. Esta crítica se basaba en que, hasta el año 2000, el Colegio de Profesores fue accionista de casi el 50% de la AFP Magister, acciones que finalmente vendió a Inverlink. Además, hasta el 2012, el mismo Colegio de Profesores seguía siendo accionista minoritario de la AFP Planvital, con Jorge Pavez y Jaime Gajardo presidiendo el magisterio en esas respectivas ocasiones.
La Coordinadora Nacional de Trabajadores NO+AFP: Surgimiento y Propuestas
La propuesta para un nuevo sistema previsional es obra de la Coordinadora Nacional de Trabajadores NO+AFP, una organización fundada en junio de 2013 por diversas organizaciones sindicales de los sectores público y privado de Concepción, Rancagua y Santiago. Rápidamente, la Coordinadora sumó un número significativo de otras organizaciones de diferentes regiones del país.
En mayo de 2014, la Coordinadora realizó su primer Congreso Nacional en Valdivia, contando con la participación de importantes gremios del sector público como la ANEF, CONFUSAM, FENPRUS, FENAFUCH, y organizaciones de trabajadores de todo el país, incluyendo la Confederación Bancaria, la Unión Portuaria, ASMAR, la CUT de Valdivia y numerosos sindicatos de diversas áreas económicas. El apoyo de múltiples organizaciones estudiantiles, federaciones locales y nacionales como la FECH, la FEUC, FEC, FEUSACH, FEUACh, también fue muy significativo en este congreso.
En abril de 2016, la Coordinadora llevó a cabo su segundo Congreso Nacional, al que asistieron más de 300 delegados de todo el país, consolidando así una organización de hecho cuyo objetivo central es la lucha por un Sistema de Seguridad Social para todos los trabajadores y trabajadoras de Chile.
Principios y Objetivos de la Coordinadora
Las motivaciones que impulsaron esta iniciativa se basan en la constatación empírica y científica de que, bajo el actual sistema de capitalización individual, no será posible mejorar las pensiones de los ciudadanos. Lo que resulta aún más grave es que, de no efectuarse cambios estructurales, este sistema condenará a futuras generaciones a pensiones mucho más precarias. Esta realidad es razón suficiente para emprender esta "gran cruzada" que no solo busca mejorar el nivel de vida al alcanzar la vejez, sino que también posee un componente ético fundamental: la resistencia a ceder ante quienes persisten en acentuar el individualismo por sobre lo colectivo y lo solidario.
Durante muchos años, se observó cómo el deterioro de las pensiones y la falta de Seguridad Social en Chile dificultaba cada día más vivir dignamente. La salud y la pensión, considerados derechos fundamentales arrebatados durante la dictadura cívico-militar, se alejaban cada vez más de los objetivos de la población. Al compararse con los trabajadores de países vecinos, se concluía que, a pesar del desprecio con el que a menudo se les mira, países como Argentina, Perú y Bolivia habían logrado mantener ciertos derechos esenciales garantizados por el Estado que los chilenos no poseen.
Aunque los representantes del poder en Chile se jactan de tener un PIB per cápita más alto o de ser parte de la OCDE, poco dicen sobre la brutal concentración de la riqueza en pocas manos, un indicador que se acentuó después de la dictadura, en gran medida por el "impúdico asalto" que los grandes grupos económicos han hecho de los ahorros previsionales. Chile podría destacarse por sus carreteras concesionadas, gigantescas edificaciones o la mayor cantidad de farmacias en sus ciudades (no como un rol auxiliar de la salud, sino como un remedio a la falta de esta), pero la verdadera pregunta es quién o quiénes pueden vivir mejor: aquellos que cuentan con Seguridad Social o aquellos que la perdieron. La respuesta es crucial, pues al final de la vida laboral se busca tranquilidad y paz, elementos esenciales para alcanzar la felicidad humana.
La envergadura de restituir la Seguridad Social para los trabajadores del país requirió un considerable tiempo de formulación. La Coordinadora emprendió esta labor incluso antes de que la Comisión Asesora Presidencial sobre el Sistema de Pensiones comenzara su tarea. Para este trabajo, se contó con el aporte de numerosas organizaciones sindicales y gremiales que entregaron información y cientos de casos y ejemplos, lo que permitió reflexionar y construir una propuesta que demuestra la posibilidad de un cambio estructural del sistema actual. En este largo recorrido, el apoyo de muchos profesionales, organizaciones sindicales y fundaciones ha sido fundamental.
Estrategias de Movilización y Reacciones
En el contexto de las movilizaciones, tras la tercera gran marcha contra las AFP, Luis Mesina, vocero del movimiento NO+AFP, hizo un llamado a los cotizantes a retirarse de las aseguradoras Cuprum y Provida y cambiarse a otras con menores comisiones, como estrategia para "golpear al modelo y cambiarlo". Sin embargo, esta táctica también generó debate y críticas. Por ejemplo, un analista como Cruz señaló que "Mesina y compañía" estaban entregando el mismo mensaje que esgrimían los defensores de la capitalización individual: "elija la AFP más conveniente, que le cobre menos comisión, o la que le entregue más rentabilidad. ¡Que el mercado elija! ¡Que la competencia mande!". Cruz expresó su interés por averiguar "quién está detrás de la genial campaña o de la estrategia comunicacional" de esta recomendación.