Cuidado de Enfermería para Adultos Mayores en Familia

La atención al adulto mayor, especialmente a aquellos con algún grado de dependencia, requiere un cuidado especial y constante que abarca diversas áreas de su vida. A medida que la población envejece, se observa un aumento en la cantidad de personas dedicadas a cuidar a otras, siendo aproximadamente 1 de cada 3 adultos en Estados Unidos un cuidador informal o familiar. En países como Perú, se proyecta que la población adulta mayor se duplique para el 2050, lo que subraya la necesidad de medidas efectivas para afrontar este cambio demográfico inminente.

La Gestión del Cuidado en Enfermería

La enfermería como disciplina, según el Consejo Internacional de Enfermeras (CIE), abarca los cuidados, tanto autónomos como en colaboración, que se prestan a personas de todas las edades, familias, grupos y comunidades, en contextos de salud y enfermedad. Esto incluye la promoción de la salud, la prevención de enfermedades y el cuidado de enfermos, discapacitados y personas moribundas, tanto en su vertiente curativa como paliativa. El cuidado es el objetivo principal y el fin de la profesión enfermera, diferenciándola de otras disciplinas y confiriéndole un valor intrínseco.

A nivel local, en Chile, la ley N°19.536 de 1997 incorporó al Código Sanitario el rol social de las enfermeras, reconociendo que sus servicios profesionales comprenden la gestión del cuidado en promoción, mantenimiento y restauración de la salud, prevención de enfermedades o lesiones, y la ejecución de acciones derivadas del diagnóstico y tratamiento médico, así como el deber de velar por la mejor administración de los recursos de asistencia para el paciente. Este hito permite a la profesión enfermera realizar la función de “Gestión del Cuidado” de forma autónoma, con carácter exclusivo y excluyente.

Infografía: Proceso de Atención de Enfermería (PAE)

Enfoque Gerontológico y Desafíos Actuales

La gestión del cuidado de enfermería en las distintas etapas del ciclo vital es un desafío considerable, especialmente por los cambios en el perfil epidemiológico, como el predominio de enfermedades crónicas no transmisibles y problemas de salud mental en una población cada vez más envejecida. Esto exige planificar y coordinar la entrega de cuidados interdisciplinarios seguros, especializados y de calidad, considerando los riesgos y necesidades especiales de las personas mayores y de su entorno. Es fundamental que los profesionales de enfermería desarrollen las habilidades para abordar de forma integral los cuidados que requieren las personas mayores y sus familias, con un enfoque gerontológico y positivo del envejecimiento, para promover, prevenir, recuperar y rehabilitar la salud.

Cuidados Básicos de Enfermería para el Adulto Mayor en Casa

Los cuidados de enfermería en el adulto mayor son fundamentales para su bienestar físico y emocional. En la mayoría de los casos, los asumen los miembros de su propia familia, quienes no siempre cuentan con formación específica. Para una atención óptima, es importante:

  • Contar con una rutina establecida: Ayuda a que las personas mayores se sientan seguras, organizadas y tranquilas, incluyendo horarios fijos para levantarse, comer, descansar y realizar actividades.
  • Buena alimentación e hidratación: Ofrecer una dieta variada y equilibrada, rica en proteínas, fibra, vitaminas y minerales. Controlar la hidratación es clave, ya que muchas personas mayores no sienten tanta sed. Los enfermeros pueden evaluar la condición nutricional del paciente, asegurándose de que su dieta sea variada, agradable y equilibrada, y que no consuma alimentos contraindicados.
  • Cuidar la higiene personal: Imprescindible para la salud y el bienestar emocional. Ayudarles a mantener una higiene diaria, prestando atención a la piel, el cabello, las uñas y la salud bucal. En casos de incontinencia urinaria, es fundamental aprender a realizar el cambio de pañal y saber qué tipo de ropa interior se ajusta mejor a sus necesidades. Para adultos mayores en cama, es importante usar toallas húmedas de diferentes tamaños para jabonar y enjuagar.
  • Promover el ejercicio físico: Realizar ejercicios suaves y adaptados a sus capacidades ayuda a mantener la movilidad, fortalecer los músculos y prevenir caídas. Caminar, hacer estiramientos o ejercicios dirigidos contribuye a mejorar su estado físico y anímico. Una correcta posición del cuerpo permitirá un menor desgaste del mismo, disminuirá los riesgos de lesiones y evitará dolores.
  • Mantener la mente activa: Tan necesario como cuidar el cuerpo. Juegos de memoria, lectura, música o actividades manuales ayudan a preservar las funciones cognitivas.
  • Crear un entorno seguro: Revisar la vivienda para evitar obstáculos, instalar pasamanos, barras en el baño y asegurar una buena iluminación. El personal auxiliar o de enfermería debe procurar que los elementos de mobiliario se adapten a la condición del paciente.
  • Control preciso de la medicación: Es esencial. Utilizar pastilleros organizadores y seguir siempre las indicaciones médicas. Nunca suspender ni modificar los fármacos sin consultar con el especialista.
  • Atender la salud emocional y social: Acompañarlos, conversar, compartir tiempo y mantener el contacto con amigos o familiares mejora su estado de ánimo y reduce la soledad. El personal de enfermería observa constantemente el estado de ánimo.
  • Reportes al médico de cabecera: Informar sobre el estado general del paciente, incluyendo posibles alteraciones en la piel, uñas, ojos, y monitorear trastornos de sueño, incontinencia, trastornos de equilibrio, aislamiento, presión alta, afecciones neurológicas, entre otros.

El Cuidado de Adultos Mayores con Demencia

La demencia es una pérdida de la función cognitiva que puede ser causada por ciertas enfermedades y que afecta la memoria, el pensamiento y el comportamiento. Un ser querido con demencia necesitará apoyo en el hogar a medida que la enfermedad empeore. Se puede ayudar intentando entender cómo la persona con demencia percibe su mundo. Bríndele a la persona con demencia la posibilidad de hablar acerca de cualquier reto y participe en su cuidado diario.

Guía para cuidadores de pacientes con Alzheimer

Comience por hablar con el proveedor de atención médica de su ser querido para obtener orientación sobre cómo:

  • Ayudar a la persona a permanecer calmada y orientada.
  • Hacer que vestirse y asearse sea más fácil.
  • Hablar con la persona.
  • Ayudar con la pérdida de la memoria.
  • Manejar problemas de comportamiento y de sueño.
  • Promover actividades que sean estimulantes y que pueda disfrutar.

Estrategias para Reducir la Confusión y Mejorar la Calidad de Vida

Los consejos para reducir la confusión en personas con demencia incluyen:

  • Tener personas y objetos familiares alrededor, como álbumes de fotos familiares.
  • Tratar de mantener un programa regular de sueño y alimentación.
  • Mantener las luces encendidas por la noche.
  • Brindar recordatorios, notas, listas de tareas rutinarias o instrucciones para las actividades diarias.
  • Ceñirse a un horario de actividades simple.
  • Hablar de eventos actuales.
  • Tomar caminatas regulares con un cuidador puede ayudar a mejorar las habilidades de comunicación y evitar que la persona deambule.
  • La música tranquilizante puede reducir la deambulación y la inquietud, aliviar la ansiedad y mejorar el sueño y el comportamiento.

Aspectos de Salud y Seguridad

  • Revisión de ojos y oídos: Las personas con demencia deben hacerse revisar los ojos y los oídos. Si se encuentran problemas, es posible que se necesiten audífonos, gafas o cirugía de cataratas.
  • Exámenes de manejo: Deben someterse a exámenes de manejo frecuentes. En algún punto, dejará de ser seguro que continúen conduciendo. Es importante buscar ayuda del proveedor de atención médica o de otro familiar para esta decisión difícil, ya que las leyes estatales sobre cuándo debe dejar de manejar una persona con demencia son distintas.
  • Alimentación supervisada: Las personas con demencia con frecuencia se olvidan de comer y beber y, en consecuencia, pueden deshidratarse. Las comidas supervisadas pueden ayudar con la alimentación. Se debe hablar con el proveedor respecto a la necesidad de calorías extras, debido al aumento de la actividad física a raíz de la inquietud y el hecho de deambular. Es importante adaptar la textura de los alimentos si hay dificultad para masticar e incluir nutrientes esenciales. Si una persona mayor rechaza los cuidados, es importante dialogar, comprender sus motivos y buscar alternativas respetuosas.
  • Seguridad en el hogar: Es crucial conversar con el proveedor de atención médica sobre cómo incrementar la seguridad en la casa, prevenir caídas, y mejorar la seguridad en el baño, así como tener cuidado con el riesgo de ahogarse y saber qué hacer si se presenta ahogamiento.
Diagrama de elementos de seguridad en el hogar para personas mayores

Programas de Apoyo y Cuidados Especializados

El Programa de Retorno Seguro (Safe Return Program), implementado por la Asociación para el Alzheimer (Alzheimer's Association), proporciona a las personas con demencia un brazalete de identificación. Si ellas salen a deambular, el cuidador puede avisar a la policía y a la oficina del Programa de Retorno Seguro, donde la información acerca de ellas se guarda y se comparte a nivel nacional. Finalmente, las personas con demencia pueden necesitar asistencia y vigilancia las 24 horas para brindar un ambiente seguro, controlar el comportamiento agresivo o agitado y satisfacer sus necesidades.

Cuidados a Largo Plazo y Opciones Institucionales

Una persona con demencia puede necesitar vigilancia y ayuda en casa o en una institución. Las posibles opciones incluyen:

  • Guardería para adultos.
  • Hogares familiares para adultos.
  • Albergues.
  • Residencias para adultos mayores.
  • Cuidado en el hogar.

Cuando la persona mayor presenta una dependencia moderada o alta, los cuidados deben intensificarse. Cuidar a una persona mayor dependiente implica atender a su movilidad, higiene asistida, alimentación especial o uso de ayudas técnicas como sillas de ruedas o camas articuladas. Además, se requiere vigilancia constante y, en muchos casos, asistencia profesional cualificada. Es recomendable considerar servicios especializados cuando la persona mayor necesita cuidados permanentes que superen las posibilidades del cuidador familiar, si hay deterioro físico o cognitivo grave, o si el cuidador siente que no puede ofrecer la atención requerida. Lo que más necesitan los ancianos es cuidado, compañía, respeto y seguridad.

Apoyo para los Cuidadores

Cuidar de personas enfermas puede ser gratificante, pero también estresante. Es habitual sentirse enojado, frustrado, agotado o triste, y también solo. El estrés de los cuidadores puede ponerlos en riesgo de presentar alteraciones en su propia salud, como sentirse agobiado, cansado a menudo, dormir mucho o poco, ganar o perder peso, enojarse con facilidad, falta de interés por actividades que antes disfrutaba, tristeza, dolores de cabeza frecuentes o abuso de alcohol o drogas.

Foto de cuidador estresado buscando apoyo

Para controlar el estrés del cuidador:

  • Pedir y aceptar ayuda: Hacer una lista de las formas en que los demás pueden ayudar.
  • Conectarse con recursos: Informarse sobre recursos asistenciales, clases, servicios de cuidados (paseos, reparto de comidas, limpieza del hogar).
  • Unirse a un grupo de apoyo: Para compartir experiencias, recibir ánimo y resolver problemas.
  • Buscar apoyo social: Mantener contacto con familiares y amigos.
  • Cuidar su propia salud: Encontrar formas de dormir mejor, moverse más, alimentarse de manera saludable y beber suficiente agua. Consultar a un profesional de atención médica sobre preocupaciones o síntomas.

Cuidado Temporal para el Descanso Familiar

Tomarse un descanso es fundamental. Los tipos de cuidados temporales para proporcionar descanso a la familia incluyen:

  • Cuidado temporal en casa: Auxiliares de atención médica o enfermería que acuden al domicilio.
  • Centros y programas de cuidados médicos para adultos: Ofrecen atención diurna.
  • Residencias de ancianos y convalecientes de estancias cortas: Aceptan personas que necesitan cuidados para estancias breves mientras los cuidadores están ausentes.

Los cuidadores que trabajan fuera de casa pueden considerar pedir un permiso de ausencia si la Ley federal de licencias familiares y médicas (FMLA) aplica. Es importante buscar ayuda y no sentirse solo, utilizando recursos locales para cuidadores como el Localizador de Cuidados de Personas Mayores o la Agencia de Asuntos sobre la Vejez (Area Agency on Aging).

Programas de Cuidados Domiciliarios y Modelos Innovadores

Los cuidados domiciliarios pueden ser necesarios de forma temporal o a largo plazo, especialmente después de una hospitalización o rehabilitación. Los cuidados simples suelen ser proporcionados por familiares o amigos, mientras que una atención más compleja puede requerir profesionales de la salud (enfermeras, terapeutas, asistentes sanitarios, trabajadores sociales). Estos cuidados suelen ser coordinados por una agencia de cuidados de salud en el hogar y supervisados por un médico.

Tipos de Asistencia Profesional en el Hogar:

  • Una enfermera puede ser necesaria para cambiar apósitos o administrar fármacos mediante inyección.
  • Un fisioterapeuta puede ayudar a recuperar fuerza y equilibrio o a recuperarse de un accidente cerebrovascular.
  • Asistencia en casa puede ayudar con compras, preparación de comidas, movilidad o higiene.
  • Un asistente social puede determinar si una persona recibe los servicios necesarios y recomendar adicionales, así como ayudar a organizar desplazamientos.

En el cuidado domiciliario, la comunicación entre todas las personas involucradas es crucial. Cualquier cambio en la situación de la persona debe ser comunicado de forma inmediata a la enfermera o al médico. El cuidado en el hogar puede reducir significativamente la ocupación en hogares de ancianos y es menos costoso cuando las visitas de los ayudantes y el personal de enfermería se programan adecuadamente.

Programas y Modelos de Atención Domiciliaria en EE. UU.:

  • Medicare: Cubre servicios de asistencia en el hogar clasificados como asistencia de enfermería especializada, pero con cobertura limitada.
  • PACE (Program for All-Inclusive Care for the Elderly): Programas de cuidados todo incluido para personas mayores, cubiertos por Medicare y Medicaid. Permiten a casi todos los participantes vivir en casa, con un equipo interdisciplinario que puede incluir médicos, enfermeras, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, asistentes sociales, dietistas y chóferes.
  • Independence at Home Demonstration (IAH): Modelo que proporciona atención en casa a personas mayores frágiles que no pueden salir fácilmente de su hogar, por parte de un médico u otro profesional de la salud.
  • Hospital at Home (HAH): Permite a las organizaciones proporcionar atención hospitalaria a domicilio para adultos mayores muy enfermos, buscando reducir días de hospitalización y costos.
  • Emergency Triage, Treat, and Transport (ET3): Permite a los equipos de atención en ambulancia mayor flexibilidad para decidir dónde debe recibir atención una persona, pudiendo transportar a un centro de atención de urgencia, al consultorio del médico o iniciar el tratamiento en el domicilio.

tags: #caso #familia #adulto #mayor #enfermeria