Las terapias complementarias son valoradas por las personas adultas como estrategias significativas para mejorar el bienestar, fortalecer la percepción de control y atender necesidades emocionales que la medicina convencional no siempre cubre. Este interés creciente ha ido acompañado de una expansión significativa en estudios clínicos, principalmente cuantitativos, orientados a evaluar la eficacia biomédica de estas terapias. Sin embargo, esta perspectiva ha dejado en segundo plano el análisis de las experiencias subjetivas, las creencias culturales y las valoraciones personales que los usuarios atribuyen a estas prácticas.

Metodología de la Revisión
Esta revisión cualitativa tuvo como objetivo analizar las percepciones de adultos sobre estas terapias y su relación con la experiencia de bienestar, a partir de estudios recientes. Para ello, se realizó una revisión sistemática siguiendo los lineamientos PRISMA 2020 y el modelo SPIDER, con búsquedas en las bases Scopus, Web of Science, PubMed y SpringerLink, abarcando el período 2020-2025. La síntesis de los datos se efectuó mediante un análisis temático inductivo, mientras que la calidad de los estudios se evaluó con la herramienta JBI Critical Appraisal Checklist for Qualitative Research. Se identificaron 1.512 registros mediante la búsqueda en bases de datos científicas. Tras eliminar 63 duplicados, se evaluaron 1.449 títulos y resúmenes, de los cuales se excluyeron 1.109 por no ser pertinentes o por acceso restringido. Se seleccionaron 340 artículos para evaluación completa del texto. De estos, se descartaron 318 estudios por diversas razones: diseño no cualitativo, enfoque exclusivo en profesionales de la salud o irrelevancia temática. Finalmente, 22 estudios cumplieron con todos los criterios de inclusión y fueron incorporados en la síntesis cualitativa.
Proceso de Búsqueda y Selección de Estudios
La búsqueda exhaustiva se llevó a cabo entre enero y abril de 2025, empleando operadores booleanos y descriptores adaptados a cada plataforma. La gestión de referencias y la eliminación de duplicados se realizó con Mendeley. La evaluación de la calidad de los estudios se efectuó utilizando el instrumento del Joanna Briggs Institute (JBI) para investigaciones cualitativas, valorando aspectos como la congruencia epistemológica, la adecuación metodológica, la representación fiel de la voz de los participantes y el rigor interpretativo. Esta valoración fue realizada de manera independiente por los investigadores involucrados, resolviendo cualquier discrepancia mediante consenso grupal.
Resultados Principales
Los resultados evidencian que estas terapias son percibidas como prácticas de autocuidado culturalmente situadas, capaces de promover la calidad de vida, la conexión espiritual y la autonomía personal. Los 22 estudios cualitativos incluidos se organizaron en cuatro categorías principales: motivaciones para el uso de terapias complementarias, experiencias subjetivas, barreras comunicacionales y dimensiones simbólicas del cuidado.
Motivaciones para el Uso de Terapias Complementarias
1. Búsqueda de Bienestar Integral e Insatisfacción con la Medicina Convencional
Una de las motivaciones más frecuentes para recurrir a terapias complementarias es la búsqueda de un bienestar integral que trasciende la mera curación de síntomas físicos. Los participantes expresan una visión ampliada de la salud, que integra dimensiones corporales, mentales, emocionales y espirituales como parte de una autogestión del bienestar. Prácticas como el qigong y la fitoterapia china favorecen la calma, la armonía interior y una conexión trascendental. Asimismo, se recogen testimonios de personas que se sienten “centradas” o “alineadas” tras sesiones de acupuntura o reiki. Otra motivación recurrente es la insatisfacción con el modelo biomédico predominante, caracterizado por una atención impersonal, consultas breves y escasa escucha activa. Esta percepción de deshumanización impulsa la búsqueda de alternativas más personalizadas, donde se promueve una relación terapéutica más empática.
2. Preferencia por lo “Natural” y Percepción de Efectos Beneficiosos
Existe una marcada inclinación hacia terapias y productos percibidos como “naturales”, considerados una opción deliberada frente a lo farmacológico o artificial. Esta preferencia refleja creencias relacionadas con la pureza, la no invasividad y la seguridad percibida. Para muchos participantes, lo natural simboliza respeto hacia el cuerpo y una forma armoniosa de abordar la sanación. Se destacan el uso de preparados herbales, aceites esenciales y terapias energéticas como opciones más seguras y “alineadas con el cuerpo”, en contraste con fármacos asociados a toxicidad o dependencia. Los participantes reportan una variedad de beneficios subjetivos derivados del uso de terapias complementarias, como alivio del estrés, aumento de la energía vital, sensación de equilibrio y una mayor conexión con el entorno. Esta experiencia de mejora integral fortalece la percepción de eficacia, incluso en ausencia de respaldo científico.
3. Influencia Cultural y Familiar
La influencia del entorno cultural y familiar actúa como agente legitimador en la adopción de estas prácticas. Su uso no es únicamente una decisión individual, sino la continuidad de saberes ancestrales profundamente arraigados en la vida cotidiana. La práctica de estas terapias se basa más en su carácter heredado y compartido que en una lógica instrumental. En comunidades iraníes, los adultos mayores recurren prioritariamente a la medicina tradicional, formando parte de un repertorio terapéutico habitual. En regiones rurales de Europa Oriental, persisten baños terapéuticos, oraciones y preparados herbales, reforzando vínculos familiares y la identidad comunitaria.

Experiencias Subjetivas y Autonomía
Beneficios Percibidos y Sensación de Control
Los participantes reportan una variedad de beneficios subjetivos que adquieren un valor central en su validación personal. Estos efectos incluyen alivio del estrés, aumento de la energía vital, sensación de equilibrio y una mayor conexión con el entorno. En contextos paliativos, estas terapias sostienen la esperanza cuando los tratamientos médicos convencionales han agotado sus posibilidades. Una experiencia destacada es la sensación de retomar el control sobre su salud. Estas prácticas permiten a las personas involucrarse activamente en su proceso de sanación, tomar decisiones informadas y adaptar las intervenciones a sus propias necesidades y ritmos vitales. Los adultos perciben estas terapias como una forma de “hacer algo por sí mismos”, en contraste con la pasividad que experimentan en el sistema biomédico. Prácticas como la meditación guiada, el auto-masaje o el consumo regular de infusiones adquieren un valor simbólico como gestos cotidianos de autocuidado.
Escasa Percepción de Riesgo
Un hallazgo relevante es la escasa percepción de riesgo asociada al uso de terapias complementarias, incluso cuando los participantes reconocen posibles interferencias con tratamientos médicos convencionales. En general, estos riesgos son minimizados o considerados irrelevantes, debido a la confianza depositada en estas prácticas y su frecuente asociación con lo “natural”. Muchos usuarios, al considerar que estas terapias provienen de fuentes naturales, asumen erróneamente su inocuidad y prescinden de supervisión médica, incluso cuando las combinan con fármacos.
Barreras Comunicacionales
Ocultamiento del Uso y Miedo al Juicio Clínico
Una barrera significativa identificada es la tendencia de los usuarios a ocultar deliberadamente el uso de terapias complementarias durante su interacción con el sistema de salud convencional. Esta omisión se debe a la percepción anticipada de desaprobación o desvalorización por parte del personal médico, configurando un “silencio estratégico” que refleja una comunicación clínica asimétrica. Muchos pacientes evitan mencionar el uso de suplementos herbales o terapias energéticas por temor a ser deslegitimados o a que sus tratamientos médicos sean modificados sin consulta previa. En numerosos casos, este ocultamiento se sustenta en expectativas negativas, incluso sin experiencias directas, evidenciando un imaginario colectivo de rechazo institucional.
Falta de Espacios de Diálogo
Varios usuarios relatan haber experimentado ridiculización, invalidación o trato despectivo al mencionar prácticas no convencionales. Esta percepción deteriora la comunicación clínica y actúa como un freno para la toma de decisiones compartidas. El temor a estas reacciones es más intenso en poblaciones con menor escolarización.
Comunicación terapéutica
Dimensiones Simbólicas del Cuidado
Tradición Cultural y Conexión Espiritual
El uso de terapias complementarias está fuertemente influenciado por la tradición cultural y la búsqueda de una conexión espiritual. Estas prácticas a menudo se entrelazan con cosmovisiones ancestrales y rituales que otorgan significado a la experiencia de salud y enfermedad. Para muchos, representan una forma de honrar sus raíces y mantener una conexión con lo trascendente, lo cual contribuye a su bienestar emocional y espiritual.
Accesibilidad y Enfoque Holístico
La accesibilidad a ciertas terapias complementarias, especialmente aquellas arraigadas en la comunidad o de bajo costo, facilita su adopción. Además, el enfoque holístico de muchos de sus practicantes, que tiene en cuenta la "totalidad" de la persona, es un atractivo significativo. El tiempo dedicado a preguntar sobre el estilo de vida, hábitos y antecedentes del paciente permite una comprensión más profunda y personalizada del cuidado.
Tipos de Medicina Complementaria y Alternativa
La medicina complementaria y alternativa (MCA) se refiere a los productos y prácticas médicas que no son parte de la atención médica estándar. Existen diversas terapias que pueden ser particularmente beneficiosas para las personas mayores:
Terapias para la Mente y el Cuerpo
Estas terapias combinan la concentración mental, la respiración y el movimiento del cuerpo para relajar el cuerpo y la mente. Ejemplos incluyen:
- Meditación: Respiración de concentración o repetición de palabras o frases para calmar la mente.
- Biorretroalimentación: Uso de máquinas para aprender a controlar funciones corporales inconscientes.
- Hipnosis: Estado similar al trance para calmar y facilitar la curación.
- Yoga: Sistema que combina estiramientos, posturas, meditación y respiración controlada.
- Tai chi: Ejercicio suave y meditación con movimientos lentos y respiración controlada.
- Imágenes guiadas: Uso de imágenes mentales positivas para ayudar al cuerpo a sanar.
- Expresiones creativas: Actividades como el arte, la música o la danza.
Prácticas que Usan Productos Biológicos
Estas prácticas utilizan fuentes naturales, como:
- Vitaminas: Nutrientes esenciales para el funcionamiento del cuerpo.
- Suplementos alimenticios: Productos que complementan la dieta, incluyendo vitaminas, minerales y hierbas.
- Productos botánicos: Plantas o partes de plantas, como hierbas y especias.
Prácticas de Manipulación Corporal
Se basan en trabajar con una o más partes del cuerpo, incluyendo:
- Terapia de masaje: Amasado, frotado y acariciado de los tejidos blandos.
- Terapia quiropráctica: Manipulación de la columna vertebral, articulaciones y sistema esquelético.
- Reflexología: Presión en puntos específicos de pies o manos.
Terapias Energéticas
Se basan en la creencia de que una energía vital fluye a través del cuerpo. Incluyen sistemas y creencias de sanación de distintas culturas, como:
- Medicina ayurvédica: Sistema de la India para limpiar el cuerpo y restaurar el equilibrio.
- Medicina tradicional china: Se basa en la creencia del flujo de energía vital (qi) y el equilibrio entre yin y yang. La acupuntura es una práctica común de esta medicina.
- Medicina naturopática: Utiliza elementos naturales y evita drogas y cirugía.

Seguridad y Consideraciones para Personas Mayores
La seguridad de las terapias de medicina complementaria y alternativa (MCA) varía. Algunas, como la acupuntura, el yoga y la meditación, son generalmente seguras cuando las usan personas sanas con un profesional capacitado. Sin embargo, es fundamental:
- Informarse sobre la seguridad de cualquier producto o práctica complementarios antes de probarlos.
- Hablar con el médico acerca de cualquier práctica de salud complementaria que se esté usando o que se desee probar, ya que algunos tratamientos pueden interactuar con medicamentos convencionales o no ser adecuados para ciertas condiciones de salud.
- Tener en cuenta que "natural" no siempre significa "seguro". Los productos naturales no requieren aprobación de la FDA antes de la venta y pueden variar en potencia o contener elementos nocivos.
- Ser consciente de que la medicina complementaria no está tan regulada como la medicina estándar, lo que puede aumentar el riesgo de fraude.
La medicina complementaria debería usarse además del tratamiento médico convencional, no en su lugar. El mayor riesgo es que se podría usar estos tratamientos en vez de acudir al médico regular.
Marco Regulatorio y Políticas Públicas
En Chile, la Política de Medicina Complementaria y Prácticas de Bienestar de la Salud distingue entre:
- Medicina Complementaria (MC): Sistemas médicos distintos del oficial o convencional que se llevan a cabo con el propósito de recuperar, mantener e incrementar el estado de salud y el bienestar.
- Prácticas de Bienestar de la Salud (PBS): Disciplinas no invasivas que facilitan el bienestar biopsicosocio-espiritual, contribuyendo al desarrollo de recursos individuales y colectivos para la salud.
El Código Sanitario establece que el ejercicio de prácticas no reguladas será fiscalizado por la autoridad sanitaria. Algunas terapias reguladas que se ofrecen en atención individual incluyen la Fitoterapia y la Masoterapia, mientras que otras no reguladas son la Apiterapia, la Terapia Floral, entre otras. Las prácticas de bienestar entregadas en atención grupal y comunitaria, como el Chi Kung/Qi Gong, la Meditación y el Tai Chi, también forman parte de la red pública en algunos lugares.
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