La Infancia Vulnerada: Voces de Denuncia y el Rol de los Profesionales en la Protección

La protección de la infancia es una responsabilidad fundamental de la sociedad y el Estado. Sin embargo, la realidad chilena ha revelado profundas falencias en el sistema, especialmente en el Servicio Nacional de Menores (SENAME). Diversas voces, desde profesionales hasta los propios niños, han alzado su voz para denunciar abusos, exigir justicia y reclamar una transformación urgente.

Esquema organizativo del Servicio Nacional de Menores (SENAME) y sus dependencias

La Crisis del SENAME: Un Reflejo de la Infancia Olvidada

El Caso Lissette Villa: Muerte y Abuso Institucional

El 11 de abril de 2016, Lissette Villa, una niña de once años de edad, murió producto de los malos tratos sufridos en el CREAD Galvarino, un centro de SENAME. Este trágico suceso evidenció la serie de abusos y violencia que sufrían miles de niños y niñas al interior de diversos recintos dependientes del Estado.

Como es habitual, luego de esto surgieron voces que condenaron vehemente lo sucedido, pero la indignación del mundo político no se tradujo en ninguna medida seria a favor de los niños y niñas. Cuatro años más tarde, la sombra de SENAME siguió avanzando frente a nuestros ojos impávidos. El diputado René Saffirio denunció la muerte de 1.313 niños y niñas en instituciones dependientes del Servicio, de los cuales 878 se encontraban en investigación sin tener mínimos antecedentes sobre posibles culpables. El diputado, además, denunció que se desconocía lo sucedido con los cuerpos de algunos pequeños, deslizando la posible existencia de una red de tráfico de órganos.

Más recientemente, se han difundido acusaciones de abusos y explotación sexual infantil contra la Directora de una residencia de SENAME en Hualpén. La Defensoría de la Niñez hizo pública una querella por violación, abuso sexual agravado y explotación sexual infantil contra Evelyn Oñate Caamaño, directora del hogar de menores “Nido Concepción”. En el hecho imputado, una niña de 8 años y su hermano de 6 habrían sufrido violencia sexual y torturas por parte de supuestos “donantes” a cambio de “aportes monetarios”. La principal responsable de estos hechos, de acuerdo a la querella, es psicóloga.

El caso de los pequeños hermanos no sería el único. Madres de niños y niñas ingresados al hogar sureño han realizado diversas manifestaciones acusando la desaparición de sus hijos e hijas. De acuerdo con sus relatos, Evelyn Oñate y otras funcionarias del recinto les han impedido sistemáticamente visitarlos, negándoles todo tipo de información, incluso no existirían antecedentes de los niños en el Registro Civil. Estos hechos siguen sumando, profundizando la crisis de la institucionalidad de la infancia en nuestro país y dejando en evidencia la necesaria y urgente transformación del sistema que supone velar por los derechos y protección de las infancias.

Mapa de Chile mostrando la ubicación de los principales centros SENAME y sus problemáticas

El Testimonio de una Psicóloga y Directora de CREAD Galvarino

La psicóloga que se desempeñó como directora del CREAD Galvarino, donde Lissette Villa falleció, compartió un emotivo testimonio. Asume lo sucedido como profesional, como psicóloga y directora del centro, buscando que una voz poco escuchada pueda ser oída. Todos los documentos que dan cuenta de las gestiones realizadas antes del fallecimiento de Lissette para intentar develar la precariedad del CREAD Galvarino fueron proporcionados a la Fiscalía.

Al iniciarse el juicio, la esperanza era que la justicia apuntara a la totalidad de los reales responsables, penal, técnica y políticamente. Se creyó que la crisis del Sename se había hecho tan evidente que el gobierno tomaría la decisión de intervenir la institución. Sin embargo, "todo el “mal” del Sename se centró en cinco o seis funcionarios inculpados. El resto -responsables de departamentos técnicos, encargados de salud, supervisores, jueces de familia y también parlamentarios que deciden los presupuestos y planificaciones sin conocer la realidad del Sename en las residencias- no fue interpelado."

La psicóloga conoció a Lissette, fue su psicóloga por unos años, conoció sus dolores, la cuidó y defendió, la acompañó en otras residencias, la visitó en unidades de psiquiatría y compartió su última Navidad. La escuchó decir: “Cuando sea mamá cuidaré a mis hijos, no los abandonaré”.

El 11 de abril de 2016, cerca de las 20:20 horas, recibió un llamado telefónico de la jefa técnica del CREAD Galvarino informando que Lissette se habría “descompensado”, término utilizado en el Sename para una desregulación emocional y agitación psicomotora. Se había retirado del centro cerca de las 18:40 horas. Antes de irse, aproximadamente a las 18:30 horas, Lissette fue a su oficina y le pidió “ropa de guagua”, ya que acostumbraba a regalarle muñecas porque la niña jugaba a ser madre.

Al llegar al CREAD cerca de las 20:50 horas, la imagen era tremendamente compleja: Lissette estaba extendida en el piso, rodeada por el equipo del SAPU y Bomberos, quienes la estaban reanimando. Aproximadamente a las 21:05 horas dejaron de hacerlo. Esa misma noche comenzó otra historia: de omisiones, secretos, ocultamientos e inculpaciones cruzadas. Los medios de comunicación daban cuenta de versiones distintas y con escaso rigor; sectores políticos pedían “cabezas”. Al otro día ya se rumoraba que la causa de la muerte habría sido una sobredosis de medicamentos, aunque la causa de muerte de Lissette aún es una incógnita.

El horror de Lissette no se limita a los minutos previos a su muerte. Nació el 25 de abril de 2004 y durante todos sus cortos años estuvo marcada por problemas que le dejaron heridas familiares profundas, provocadas y agravadas por omisiones y decisiones erráticas del sistema de protección social. Lissette tenía 5 años cuando ingresó por primera vez a una residencia. Ni el padre ni la madre consiguieron jamás recuperar su cuidado, siendo visitada de manera intermitente o sin visita alguna. La ausencia de visitas regulares de sus padres le provocaba una doble sensación de abandono. Su regreso al Galvarino se concretó el 12 de noviembre de 2013, tras declararse incompetente otra residencia para asumir su cuidado. Poco después, sus hermanos también ingresarían al sistema.

En el ámbito médico, Lissette se mantenía con atención psicológica y psiquiátrica en el Hospital San Borja Arriarán, recibiendo tratamiento farmacológico. Ante la gran ingesta de medicamentos, en una oportunidad se solicitó que Lissette fuese reingresada al hospital para ser desintoxicada y recibir un nuevo esquema medicamentoso.

Fotografía simbólica de niños jugando con muñecas en un entorno de cuidado

Radiografía de la Precariedad en los CREAD del SENAME

El funcionamiento de un CREAD revela una precariedad y un trabajo solitario, donde la jerarquía y las orientaciones técnicas provienen de la dirección nacional del SENAME, específicamente del Departamento de Protección y Restitución de Derechos (Deprode). Este departamento elabora protocolos e instructivos, pero, por lo general, es un ente cerrado e impermeable a las sugerencias que se elaboran desde los equipos técnicos y profesionales de los centros.

Aproximadamente en 2010, por temas administrativos y económicos, los Centros de Tránsito y Diagnóstico (CTD) pasaron a denominarse Centros de Reparación Especializado de Administración Directa (CREAD). En ese momento, el Departamento Técnico decidió el aumento de plazas de niños posibles de atender, lo que generó mucho ruido. Las “nuevas” orientaciones técnicas indicaban un trabajo “reparatorio” para cada niño, una meta imposible, ya que ampliar las plazas atenta contra el trabajo de intervención en todas sus dimensiones. El aumento de las plazas generó, además, mayor hacinamiento, un concepto prohibido en el Sename.

Como directora del CREAD, se informó a todos los Tribunales de Familia sobre la alta dotación de niños varones y la falta de camas, pero hicieron "oídos sordos". También se informó a las autoridades del Sename, sistematizando los perfiles, complejidades y necesidades de cada niño, y la urgencia de despejar niños de otros perfiles a residencias simples. La respuesta fue insuficiente, momentánea y de parche.

En 2010, el CREAD se erigió con los mismos profesionales y educadores de trato directo, sin un plan de capacitación coherente con el nuevo modelo. Las capacitaciones desarrolladas no solo no responden al modelo instaurado, sino que han incluido a un reducido grupo de profesionales técnicos y/o administrativos y de trato directo, nunca abarcando la totalidad de los funcionarios y siempre siendo resorte exclusivo del Deprode.

En el CREAD Galvarino se recibían y siguen recibiendo niños con trastornos del tipo Autista Asperger, con dificultades motoras de desplazamiento y con enfermedades crónicas (asma, corazón, etc.). Muchos de ellos han sido abandonados y vulnerados, lo que construye una doble o triple realidad afectiva-emocional-intelectual. Deben hacerse cargo de la salud física y mental de niños que requieren tratamientos altamente especializados para recuperarlos y rehabilitarlos, pero carecen de las mínimas condiciones de atención de salud.

En febrero de 2016, como directora del CREAD, se solicitó a la Dirección Regional del Sename la contratación de un pediatra, o al menos de horas pediátricas. Al momento de fallecer Lissette, ni siquiera se había recibido una respuesta. Las diez horas semanales de atención de un psiquiatra se consiguieron tras una solicitud de las duplas psicosociales del CREAD Galvarino en 2014. Las dos enfermeras están contratadas a honorarios (una media jornada y la otra jornada completa), y después de las 18:00 horas y los fines de semana, no se cuenta con profesionales de la Salud.

La Carta de la Profesora: Un Llamado a la Empatía y la Acción

La Mirada de una Educadora: Comprendiendo al "Niño Difícil"

En una emotiva misiva, la educadora canadiense Amy Murray se dirige a los padres para explicar los posibles problemas por los que podría estar pasando un niño que lo hacen comportarse de cierta manera. Murray, con años de experiencia en aula y administración de jardines infantiles, reconoce la preocupación de los padres sobre "aquel niño" que golpea, empuja, pellizca o muerde a otros; el que requiere atención constante o tiene dificultades con las reglas. Los padres se preocupan de que ese niño esté restando valor a la experiencia de aprendizaje de su propio hijo, consumiendo mucho tiempo y energía del educador, o incluso lastimando a alguien.

La educadora enfatiza: "me preocupo todo el tiempo. De TODOS ellos." Se preocupa por el agarre del lápiz de un niño, por los sonidos de las letras de otro, por la timidez de aquel pequeño o por la lonchera siempre vacía de otro. Reconoce que estas preocupaciones consumen gran parte de su tiempo, demostrando un profundo compromiso con el bienestar integral de cada estudiante. Su mensaje es una invitación a la empatía y a mirar más allá de la conducta superficial, buscando comprender las necesidades subyacentes de cada niño.

Ilustración de una profesora interactuando con niños en un aula, fomentando la empatía

La Interpelación de un "Rodrigo": La Infancia en Riesgo y la Indiferencia Social

El crudo relato de un caso de un niño en primer básico ("Rodrigo"), que vive en condiciones de extrema vulnerabilidad con padres drogadictos, maltrato físico y psicológico, y abandono, ilustra la realidad de muchos niños que terminan en el sistema SENAME. El niño llega a la escuela sucio, mal oliente y siempre con hambre. Su comportamiento refleja su desesperación: "le pega a sus compañerxs, les roba la colación, destruye mobiliario, se escapa. Come con la mano, muchas veces ha orinado y defecado en el patio. Si uno se acerca y le toca la cabeza o le toma la mano, se derrite y dice '¿me quiere, tía?'"

Este caso se presenta como una interpelación directa a la sociedad: "¿Qué esperamos para reaccionar? No deja de ser increíble que como sociedad no salgamos a la calle acompañando a esas madres que denuncian la desaparición de sus hijos". Se critica la indiferencia frente a la posible existencia de redes de tráfico de órganos que usan a niños y niñas pobres como si no fueran vidas. El relato concluye con una poderosa pregunta y un llamado a la acción: "De aquí a 10 años, cuando Rodrigo mate a alguien en un asalto, “los chilenos decentes” saldrán a juzgarlo y a pedir mano dura y pena de muerte para todos los Rodrigos de Chile. [...] Les pregunto, ¿qué ha elegido él hasta ahora? ¿Cuáles son sus opciones? Les pido que con la misma vehemencia que defienden el proyecto Aula Segura, defiendan a los Rodrigos. Con la misma pasión que protegen a un embrión, protejan a los que ya nacieron. El proyecto Aula Segura quiere meter la basura bajo la alfombra."

La Voz de Maite Andrade: Una Carta que Rompe el Silencio

En otra instancia, la carta de Maite Andrade, una niña de 11 años de Bajos de Mena, que pedía ayuda por las balaceras cerca de su hogar, generó impacto público y reacciones de candidatas presidenciales. Maite escribió: “Tengo 11 años y vivo en Bajos de Mena. Ya aprendí que luego de un fuego artificial, se escuchan muchos balazos. Parece que no sentir miedo es un lujo”.

Su profesora jefe, Ximena Macari, del Colegio Trigales del Maipo en Puente Alto, detalló que la carta surgió en la clase de lenguaje, en el marco de una unidad de textos informativos, donde se fomenta el pensamiento crítico. La profesora explicó que, al trabajar los géneros textuales, intentan que estos tengan un receptor real y un propósito claro. Así, las niñas identificaron que la carta al director es un género que permite transmitir preocupaciones cotidianas, como la basura en el sector, los perros en las calles o el uso excesivo de celulares. "Lo importante es cómo nosotros como colegio y profesores lo abordamos y vamos de cara a eso con una mirada positiva, proactiva, y fomentando que nuestras estudiantes tengan pensamiento crítico frente a eso", enfatizó Macari, revelando su lema: “Haz de lo ordinario algo extraordinario”. Este hecho demuestra el gigantesco impacto que las salas de clases pueden tener en la sociedad.

Fotografía de una niña escribiendo una carta, simbolizando la voz de la infancia

La Responsabilidad Profesional y el Desafío Ético

Un Nuevo Trato con la Infancia: La Propuesta de los Psicólogos

Como Colectivo Notros, un grupo de psicólogos y psicólogas sociales y comunitarios, consideran urgente que la comunidad profesional y, particularmente, las Escuelas de Psicología y organizaciones gremiales, se interroguen sobre la relevancia de la dimensión ética, política y moral. Asumiendo que una transformación social profunda implica un nuevo trato, una nueva comprensión y una nueva forma de relacionarnos con la infancia, este grupo interpela a las instituciones que forman a los trabajadores de la psicología y a sus colegas.

Se hace cada vez más necesaria la incorporación de una formación en derechos humanos en los currículos de los profesionales de las ciencias sociales. El saber psicológico, según explicaba el académico Ignacio Martín Baró, “debe ponerse al servicio de una sociedad donde el bienestar de los menos, no se asiente sobre el malestar de los más, donde la realización de los unos no requiera la negación de los otros, donde el interés de los pocos no exija la deshumanización» (1989). Pareciera ser que, como sociedad y como instituciones encargadas de la formación de profesionales, se ha postergado, negado, minimizado e incluso invisibilizado el maltrato grave hacia niños y niñas. Más que nunca, se necesitan profesionales a la altura de estas circunstancias, comprometidos con la protección de los derechos humanos y de la infancia, así como dispuestos a estar al servicio de las necesidades que demanden las comunidades.

Infografía sobre la importancia de la ética y los derechos humanos en la formación profesional

El Rol de los Jueces de Familia: Reconocimiento y Propuestas

Un grupo de jueces de familia también envió una carta expresando su preocupación por la crisis del Sename y respondiendo a los cuestionamientos sobre su rol. Reconocen que "como jueces, sabemos, que parte de la llamada "crisis de la infancia" es nuestra responsabilidad. Ante las críticas que se han formulado a nuestra acción, nuestra única respuesta es la de redoblar los esfuerzos para que los derechos de los niños y niñas sean respetados".

En este sentido, explicaron que ya existen acciones impulsadas por el Poder Judicial para hacer efectivo el "derecho a ser oído", implementar mesas de trabajo intersectoriales, salas "Gessel", incorporar estándares técnicos para las visitas a residencias, e introducir un sistema informático de seguimiento de las medidas de protección. Sin embargo, advierten: "nada de lo hagamos tendrá efecto alguno si el Estado y la sociedad de nuestro país no ponen al centro a los niños y niñas y sus derechos. [...] en Chile no existe una 'institucionalidad de la infancia'".

Agregaron que "las malas condiciones de infraestructura, la falta de profesionales y funcionarios capacitados, la situación laboral de los mismos, entre otros temas, son cuestiones que ya se han denunciado. Pero para que un niño o niña llegue allí es porque la familia, la sociedad y todo el Estado les falló antes". A juicio de los profesionales, faltan horas médicas para la atención de salud mental, programas para el consumo de alcohol y drogas, profesionales capacitados para casos complejos en las escuelas, y unidades de familia en las policías. También enfatizaron que los niños privados de libertad son invisibilizados, que por ignorancia se vulneran los derechos de los niños inmigrantes (particularmente los no regularizados), y que no existe atención con pertinencia cultural para los niños de pueblos originarios. La tarea de los jueces es articular la red institucional, pero muchas veces su acción es "arar en el mar". Por ello, pidieron: "no olviden a los niños y niñas de nuestro país".

tags: #carta #de #profesora #de #nino #de