Características de Viviendas Adaptadas para Adultos Mayores

A medida que pasan los años, las condiciones físicas, funcionales y cognitivas de las personas cambian. El hogar, que en su momento fue pensado para una familia, no siempre cumple con todos los aspectos necesarios para que los adultos mayores puedan realizar sus actividades diarias de la forma más cómoda y funcional posible.

Esquema de las principales adaptaciones en el hogar para adultos mayores

En Chile, el 79,2% de las personas mayores son dueñas de sus propias casas. Muchas construcciones no fueron pensadas para todas las etapas de la vida, por lo que la accesibilidad no era una prioridad. Esto se manifiesta en escalones incómodos, baños con desniveles, paredes de tinas altas y muebles en altura, que pueden generar riesgos de caídas. La situación se agrava al considerar que 551.000 personas mayores viven solas en el país, lo que subraya la necesidad de planes de emergencia eficientes en caso de accidentes domiciliarios.

Importancia de la Adaptación del Hogar

La adaptación de una casa para adultos mayores es fundamental para garantizar su seguridad, comodidad y autonomía. El envejecimiento es una etapa de adaptación y cambio, y planificar las necesidades futuras de vivienda es crucial para asegurar que la persona continúe prosperando. Ya sea por una afección médica grave o por el deseo de un cambio de estilo de vida, encontrar el lugar adecuado puede ser desafiante y estresante.

Cada adulto mayor es diferente, por lo que la opción de vivienda ideal varía. Esto puede significar modificar su propia casa para hacerla más segura y cómoda, o podría implicar mudarse a una instalación de alojamiento con más apoyo y opciones sociales disponibles.

Accesibilidad en el Hogar

Las personas mayores tienen distintos niveles de movilidad, notándose un descenso en la velocidad de los movimientos, los tiempos de reacción y los reflejos con el paso de los años. Patologías como la Enfermedad de Parkinson, demencia, poca visión o secuelas de un accidente vascular pueden disminuir aún más la capacidad de movimiento.

Medidas para Mejorar la Accesibilidad:

  • Señalización de desniveles: Marcar con huincha, preferiblemente reflectante, los desniveles como escalones y baldosas sueltas para minimizar el riesgo de caídas.
  • Iluminación adecuada: Para personas con poca visibilidad, se debe asegurar una buena iluminación y contar con interruptores grandes y fáciles de accionar. También se recomienda instalar elementos que identifiquen los vidrios, como calcomanías, y mantener una luz tenue que ilumine pasillos y habitaciones durante la noche.
  • Rampas: Para personas con movilidad reducida que utilicen bastón o silla de ruedas, se recomienda instalar rampas en los escalones o desniveles necesarios, asegurándose de que los grados de inclinación sean los adecuados para evitar deslizamientos y permitir el acceso fácil a todas las puertas de la casa.
  • Carteles explicativos: Para personas con problemas cognitivos (demencia), que pueden tener dificultades para identificar las habitaciones, puede ser útil instalar carteles explicativos con letra clara y grande o fotos en cada entrada de los distintos espacios.
  • Pasillos amplios: Los pasillos deben tener una amplitud mínima de 90 cm. Si hay muebles que reducen esta anchura, es mejor reubicarlos.
  • Armarios y puertas correderas: La colocación de armarios y puertas correderas reduce el riesgo de golpes y lesiones. En su defecto, se pueden usar protectores para las esquinas.

Seguridad en el Hogar

La seguridad es clave para el bienestar e integridad del adulto mayor, abarcando riesgos ambientales como caídas y accidentes, así como la prevención de situaciones con personas inescrupulosas.

Prevención de Caídas:

Las caídas son uno de los principales accidentes domiciliarios y el mayor riesgo para las personas mayores. Factores como la dificultad para desplazarse y levantarse, así como la disminución de la audición y/o vista, aumentan el riesgo.

  • Calzado adecuado: Usar calzado de la talla correcta, firme al talón y con suela de goma.
  • Suelos antideslizantes: Evitar suelos resbaladizos, suspendiendo el uso de productos de limpieza como la cera. En el caso de los baños, se pueden instalar antideslizantes en el suelo.
  • Eliminar obstáculos: Alfombras sueltas, cables en mal estado y objetos que dificulten el paso deben ser eliminados o fijados. Si se utilizan alfombras, deben estar adheridas al suelo con huincha de doble contacto.

Protección contra Incendios y Otros Riesgos:

  • Detectores: Instalar detectores de humo y/o monóxido de carbono en la cocina o cerca de estufas, y tener extintores en áreas críticas.
  • Materiales de combustión: Estar al tanto de todos los materiales que pueden generar combustión, como bencinas, parafinas, pastillas de cloro o cables en mal estado. Revisar medidas de seguridad y almacenamiento en bodegas y habitaciones poco visitadas.
  • Estufas y calentadores: Vigilar el estado de estufas, guateros y calentadores de cama, ya que pueden causar quemaduras si están en mal estado o se manipulan incorrectamente. Llenar los guateros con agua tibia, nunca hirviendo. Preferir productos eléctricos con apagado automático y evitar su uso si hay riesgo de incontinencia o contacto con agua.

Seguridad ante la Delincuencia:

Mantener la casa como una zona segura de la delincuencia es crucial. Es muy importante estar atentos ante falsos encuestadores o personas sin identificación pidiendo ayuda.

Adaptaciones por Área de la Casa

Cocina:

La cocina presenta numerosos riesgos, especialmente con el uso de gas, que puede acentuarse en personas con problemas de memoria. Las encimeras de las viviendas adaptadas son más bajas, y los electrodomésticos se ubican a una altura adecuada.

  • Dispositivos eléctricos: Cambiar quemadores de gas por dispositivos eléctricos. Existen cocinas de vitrocerámica con sensores que se apagan automáticamente.
  • Electrodomésticos: Preferir hornos y microondas con puertas laterales para facilitar el acceso y mantenimiento.
  • Griferías funcionales: Contar con griferías que faciliten el uso al adulto mayor.
Diseño de una cocina adaptada para facilitar el acceso y la seguridad

Baño:

El baño es uno de los espacios donde ocurren más accidentes domiciliarios, siendo las caídas las más frecuentes debido a la altura de la tina, superficies resbaladizas o malos pasos.

  • Ducha a nivel del suelo: Descartar bañeras y optar por platos de ducha antideslizantes a nivel del suelo, con asiento incorporado. Se puede sacar la tina e instalar un receptáculo cuadrado, trabajo que puede ser realizado por un contratista en poco tiempo.
  • Barras de apoyo: Instalar barras de apoyo en las paredes.
  • Silla para bañarse: Disponer de una silla para bañarse sentado.
  • Ventilación: Asegurar un buen sistema de ventilación, especialmente si el calefón está dentro del baño. Mantener ventanas amplias o un ventilador operativo y limpio.
  • Inodoros y lavamanos: Utilizar lavamanos suspendidos y sanitarios de altura mayor a la normal para facilitar su uso.

Prevención de caídas en el Adulto Mayor

Dormitorio:

La habitación es el lugar donde un paciente frágil pasa más tiempo, por lo que debe contar con buena iluminación, ventilación y libre acceso.

  • Ubicación: Si la casa tiene segunda planta, se recomienda reubicar el dormitorio en la planta baja, lo más cerca posible de un baño.
  • Cama: La cama debe ser de altura apropiada, pegada a un muro o con barandilla para reducir el riesgo de caídas.
  • Mesa de noche: La mesita de noche debe estar a una altura adecuada respecto a la cama, para que el adulto mayor pueda acceder a ella fácilmente.
  • Interruptores de luz: Lo ideal es tener interruptores en la entrada y junto a la cama, y que sean visibles en la oscuridad.
  • Objetos al alcance: Procurar dejar a mano medicamentos y agua, y evitar colocar cosas en altura para prevenir caídas y sobreesfuerzos.

Pasillos y Salas:

  • Iluminación: Las salas principales deben estar bien iluminadas para evitar tropiezos. Se recomiendan sensores de luz que detecten el movimiento para pasillos y salas de estar.
  • Pasamanos: Instalar pasamanos en pasillos, escaleras y salones para facilitar el desplazamiento.

Riesgos "Invisibles" y su Prevención

Existen elementos en todas las casas que, al no ser identificados como peligrosos, no suelen tomarse en cuenta, pero representan un riesgo para los adultos mayores.

  • Alfombras: Deben evitarse o, en su defecto, fijarse al suelo con cinta de doble contacto para minimizar el deslizamiento y prevenir tropiezos.
  • Atragantamiento: El riesgo de atragantamiento es constante para quienes viven solos. Se recomienda instruir a la persona en la maniobra de Heimlich autoadministrada y tener una guía visible.
  • Medicamentos y alimentos: Los medicamentos vencidos y la comida en mal estado representan un riesgo significativo para la salud.

Servicios de Apoyo y Tecnología

En Caso de Emergencias:

Es importante fortalecer los lazos con los vecinos, ya que serán los primeros en llegar en caso de urgencia. Se recomienda dejarles un listado de personas de contacto y, si se vive en un edificio, el número de conserjería. También es útil dejar un repuesto de la llave del hogar con un familiar, vecino o amigo de confianza. Si una persona mayor no se reporta en 48 horas, es crucial ir a su hogar a verificar su estado.

Servicios de Atención Médica:

Si se tienen contratados servicios de atención médica (presenciales, de emergencias o remotos), es fundamental instruir a la persona en su uso, alcance y cobertura para evitar cobros extras. Las prestaciones de teleasistencia permiten elegir dispositivos para aumentar la seguridad y accesibilidad en el hogar.

Dispositivos Inteligentes:

La tecnología ofrece productos que pueden ayudar en el día a día. Dispositivos como Alexa o Google Home pueden encender/apagar electrodomésticos y luces, crear listas, activar recordatorios para medicamentos y buscar el móvil. Estas soluciones deben ser individualizadas y acompañarse de orientación para maximizar su éxito. También existen alfombras que emiten un sonido al entrar y salir de casa, útiles para personas con demencia para prevenir extravíos.

Opciones de Vivienda para Adultos Mayores:

Las necesidades físicas y médicas pueden requerir ayuda con actividades diarias como compras, limpieza, cocina, cuidado de mascotas, o asistencia intensiva para bañarse, moverse y comer. La ubicación y accesibilidad del hogar son importantes. Si no se puede conducir, el acceso al transporte y la facilidad de modificación de la casa son clave.

  • Vivienda independiente: Diseñada para adultos mayores, generalmente de 55 años o más, con poca o ninguna ayuda con las actividades diarias. Ofrecen comodidades, actividades y servicios.
  • Vivienda asistida: Ofrecen apoyo y acceso a atención las 24 horas, fomentando la privacidad y la independencia. Ideales para quienes necesitan más servicios de cuidado personal que en casa, pero no requieren supervisión médica constante.
  • Residencias para adultos mayores: Proporcionan atención de custodia (ayuda para bañarse, vestirse, moverse) y un alto nivel de atención médica. Adecuadas para quienes tienen grandes necesidades médicas y personales, o necesitan atención temporal después de una hospitalización.
  • Comunidades de Cuidados Continuos para Jubilados (CCRC): Incluyen vida independiente, vida asistida y atención en residencia en un solo lugar. Permiten que los cónyuges permanezcan cerca incluso si uno requiere un nivel más alto de atención.
  • “Aldeas” de apoyo: Quienes permanecen en su casa pueden acceder a programas y servicios especializados, como transporte, atención médica a domicilio o ayuda con tareas del hogar, además de actividades sociales.

Planificación y Apoyo Familiar

Enfrentar la pérdida de independencia puede ser abrumador. Es fundamental comunicar las necesidades a familiares y seres queridos, siendo paciente consigo mismo y abierto a nuevas posibilidades. Aceptar ayuda, incluso mediante el intercambio de tareas, puede facilitar la adaptación.

Cuando un ser querido tiene dificultades para mantener su hogar o a sí mismo, es importante actuar. Aunque no se le puede obligar a aceptar ayuda (a menos que represente un peligro), se puede brindar información y consuelo. Es recomendable hacer una lluvia de ideas con otros familiares, amigos y el equipo médico. Explicar cómo la atención puede prolongar la independencia y sugerir pruebas iniciales de servicios puede ser útil. No se debe esperar a asumir todos los cuidados solo, ya que es crucial equilibrar la propia salud, familia, trabajo y finanzas.

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