El cannabis medicinal es un producto farmacéutico obtenido exclusivamente a través de la farmacia, destinado a uso terapéutico. Este producto, como el de Bedrocan, cumple con los más altos estándares de calidad farmacéutica, garantizando la ausencia de pesticidas, metales pesados, bacterias u hongos. Su adquisición requiere de una receta médica, emitida por un médico de cabecera o un especialista tratante. En algunos países, como los Países Bajos, se puede recoger con una receta válida prescrita por un médico europeo, aunque se necesita una licencia de importación para llevarlo a otros países.
¿Qué es el Cannabis Medicinal?
El cannabis medicinal, también conocido como marihuana medicinal, proviene de la planta Cannabis sativa. Contiene sustancias químicas activas llamadas cannabinoides, siendo los más conocidos el delta-9 tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD). El THC es el compuesto psicoactivo que afecta el cerebro, alterando el estado de ánimo, el comportamiento y los pensamientos, mientras que el CBD tiene efectos no psicoactivos y ha ganado popularidad por sus supuestos beneficios para la salud.
Regulación y Disponibilidad
En Estados Unidos, la posesión de marihuana es ilegal bajo las leyes federales. Sin embargo, más de la mitad de los estados han legalizado su uso medicinal. Aunque los profesionales de atención médica pueden sugerir el cannabis medicinal, la dosis y el tipo, no pueden recetarlo directamente debido a la legislación federal. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) no ha aprobado la marihuana para el tratamiento de ninguna afección médica, pero sí ha aprobado medicamentos con cannabinoides sintéticos o derivados de la planta, como el dronabinol (Marinol, Syndros) para náuseas y vómitos inducidos por quimioterapia y pérdida de apetito en pacientes con VIH/sida, y el cannabidiol (Epidiolex) para ciertos tipos de epilepsia.
Los productos de Bedrocan, por ejemplo, se producen como ingredientes farmacéuticos activos (IFA). Los pedidos de cannabis en flor se gestionan a través de la Agencia de Cannabis Medicinal de los Países Bajos (BMC), un organismo gubernamental que distribuye y exporta cannabis medicinal, incluso a pacientes individuales.
Formas de Consumo del Cannabis Medicinal
El cannabis medicinal se puede consumir de diversas maneras, lo que influye en la rapidez y duración de sus efectos:
- Fumado o vaporizado: Inhalación de flores secas de cannabis. Es la forma que actúa más rápidamente.
- Consumido por vía oral: Cápsulas, comestibles (gomitas, productos horneados), tinturas o aceites. Las pastillas tardan más en aliviar los síntomas.
- Sublingual: Colocado debajo de la lengua (líquidos o aerosoles).
- Aplicación tópica: Lociones o geles aplicados sobre la piel.
- Vía rectal: Supositorios.
Es importante destacar que las distintas variedades de marihuana contienen diferentes cantidades de cannabinoides, lo que puede dificultar la predicción y el control de los efectos. Además, los productos de Bedrocan se irradian con radiación gamma por una empresa externa para eliminar microorganismos que podrían causar infecciones peligrosas en personas con sistemas inmunes comprometidos. Esta radiación no afecta negativamente la calidad ni la salud.
Beneficios Potenciales del Cannabis Medicinal
Los beneficios del cannabis medicinal en las mascotas
La investigación sobre los beneficios terapéuticos del cannabis medicinal ha aumentado, especialmente desde el descubrimiento de las propiedades analgésicas de sus compuestos. Numerosos estudios y reportes anecdóticos, tanto de médicos como de pacientes, sugieren su eficacia en diversas afecciones, aunque la evidencia científica aún se está consolidando.
Alivio del Dolor y la Inflamación
El cannabis puede ser un analgésico y antiinflamatorio eficaz, especialmente para el dolor crónico, particularmente aquel de origen neuropático. Un estudio prospectivo multicéntrico en Australia (la iniciativa QUEST), que siguió a pacientes adultos con diversas condiciones de salud crónicas a quienes se les prescribió aceite de cannabis medicinal, mostró mejoras significativas en la calidad de vida relacionada con la salud (HRQL), la fatiga y los trastornos del sueño durante un período de un año. Los pacientes con diagnósticos de ansiedad, depresión, insomnio o dolor crónico también experimentaron mejoras en sus síntomas específicos.
Manejo de Náuseas y Vómitos
El cannabis medicinal es comúnmente utilizado para controlar las náuseas y los vómitos, especialmente aquellos inducidos por la quimioterapia contra el cáncer. También puede ser útil en casos de pérdida de peso y anorexia asociada a enfermedades como el VIH/sida y el cáncer, al estimular el apetito.
Mejora del Sueño y la Salud Mental
El consumo de cannabis puede tener un efecto relajante sobre el cuerpo y la mente, ayudando con el insomnio. En el estudio QUEST, la ansiedad y la depresión también mejoraron con el tiempo en los pacientes correspondientes. Un informe de la Encuesta Nacional sobre el Envejecimiento Saludable de la Universidad de Míchigan encontró que el 68% de los encuestados mayores que usaron productos de cannabis lo hicieron para ayudar con el sueño.
Otras Aplicaciones Terapéuticas
Algunos estudios pequeños sugieren que el cannabis podría aliviar síntomas en personas que presentan:
- Esclerosis múltiple (reducción de espasmos musculares severos)
- Enfermedad de Crohn
- Enfermedad inflamatoria intestinal
- Epilepsia (el cannabidiol ha sido aprobado para ciertos tipos)
- Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
- Glaucoma (aunque el efecto no es duradero y otros tratamientos suelen ser más efectivos)
Riesgos y Consideraciones en Adultos Mayores

A pesar de los beneficios potenciales, el cannabis medicinal no está exento de riesgos, especialmente en la población de adultos mayores. Es fundamental que los pacientes consulten con un profesional de la salud antes de iniciar su uso, dada la interacción con otros medicamentos y las condiciones de salud preexistentes.
Efectos Cardiovasculares
Los cannabinoides pueden tener un efecto fuerte, aunque temporal, sobre la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Algunos estudios han vinculado el uso de marihuana con un aumento del riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular. Por lo tanto, las personas con enfermedades cardíacas deben evitar el cannabis medicinal.
Riesgos Psiquiátricos y Cognitivos
En raras ocasiones, el consumo de cannabis puede inducir un estado de psicosis en individuos con predisposición genética. Los pacientes con antecedentes (familiares) de trastornos psicóticos, como la esquizofrenia y el trastorno bipolar, deben someterse a un cuidadoso seguimiento psiquiátrico. Si bien aún no se ha establecido un vínculo directo entre el cannabis y la psicosis en individuos completamente sanos, el consumo diario o casi diario puede aumentar el riesgo de desarrollar trastornos psicóticos.
Otros posibles efectos secundarios mentales o emocionales incluyen:
- Una fuerte sensación de alegría o bienestar
- Pérdida de memoria a corto plazo
- Problemas para concentrarse
- Confusión
- Disminución o aumento en la ansiedad
- Alucinaciones (en casos raros y con dosis muy altas de THC o vulnerabilidad genética)
En adultos mayores, los efectos secundarios como mareos, somnolencia y confusión pueden aumentar el riesgo de caídas y agravar el deterioro cognitivo preexistente.
Dependencia y Adicción
La evidencia sugiere que el riesgo de desarrollar una adicción al cannabis, cuando se usa como medicamento bajo supervisión, es mínimo. Sin embargo, los pacientes deben tener especial cuidado si han experimentado un uso problemático previo de la sustancia. Las dosis altas de cannabis medicinal, tomadas durante largos períodos, pueden llevar a la escalada de la dosis y a un uso indebido. A medida que los niveles de THC aumentan en los productos disponibles, se observa un incremento en los trastornos por consumo de cannabis.
Sobredosis y Otros Efectos Adversos
Aunque no se ha demostrado que el consumo de cannabis medicinal conduzca a eventos adversos potencialmente mortales, incluso a dosis muy altas, una sobredosis de cannabis (THC) puede resultar en:
- Ansiedad severa y ataques de pánico
- Hipotensión aguda y/o taquicardia
- Náuseas, vómitos y diarrea
- Deterioro de la función ejecutiva y el control motor, llevando a confusión, despersonalización, pérdida de control o desamparo
- Ojos enrojecidos y boca seca
Interacciones Medicamentosas
Muchos medicamentos recetados, comunes entre los adultos mayores, pueden interactuar con el cannabis y causar efectos inesperados o no deseados. Es crucial consultar a un médico para evaluar estas posibles interacciones.
Riesgos Pulmonares y Otros
Fumar cannabis puede irritar los pulmones, causando tos, bronquitis y acumulación de mucosidad. Su humo contiene químicos cancerígenos similares a los del tabaco. Además, se desaconseja el uso de cannabis durante el embarazo, ya que es probable que afecte al desarrollo del feto, y en personas con enfermedades hepáticas, los efectos pueden ser significativamente diferentes.
Recomendaciones para Adultos Mayores
El consumo de cannabis ha aumentado significativamente en adultos mayores. En los Estados Unidos, uno de cada cinco adultos de 50 años o más ha consumido alguna forma de cannabis en el último año, un aumento considerable respecto a años anteriores. Ante esta tendencia, los expertos enfatizan la importancia de la precaución y la consulta médica.
Es fundamental que las personas mayores que estén considerando el cannabis medicinal hablen con su médico sobre sus inquietudes, los posibles efectos secundarios y los riesgos asociados. Aún se necesita más investigación para establecer pautas seguras de uso, especialmente en esta población vulnerable que puede enfrentar mayores riesgos debido a condiciones de salud preexistentes y la toma de múltiples medicamentos. La evidencia científica sobre la seguridad y eficacia del CBD en adultos mayores es limitada y, en algunos casos, contradictoria.