Los accidentes de tránsito continúan enlutando a numerosas familias, resaltando la creciente vulnerabilidad de los adultos mayores en las vías. Si bien los conductores ancianos se ven menos involucrados en accidentes que los conductores jóvenes en términos absolutos, la tasa de accidentes fatales comienza a incrementarse de manera proporcional a la edad a partir de los 70 años, lo que se traduce en un mayor riesgo por kilómetro recorrido. Esta tendencia se acentúa aún más después de los 80 años.
La probabilidad de que un conductor de 70 años o más provoque un accidente de tránsito aumenta, y tanto ellos como los ocupantes de su vehículo tienen una mayor probabilidad de sufrir consecuencias fatales. Este fenómeno se asocia con un conjunto de condiciones médicas y cambios fisiológicos que pueden afectar el desenvolvimiento al momento de conducir o transitar como peatón.
Un Caso Reciente: Atropello Fatal en Santa Anita, Lima
En un lamentable suceso que subraya la vulnerabilidad de los peatones de la tercera edad, un adulto mayor identificado como Eleodoro Quispe Condori, de aproximadamente 80 años de edad, perdió la vida. El hecho ocurrió la noche de un miércoles reciente en el cruce de las avenidas Metropolitana y De la Cultura, en el distrito limeño de Santa Anita.
El Sr. Quispe Condori, quien se movilizaba con la ayuda de un bastón, estaba a punto de terminar de cruzar por la línea peatonal cuando el semáforo indicaba luz verde para los peatones. Fue en ese momento que fue embestido por un camión.

El conductor del camión, identificado como Henry Esteban Vega Cisneros, al percatarse del impacto, frenó y descendió del vehículo para verificar el estado de la víctima. Sin embargo, al constatar que el hombre no respondía, regresó al camión e intentó darse a la fuga.
“Se bajó el chofer, miró al viejito y, luego, regresó y empezó a manejar. Se quiso a dar a la fuga. Vio lo que hizo. (...) Dos señores más fueron y lo fueron a agarrar”, relató una joven a RPP Noticias. Testigos del suceso lograron retener al responsable hasta la llegada de la Policía Nacional (PNP), quienes lo trasladaron a la comisaría de Santa Anita para las diligencias correspondientes.
Familiares del Sr. Quispe Condori, quien laboraba en el Mercado Tierra Prometida, llegaron al lugar y exhortaron a las autoridades a asegurar que el culpable responda ante la justicia y reciba una sanción severa. Una cámara de seguridad ubicada en un punto estratégico de la avenida podría haber captado la escena, lo que sería crucial para la investigación. Vecinos del sector han manifestado que este tipo de atropellos son recurrentes en la zona, solicitando medidas a las autoridades para mejorar la seguridad vial.
Cámaras captan a periodista Marisel Linares con el joven que atropelló a deportista tras accidente
Estadísticas de Accidentes de Tránsito en Perú
Según la Policía Nacional del Perú (PNP), en el transcurso del año 2023 se registraron 303 fallecimientos a causa de accidentes de tránsito en Lima Metropolitana y Callao. Estas cifras evidencian la urgencia de mejorar la educación vial y la infraestructura tanto para conductores como para peatones, lo que invita a una profunda reflexión sobre la seguridad en las calles.
La mayor parte de estos incidentes se atribuye a la imprudencia de los conductores, incluyendo factores como conducir bajo la influencia del alcohol y a velocidades peligrosas.
La Edad y el Riesgo en la Conducción
Conducir es un privilegio que ofrece libertad, independencia e interacción social, elementos cruciales que muchas personas dan por sentado en su juventud. Sin embargo, este privilegio se fundamenta en la capacidad de manejar un vehículo de motor de forma segura.
Los conductores de 70 años o más presentan un mayor riesgo de sufrir un accidente de vehículo a motor por distancia recorrida, en comparación con los conductores de mediana edad. Aquellos que conducen con poca frecuencia corren un riesgo aún mayor. Por lo tanto, el deterioro funcional debido a trastornos relacionados con la edad debe considerarse una señal de advertencia para reconsiderar el privilegio de conducir.
Vulnerabilidad de los Adultos Mayores
Los conductores ancianos muestran una mayor vulnerabilidad a sufrir daños durante un accidente. Exhiben un riesgo elevado de lesiones severas de tórax o fractura de cadera, lo que incrementa su probabilidad de fallecer o requerir hospitalización en comparación con personas más jóvenes.
En los accidentes en los que se ven involucrados conductores de edad avanzada, es más probable que haya varios vehículos implicados, no solo uno. Además, estos accidentes suelen causar más lesiones graves y muertes, lo que podría deberse a la fragilidad física, la osteoporosis o enfermedades cardíacas. También es posible que conduzcan vehículos menos resistentes a los accidentes.
Aunque el número total de adultos mayores fallecidos en accidentes de tráfico ha disminuido, su participación en accidentes mortales ha aumentado proporcionalmente en comparación con otros grupos de edad, dada la creciente longevidad de la población.

Riesgo para Otros Usuarios de la Vía
Una preocupación importante es el riesgo que los conductores ancianos pueden representar para otros conductores y peatones. Se estima que los conductores mayores de 75 años tienen un riesgo 3 veces mayor de morir ellos mismos durante un accidente que los conductores de 30 a 59 años. Además, tienen un riesgo 2.5 veces superior de provocar una colisión que resulte en la muerte de alguno de sus pasajeros, aunque un riesgo significativamente menor de causar la muerte de un peatón o de pasajeros del otro vehículo involucrado.
Otros estudios, sin embargo, sostienen que el grupo de conductores más jóvenes demuestra el mayor riesgo de daño fatal o no fatal para sus pasajeros, ocupantes de otros vehículos y peatones. La autora de uno de los estudios citados concluye que, si bien los conductores ancianos muestran elevadas tasas de accidentes fatales en los que están involucrados y parecen ser los más afectados en cuanto a consecuencias fatales, los grupos que representan el riesgo más alto para otros conductores y peatones son los adolescentes y el grupo etario entre 20 y 30 años, quienes también presentan un alto riesgo para sí mismos.
Desafíos Específicos para Peatones Mayores
Las personas mayores son más propensas a sufrir un accidente de tráfico en un cruce que otros grupos de edad. Los conductores de edad avanzada suelen tener más dificultad para incorporarse al tráfico y problemas en los cruces, especialmente al realizar giros a la izquierda. Estas dificultades se atribuyen a:
- La dificultad para valorar varias informaciones a la vez (multitarea).
- La dificultad para calcular la velocidad de los coches u objetos que se acercan.
- La reducción del campo visual.
El hecho de no ceder el paso (a menudo porque "miraron pero no vieron") es una de las infracciones de tráfico más frecuentes cometidas por los conductores de edad avanzada. Dada la creciente proporción de la población anciana en los países desarrollados, el número de conductores de mayor edad también aumenta. Una proyección estimada en EE.UU. indica que para el año 2025 se triplicará la cantidad de accidentes fatales causados por conductores ancianos con respecto a las cifras de 1995.
Factores que Disminuyen la Capacidad de Conducción
Conducir de manera segura exige la ejecución precisa de acciones simultáneas, como frenar y llevar el volante. Para ello, se requieren diversas cualidades:
- Una mente clara.
- Buen juicio, planificación y habilidades para la toma de decisiones.
- Atención y concentración mental.
- Tiempo de reacción rápido.
- Coordinación.
- Fuerza adecuada.
- Buena movilidad de la parte superior del organismo (hombros, espalda y cuello).
- Sensibilidad en las piernas y en los pies.
- Buena visión y audición.
La carencia de cualquiera de estas cualidades puede afectar significativamente la capacidad de conducir. Estas deficiencias pueden tener múltiples causas, y casi todas se deterioran gradualmente con el envejecimiento, empeorando en presencia de enfermedades.
El Envejecimiento Natural
El proceso de envejecimiento suele provocar una disminución gradual y sutil en la fuerza, la coordinación, el tiempo de reacción, la capacidad de concentración, la visión y la audición. Las personas de edad avanzada tienen menos energía y se cansan con mayor rapidez, especialmente en situaciones que demandan concentración intensa. También suelen tener una menor capacidad para concentrarse en más de una tarea a la vez.
Aunque la mayoría de estos cambios atribuibles al envejecimiento son moderados y no suelen ser la causa principal de los problemas de seguridad en la conducción, son factores que se suman y pueden ser críticos en situaciones complejas. Los cambios en los reflejos y trastornos visuales, cognitivos o musculares se vuelven más frecuentes con la edad y son factores que disminuyen la capacidad de conducción.
Trastornos Médicos
Las enfermedades comunes en personas mayores pueden ser particularmente problemáticas para los conductores. Algunos ejemplos incluyen:
- La diabetes mal controlada, que puede causar fluctuaciones en la glucemia, afectando el juicio, la atención, la concentración, la visión y la sensibilidad en los pies.
- La demencia (incluida la enfermedad de Alzheimer), que deteriora el juicio, la memoria y ralentiza el tiempo de reacción, una combinación peligrosa para la conducción. Incluso en etapas iniciales, los conductores pueden desorientarse fácilmente en tráfico denso o ante eventos inesperados.
- Los accidentes cerebrovasculares (ACV) o los accidentes isquémicos transitorios (AIT), que pueden disminuir el tiempo de reacción, causar debilidad muscular, deteriorar la visión y afectar la coordinación.
- Las convulsiones, que pueden provocar una desconexión súbita del entorno o incluso inconsciencia.
- Un infarto de miocardio reciente, que aumenta el riesgo de desmayos o mareos.
- La artritis, que causa dolor y rigidez articular, limita la movilidad y dificulta el control del automóvil (por ejemplo, pisar pedales o girar la cabeza).
- Trastornos oculares como el glaucoma y la degeneración macular, que crean problemas al conducir con poca luz o de noche. El glaucoma también reduce el campo visual.
- Las cataratas, casi exclusivas de personas mayores, pueden causar deslumbramiento por el resplandor de los faros o las luces de la calle.
- Los trastornos del sueño, especialmente la apnea obstructiva del sueño, pueden causar somnolencia que conduce a accidentes.

Fármacos y Medicamentos
Muchas personas de edad avanzada consumen fármacos que pueden tener efectos secundarios adversos, como somnolencia, mareo, confusión mental y otros síntomas que interfieren con la capacidad de conducir. Esto incluye tanto medicamentos con receta médica como los de venta libre. Al iniciar la toma de un nuevo fármaco que podría afectar la funcionalidad visual, física o mental, es fundamental abstenerse de conducir durante varios días hasta asegurarse de que no produce efectos secundarios adversos.
Entre los fármacos o sustancias que pueden interferir en la conducción se incluyen:
- Medicamentos utilizados para tratar las convulsiones.
- Medicamentos utilizados para tratar las náuseas.
- Antihistamínicos.
- Antipsicóticos.
- Benzodiazepinas u otros ansiolíticos.
- Fármacos utilizados para tratar el glaucoma.
- Medicamentos usados para tratar la enfermedad de Parkinson.
- Relajantes musculares.
- Opiáceos.
- Suplementos para dormir.
- Algunos antidepresivos sedantes.
Además, muchas drogas recreativas, como el alcohol y la marihuana, también pueden perjudicar gravemente la capacidad de conducir.
Situaciones Especiales y Distracciones
El estrés, especialmente al conducir por zonas desconocidas o con tráfico denso, puede contribuir a la dificultad para conducir. La fatiga y la distracción también afectan negativamente la capacidad. El uso de teléfonos celulares o el envío de mensajes de texto mientras se conduce aumenta el riesgo de accidentes. Aunque estas distracciones deben ser evitadas por todos los conductores, los adultos mayores son especialmente vulnerables debido a los cambios relacionados con la edad y la disminución de la atención y las habilidades multitarea.
Las caídas en adultos mayores se han asociado a un mayor riesgo de accidentes de tráfico, ya que evitar caídas y accidentes requiere una coordinación compleja entre los sistemas cognitivo, visual y motor, todos los cuales pueden estar disminuidos en la vejez.
Para algunas personas de edad avanzada, la única deficiencia en la capacidad de conducir es la falta de experiencia reciente al volante. Es común que, si un cónyuge era el conductor principal, el otro no esté preparado para reanudar la conducción con seguridad tras su fallecimiento. Se recomienda que las parejas compartan las actividades de conducción, ya que los conductores poco frecuentes presentan un alto riesgo de dejar de conducir por completo.
Prevención y Estrategias de Mitigación
Es fundamental implementar medidas preventivas para proteger a los adultos mayores en el tráfico, tanto como conductores como peatones. Se está investigando activamente la manera de determinar qué conductor anciano representa un riesgo, dado que los métodos de pesquisa de riesgo actuales en las oficinas no parecen ser suficientes.
Se propone una revisión médica cuidadosa y evaluaciones por terapistas ocupacionales, aunque su eficacia en la disminución de accidentes aún no ha sido completamente comprobada. Otra propuesta es la renovación de la licencia de conducir por períodos más cortos que los 4-5 años actualmente dispuestos en EE.UU. Asimismo, los médicos que atienden a pacientes mayores deben pesquisar en sus consultorios signos o síntomas que puedan afectar la capacidad de conducir.

Autorregulación y Evitación de Riesgos
A menudo, los conductores mayores son más cuidadosos que los jóvenes. Muchos adultos mayores que no padecen afecciones médicas que perjudiquen el pensamiento y el juicio (como la demencia) comienzan a autorregular su conducción para mejorar la seguridad. Tienden a evitar conducir durante el crepúsculo y por la noche, en horas punta o con mal tiempo. También es menos probable que conduzcan en estado alterado o en carreteras con muchas curvas o a gran velocidad.
Los conductores de edad avanzada pueden adoptar varias estrategias para compensar problemas de seguridad relacionados con la edad:
- Aprovechar su experiencia para identificar y evitar situaciones peligrosas.
- Realizar desplazamientos más cortos y descansar con mayor frecuencia, ya que la resistencia disminuye con la edad.
- Evitar autopistas y áreas con tráfico congestionado o peligroso.
- Evitar conducir de noche o con poca luz, cuando los problemas de deslumbramiento son más pronunciados.
- Evitar las horas punta y el mal tiempo, e intentar evitar los giros a la izquierda sin protección.
- Preferir conducir solo por carreteras y lugares que les resulten familiares.
Evitar Distracciones al Volante
Minimizar cualquier tipo de distracción mientras se conduce es esencial para todos los conductores, pero crucial para los de edad avanzada:
- Los teléfonos móviles, aunque útiles para emergencias, no deben usarse (ni siquiera con manos libres) mientras se conduce. Muchos estados y países tienen leyes estrictas al respecto.
- Realizar ajustes en el equipo de música, navegación, control de temperatura o posición del asiento.
- Comer, beber o fumar.
- Leer mapas (digitales o en papel).
- Entablar conversaciones que requieran una atención excesiva.
Uso de la Tecnología y Mejoras Vehiculares
Las nuevas tecnologías y mejoras vehiculares pueden ser de gran ayuda para los conductores de edad avanzada:
- Sistemas de ayuda para aparcar: Utilizan cámaras o infrarrojos para facilitar las maniobras de marcha atrás y aparcamiento, especialmente útiles para quienes tienen dificultades para mirar por encima del hombro.
- Control de crucero, frenos antibloqueo (ABS) y dispositivos electrónicos de estabilidad: Mejoran la tracción y la dirección.
- Sistemas avanzados de visión nocturna: Como la iluminación de curvas (luces dirigidas a lo largo de una curva) o la atenuación automática de faros (cambio de luces largas a cortas ante tráfico en sentido contrario).
- Monitores de puntos ciegos, sistemas de alarma por salida de carril y por colisión, cámaras retrovisoras y espejos retrovisores con atenuación automática: Reducen el deslumbramiento y aumentan la conciencia del entorno.
- Los fabricantes de automóviles están experimentando con la tecnología de visión nocturna por infrarrojos para mejorar la conducción en la oscuridad.
- Rediseño de controles y manijas: Para facilitar su uso a personas con artritis.
- Equipamientos especiales: Como bordes más bajos de las puertas o soportes lumbares.
- La mejoría de los aspectos relacionados con los cinturones de seguridad debería ser alentada, ya que los conductores ancianos son más susceptibles de sufrir lesiones en el pecho durante los accidentes.

Intervenciones para la Salud y Seguridad
Las intervenciones que reducen el riesgo de caídas en adultos mayores, como la actividad física, el entrenamiento del equilibrio y la reducción del uso de fármacos sedantes, pueden desempeñar un papel crucial en la mejora tanto de la deambulación como de la seguridad en la conducción.