El envejecimiento es un proceso fisiológico que comienza en la concepción y ocasiona cambios en las características de las especies durante todo el ciclo de la vida. Estos cambios producen una limitación de la adaptabilidad del organismo en relación con el medio. A pesar de ser un fenómeno natural conocido por todos, es difícil aceptarlo como una realidad innata a todo ser. Comprender qué cambios son esperables a medida que se envejece y cómo promover la buena salud a cualquier edad es fundamental.
La Población Mundial Envejece: Una Perspectiva de la OMS
La población mundial envejece rápidamente. En 2023, 1100 millones de personas tenían 60 años o más. Se prevé que esa cifra casi se duplicará a 2100 millones en 2050, lo que representa en torno a una quinta parte de la población mundial. A finales de la década de 2060, el número de personas de 60 años o más alcanzará los 2500 millones y superará al de menores de 18 años a escala mundial. Se prevé que el número de personas de 80 años o más se triplique con creces entre 2023 y 2060, hasta llegar a los 545 millones.
Este cambio en la distribución de la población hacia edades más avanzadas, conocido como envejecimiento de la población, empezó en los países de ingresos altos, pero los cambios más importantes se están viendo actualmente en los países de ingresos bajos y medianos. Para 2050, dos tercios de la población mundial de más de 60 años vivirá en estos países.
¿Qué es el Envejecimiento Saludable?
El Envejecimiento Saludable es el proceso de fomentar y mantener la capacidad funcional que permite el bienestar en la vejez. Desde un punto de vista biológico, el envejecimiento es el resultado de la acumulación de una gran variedad de daños moleculares y celulares a lo largo del tiempo. Esto lleva a un descenso gradual de las capacidades físicas y mentales, a un mayor riesgo de enfermedad y, en última instancia, a la muerte. Estos cambios no son lineales ni uniformes, y su vinculación con la edad de una persona en años es más bien relativa.
El organismo cambia con la edad a causa de las transformaciones que se producen en las células de forma individual y en los órganos en conjunto. A medida que las células envejecen, funcionan con dificultad y, con el tiempo, las células viejas morirán, algo que es normal en el funcionamiento del organismo. Muchas células mueren porque están programadas para ello, un proceso llamado apoptosis, que es un tipo de suicidio celular.
En general, la mayor parte de las funciones corporales alcanzan su valor más alto poco antes de los 30 años, y a partir de ahí empieza un descenso gradual pero constante. A pesar de este descenso, la mayoría de las funciones siguen siendo correctas porque la mayor parte de los órganos tienen una capacidad funcional considerablemente superior a la requerida por el organismo (reserva funcional). Son las enfermedades, más que el envejecimiento normal, las que suelen explicar la mayor parte de la pérdida de la capacidad funcional en edades avanzadas.

Cambios Fisiológicos Detallados en el Adulto Mayor
Con el paso del tiempo, el cuerpo experimenta una serie de modificaciones que afectan a diversos sistemas. A continuación, se detallan los cambios esperables y las acciones recomendadas para promover la buena salud.
Sistema Cardiovascular
El cambio más común en el sistema cardiovascular es la rigidez de los vasos sanguíneos y las arterias, lo que hace que el corazón se esfuerce más para bombear sangre a través de ellos. Los músculos del corazón cambian para adaptarse a la mayor carga de trabajo. La frecuencia cardíaca en reposo permanecerá más o menos igual, pero no aumentará durante las actividades tanto como antes. Estos cambios aumentan el riesgo de presión arterial alta, o hipertensión, y otros problemas cardiovasculares.
Recomendaciones para la salud del corazón
- Incluya actividad física en su rutina diaria. Trate de caminar, nadar u otras actividades que disfrute. La actividad física moderada y regular puede ayudarlo a mantener un peso saludable y a reducir el riesgo de padecer una enfermedad cardíaca.
- Aliméntese de manera saludable. Opte por verduras, frutas, cereales integrales, comidas con mucha fibra y fuentes de proteína sin grasas, como el pescado. Limite los alimentos ricos en grasas saturadas y sal.
- No fume. Fumar contribuye al endurecimiento de las arterias y aumenta la presión arterial y la frecuencia cardíaca. Si fuma o consume otros productos con tabaco, pida a su médico que le ayude a dejarlo.
- Controle el estrés. El estrés puede afectar su corazón. Adopte ciertos hábitos para reducir el estrés, como la meditación, el ejercicio o la terapia de conversación.
- Duerma lo suficiente. El sueño de calidad desempeña una función importante en la curación y reparación del corazón y los vasos sanguíneos. Intente dormir entre siete y nueve horas por noche.
Huesos, Articulaciones y Músculos
Con la edad, los huesos tienden a encogerse en tamaño y densidad, lo que los debilita y los hace más susceptibles a las fracturas. La pérdida moderada de densidad ósea se denomina osteopenia y la pérdida grave, osteoporosis. Puede que incluso se pierda algo de estatura. Los músculos generalmente pierden fuerza, resistencia y flexibilidad, factores que pueden afectar la coordinación, estabilidad y equilibrio. Esta pérdida de masa muscular más grave se denomina sarcopenia, y es el resultado de una enfermedad o inactividad extrema, no de la edad en sí.
El cartílago que reviste las articulaciones también se vuelve más fino, y los ligamentos y tendones se hacen menos elásticos y más débiles, lo que provoca rigidez y mayor propensión a lesiones.
Recomendaciones para la salud ósea, articular y muscular
- Consuma cantidades adecuadas de calcio. La National Academy of Science, Engineering, and Medicine recomienda al menos 1000 miligramos (mg) de calcio al día para los adultos, aumentando a 1200 mg diarios para mujeres de 51 años en adelante y hombres de 71 años en adelante.
- Obtenga las cantidades adecuadas de vitamina D. Muchas personas la obtienen de la luz solar; otras fuentes incluyen el atún, el salmón, los huevos, la leche fortificada y los suplementos.
- Incluya actividad física en su rutina diaria. Los ejercicios que soportan el peso corporal, como caminar, trotar, jugar tenis, subir escaleras y entrenar con pesas, pueden ayudarle a desarrollar huesos fuertes y a disminuir la pérdida ósea.
- Evite el abuso de sustancias, como el tabaco y el alcohol en exceso.
Sistema Digestivo
Los cambios estructurales en el intestino grueso relacionados con la edad pueden generar más estreñimiento en los adultos mayores. Otros factores que influyen son la falta de ejercicio, no tomar suficientes líquidos y una dieta baja en fibra. Los medicamentos, como los diuréticos y los suplementos de hierro, y ciertas enfermedades, como la diabetes, tal vez también contribuyan al estreñimiento.
Recomendaciones para prevenir el estreñimiento
- Aliméntese de manera saludable. Asegúrese de que su alimentación incluya alimentos ricos en fibra, como frutas, verduras y granos enteros. Limite las carnes con alto contenido de grasa, los productos lácteos y los dulces.
- Beba mucha agua y otros líquidos.
- Incluya actividad física en su rutina diaria. La actividad física regular puede ayudar a prevenir el estreñimiento.
- No ignore las ganas de evacuar los intestinos.
Vejiga y Tracto Urinario
La vejiga puede volverse menos elástica a medida que pasan los años, lo que provoca la necesidad de orinar con más frecuencia. El debilitamiento de los músculos de la vejiga y del suelo pélvico puede dificultar el vaciado completo o hacer que se pierda el control de la vejiga, también conocido como incontinencia urinaria. En los hombres, el agrandamiento o la inflamación de la próstata también puede causar dificultad para vaciar la vejiga y la incontinencia.
Recomendaciones para la salud de la vejiga y el tracto urinario
- Vaya al baño regularmente, considerando orinar en un horario fijo.
- Mantenga un peso saludable.
- No fume.
- Haga los ejercicios de Kegel para fortalecer los músculos del suelo pélvico.
- Evite los irritantes de la vejiga como la cafeína, los alimentos ácidos, el alcohol y las bebidas carbonatadas.
- Evite el estreñimiento, que puede empeorar la incontinencia.
Memoria y Habilidades de Pensamiento (Salud Cognitiva)
A medida que se envejece, el cerebro experimenta cambios que pueden tener efectos menores en la memoria o las habilidades de pensamiento. Por ejemplo, los adultos mayores sanos pueden olvidar nombres o palabras familiares, o pueden tener más dificultades para realizar varias tareas a la vez.
Recomendaciones para promover la salud cognitiva
- Incluya actividad física en su rutina diaria. Aumenta el flujo sanguíneo al cerebro y reduce el estrés y la depresión.
- Aliméntese de manera saludable. Una dieta saludable para el corazón podría beneficiar al cerebro, enfocándose en frutas, vegetales y granos integrales.
- Manténgase activo mentalmente. Leer, jugar juegos de palabras, aprender un nuevo pasatiempo o instrumento.
- Sea sociable. La interacción social ayuda a prevenir la depresión y el estrés.
- Trate las enfermedades cardiovasculares. Controle factores de riesgo como la presión arterial alta, el colesterol alto y la diabetes.
- Deje de fumar.
Ojos y Oídos
Con la edad, es posible que se tenga dificultad para enfocar objetos cercanos (presbicia). Podría volverse más sensible al resplandor y tener problemas para adaptarse a los diferentes niveles de luz. El envejecimiento también puede afectar el cristalino del ojo, causando visión nublada, lo que se llama cataratas. La audición también podría disminuir, especialmente para las frecuencias altas o al seguir una conversación en entornos ruidosos.
Recomendaciones para la salud ocular y auditiva
- Programe chequeos regulares. Siga las recomendaciones médicas sobre gafas, lentes de contacto, audífonos y otros dispositivos de corrección.
- Tome precauciones. Use gafas de sol o un sombrero de ala ancha al aire libre, y tapones para los oídos cerca de maquinaria ruidosa.
Dientes y Salud Bucal
Las encías podrían retraerse de los dientes. Ciertos medicamentos, como los que tratan alergias, asma, hipertensión arterial y colesterol alto, también pueden causar resequedad en la boca. Como resultado, sus dientes y encías pueden volverse ligeramente más vulnerables a las caries y a las infecciones.
Recomendaciones para fomentar la salud bucal
- Cepíllese los dientes dos veces al día y use hilo dental una vez al día.
- Programe chequeos dentales regulares.
Piel
Con la edad, la piel se vuelve más fina, menos elástica y más frágil, y disminuye el tejido graso debajo de la piel. Es posible que notes que te salen moretones con mayor facilidad. La disminución en la producción de aceites naturales podría resecar la piel. Se vuelven más comunes las arrugas, las manchas de la edad y pequeños crecimientos llamados papilomas cutáneos.
Recomendaciones para mejorar la salud de la piel
- Actúe con cuidado. Báñese o dúchese con agua tibia, use jabón suave y crema hidratante.
- Tome precauciones. Use protector solar y ropa de protección cuando esté al aire libre. Controle la piel regularmente e informe los cambios a su médico.
- No fume. Fumar contribuye al daño de la piel, como las arrugas.
Peso Corporal y Metabolismo
La forma en que el cuerpo quema calorías (metabolismo) disminuye a medida que pasa el tiempo. Si disminuyen las actividades a medida que pasan los años, pero se continúa comiendo como de costumbre, se aumentará de peso. Para mantener un peso saludable, manténgase activo y coma sano.
Recomendaciones para mantener un peso saludable
- Incluya actividad física en su rutina diaria. La actividad física moderada y regular puede ayudarle a mantener un peso saludable.
- Aliméntese de manera saludable. Opte por verduras, frutas, cereales integrales, alimentos con mucha fibra y fuentes de proteína sin grasas.
- Vigile el tamaño de las porciones para reducir las calorías.
Sexualidad
Con la edad, las necesidades y el desempeño sexuales pueden cambiar. Las enfermedades o los medicamentos pueden afectar la habilidad de disfrutar las relaciones sexuales. Para las mujeres, la sequedad vaginal puede hacer que las relaciones sexuales sean incómodas. Para los hombres, la impotencia puede convertirse en una preocupación; podría tomar más tiempo lograr una erección, y las erecciones podrían no ser tan firmes como solían ser.
Recomendaciones para promover la salud sexual
- Comparta sus necesidades e inquietudes con su pareja. La intimidad física sin relaciones sexuales o la experimentación con diferentes actividades sexuales pueden ser opciones válidas.
- Haga ejercicio regularmente. Mejora la liberación de hormonas sexuales, la salud cardiovascular, la flexibilidad, el estado de ánimo y la imagen propia.
- Hable con su médico. Podría ofrecerle sugerencias de tratamiento específicas, como crema de estrógeno para la sequedad vaginal o medicamentos orales para la disfunción eréctil.

Afecciones Comunes y Salud Mental en la Vejez
Entre las afecciones más comunes de la vejez cabe citar la pérdida de audición, las cataratas y los errores de refracción, los dolores de espalda y cuello, la osteoartritis, las neumopatías obstructivas crónicas, la diabetes, la depresión y la demencia. A medida que se envejece aumenta la probabilidad de experimentar varias afecciones al mismo tiempo. La vejez se caracteriza también por la aparición de varios estados de salud complejos conocidos como síndromes geriátricos, que incluyen la fragilidad, la incontinencia urinaria, las caídas, los estados delirantes y las úlceras por presión.
En torno al 14,1 % de los adultos de 70 años o más tienen un trastorno mental. Las afecciones de salud mental en las personas mayores suelen infravalorarse y tratarse insuficientemente, y la estigmatización que las rodea puede hacer que las personas sean reacias a buscar ayuda.
Factores de Riesgo para la Salud Mental
A edades más avanzadas, la salud mental viene determinada no solo por el entorno físico y social, sino también por los efectos acumulativos de experiencias vividas y los factores estresantes específicos relacionados con el envejecimiento. La exposición a la adversidad, la pérdida considerable de capacidad intrínseca y una disminución de la capacidad funcional pueden provocar malestar psíquico.
Los adultos mayores tienen más probabilidades de experimentar eventos adversos como el duelo, una reducción de los ingresos o un menor sentido de propósito con la jubilación. Muchos adultos mayores sufren discriminación por motivos de edad (edadismo), lo que puede afectar gravemente a su salud mental.
El aislamiento social y la soledad, que aquejan a cerca de una cuarta parte de las personas mayores, son factores de riesgo cruciales para las afecciones de salud mental. También lo son los malos tratos a las personas de edad, que incluyen cualquier tipo de maltrato físico, verbal, psicológico, sexual o económico, así como la desatención. Uno de cada seis adultos mayores sufre malos tratos, a menudo por parte de sus propios cuidadores.
Además, muchas personas mayores cuidan a cónyuges con afecciones crónicas como la demencia, y las responsabilidades de estos cuidados pueden ser abrumadoras, afectando la salud mental del cuidador. Algunos adultos mayores corren un mayor riesgo de depresión y ansiedad debido a las pésimas condiciones de vida, la mala salud física o la falta de acceso a apoyo y servicios de calidad, incluyendo aquellos en entornos humanitarios o con enfermedades crónicas, neurológicas o problemas de uso indebido de sustancias.
Hacia un Envejecimiento Saludable: Promoción, Prevención y Tratamiento
Estrategias de Promoción y Prevención
Las estrategias de promoción y prevención en materia de salud mental dirigidas a los adultos mayores se centran en apoyar el envejecimiento saludable. Ello implica promover entornos físicos y sociales que faciliten el bienestar y permitan a las personas llevar a cabo las actividades que son importantes para ellas, a pesar de la pérdida de facultades. Entre las principales estrategias se incluyen:
- Medidas para reducir la inseguridad financiera y la desigualdad en los ingresos.
- Programas para garantizar viviendas, edificios públicos y transportes seguros y accesibles.
- Apoyo social a los adultos mayores y a las personas que los cuidan.
- Apoyo a los comportamientos saludables, especialmente a seguir un régimen alimentario equilibrado, mantenerse físicamente activo, abstenerse del tabaco y disminuir el consumo de alcohol.
- Programas de salud y sociales dirigidos a grupos vulnerables, como las personas que viven solas o en zonas remotas y las que tienen una afección crónica.
Para los adultos mayores, la conexión social es particularmente importante para reducir factores de riesgo como el aislamiento social y la soledad. La protección contra el edadismo y el maltrato también es fundamental, con intervenciones como políticas contra la discriminación e iniciativas intergeneracionales.
Envejecimiento Saludable y Exitoso (DocMorris)
Tratamiento y Atención
Es esencial reconocer y tratar con prontitud las afecciones de salud mental (y las consiguientes afecciones neurológicas y por uso indebido de sustancias) en los adultos mayores. Deben seguirse las normas para la atención integrada de las personas mayores, de base comunitaria y centradas tanto en los cuidados a largo plazo de adultos mayores con afecciones de salud mental y deterioro de la capacidad intrínseca, como en la educación, la formación y el apoyo a los cuidadores.
La demencia es una preocupación importante que afecta la salud mental y requiere acceso a una atención de calidad. También es fundamental responder al maltrato de los adultos mayores, con intervenciones como la notificación obligatoria, grupos de apoyo, teléfonos de asistencia y programas psicológicos para maltratadores.
Iniciativas de la OMS y OPS para el Adulto Mayor
La OMS colabora con diversos asociados en estrategias, programas y herramientas con el fin de ayudar a que los gobiernos respondan a las necesidades de los adultos mayores en materia de salud mental. La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el periodo 2021-2030 como la Década del Envejecimiento Saludable, una iniciativa global liderada por la OMS para mejorar la vida de las personas mayores, sus familias y las comunidades.
Asimismo, los Estados Miembros de la OMS han respaldado el Plan de Acción Integral sobre Salud Mental 2013-2030, que promueve la mejora de la salud mental y la atención de salud mental para todos. El Programa de Acción para Superar las Brechas en Salud Mental (mhGAP) de la OMS proporciona protocolos clínicos basados en la evidencia para la evaluación, gestión y seguimiento de afecciones mentales, neurológicas y por consumo de sustancias en entornos no especializados, incluyendo la depresión y la demencia.
Durante la pandemia de COVID-19, la OMS y sus asociados elaboraron el conjunto de herramientas "Adaptarse a los tiempos" para ayudar a los adultos mayores a mantener buena salud mental y bienestar. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) utilizó el lema «Sigamos activos para envejecer bien» con ocasión del Día Mundial de la Salud en 1999, destacando que el envejecimiento saludable es más que evitar las enfermedades.
En América Latina, el crecimiento numérico del segmento de población de personas mayores de 60 es más acelerado en las últimas décadas. La región se envejecerá aún siendo pobre, lo que trae un desafío único. La atención de salud de los adultos mayores consiste en ayudarlos a mantener un comportamiento saludable, promover su bienestar y salud general, y dispensar cuidados de forma continua.
No se puede detener el proceso de envejecimiento, pero se pueden tomar decisiones que mejoren la capacidad de mantener una vida activa, hacer las cosas que se disfrutan y pasar tiempo con los seres queridos. Un estudio de la Universidad de Harvard identificó siete factores que predicen un envejecimiento saludable y feliz: el consumo moderado de bebidas alcohólicas, no fumar, un matrimonio estable, el ejercicio, el peso adecuado, los mecanismos positivos para lidiar con las dificultades y la ausencia de depresión.