La situación de los adultos mayores es un tema de creciente relevancia en la sociedad actual, especialmente considerando el envejecimiento demográfico. Conocer la realidad de las personas mayores se vuelve fundamental, particularmente porque, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) en Chile, se proyecta que en 2025 un 19,8% de la población chilena estará compuesta por personas mayores de 60 años, cifra que aumentará a 32% al 2050. Este escenario exige una mirada profunda y la generación de información seria y oportuna para contribuir al diseño de políticas públicas, programas sociales y estrategias inclusivas.

En este contexto, el Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo ha publicado reportes que detallan los desafíos que enfrentan las personas mayores. Estos reportes combinan análisis cuantitativo y cualitativo, basándose en datos administrativos, encuestas nacionales, la colaboración de expertos y las experiencias de vida de las personas mayores.
Principales Brechas en Adultos Mayores
Los estudios realizados durante el 2024 por el Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo, titulados “Resumen de Investigaciones 2024: Miradas y Reflexiones sobre la Vejez en Chile”, destacan varias brechas significativas:
Ruralidad y Envejecimiento
Un 14% de la población mayor (545.000 personas) vive en zonas rurales en Chile. De este grupo, un 33,1% lo hace en situación de pobreza multidimensional, lo que representa más del doble de lo observado en zonas urbanas. Estas personas enfrentan poca accesibilidad a servicios básicos, una situación que se agravará, ya que se estima que para el 2035 la población mayor rural aumentará a 713 mil personas.
Brecha Digital en la Población Mayor
La brecha digital es una de las principales amenazas para la inclusión y la igualdad social en la era digital. Detalla que un 88% de los hogares con personas mayores tiene acceso a Internet, pero solo un 41% lo utiliza de manera efectiva. En zonas urbanas, el 91% de las personas mayores tiene Internet, pero esta cifra desciende a 76% en zonas rurales. La problemática clave reside en la diferencia en el uso efectivo de la tecnología. Además, persisten mitos que separan a la vejez de las tecnologías, limitando su participación y generando un "muro digital" construido no solo por la falta de habilidades, sino también por la resistencia y el miedo a equivocarse, ser estafados, o dañar aparatos tecnológicos.
Aunque más del 94% de los hogares del país tiene acceso a internet, miles de personas mayores aún no logran adaptarse al uso de herramientas digitales, lo que las deja fuera de trámites, beneficios sociales y servicios básicos. De hecho, el Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo alertó en 2024 que, aunque el 88% de los mayores de 60 años tiene internet en su hogar, solo un 42% lo usa de forma activa.
Según el estudio “Hogares Conectados: Un Camino Hacia la Inclusión Digital” de País Digital, el 69,5% de los hogares sin acceso a Internet tienen como jefe de hogar a una persona mayor de 60 años, y más del 40% de ellos vive solo. Las causas de la brecha digital son múltiples: desigualdad socioeconómica, falta de competencias digitales, barreras geográficas, complejidad de los trámites online y ausencia de acompañamiento adecuado. La opción “Ningún miembro del hogar sabría utilizarla” es del 36,3% en el quintil I versus 23,4% en el quintil V, “No le interesa” 23,5% vs 43,2% y “Alto costo del servicio de Internet” 20,6% vs 11,4% respectivamente entre el quintil I y el V.

Dimensiones de la Brecha Digital
La Asociación de Internet de las Personas, EMANCIPATIC, subraya que la inclusión digital no es un lujo, sino una necesidad. Implica:
- Asegurar la cobertura universal de conectividad en todos los territorios, especialmente en zonas rurales.
- Diseño universal de interfaces y plataformas: navegación intuitiva, simplicidad en los procesos, estabilidad en las actualizaciones, opciones de accesibilidad visual y motriz, y lenguajes claros.
- Erradicar discursos, prácticas y diseños que infantilizan o invisibilizan a las personas mayores.
- Programas de capacitación estables, accesibles, gratuitos y adaptados a diferentes niveles de competencia, con acompañamiento que enseñe, no que sustituya.
- Reconocer que la edad no es el único factor explicativo, ya que la inclusión digital depende de la intersección de factores como el nivel educativo, capital cultural, ruralidad, salud y entorno social.
- Abordar el miedo a estafas, errores o pérdidas de información, que es una barrera subjetiva determinante.
- Evitar representaciones homogéneas y estereotipadas, reconociendo que las mujeres mayores enfrentan trayectorias específicas: socialización tecnológica tardía, carga de cuidados, menor disponibilidad de tiempo y mayor autoexigencia.
Beneficios de Superar la Brecha Digital
Superar la brecha digital no es simplemente entregar una Tablet, sino un proceso de acompañamiento y diseño inclusivo que ofrece múltiples beneficios:
- Prevención del aislamiento social: permite mantener relaciones, participar en grupos, hablar por videollamadas o enviar mensajes.
- Acceso a recursos de salud y bienestar: facilita citas médicas, recetas, talleres de memoria o actividades culturales en formato online.
- Autonomía: permite realizar trámites, postular a beneficios sociales y gestionar servicios bancarios sin ayuda externa, como señala Nicolás de la Carrera, CEO de SITU CARE.
Fundación Conecta Mayor: inclusión digital para personas mayores
Dinámicas de Cuidado de Nietos
Un 28% de las personas mayores que son abuelos en Chile cuidan a sus nietos de manera intensiva (todos o casi todos los días), principalmente en hogares con menores recursos. Esta tarea se convierte en una experiencia negativa cuando existe una obligación de cuidar, ya sea explícita o implícita, por falta de recursos para el cuidado, el cansancio físico y la percepción de sus pares, generando efectos en la salud física y mental de los abuelos.
Empleo en la Población Mayor
La participación de las personas mayores de 60 años en la población ocupada ha crecido del 8,8% en 2010 al 13,7% en el último trimestre de 2024. No obstante, el 48,6% de los hombres mayores de 65 años trabaja en condiciones de informalidad, cifra que se eleva al 59,7% en el caso de las mujeres, quienes enfrentan bajos ingresos y ausencia de seguridad social.
Participación Electoral de las Personas Mayores
La población mayor es el grupo etario con más participación electoral, especialmente los sexagenarios, con tasas superiores al 40%. Sin embargo, la representatividad de este grupo etario en la postulación a cargos de representación política es baja, con 90,2 candidatos mayores de 60 años por cada 100 mil habitantes.
Educación para Personas Mayores
La matrícula de la población mayor de 50 años en la educación superior creció un 157% entre los años 2013 y 2024, siendo los Institutos Profesionales los que concentran la mayor parte de la participación, con un 42%.
La Brecha Digital en España: Un Caso de Estudio
El Observatorio del Envejecimiento para un Chile con Futuro analiza, entre otras cosas, las desigualdades sociodigitales que afectan a las personas mayores, tomando como base las Encuestas sobre Brechas Digitales en España, impulsadas por la Fundación Ferrer i Guàrdia. Las proyecciones demográficas en España indican un progresivo envejecimiento de la sociedad, con un aumento significativo de personas mayores de 65 años. En este contexto, la brecha digital se presenta como una amenaza importante para la inclusión.
Varios estudios indican que el uso de internet y del correo electrónico está en aumento entre las personas mayores en España. Un estudio del Instituto Nacional de Estadística de 2022 reveló que el 45,8% de las personas de 65 a 74 años utilizaba el correo electrónico. Aunque las personas más jóvenes son las que más usan internet, el porcentaje de personas mayores que se conectan a la red va aumentando con los años. El uso que las personas mayores hacen de internet tiende a ser pragmático, enfocándose en la comunicación, la información y el acceso a servicios.
Importancia de la Asistencia Presencial y Accesibilidad Universal
La digitalización de los servicios públicos y transacciones comerciales impacta la integración cotidiana de algunos colectivos. Es fundamental recordar que la asistencia presencial en los servicios públicos está reconocida como un derecho tanto en el marco regulatorio español como europeo. La accesibilidad universal implica eliminar barreras físicas, tecnológicas, cognitivas y de comunicación, y exige que los servicios públicos ofrezcan alternativas presenciales para quienes lo requieran, garantizando así el derecho a la información, la atención y la participación social. La digitalización, si no se acompaña de alternativas presenciales y medidas inclusivas, puede aumentar la frustración y la exclusión social.
Iniciativas y Compromisos para un Envejecimiento Inclusivo
Christian Abello, gerente general de Compañía de Seguros Confuturo, comenta que los reportes realizados en 2024 demuestran las múltiples oportunidades que tiene la sociedad para contribuir a mejorar el bienestar y la calidad de vida de las personas mayores. Este es un propósito que en Confuturo han tomado con fuerza, y por el cual trabajan día a día, creyendo relevante que sean cada vez más las organizaciones, tanto públicas como privadas, las que se informen y contribuyan a construir un Chile para todas las edades, donde el envejecimiento se mire desde una perspectiva positiva.
Macarena Rojas, directora de gestión del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo, menciona que desde el año 2020, este proyecto en conjunto con Confuturo ha trabajado por mostrar las diversas realidades que enfrentan las personas mayores del país, para poner a disposición de las autoridades información veraz y oportuna que permita impulsar políticas que enriquezcan el desarrollo del segmento 60+, promoviendo una integración intergeneracional y enriqueciendo la cohesión social.
El subsecretario de telecomunicaciones Claudio Araya señaló que “quedar fuera de la sociedad digital que se está construyendo a pasos agigantados, es quedar en la marginalidad, asumir una desventaja en desarrollo humano, economía o integración social”. En este sentido, el estudio de la Fundación País Digital confirma las brechas existentes y la necesidad de colaboración entre el mundo público y privado para acabar con la brecha digital persistente.
Fernando Sánchez, gerente general de País Digital, destaca la importancia de la reciente ley que consagra Internet como un servicio público, la cual proporciona herramientas esenciales, como el subsidio a la demanda, para acortar las brechas y llevar Internet a cada rincón del país. Además, es crucial fomentar el interés por Internet más allá de las barreras económicas, para que las personas reconozcan su valor y los beneficios de su uso productivo.