La población mundial experimenta un proceso de envejecimiento acelerado, un fenómeno con profundas implicaciones demográficas, sociales y económicas. Este boletín proporciona información relevante sobre las tendencias globales, las iniciativas políticas internacionales y regionales, y los impactos específicos en ciertas áreas geográficas, destacando la situación de los adultos mayores.
El Fenómeno del Envejecimiento Poblacional a Nivel Mundial
Según las Perspectivas de la población mundial de 2019, se proyecta que para 2050, una de cada seis personas en el mundo tendrá más de 65 años, un aumento significativo respecto a una de cada 11 en 2019. El crecimiento de la población mundial podría alcanzar su punto álgido a finales de siglo, con una alta probabilidad, estimada en un 80%, de que este pico ocurra antes de que termine el siglo, en comparación con el 30% en 2013.
Para finales de la década de 2070, se prevé que la población mundial de 65 años o más alcance los 2.200 millones, superando en número a los menores de 18 años. A mediados de la década de 2030, habrá 265 millones de personas mayores de 80 años, una cifra que excederá la cantidad de niños. Incluso las naciones de rápido crecimiento experimentarán un aumento de la población anciana en los próximos 30 años.

En 50 países, se estima que la inmigración ayudará a atenuar el actual declive demográfico provocado por la baja fecundidad y el envejecimiento de su población. En países como Italia, Alemania y la Federación de Rusia, donde la población ya se habría disparado, el pico se habría alcanzado antes sin la inmigración. Aunque en general la emigración tiene poca incidencia, en 14 países con fertilidad ultrabaja contribuirá significativamente a la pérdida de población.
Impacto de la Pandemia de COVID-19 en la Demografía
La pandemia de COVID-19 repercutió en todos los aspectos del cambio demográfico, incluyendo la fecundidad, la mortalidad y la migración. En 2021, la esperanza de vida al nacer a nivel global se redujo a 71 años, frente a los 72,8 de 2019, debido principalmente a los efectos de la pandemia. Es importante señalar que los adultos mayores son uno de los grupos de más riesgo frente al virus COVID-19 y, por ende, son quienes más deben cuidarse y a quienes más hay que proteger. En 2023, por primera vez, murieron menos de 5 millones de niños menores de 5 años. En 2024, la esperanza de vida al nacer alcanzó los 73,3 años.
En 63 países y territorios -que representaban el 28 % de la población mundial en 2024- el volumen de población alcanzó su punto máximo antes de ese año. En 2024, nacieron 4,7 millones de bebés de madres menores de 18 años, lo que representa aproximadamente el 3,5 % del total mundial.
Marcos de Políticas Internacionales y Regionales para el Envejecimiento
Los Principios de las Naciones Unidas y el Plan de Madrid
La preocupación por el bienestar de los adultos mayores ha sido un tema recurrente en la agenda internacional. En 1991, la Asamblea General de la ONU adoptó los Principios de las Naciones Unidas en favor de las Personas de Edad, que enumeraban 18 derechos fundamentales de las personas mayores relativos a la independencia, la participación social, la atención, la realización personal y la dignidad. Al año siguiente, la Conferencia Internacional sobre el Envejecimiento se reunió para revisar el Plan de Acción y adoptó la Proclamación sobre el Envejecimiento.

Siguiendo las recomendaciones de la Conferencia, la Asamblea General de la ONU proclamó el año 1999 Año Internacional de las Personas de Edad. Las acciones sobre el envejecimiento continuaron en 2002, cuando se celebró en Madrid la Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento. Esta adoptó una Declaración Política y el Plan de Acción Internacional sobre el Envejecimiento de Madrid con el objetivo de diseñar una política internacional sobre el envejecimiento. El Plan de Acción abogaba por un cambio de actitud, de políticas y de prácticas a todos los niveles para aprovechar el enorme potencial de las personas mayores en el siglo XXI.
Avances y Evaluación del Plan de Madrid
La publicación del número 23 del Boletín es una ocasión propicia para comentar que, a inicios de 2025, en el 63º período de sesiones de la Comisión de Desarrollo Social, se presentó el informe Modalidades del quinto examen y evaluación de la aplicación del Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento (2002), donde se formulan recomendaciones para el quinto ciclo de examen y evaluación.
A nivel regional, la Secretaría Técnica de la Conferencia Regional Intergubernamental sobre Envejecimiento y Derechos de las Personas Mayores en América Latina y el Caribe, a cargo del CELADE-División de Población de la CEPAL, elaboró un plan de actividades de seguimiento del Plan de Acción de Madrid para el período 2025-2027 y le dio inicio con una reunión virtual de seguimiento. En 2026, los países de la región elaborarán sus informes, una labor para la cual podrán solicitar asistencia técnica a la CEPAL.
Impactos Económicos y Sociales del Envejecimiento en América Latina y el Caribe
Desafíos y Oportunidades Económicas
Esta edición del Boletín presenta, a través de un artículo preparado por el CELADE-División de Población de la CEPAL, el documento “Impactos económicos del envejecimiento en América Latina y el Caribe: desafíos y oportunidades”. Este documento fue discutido en el marco del seminario regional Envejecimiento en América Latina y el Caribe: Oportunidades y Desafíos para las Economías y las Políticas Públicas, que se realizó en la sede de la CEPAL el 6 de agosto de 2025.
En el documento se analizan las consecuencias económicas del acelerado proceso de envejecimiento poblacional en la región, y se destacan tanto los desafíos en materia de crecimiento económico, mercado laboral y sostenibilidad de las políticas sociales. Asimismo, se resaltan las oportunidades asociadas al envejecimiento saludable y el impulso a sectores económicos relacionados con la denominada “economía plateada”, como:
- la salud y la economía del cuidado
- el sector financiero y de seguros
- la industria farmacéutica y de biotecnología
- la tecnología y los servicios digitales
- el turismo y la vivienda adaptada
El capítulo concluye con la recomendación de aprovechar las oportunidades económicas derivadas del envejecimiento.

Artículos Destacados del Boletín
En el segundo artículo, “Las personas mayores con discapacidad y los cuidados de largo plazo”, se analiza la discapacidad en las personas mayores en siete países de América Latina desde un enfoque de derechos humanos y a partir de una serie de principios, como los de vida independiente, accesibilidad universal y no discriminación. Por su parte, el artículo “Relacionalidad radical y envejecimiento: del Canadá a América Latina y el Caribe” recoge los principales temas abordados en la 54ª Reunión Científica y Educativa de la Asociación Canadiense de Gerontología (CAG2025), que tuvo lugar en Montreal (Canadá) del 23 al 25 de octubre de 2025. Finalmente, el quinto artículo expone los principales resultados del Seminario Internacional sobre las Oportunidades y Desafíos del Envejecimiento Demográfico en Colombia y en América Latina y el Caribe, un encuentro que tuvo como propósito situar el envejecimiento y la vejez como temas prioritarios en la agenda pública, y promover el reconocimiento de las personas mayores como sujetos de derecho.
Situación Demográfica y Laboral de los Adultos Mayores en América Latina (ejemplo de país)
Envejecimiento de la población en América Latina
Proyecciones Poblacionales
Según las proyecciones realizadas sobre la base del Censo 2017, el número de personas de 65 años y más en 2019 llegó a 2.260.222 en un país de la región. La mayoría se distribuye en las regiones Metropolitana, Valparaíso y Biobío. Para 2035, sin embargo, se prevé un importante aumento de este grupo etario, que se compondrá de 3.993.821 adultos, los que equivaldrán al 18,9% del total de la población. Las proyecciones indican que ese año todas las regiones evidenciarán un proceso creciente de envejecimiento poblacional. Además, todas, a excepción de Tarapacá, Antofagasta y Atacama, tendrían una mayor proporción de población mayor de 65 años respecto de la población menor de 15 años. El envejecimiento sería más acentuado en las regiones de Ñuble, Valparaíso y Los Ríos, presentando un 24,6%, 22,2% y 22,0% de población mayor al final del período de proyección, respectivamente. Por comunas, 284 contarán con una mayor cantidad de población de 65 años o más respecto a la menor de 15 años.
Inmigración y Envejecimiento
Según las cifras reportadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y el Departamento de Extranjería y Migración (DEM), se estima que a diciembre de 2019 había en el país un total de 42.308 adultos mayores extranjeros residentes habituales. Los extranjeros provenientes de Argentina son el colectivo más envejecido, con un 5,7% de ellos teniendo 65 años y más. De la población peruana que reside en el país, el 3,0% son adultos mayores, porcentaje que llega a 2,9% entre los bolivianos, 1,7% entre los venezolanos, 1,4% entre los colombianos y 0,2% en el colectivo haitiano.
Participación Laboral
Según la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del INE, en el trimestre octubre-diciembre de 2010 había 7.572.318 ocupados, de los cuales 332.687 (4,39% del total) tenían 65 años o más. De ese total, 321.015 tenían entre 65 y 69 años y una parte importante, es decir, 128.625, trabajaba en la Región Metropolitana. La mayoría de los ocupados de esas edades laboran como asalariados del sector privado (124.235 personas) o son trabajadores por cuenta propia (117.499 adultos).
A su vez, de los 570.305 adultos mayores ocupados, 249.290 tienen 70 años y más. De ellos, 107.055 trabajaban en la Región Metropolitana, 130.235 eran trabajadores por cuenta propia y 61.802 asalariados del sector privado. Para igual trimestre (octubre-diciembre 2019), la tasa de ocupación de adultos mayores fue 24,8% (la del total a nivel país fue 58,6%), mientras que la tasa de desocupación para este grupo etario se situó en 2,7% (la del total nacional fue 7,1%). Sin embargo, las cifras reportan que las condiciones laborales de este grupo etario no son del todo alentadoras: la tasa de ocupación informal más alta se evidencia constantemente en el tramo de 65 años y más. En el trimestre octubre-diciembre 2019, por ejemplo, la tasa se situó en 55,1% para los adultos mayores, con un incremento de 1,4 puntos porcentuales (pp.) en doce meses.