El Cine Chileno y el SENAME: Miradas y Reflexiones

En los últimos años, el Servicio Nacional de Menores (SENAME) de Chile ha emergido como un tema recurrente y de creciente interés en la cinematografía nacional. Diversas producciones, desde largometrajes de ficción hasta documentales y series televisivas, han buscado explorar y visibilizar las complejas realidades de los niños, niñas y adolescentes bajo la custodia del Estado. Este enfoque cinematográfico no solo busca informar, sino también generar reflexión, comprensión y debate social sobre una de las problemáticas más sensibles del país.

Películas y Series que Abordan la Realidad del SENAME

"Mis Hermanos Sueñan Despiertos": Una Profunda Exploración del Encierro

La cinta “Mis hermanos sueñan despiertos”, dirigida por Claudia Huaiquimilla, es una de las obras más destacadas que aborda la temática del SENAME. Estrenada en el prestigioso 74º Festival Internacional de Cine de Locarno y siendo la primera película chilena en la pantalla grande desde la reapertura de los cines, esta obra se inspira en experiencias reales de niños encarcelados en los Centros de Régimen Cerrado (CRC) del SENAME. El filme se centra en la historia de Ángel (Iván Cáceres) y su hermano menor Franco (César Herrera), dos adolescentes que llevan un año recluidos después de cometer un delito.

La película profundiza en la relación de hermandad entre Ángel y Franco, y el grupo de amigos con quienes comparten sus días, sueños, anhelos y preocupaciones, todo dentro de un desolador contexto de encierro y castigos. Con un genuino interés comprensivo, Claudia Huaiquimilla explora la fragilidad y vulnerabilidad de dos niños del bajo pueblo chileno: vulnerables, huérfanos y precarios. Aunque es una obra de ficción, alude a una realidad penal cuya historicidad ha sido y sigue siendo desatendida, buscando dar a conocer la subjetividad de la infancia pobre.

La cineasta no escenifica con morbo las imágenes carcelarias de suicidio, violencia o agresión sexual, una decisión consciente para evadir la "pornografía de la miseria". En cambio, subraya la precariedad de la experiencia infantil sometida al encierro y la privación de libertad. La novedad de esta cinta radica en que, hasta su estreno, el cine chileno carecía de una obra que retratara la experiencia carcelaria en adolescentes imputables ante la ley. Para Huaiquimilla, el SENAME “es algo que parece que no miramos, un lugar de la sociedad que no estamos atendiendo por desconocimiento”. Uno de los casos que inspiró a la directora fue el incendio de 2007 en un centro de Puerto Montt, que causó la muerte de diez adolescentes.

Entre los síntomas angustiantes del encierro, el desarraigo familiar, el abandono y la ambivalencia afectiva, los hermanos "sueñan despiertos" un porvenir que constantemente los elude. En la narrativa, el tiempo cumple una función relevante, buscando diezmar la esperanza y aumentar el hastío y el sometimiento del alma a las estructuras de control. La película destaca el rol de la profesora Ana (Paulina García), la única profesional que dedica sus esfuerzos al apoyo socioeducativo de los niños, buscando generar un fortalecimiento para la reinserción social y un lazo materno de cuidado.

La cinta ha recibido múltiples reconocimientos, siendo galardonada con el Premio Mayahuel como la mejor película iberoamericana de ficción en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara, además de premios a mejor actor (Iván Cáceres) y mejor guion (Huaiquimilla y Pablo Greene). También obtuvo la máxima distinción en el Festival Internacional de Valdivia.

Afiche o escena de la película

"Mala Junta": El Precedente de un Compromiso

Antes de "Mis hermanos sueñan despiertos", Claudia Huaiquimilla había despertado una reacción muy favorable con su ópera prima "Mala Junta", que narra el encuentro del rebelde Tano con Cheo, un joven mapuche víctima de bullying. Durante su exitoso recorrido, la película generó acercamientos que interpelaron directamente a la directora. "Al mostrar la película nos pasaba que había asistentes sociales y trabajadores de Sename que me decían: ‘creo que tú deberías hablar de esto’. Luego, una vez que la exhibimos en uno de estos centros, sentí una especie de llamado”, describe la directora. Motivada por esta acogida y su investigación previa, Huaiquimilla comenzó el proceso para su segundo largometraje sobre el SENAME.

"Los Sueños del Castillo": La Subjetividad en el Documental

Dos años antes de la conmoción por el caso de Lissette Villa, el director René Ballesteros ingresó a un centro en Chol Chol para filmar el largometraje documental "Los sueños del castillo". Desde la no ficción, Ballesteros aspiraba a capturar un aspecto menos concreto de los jóvenes bajo la custodia del Estado: sus sueños, donde se aparecen familiares, personas que agredieron y otras figuras inquietantes. “El cautiverio se extiende en el sueño, no es necesariamente algo que los libera. Esta manera de vivir de los jóvenes que están en estos centros se les mete en los huesos. Eso se ve en los sueños también”, señala Ballesteros, quien fue psicólogo y trabajó con menores y adultos privados de libertad.

El filme elude por completo una aproximación noticiosa, buscando evitar la "catalogación fácil" de los jóvenes. "Mirarlo desde la crónica roja no aporta nada nuevo. Me apesta esto del escándalo. La gente se preocupa de los jóvenes y del Sename cuando hay escándalos, pero el problema es mucho más grande que el Sename. El Sename es un mal parche a un problema: la pobreza, la distribución del ingreso y un país que no sabe qué hacer con los niños que crecen en situaciones de extrema pobreza”, explica Ballesteros. Su objetivo era abordar y comprender la subjetividad de los jóvenes encerrados, poniéndolos al mismo nivel del espectador.

Los Sueños del Castillo: Entrevista con Sergio Lagos

"No Nos Quieren Ver": La Serie que Expone la Vulneración

La serie "No nos quieren ver" emerge como la primera producción nacional para televisión que aborda el tema del SENAME, con fecha de estreno en Mega y HBO Max. Su protagonista es una abogada (Tamara Acosta) que se enfrenta a una compleja trama de vulneración de derechos y responsabilidades políticas tras la muerte de una menor en un centro de detención juvenil. El director Guillermo Helo escogió esta perspectiva, sosteniendo que “es más fácil contar la ficción entrando con un ente externo que conozca el sistema que desde dentro hacia afuera”. La trama se construyó pensando en una audiencia masiva para exponer el tema y generar discusión en la sociedad.

El énfasis de la serie no recae en los niños pobres o vulnerables, sino en la "microfísica del poder", es decir, la multiplicidad de relaciones de poder y saber que compiten entre sí por medio del lenguaje. La serie busca explicar qué es lo que no funciona dentro del sistema, entendiendo que es un problema que trasciende a una sola institución e involucra a muchas. La ficción no se basa en ningún caso particular, sino que indaga en múltiples perspectivas humanas y sociales.

Fotograma o afiche de la serie

El Cine como Herramienta Socioeducativa y de Reflexión

Más allá de las grandes producciones, el cine también se utiliza como una herramienta directa de intervención socioeducativa dentro de las residencias del SENAME. Por ejemplo, en la Residencia Familiar Carlos Antúnez, se realizó un visionado que contó con la participación entusiasta de 10 niños y niñas. De forma paralela, en la Residencia Familiar San Miguel, se llevó a cabo el taller de cine “Making of, detrás de cámaras de una película de acción”, a cargo del director de fotografía Nicolás Ibieta, con más de 15 años de trayectoria.

La directora regional del SENAME, Pamela Soto, señaló que estas acciones, como la entrega de entradas de cine, se han extendido a distintas ciudades, lo que permite a los jóvenes participar activamente. La directora regional del Injuv, Yanina Vargas, afirmó que "hemos entregado entradas a los jóvenes de las diferentes residencias del Sename en Osorno en un trabajo permanente que tenemos con este servicio, con la finalidad de entregarle a nuestros niños y jóvenes todas las opciones para que se puedan desarrollar".

Además, el Programa Multimodal (PMM) Maipú-Cerrillos implementó una actividad grupal denominada “Cine y Derechos como experiencia socioeducativa”. Esta jornada comenzó con una introducción sobre la importancia del cine como herramienta de reflexión social y su vínculo con el desarrollo personal y la Ley N.º 20.084 de Responsabilidad Penal Adolescente. Los participantes disfrutaron de una película educativa y socialmente relevante, seguida de un círculo de reflexión final. Estas iniciativas demuestran cómo el cine facilita el diálogo sobre temáticas complejas, sus técnicas y lenguajes, promoviendo el desarrollo personal y la conciencia sobre los derechos.

Desafíos y Perspectivas en la Creación Cinematográfica

Los realizadores que se aventuran a abordar la realidad del SENAME enfrentan múltiples desafíos. Uno de ellos es el acceso a los centros. El director Guillermo Helo mencionó: “Cuando simplemente quisimos visitarlos para conversar, nos dijeron que no”. De manera similar, el equipo de "Mis hermanos sueñan despiertos" solo consiguió ingresar con cámara durante una jornada a un centro en Graneros, lo que obligó a concentrar gran parte del rodaje en colegios de Santiago. Pablo Greene, productor de la película, lo resume: “Cuando pides permisos, tienes que entender que la película es lo menos importante que está pasando ahí”.

Otro desafío es la profundidad de la narrativa. Algunos críticos señalan que, a pesar de la buena intención, obras de ficción pueden carecer de profundidad conceptual, con guiones y contenidos dramáticos que, aunque no superficiales, pueden ser "livianos" en su construcción discursiva. Se argumenta que una cinta sobre adolescentes condenados penalmente debería mostrar no solo el carácter onírico y simbólico de su subjetividad, sino también el suplicio al que son sometidos, con la ausencia de referencias literarias y filosóficas para fundamentar esta experiencia infantil.

El director René Ballesteros también plantea una perspectiva crítica sobre la visión de los profesionales que trabajan en el SENAME. En su próximo proyecto cinematográfico, "Llamar al Diablo por su nombre", explorará la realidad de estos adultos. Ballesteros comenta sobre su experiencia como psicólogo: “Se acercaban a hablarme pero no querían que los grabáramos, por supuesto. Me llamó la atención que muchos psicólogos estaban con licencia por depresión, que muchos educadores toman pastillas y a veces toman pastillas que se parecen mucho a las que toman los jóvenes, que tienen muchas pesadillas”. El director destaca que son “figuras muy frágiles que tienen que mostrarse fuertes al interior pero sobre las cuales hay un juicio social muy negativo”.

Este vínculo creciente entre los cineastas locales y el SENAME promete ampliarse con nuevos proyectos en los próximos años, reflejando un optimismo en que el arte puede contribuir a superar el miedo y la estigmatización hacia la juventud en situación de vulnerabilidad.

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