Chile ha estado experimentando progresivamente el envejecimiento de la población, lo que se traduce en un aumento de adultos mayores y, con ello, un incremento de problemas como el deterioro funcional y las enfermedades crónicas. Esta realidad plantea la necesidad de incorporar estrategias promocionales y preventivas que contribuyan a la mantención y recuperación de la salud en esta etapa de la vida. Una de las estrategias más efectivas es la visita domiciliaria, que ofrece servicios de salud directamente en el hogar del paciente.

Comprendiendo la Visita Domiciliaria
Es importante diferenciar entre la atención de salud domiciliaria y la visita domiciliaria integral (VDI).
Atención en Domicilio vs. Visita Domiciliaria Integral
- La atención en domicilio es la atención entregada por profesionales del equipo de salud a un integrante de la familia en su propio hogar, centrada en el proceso de enfermedad. Su objetivo es brindar apoyo, diagnóstico, tratamiento, recuperación y rehabilitación, incluyendo el cuidado paliativo.
- La visita domiciliaria integral (VDI) es una actividad realizada por uno o más integrantes del equipo de salud en el domicilio de una familia. Su objetivo es establecer una integración con uno o más miembros y su entorno para conocer su medio ambiente y darles apoyo para enfrentar problemas biopsicosociales. Tiene un foco promocional y preventivo, buscando fomentar, proteger, recuperar y/o rehabilitar la salud, en el marco de una relación asistencial continua e integral.
Propósitos de la Visita Domiciliaria Integral
El objetivo principal de una VDI es favorecer el autocuidado en salud, ofreciendo una atención de salud centrada en la persona y su familia. Esto implica:
- Considerar las variables biopsicosociales y espirituales.
- Facilitar el acceso a la atención de salud y a las redes de apoyo.
- Mejorar la calidad de vida.
- Potenciar la recuperación y rehabilitación.
- Conocer el hogar, el entorno y la situación familiar.
- Detectar necesidades, recursos y redes.
- Evaluar a la familia como unidad de cuidado.
- Mejorar la definición de los problemas de salud y diferenciar los diagnósticos de las personas.
Ventajas Fundamentales de la Asistencia Sanitaria Domiciliaria
La asistencia sanitaria domiciliaria, especialmente para los adultos mayores, ofrece múltiples beneficios que abarcan el bienestar físico, psicológico, emocional y económico.
Bienestar Psicológico y Emocional de Permanecer en Casa
La mayoría de los adultos mayores prefieren quedarse en casa siempre que sea posible. La asistencia sanitaria domiciliaria está relacionada con una serie de ventajas psicológicas y emocionales para el paciente. Un entorno familiar contribuye al sentido de identidad de una persona y ayuda a que permanezca socialmente conectada. Las investigaciones sugieren que una mayor satisfacción con la red social de una persona está directamente vinculada con un menor sentido de soledad. Además, la asistencia sanitaria domiciliaria está positivamente correlacionada con mejoras en la salud física, la función cognitiva y la reducción de la depresión. El entorno domiciliario es también más propicio para ofrecer un apoyo emocional a los pacientes mayores por parte de sus cuidadores profesionales. Estas ventajas se reflejan en la reducción de las tasas de hospitalización e institucionalización, y una atención domiciliaria transicional (después del alta hospitalaria) reduce la probabilidad de volver al hospital, con resultados positivos que perduran por más de seis meses.

Mejor Calidad de la Atención
Las afecciones comunes en personas mayores, como cardiopatías, diabetes o EPOC, precisan conocimientos de atención médica especializados. La asistencia domiciliaria, organizada o coordinada por profesionales sanitarios, puede ofrecer una atención de calidad y ayudar a mitigar dos problemas significativos en el tratamiento de pacientes de edad avanzada: los errores de transición y de traspaso. Los errores de transición se producen al trasladar un paciente entre niveles o sistemas de atención, mientras que los errores de traspaso ocurren durante la transferencia de información dentro de una institución, como un cambio de turno. Ambos pueden tener graves consecuencias, como errores de diagnóstico y episodios farmacológicos adversos. La comunicación deficiente puede mitigarse con profesionales sanitarios domiciliarios competentes, especialmente si están equipados con historias clínicas electrónicas (HCE), lo que reduce la probabilidad de cometer errores humanos. Además, se ha visto que los usuarios adquieren mayor conocimiento y modifican sus estilos de vida hacia unos más saludables, facilitando su acceso a los servicios de salud.
Mayor Nivel de Seguridad
La asistencia sanitaria domiciliaria permite a los pacientes de edad avanzada participar en el tratamiento y gestión de sus problemas de salud. Es fundamental formar a los pacientes y a sus familiares en el uso seguro y adecuado de dispositivos médicos, incluso los más sencillos, ya que mejora la capacidad de uso, aumenta la utilización y la satisfacción. Nada puede sustituir al personal con conocimientos médicos cuando se trata de gestionar la medicación, quizás el peligro de seguridad más importante en la atención domiciliaria. Muchos pacientes de edad avanzada toman varias medicaciones (polifarmacia) para afecciones de salud coexistentes (polimorbilidad). Los profesionales sanitarios domiciliarios pueden ayudar a prevenir errores en las dosis, momentos de administración o combinaciones accidentales, situaciones que pueden causar graves efectos secundarios o empeorar la salud del paciente. Las tecnologías actuales, como las HCE y el intercambio inmediato de resultados diagnósticos, también contribuyen a mitigar errores.
El Adulto Mayor , el uso seguro de los medicamentos
Reducción del Estrés Familiar
Los familiares cuidadores suelen estar sometidos a estrés crónico, con un impacto fisiológico, psicológico y comportamental en su salud. Este efecto negativo es más acusado si el paciente tiene una enfermedad potencialmente mortal o una discapacidad. La atención domiciliaria de calidad por parte de profesionales sanitarios competentes puede mitigar estos riesgos de forma significativa, reduciendo la carga percibida y disminuyendo el estrés en los cuidadores.
Rentabilidad Económica
Desde una perspectiva económica general, la asistencia sanitaria domiciliaria suele ser más económica que la atención hospitalaria, lo que ha sido demostrado por numerosos estudios para una amplia variedad de afecciones médicas. Por ejemplo, el coste medio de la asistencia sanitaria domiciliaria para pacientes con úlceras de pie diabético puede ser menos de la mitad de lo que requeriría la atención hospitalaria. Esta rentabilidad también se aplica a la combinación de asistencia sanitaria domiciliaria y ambulatoria.
Impacto Específico en Distintas Poblaciones de Adultos Mayores
La visita domiciliaria ha demostrado impactos positivos diferenciados según el estado de salud del adulto mayor:
- En los adultos mayores sanos, como estrategia preventiva, permite disminuir la mortalidad, mantener su capacidad funcional y de autocuidado.
- En los adultos mayores frágiles y con enfermedades crónicas, contribuye a mejorar la capacidad para realizar actividades instrumentales y de la vida diaria, disminuir los accidentes por caídas, mantener la autonomía y mejorar la evolución del cuadro clínico.
La Visita Domiciliaria Integral (VDI) en la Práctica
Etapas de una VDI Eficiente
Para estructurar el proceso de una VDI, se distinguen tres grandes etapas:
- Planificación:
- Generar contacto con familiares, cuidador y/o paciente para definir motivos de consulta y justificar la visita, obteniendo consentimiento verbal.
- Corroborar datos de domicilio y contacto telefónico para acordar fecha y horario.
- Revisar antecedentes en la ficha clínica y organizar una reunión con el equipo de salud para resumir el caso y objetivos.
- Coordinar anticipadamente el transporte.
- Negociar los objetivos de la visita con la familia para asegurar que comprendan el beneficio.
- Ejecución:
- Fase inicial: Generar un vínculo entre el equipo de salud y la familia, observando el entorno familiar y doméstico, adaptándose al contexto.
- Fase de desarrollo: Explicar los objetivos, preguntar a la familia por motivos de consulta y expectativas, consensuando los problemas principales. Realizar una valoración clínica inicial que permita establecer los problemas biopsicosociales priorizados. Evaluar la estructura familiar y sus relaciones para entender el contexto y el conocimiento que tienen sobre la salud-enfermedad del paciente.
- Fase de cierre: Realizar una síntesis de los acuerdos y compromisos, verificando la comprensión de las indicaciones. Aclarar el plan de acción inicial de forma verbal y escrita. Explicitar temas pendientes y educar sobre el acceso a la red de salud ante nuevas necesidades.
- Al regresar al centro de salud, registrar un resumen del caso en la ficha clínica.
- Monitoreo y Evaluación:
- Definir al gestor del caso, responsable del seguimiento y coordinación.
- Realizar una evaluación y monitoreo sistemático del plan de acción con objetivos realistas.
- Efectuar seguimiento presencial o no presencial.
Factores Adicionales a Evaluar en el Domicilio
Una visita al domicilio del paciente permite evaluar aspectos que no son fácilmente objetivables en una atención ambulatoria:
- Nutrición y hábitos: Observar los tipos y estado físico de los alimentos en la cocina, preguntar sobre el consumo del día anterior, y detectar la presencia de alcohol o cigarrillos, que los pacientes a menudo minimizan en consulta.
- Medicamentos: Objetivar físicamente todos los medicamentos que consume el paciente, verificar si hay vencidos, no recetados, medicina complementaria, evaluar el almacenamiento (especialmente insulina) y la adherencia, así como las razones de suspensiones autónomas.
- Factores de riesgo de caída: Observar peligros en el vecindario (entrada, iluminación, estado del suelo y veredas) y dentro del hogar (barreras arquitectónicas, seguridad de escaleras, pasamanos, cables, bañera, alfombras móviles, altura de objetos).
- Cuidados del cuidador al paciente: Evaluar en la práctica cómo se realizan los cuidados, especialmente en higiene, técnicas de transferencias, alimentación y el trato, ofreciendo una oportunidad para corregir técnicas in situ.

El Equipo de Salud en la Visita Domiciliaria Integral
En Chile, la VDI en Atención Primaria de Salud (APS) es realizada por profesionales y técnicos del equipo de salud. Es una parte esencial del trabajo de los equipos de APS y conforma parte de los indicadores de actividad. No existe un perfil único ideal, sino que depende de los objetivos de la visita, las necesidades del paciente y las capacidades locales. Las competencias necesarias incluyen:
- Competencias conductuales: Comprensión interpersonal, orientación al logro de objetivos, trabajo en equipo, negociación y manejo de conflictos.
- Competencias funcionales: Capacidad de detectar situaciones de riesgo, programar, planificar y evaluar objetivos, vincular redes asistenciales y promover factores protectores.
Es fundamental establecer una relación de ayuda con la familia, acogerla, escucharla e intentar comprenderla para lograr la eficacia de las acciones. Debido a la superposición de roles, es necesario enfatizar el trabajo en equipo y establecer un gestor de casos que coordine el seguimiento y los recursos. La capacitación en buenas prácticas de VDI es crucial para mejorar la calidad de vida del paciente y su familia, utilizando apropiadamente los recursos disponibles.
Historia y Programas en Chile
La visita domiciliaria tiene una larga historia, con connotaciones biopsicosociales desde sus orígenes. En Chile, esta práctica se consolidó en la década de 1930, cuando mujeres profesionales (profesoras, enfermeras, visitadoras sociales) comenzaron a realizar visitas para reconocer las condiciones de vida de las familias más pobres, enfocándose en aspectos educativos, higiénicos y epidemiológicos, e involucrando a la familia en el cuidado del paciente.
Actualmente, Chile se enfrenta a un rápido envejecimiento poblacional, con un aumento en la prevalencia de enfermedades crónicas y la dependencia funcional. En este contexto, la atención domiciliaria se ha consolidado como una estrategia clave para entregar un buen cuidado en salud, en particular para adultos mayores y pacientes con dependencia severa y dificultades de traslado.
Un hito importante fue el surgimiento en 2006 del programa de atención domiciliaria a personas con dependencia severa en los centros de APS chilena. Este programa busca otorgar una atención integral en el domicilio de estos pacientes, mejorando su calidad de vida y potenciando su recuperación y rehabilitación. Los criterios de ingreso al programa están definidos, y puede incluir un estipendio mensual para el cuidador, gestionado por el centro de salud y pagado por el Instituto de Previsión Social.
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