Beber leche y consumir productos lácteos es fundamental para satisfacer las necesidades de nutrientes en diversas etapas de la vida, desde la niñez hasta la adultez. Organizaciones de salud de prestigio recomiendan la leche como un componente clave de una dieta saludable. Específicamente, las Pautas Dietéticas para Estadounidenses (DGA) de 2020 sugieren elegir leche baja en grasa o sin grasa a partir de los dos años de edad.
Importancia del Consumo de Lácteos en Adultos Mayores
Mantener el consumo de lácteos después de la niñez es una decisión crucial para la salud a lo largo de la vida. Los lácteos son conocidos por su contribución a la salud cardiovascular, la formación y conservación de la masa muscular gracias a su proteína de alta calidad, y la prevención de la osteoporosis debido a la alta biodisponibilidad de su calcio.
Beneficios Específicos para el Adulto Mayor
- Salud cardiovascular: Los lácteos bajos en grasa se han asociado inversamente con la glicemia y la presión arterial, dos factores relevantes en la hipertensión y diabetes tipo 2, enfermedades frecuentes en adultos mayores.
- Control de la diabetes tipo 2: Consumir proteína láctea contribuye a aumentar la respuesta de la insulina en personas con diabetes tipo 2.
- Fortalecimiento del sistema inmune: La matriz láctea, es decir, la estructura de nutrientes que posee, contribuye a fortalecer el sistema inmune.
- Aporte de micronutrientes críticos: Los adultos mayores necesitan micronutrientes como calcio, hierro, zinc y vitaminas, los cuales son esenciales para un estado de salud y nutrición óptimos. La población de adultos mayores chilenos, por ejemplo, presenta un déficit de vitamina B12, zinc, calcio y vitamina D.
Las tres porciones diarias de lácteos recomendadas, combinadas con una alimentación saludable y actividad física constante, son cruciales para una mejor salud en los adultos mayores.
Recomendaciones Dietéticas y el Azúcar en los Lácteos
Las DGA 2020 recomiendan elegir agua y bebidas sin azúcar (como jugos 100% de frutas o vegetales, leche baja en grasa o sin grasa, o bebidas de soja fortificadas) como parte de patrones dietéticos saludables. Esto se contrapone al consumo de bebidas azucaradas (SSB) como refrescos, bebidas de frutas, deportivas o energéticas, las cuales no son un componente necesario de la dieta.
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Azúcares Añadidos en Lácteos
La leche natural no contiene azúcares añadidos. Por otro lado, la leche saborizada puede aportar, en promedio, entre el 5% y el 6% de los azúcares añadidos en las dietas de niños de 2 a 11 años, y alrededor del 2% en las dietas de adolescentes. La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) apoya la adición de pequeñas cantidades de azúcares a alimentos ricos en nutrientes como la leche, siempre que sea para aumentar el consumo y la palatabilidad en niños.
Intolerancia a la Lactosa en Adultos Mayores
La intolerancia a la lactosa es un problema prevalente en adultos y, especialmente, en adultos mayores. La lactosa es el azúcar natural de la leche. Para su digestión, los seres humanos necesitan una enzima llamada lactasa. La probabilidad de desarrollar intolerancia a la lactosa es mayor en culturas donde no existe la costumbre de consumir leche. La sensibilidad a la lactosa varía, con algunas personas experimentando síntomas con pequeñas cantidades de leche, mientras que otras tienen un umbral de sensibilidad más alto.
Tipos y Manejo de la Intolerancia a la Lactosa
- Tipos: Puede ser congénita (desde el nacimiento) o secundaria/adquirida.
- Síntomas: Se presentan frecuentemente después de la ingestión de productos lácteos.
- Recomendaciones: Ante un diagnóstico de intolerancia a la lactosa, se recomienda excluir la lactosa de la dieta y sustituirla por alimentos sin lactosa para mantener una nutrición adecuada.
Alternativas y Precauciones
Es fundamental leer el etiquetado de los productos. Para cubrir las necesidades de calcio, se sugiere reemplazar la leche tradicional por leche sin lactosa o yogur, que suele ser mejor tolerado debido a la lactasa producida por los cultivos de bacterias utilizados en su preparación. Se deben evitar alimentos como la leche, mantequilla, pastelería industrial con leche o crema, jugos con añadidos lácteos, chicles, batidos, flanes, platos preparados, natillas, chocolate con leche, caramelos, embutidos, salsas bechamel, frutas y vegetales enlatados con lactosa, y ciertos medicamentos (especificado en el prospecto).
Programas de Apoyo y Productos Específicos para el Adulto Mayor
Existen programas dirigidos a personas mayores, como el programa Chile Solidario o el Hogar de Cristo, que se atienden en centros de atención primaria de salud. Estos programas buscan asegurar el acceso a alimentos nutritivos.
Ejemplos de Productos Diseñados para Adultos Mayores
- Crema Años Dorados: Producto en polvo para preparar una crema instantánea a base de cereales y legumbres. Es baja en sodio, libre de colesterol y está fortificada con vitaminas A, B, C, E, D, y ácido fólico, lo que fortalece el sistema inmune, la cicatrización, mejora funciones cognitivas y el ánimo, y aporta antioxidantes.
- Bebida Láctea Años Dorados: Producto en polvo para preparar una bebida láctea instantánea. Elaborada a base de leche y cereales, fortificada con vitaminas y minerales, y reducida en lactosa. También ha sido reducida en grasa y sodio, y fortificada con vitaminas B12 y C, calcio y ácido fólico. Estos productos son una forma fácil de cubrir los requerimientos de nutrientes críticos en la población mayor, quienes a menudo se aburren de consumir los mismos alimentos de la misma manera.