En Cuidum hemos elaborado una guía con toda la información básica que debería ser accesible a todos quienes cuidan a personas mayores o dependientes. Es nuestra forma de reconocer el importante papel social que desempeñan los cuidadores y los familiares que se encuentran en esta situación. Nuestra intención con esta guía es la de ofrecer una visión muy general de las principales tareas y funciones de un cuidador a domicilio.
En este sentido, no hacemos distinción entre quienes han recibido formación específica y se dedican a ello de manera profesional y aquellos familiares que cuidan ellos mismos de sus mayores. Desde el punto de vista práctico, esta es una guía que resultará de utilidad para cuidadores profesionales y no profesionales. Pero además hemos querido plantearla de manera que su contenido resulte accesible para el conjunto de la sociedad. ¿Trabajas como cuidador de una persona mayor o tienes a un familiar dependiente bajo tu cuidado? Este manual básico sobre cuidados domiciliarios te resultará una herramienta de gran utilidad en tu día a día.
La Guía básica para cuidadores de personas mayores y/o dependientes pretende convertirse en un apoyo en el desempeño de estas tareas. Consulta el manual cuando se te presente alguna duda sobre cómo actuar frente a imprevistos y situaciones complicadas. También cuando necesites un consejo para mejorar tu técnica, cuando quieras actualizar conocimientos o para tener una visión más amplia de cuáles son tus responsabilidades como cuidador en el caso de que estés a punto de asumir este papel.

Pilares Fundamentales en el Cuidado del Adulto Mayor
El cuidado de personas mayores, especialmente de aquellas con algún grado de dependencia, requiere una atención especial y constante que abarca diferentes áreas de su vida. Mantener un enfoque integral es crucial para su bienestar.
1. Establecer una Rutina
Contar con una rutina establecida ayuda a que las personas mayores se sientan seguras, organizadas y tranquilas. Es importante incluir horarios fijos para levantarse, comer, descansar y realizar actividades.
2. Alimentación y Hidratación Adecuadas
Una buena alimentación es fundamental para mantener la salud. Cuidar a un anciano en casa implica ofrecerle una dieta variada y equilibrada, rica en proteínas, fibra, vitaminas y minerales. Controlar la hidratación también es clave, ya que muchas personas mayores no sienten tanta sed. Para mejorar la alimentación, adapta la textura de los alimentos si hay dificultad para masticar, incluye nutrientes esenciales y asegúrate de que beba suficiente agua.
3. Higiene Personal Diaria
Cuidar la higiene de un anciano es imprescindible, tanto por salud como por bienestar emocional. Ayúdales a mantener una higiene diaria, prestando atención a la piel, el cabello, las uñas y la salud bucal.
4. Fomentar la Actividad Física
Realizar ejercicios suaves y adaptados a sus capacidades ayuda a mantener la movilidad, fortalecer los músculos y prevenir caídas. Caminar, hacer estiramientos o ejercicios dirigidos contribuye a mejorar su estado físico y anímico.
5. Estimulación Mental y Cognitiva
Mantener la mente activa es tan necesario como cuidar el cuerpo. Juegos de memoria, lectura, música o actividades manuales ayudan a preservar las funciones cognitivas.
6. Crear un Entorno Seguro en el Hogar
Cuidar ancianos en casa implica crear un entorno seguro. Es crucial revisar la vivienda para evitar obstáculos, instalar pasamanos, barras en el baño y asegurarse de que haya buena iluminación. Además, mantener los suelos secos es fundamental para prevenir caídas.

7. Control Riguroso de la Medicación
Llevar un control preciso de la medicación es esencial. Utiliza pastilleros organizadores y sigue siempre las indicaciones médicas. Nunca suspendas ni modifiques los fármacos sin consultar con el especialista.
8. Atender la Salud Emocional
Cuidar a los ancianos en casa también implica atender su salud emocional. Acompañarlos, conversar, compartir tiempo y mantener el contacto con amigos o familiares mejora su estado de ánimo y reduce la soledad.
9. El Autocuidado del Cuidador
Para cuidar bien a los demás, primero debes cuidarte a ti mismo. Organiza descansos, pide ayuda y establece límites. El exceso de responsabilidad puede generar agotamiento físico y emocional. No puedes encargarte del cuidado de tu padre o madre si no estás sano. Piensa, de forma realista, hasta dónde puedes encargarte del cuidado de tus padres, satisfaciendo tus propias necesidades de salud, tiempos en familia y trabajo.
Abordando la Dependencia: Cuidados Especializados y Profesionales
Cuando la persona mayor presenta una dependencia moderada o alta, los cuidados deben intensificarse. Cuidar a una persona mayor dependiente implica atender a su movilidad, higiene asistida, alimentación especial o uso de ayudas técnicas como sillas de ruedas o camas articuladas. Además, se requiere vigilancia constante y, en muchos casos, asistencia profesional cualificada. Lo que más necesitan los ancianos es cuidado, compañía, respeto y seguridad.

Es recomendable considerar servicios especializados cuando la persona mayor necesita cuidados permanentes que superen tus posibilidades como cuidador, si hay deterioro físico o cognitivo grave, o si tú sientes que no puedes ofrecer la atención que requiere. Cuidar a un anciano dependiente en casa requiere atención continua a su higiene, movilidad, alimentación y medicación.
El Bienestar Integral en la Vejez: Salud Emocional, Mental y Física
Además de tener en cuenta las consideraciones expuestas, los especialistas y expertos insisten en que en el cuidado de personas mayores, la salud depende del bienestar emocional, mental y físico.
Bienestar Emocional
Acompañar y mostrar apoyo emocional es fundamental. Uno de los factores de mayor alarma cuando se ha perdido el bienestar emocional es la depresión (trastorno del estado de ánimo). Si una persona mayor rechaza los cuidados, es importante dialogar, comprender sus motivos y buscar alternativas respetuosas. Proporciona tranquilidad y cariño, mírala directamente a los ojos, refuerza lo positivo y no reacciones ante lo negativo. Trátalo como adulto y no como un niño, e inclúyelo en las conversaciones. Si hay una situación que le afecta, evita esa situación; distráelo, lo puede olvidar en un par de minutos.

Bienestar Mental y Social
El bienestar mental se refiere a contar con una buena salud mental, social y psicológica. Para el Pacto Europeo para la Salud Mental y el Bienestar, el empoderamiento de las personas mayores incrementa su potencial para una vida autónoma y satisfactoria. Es importante promover la salud mental antes de la edad madura para que tenga el máximo efecto. El psicólogo e investigador Anthony Ong, mencionó que “las personas más felices suelen afrontar la vejez de manera preventiva, realizando ejercicio regularmente o dando importancia a su descanso nocturno.”
Bienestar Físico y Actividad
El bienestar físico se refiere a poder realizar actividades de la vida diaria de manera independiente y efectiva. El baile se recomienda para controlar la presión sanguínea, aliviar dolores articulares y prevenir la osteoporosis. Los ejercicios cardiovasculares contribuyen a reducir el riesgo de presentar patologías como la diabetes o la hipertensión. El Taichí es un arte marcial basado en movimientos fluidos, largos y lentos que favorece la flexibilidad y el equilibrio.
El Cuidador: Apoyo Familiar y Profesional
Entender que nuestros padres, abuelos o familiares cercanos necesitan cuidados de otra persona para mantener sus actividades cotidianas no siempre es fácil, pero es importante estar atentos a los signos de envejecimiento de un familiar. Antes de contratar a un cuidador hay que tomar en cuenta que las personas mayores se resisten a ceder su espacio personal y parte de su independencia. Por eso es importante iniciar la conversación acerca de la contratación de un cuidador antes de que se desencadene una crisis.
Tipos de Cuidado y Apoyo Profesional
Hay distintos deberes y responsabilidades de un cuidador entre la atención domiciliaria no médica y las opciones de atención médica domiciliaria. Un cuidador puede ser una persona contratada únicamente por unas horas a la semana, o por ejemplo contratado solo los fines de semana. Los cuidadores de jornada completa suelen estar con los adultos mayores durante el día, aunque en algunas ocasiones también viven con los mayores para proporcionarles asistencia durante la noche. Hazte la pregunta: ¿Es necesario un enfermero? Si por el contrario tu padre o madre quiere seguir viviendo en su hogar y no requiere de cuidados de salud pero sí necesita ayuda, entonces se podrá buscar ayuda parcial de un cuidador que se encargue de cocinar, realizar las labores domésticas y hacerle compañía.
El Papel de la Familia
Si tienes hermanos, estos pueden brindar apoyo moral o financiero; si tienes primos, estos pueden hacer una llamada a la semana y conversar un rato con ellos. Si trabajas, tienes una agenda ocupada y al mismo tiempo debes hacerte cargo de tu propia familia, se hará más difícil equilibrar tu vida entre trabajo, familia y el cuidado de tu progenitor.
Actividades Enriquecedoras y el Rol de la Tecnología
Actividades para el Fomento del Bienestar
- Bailoterapia: Una forma de ayudarles a ganar confianza y aumentar su energía es con sesiones de bailoterapia. Es una actividad de recreación para divertirse, pasarla bien, dejar de lado las preocupaciones y mantenerse físicamente activo. Una buena idea es ambientar esas sesiones con la música que más le guste a la persona y que le rememore a su etapa de juventud.
- Paseos Familiares: Otra forma de realizar caminatas con distancia quizás más significativas es a través de paseos familiares.
- Bingo: Es un juego muy entretenido para cualquier edad y es altamente popular entre las personas mayores. Lo ideal es que este juego sea una actividad social que les permita interactuar y tener un espacio de recreación.
- Manualidades: Las manualidades resultan muy útiles para trabajar la motricidad de las manos y la destreza en el movimiento.
- Rompecabezas o Puzzles: Son una forma divertida para mantener la mente activa. Lo mejor al seleccionar estos juegos es buscar aquellos que tengan piezas medianas o grandes.
- Lectura: Si la persona ya se encuentra en una edad avanzada, lo mejor será buscar lecturas sencillas, con letras grandes.

La Tecnología como Aliado
El reporte de Pew Research Center indica que 67% de los adultos mayores de 65 a 80 años tienen acceso a Internet. El principal uso que le dan las personas mayores a Internet es la búsqueda de información. Las personas mayores también tienen cada vez más confianza con la banca en línea, visitando sitios web gubernamentales y utilizando servicios de video chat como Skype. Hoy en día la distancia no es limitante para mantener el contacto con amigos y familiares. También se pueden encontrar aplicaciones como UberEats o CornerShop para pedir comida o hacer compras de último minuto de algún comestible que necesite. Además de buscar información de medicamentos y atención médica, las personas mayores utilizan internet para conectarse con cuidadores, terapeutas o enfermeras mediante videoconferencia si no pueden salir de su hogar debido a una enfermedad. Los adultos tienen apego por sus hogares; al envejecer quieren estar rodeados por sus familiares y en un lugar que les sea familiar, su hogar es el espacio que les ha costado tanto tiempo y esfuerzo construir.