El bienestar integral es un factor clave para una vejez saludable. Si bien el proceso de envejecimiento no es igual para todos, ya que intervienen distintos factores biológicos, psicológicos y sociales, es fundamental prestar atención a aspectos como el aseo y el vestido. El aseo personal en personas mayores dependientes es un aspecto fundamental para lograr su bienestar y requiere de los cuidadores atención, paciencia y comprensión. En este artículo trataremos acerca de las rutinas diarias de aseo personal en personas mayores dependientes.
La Importancia de la Higiene y el Aseo en la Tercera Edad
La higiene es un aspecto prioritario en la tercera edad por los efectos positivos que tiene en la salud física, mental y emocional. Para garantizar el bienestar y la calidad de vida en la vejez, la higiene o aseo personal en personas mayores es un aspecto fundamental. En el caso de personas mayores dependientes que no pueden asearse por su cuenta, deben ser los familiares o cuidadores quienes se responsabilicen de mantener su higiene. Asimismo, la función de los cuidadores va más allá del aseo personal en personas mayores con cierto grado de dependencia; también es necesario mantener limpio y cuidar su entorno.
El cuidado de los adultos mayores es una prioridad, especialmente en lo que se refiere a la higiene y el confort, dos aspectos fundamentales para su bienestar general. A medida que las personas envejecen, sus cuerpos pasan por una serie de cambios que pueden dificultar ciertas actividades cotidianas, incluyendo la higiene personal. La higiene personal no solo es una técnica de higiene y confort en el adulto mayor, sino también para preservar la dignidad de los adultos mayores.
Las personas mayores pueden ser más propensas a infecciones de la piel y otros problemas relacionados con la higiene debido a la disminución de la movilidad, la pérdida de elasticidad en la piel y una menor capacidad de autocuidado.

Rutinas de Aseo Personal para Adultos Mayores Dependientes
En qué consiste el aseo diario en mayores dependientes, ya sea que estén encamados o no. La higiene completa, baño o ducha de anciano/a suele llevarse a cabo 2 o 3 veces por semana.
Higiene Bucal
Mantener una boca limpia y saludable es de vital importancia para la salud de las personas mayores. Dentro de la rutina de aseo de personas mayores, la higiene bucal es de las áreas que más cuidados un anciano requiere. Limpiarnos los dientes después de cada comida nos ayudará a evitar infecciones, malos olores, grietas en labios y lengua. No obstante, para prevenir estos problemas, la limpieza bucal debe ser la adecuada. Por otra parte, si el mayor cuenta con una prótesis dental, la limpieza debe ser aún más cuidadosa y profunda, ya que son un foco de infecciones. Para lavar cada parte de la dentadura postiza con detenimiento, deberemos enjuagar la prótesis con abundante agua después de cada comida. Otra parte necesaria de la higiene dental son las visitas regulares al dentista, de forma que el profesional vigile la presencia de caries en el mayor, el posible deterioro de encías o la disminución de la función salival, entre otros problemas.
Limpieza de Ojos
Siempre se deben utilizar suero y gasas para retirar con cuidado las legañas.
Higiene en Oídos
Nunca deben utilizarse bastoncillos. Se recomienda limpiar con agua y jabón y, con el uso de una gasa, asegurarse de que no entre agua en el oído interno.
Limpieza de Fosas Nasales
Las secreciones se eliminan con un pañuelo o gasa. Cuando son espesas aplicar unas gotas de suero fisiológico.
Cuidado de Manos, Pies y Uñas
Se debe eliminar la suciedad acumulada entre las uñas y los dedos. Si las uñas están endurecidas, ponerlas en remojo con agua tibia.

Técnicas Adaptadas para el Aseo de Personas Mayores
En ESIM CUIDADORES hemos elaborado con la mayor delicadeza posible estrategias con las que llevar a cabo el aseo personal en las personas mayores dependientes.
Adaptar el Entorno
Procurar que el aseo se realice en un lugar cómodo y cálido. Evitar corrientes de aire y superficies frías. La iluminación debe garantizar una buena visibilidad.
Fomentar la Complicidad y Participación
Según el grado de autonomía de la persona mayor, es aconsejable permitir que participe en su aseo. Para muchas personas mayores dependientes, la vejez representa un retroceso a la infancia y, por tanto, a depender de otra persona. A pesar de que el mayor no pueda asearse por su cuenta, es importante que esté implicado en su higiene. Es decir, durante el baño la comunicación debe ser constante, explicando cada cosa que hacemos o que vamos a hacer.
Aseo de Personas Mayores Encamadas
El aseo personal en personas mayores dependientes y encamadas se debe hacer por secciones y siempre en el mismo orden. Además, se les debe aclarar de manera eficiente y asegurarse de no dejar áreas húmedas.
Preparación y Organización
Antes de iniciar el aseo de la persona dependiente encamada, organizar todo lo necesario para no tener que interrumpir la tarea. Para empezar, cuando procedamos con el aseo, debemos asegurarnos de tener a mano todo lo que vayamos a necesitar, como el jabón, esponjas, crema hidratante y demás. Además de los productos, es importante contar con recipientes con agua al lado de la cama y toallas de diferentes tamaños, una de ellas grande para ponerla sobre la cama y evitar que se moje.
Entorno y Privacidad
Se trata de una tarea asistida, es esencial respetar la privacidad imprescindible para contribuir a su autoestima.
Limpieza y Secado
Empezar por las zonas más limpias y avanzar hacia las que necesitan más dedicación. Respecto a la técnica, lo más recomendado para el aseo de personas mayores encamadas es lavar, secar y aplicar crema hidratante a cada parte del cuerpo por separado. Hay que recordar no dejar ninguna zona húmeda después del lavado, algo muy importante para no causar irritación ni otros problemas en la piel del mayor encamado.
Higiene pacientes encamados
Aspectos Adicionales para el Cuidado y Confort
Uno de los mayores riesgos que asumen inconscientemente los cuidadores no profesionales es su exposición a fluidos corporales durante el aseo. Aunque, sin duda, la carga emocional para el cuidador es la mayor contingencia a la que se enfrenta.
El Baño y la Movilidad Reducida
El baño regular es una de las prácticas más importantes en el cuidado de un adulto mayor. Sin embargo, dado que muchos pueden tener movilidad reducida o dolores articulares, es recomendable optar por técnicas adaptadas, como el uso de sillas de ducha, barras de apoyo o incluso baños de esponja si la persona no puede moverse con facilidad.
Manejo de la Incontinencia
Uno de los desafíos más comunes en el cuidado de adultos mayores es la incontinencia, que afecta a muchos en esta etapa de la vida. Los pañales desechables son especialmente útiles para mantener a los adultos mayores secos, evitar irritaciones y prevenir infecciones. Es importante elegir pañales de alta calidad, que sean absorbentes, cómodos y con ajuste adecuado, para evitar filtraciones y molestias.
Uso de Sabanas Desechables
Otro recurso práctico para la higiene y el confort de los adultos mayores son las sabanillas desechables. Estas son una opción muy útil para proteger las sábanas y colchones, especialmente cuando la persona tiene incontinencia o cuando se necesita realizar cambios de pañales o de ropa con frecuencia. Las sabanillas también son muy útiles en situaciones de cuidado en casa, donde el uso de productos desechables puede facilitar las tareas diarias, reducir el riesgo de infecciones y mejorar la calidad de vida del adulto mayor.
Cuidado de la Piel
La piel de los adultos mayores tiende a ser más delicada y susceptible a lesiones. Por ello, es esencial incorporar una rutina de hidratación diaria con cremas o lociones especiales para la piel envejecida. Esto ayudará a mantenerla suave, elástica y menos propensa a las escoriaciones o úlceras por presión. Dentro de los hábitos de higiene, hay condiciones de la piel que hacen que algunas personas deban tener aún más cuidado a la hora del aseo. Para prevenir o reducir la aparición de todos estos tipos de trastornos de la piel, es fundamental protegernos del sol. Por otra parte, las gafas de sol también nos protegen del sol y previenen enfermedades comunes en la tercera edad como las cataratas.
Medicamentos y la Piel
Existen ciertos medicamentos que pueden afectar a nuestra piel, ya sea porque aumentan nuestra sensibilidad al sol o causan alteraciones dermatológicas. Pueden producir manchas rojas u obscuras en la piel y ampollas en las mucosas. Por este motivo, es importante leer los prospectos de los fármacos, para comprobar los efectos adversos y posibles factores de riesgo.
Otros Hábitos Saludables para la Vejez
Como hemos dicho, una buena higiene debe ir acompañada de otros hábitos saludables. Entre ellos, la alimentación es de los aspectos que más influyen en la salud de los mayores. Por este motivo, siempre se recomienda una dieta variada en la tercera edad, como la mediterránea, y una cantidad de alimentos proporcionados a las necesidades nutricionales del anciano. Es decir, antes de planificar una comida para una persona mayor, debemos acudir al médico para conocer si tiene déficits alimenticios o algún problema para ingerir ciertos alimentos, ya sean alergias o algún trastorno alimenticio.
Se trata de un aspecto importante para las personas mayores, debido a que son un grupo de edad vulnerable a desarrollar problemas de movilidad. Con una buena higiene postural y ejercicios de fortalecimiento, conseguiremos huesos y músculos más fuertes, reducir las lesiones y mantener más tiempo nuestra autonomía e independencia.
Aunque es bastante común que los adultos mayores disminuyan sus horas de sueño, lo ideal es que se tenga un descanso de al menos 7 horas continuas, lo que les permitirá funcionar con energía durante el día. Eso sí, para evitar lesiones debes procurar realizar elongaciones previo al ejercicio y posterior a él.
Al igual que nuestros músculos y articulaciones, la mente juega un papel primordial en el bienestar integral. En esta línea, se recomiendan alimentos ricos en vitaminas y minerales, además de proteínas, carbohidratos y grasas.