La atención a las personas mayores en situación de dependencia es uno de los desafíos sociales más apremiantes de nuestro tiempo. Los Establecimientos de Larga Estadía de Adultos Mayores (ELEAM) en Chile, y las residencias y servicios geriátricos en España, enfrentan una grave escasez de profesionales cualificados y, consecuentemente, una problemática ausencia de estimulación y cuidados integrales para sus residentes. Esta situación se agrava por el envejecimiento acelerado de la población y la creciente demanda de servicios especializados.

Un Sector Vocacional en Crisis de Personal
Desde hace más de un año, los ELEAM chilenos enfrentan una severa escasez de cuidadoras, lo que complica la admisión de nuevos residentes. La labor de los cuidadores es sumamente relevante en la vida de los residentes, ya que no solo abarca el cuidado físico y las necesidades básicas, sino también el acompañamiento diario, llegando en algunos casos a transformarse en su única “familia”. Marcela Ramírez destaca que lo más importante es tener vocación, describiendo el trabajo como de cercanía, esfuerzo y mucho cariño.
La frase “No hay manos suficientes” resuena con preocupación en el sector geriátrico español. La falta de personal cualificado para cuidar a las personas mayores es uno de los mayores desafíos, agravándose a medida que la demanda crece y el trabajo con personas dependientes sigue sin estar suficientemente valorado. Quienes trabajan en residencias y servicios geriátricos suelen sentir verdadero amor por su labor, sin embargo, como apuntó un experto, “no puede ser que el compromiso ético de los profesionales siga cubriendo las carencias del déficit estructural”. Esto implica que la buena voluntad no es suficiente si las condiciones laborales no son adecuadas, llevando al agotamiento y abandono del sector.
Causas de la Escasez de Profesionales
- Condiciones Laborales Poco Competitivas: Los directores de centros alertan que cada vez cuesta más encontrar gerocultores, enfermeros e incluso médicos dispuestos a trabajar en geriatría. La escasez de candidatos, incluyendo enfermeras (DUE) y auxiliares de geriatría (gerocultores), se debe principalmente a condiciones laborales poco competitivas. Muchos profesionales formados se marchan a la sanidad pública u otros sectores donde se les ofrece mejor salario y contratos más estables. Se ha citado el ejemplo de que un DUE en recursos geriátricos puede cobrar significativamente menos que en un centro sanitario público, lo que dificulta la retención de talento.
- Fuga de Talentos: Cuando se abren bolsas de empleo público, el sector privado enfrenta una gran complicación debido a la migración de personal. Además, las nuevas generaciones de trabajadores parecen menos dispuestas a aceptar condiciones duras como turnos largos, trabajo físicamente exigente y sueldos modestos. El sector geriátrico compite en el mercado laboral con hospitales, clínicas privadas y otros sectores como turismo o comercio, y actualmente está perdiendo la batalla por atraer y retener profesionales.
- Falta de Redes de Apoyo Familiar para Cuidadores: En el contexto chileno, la falta de redes de apoyo familiar ha impedido a muchas mujeres seguir trabajando como cuidadoras, priorizando el cuidado de sus propios hijos en casa.
- Creciente Demanda: La Asociación de Empresas de Servicios para la Dependencia (Aeste) en España ha alertado sobre la creciente demanda de profesionales expertos en el cuidado de personas mayores. Según el sector de los cuidados, la falta de profesionales va en aumento debido a regulaciones como el ‘Acuerdo Belarra’, que actualiza las ratios de personal de atención directa. Actualmente, la falta de enfermeras es acuciante, así como de médicos, terapeutas ocupacionales, psicólogos, pedagogos, fisioterapeutas y rehabilitadores.
Impacto en la Calidad Asistencial y el Bienestar de los Residentes
La falta de personal cualificado tiene consecuencias directas y graves en la calidad de la atención y la estimulación que reciben las personas mayores. Si una residencia no logra cubrir todas sus plazas de cuidadores, el personal existente debe atender a más usuarios de lo recomendado, lo que genera cansancio, estrés y una menor capacidad para dedicar tiempo de calidad a cada residente.
Los ratios (número de cuidadores por residente) son fundamentales; cuando están por debajo de lo óptimo, se resiente desde la rapidez para atender un timbre hasta la posibilidad de dar un paseo con un residente o sentarse a conversar, actividades esenciales para el bienestar emocional y la estimulación cognitiva. Los profesionales del sector expresan su preocupación, indicando que sostener estos espacios de cuidado es una "batalla continua y constante" debido a la falta de recursos para contratar más personal. En muchos centros, los trabajadores realizan horas extra o un sobreesfuerzo por vocación, una situación que no es sostenible a largo plazo.

Envejecimiento de la Población y Deterioro Cognitivo
El envejecimiento de la población chilena es una realidad innegable; el Censo de 2017 indicó que el 16,2% de la población tiene más de 60 años, proyectándose un 32% para 2050. En este contexto, el perfil de los mayores actuales es más complejo, con más enfermedades y dependencias, lo que exige una mayor especialización del personal. No se trata solo de la cantidad de cuidadores, sino de su formación específica en geriatría, demencias y cuidados paliativos. La falta de enfermeros geriátricos, por ejemplo, dificulta la implementación de programas avanzados de atención sanitaria.
En Chile, se estima que más de 320 mil personas viven con algún tipo de demencia, cifra que podría duplicarse para el año 2050. La psicóloga gerontóloga Mónica Oviedo Fernández explica que las personas con demencia pueden desorientarse en segundos y que este fenómeno no debe abordarse solo como un problema individual o familiar.
Casos de Extravío de Adultos Mayores: Una Consecuencia Crítica
Los recientes casos de adultos mayores extraviados en la provincia de Biobío, Chile, subrayan la urgencia de mejorar las condiciones de cuidado y la supervisión de personas en situación de dependencia. Estos episodios, en los que personas de avanzada edad desaparecen y son encontradas sin vida, ocurridos tanto en domicilios particulares como en residencias, abren interrogantes sobre la capacidad del sistema para prevenir tales situaciones.
- María Eufemia Muñoz Valdebenito: Desapareció el 3 de abril de 2026 de su domicilio en Los Ángeles y fue encontrada sin vida dos semanas después, a un kilómetro y medio de su vivienda.
- Luis Benjamín Cabezas Fernández: De 84 años, desapareció el 6 de enero de 2026 de una residencia privada. Su cuerpo fue hallado semanas después, e identificado mediante peritajes de ADN en abril.
Estos casos reflejan la presión creciente que enfrenta el sistema de residencias para personas mayores. La directora del ELEAM Juan Lobos Krause de Hualpén explicó que la presencia de personas con distintos tipos de demencia es un "mayor riesgo", ya que muchos de ellos "deambulan sin sentido", obligando a mantener una vigilancia constante. Este establecimiento alberga a cerca de 60 personas y cuenta con sistemas de identificación y seguimiento de residentes en riesgo de desorientación.
Una familiar de Luis Cabezas Fernández cuestionó las condiciones de operación de estos recintos, señalando que "uno no sabe cómo son estas residencias". La psicóloga Mónica Oviedo enfatizó que la demencia no puede seguir abordándose como un problema individual o familiar, y que hoy muchas familias enfrentan el cuidado prácticamente solas, sin redes de apoyo suficientes.
La situación de los adultos mayores
Desafíos Regulatorios y Estructurales del Sistema de Cuidados
La demanda de servicios de cuidados para adultos mayores en Chile es alta, pero en gran parte insatisfecha, y solo algunos pueden acceder debido a los altos costos. Los Establecimientos de Larga Estadía de Adultos Mayores (ELEAM) chilenos están en el centro de múltiples crisis que afectan directamente a cerca de medio millón de personas mayores. El Estado invierte en nuevas plazas, pero su trabajo es insuficiente, alcanzando solo a un tercio de los residentes con algún tipo de subsidio, y los recintos estatales tienen un 20% de lista de espera.
Regulaciones Obsoletas y Deficiente Fiscalización
El Decreto Supremo N°14, que regula el funcionamiento de los establecimientos de larga estadía en Chile, ha demostrado ser obsoleto después de catorce años de aplicación, contradiciendo otras normativas vigentes y creando un círculo de ineficacia y sanciones difíciles de cumplir para muchas residencias. La fiscalización se concentra en los ELEAM formalizados, mientras que numerosas personas mayores viven en establecimientos informales sin supervisión estatal alguna. Además, en las fiscalizaciones se observa una concentración en la infraestructura, descuidando el trato que reciben los residentes, lo que permite que algunos hogares "escondan la basura debajo de la alfombra" cuando SENAMA anuncia su llegada.
Un intento de mejora, el Decreto 20, promulgado por el presidente Boric, ha sido objeto de críticas transversales por medidas poco realistas y amenazantes para la continuidad del sector. Exigencias como la instalación de ascensores en residencias rurales pequeñas o la reducción de plazas para cumplir con nuevas ratios de habitabilidad, impactan negativamente a los pequeños operadores y exacerbaban la vulnerabilidad de residentes y cuidadoras. Ante esto, el Hogar de Cristo y CONAPRAN han anunciado cierres de establecimientos, dejando a cientos de personas mayores sin techo. La decisión del presidente Boric de pausar la implementación del Decreto 20 y convocar a una mesa de expertos fue un paso importante, aunque la mesa resultó apresurada y de trabajo acotado.
Carga Económica y Falta de Inversión Pública
El problema de la falta de cupos y la alta carga de cuidado en los hogares se une a una pensión miserable para muchos adultos mayores y un alto costo de vida, sin que se aborde el tema con la urgencia requerida. El acceso a cuidados especializados se transforma en un factor crítico, y el costo de un hogar de mediano estándar puede ascender a 1.2 o 1.3 millones de pesos chilenos. Este costo se incrementa por los obstáculos en la adquisición y acondicionamiento de inmuebles, el cumplimiento de normativas urbanísticas y sanitarias, y el pago de impuestos, que finalmente se traspasan a las familias.
Actualmente, en Chile, solo hay 24.178 plazas disponibles para atender a 288.346 personas mayores que sufren de dependencia severa. Las propuestas gubernamentales actuales se perciben limitadas y no abordan las necesidades fundamentales del sector. Se critica que, a pesar de que el número de personas trabajadoras en el sistema de cuidados en España aumentó de 273.150 en 2008 a 452.026 en 2021 (con 283.694 empleos directos), persisten problemas estructurales de escasez de profesionales. Además, será necesaria una mayor dotación presupuestaria por parte de las administraciones públicas para afrontar el reto de los cuidados a las personas mayores y dependientes.

Soluciones para Dignificar la Profesión y Atraer Talento
Superar la escasez de profesionales y la falta de estimulación en el sector geriátrico es un desafío complejo, pero existen soluciones viables que exigen inversiones y cambios estructurales importantes. Los expertos coinciden en varias líneas de acción:
- Mejorar las Condiciones Laborales: Es imprescindible equiparar salarios y estabilidad de los profesionales geriátricos con los del sector público sanitario. Esto incluye ofrecer contratos indefinidos o de larga duración, jornadas compatibles con la vida personal y reemplazos suficientes para cubrir vacaciones y bajas sin sobrecargar al equipo. Dignificar la profesión significa reconocer económicamente su valor.
- Formación y Especialización: Potenciar la formación profesional y universitaria en gerontología y geriatría es crucial. Se deben crear más plazas de técnico en cuidados auxiliares de enfermería con especialidad geriátrica e incentivar a enfermería y medicina a realizar másteres o especializaciones en geriatría. Un profesional mejor formado se siente más seguro y valorado. Un estudio de la Pontificia Universidad Católica de Chile reveló que solo el 17% de las instituciones educativas ofrece formación en gerontología, y la mayoría de forma online, limitando las prácticas presenciales. Iniciativas como Mayor Valor, con programas de pasantías internacionales, buscan fortalecer esta formación.
- Visibilizar y Valorar Socialmente el Cuidado: Es urgente un cambio cultural que reconozca que cuidar a los mayores es una tarea esencial y exigente. Campañas de sensibilización, testimonios que destaquen lo gratificante de la profesión y reconocimientos a cuidadores ejemplares pueden ayudar a prestigiar el sector.
- Innovación y Apoyos Técnicos: La tecnología puede aliviar la carga de trabajo en ciertas tareas, permitiendo a los cuidadores centrarse en el aspecto humano. Ejemplos incluyen grúas y ayudas mecánicas, sistemas electrónicos para automatizar registros y documentación, o robots asistentes para recordatorios de medicación. Esto no sustituye al humano, pero facilita la tarea diaria y permite dedicar más tiempo directo a los mayores.
- Coordinación con el Sistema Público: Los servicios públicos (sanidad, dependencia) deben apoyar más a las residencias, por ejemplo, con enfermeras a domicilio de apoyo o médicos de atención primaria vinculados a cada residencia. Una verdadera coordinación sociosanitaria aliviaría el trabajo y daría respaldo a los equipos.
- Revisar y Actualizar la Normativa: Es fundamental modificar el Decreto 20 y derogar el obsoleto Decreto 14, introduciendo normativas y criterios fiscalizadores acordes con la realidad actual y que ofrezcan incentivos, en lugar de exigencias desmedidas. Es necesario que se exijan profesionales capacitados y personal con preparación, con sueldos acordes, amparados en un modelo de salud con Atención Centrada en la Persona y Enfoque de Derechos.
- Incrementar la Inversión Pública: El gobierno no presenta recursos suficientes para construir ELEAM estatales, lo que agrava la falta de cupos y las eternas listas de espera. Se requiere una mayor inversión en investigación sobre envejecimiento y la promoción de políticas públicas que incentiven la contratación de profesionales capacitados y la creación de establecimientos adecuados y accesibles.
- Explorar Nuevos Modelos de Convivencia: Ante la dificultad de las familias para pagar recintos bajo la normativa actual, han surgido alternativas como el modelo Cohousing Senior para personas de más de 55 años, implementado con éxito en Europa y Estados Unidos, que busca ofrecer un servicio de alto nivel en un entorno familiar, activo y promotor de bienestar.
Hacia un Futuro Digno para el Cuidado de los Mayores
La escasez de personal en el cuidado de mayores es un problema colectivo que afecta la calidad de vida de nuestros adultos mayores y la sostenibilidad futura de los cuidados. Para garantizar un envejecimiento digno, se necesitan profesionales suficientes y motivados. La psicóloga Mónica Oviedo plantea que el sistema requiere un cambio de enfoque integral, avanzando en redes de apoyo, fortaleciendo dispositivos comunitarios y anticipándose a situaciones de riesgo. Como sociedad, es imperativo reconocer la labor de los cuidadores, agradecer y respetar su trabajo, y apoyar las mejoras laborales que reclaman, así como animar a quienes sientan vocación a formarse en geriatría, un campo con enorme demanda donde pueden marcar una gran diferencia humana.
Invertir en quienes cuidan es invertir en el bienestar de nuestros seres queridos más frágiles.
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