La capacidad auditiva es fundamental para la comunicación y el bienestar general. Sin embargo, con el paso del tiempo, muchas personas experimentan una disminución en la audición, que puede manifestarse al hablar con otros, ver la televisión o simplemente en entornos cotidianos. Esta condición se conoce como hipoacusia o pérdida auditiva, y suele presentarse a partir de los 55 años debido al envejecimiento natural del sistema auditivo.
La detección precoz de la pérdida auditiva es clave para evitar que se agrave y para facilitar la adaptación a las diversas soluciones disponibles.

Introducción a la Hipoacusia
La pérdida auditiva o hipoacusia se debe a disfunciones en una o más partes del oído. Aunque es más frecuente en personas mayores, puede ocurrir a cualquier edad y por diferentes razones. Consiste en una incapacidad total o parcial para escuchar sonidos en uno o ambos oídos, requiriendo que el sonido que llega a nuestros oídos tenga más volumen para poder escucharlo.
Prevalencia Global y en Adultos Mayores
La hipoacusia es un hecho mucho más común de lo que se cree. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), afecta a un porcentaje significativo de la población mundial y se estima que de aquí al 2050, más de 900 millones de personas en el mundo (una de cada diez) padecerán pérdida de audición. Actualmente, cerca del 5% de la población (466 millones de personas) padece pérdida de audición discapacitante (432 millones de adultos y 34 millones de niños).
Su incidencia es notable en edades avanzadas: más del 40% de las personas mayores de 60 años tienen algún tipo de pérdida de audición, mientras que la cifra asciende al 90% a partir de los 80 años. La hipoacusia ocupa el tercer lugar entre las patologías que conllevan a años de vida con discapacidad (YLDs) según la OMS. Aproximadamente el 5% de los adultos de 45 a 54 años tiene pérdida auditiva discapacitante, la tasa aumenta al 10% en los adultos de 55 a 64 años, y alrededor del 22% de las personas de 65 a 74 años y el 55% de los que tienen 75 años o más tienen hipoacusia incapacitante.
Los adultos mayores que padecen de sordera están menos satisfechos con su vida como “un todo” que las personas sin pérdida de audición.
Tipos de Hipoacusia
La hipoacusia puede clasificarse de diversas maneras, según el oído afectado o la parte del sistema auditivo comprometida.
Clasificación General
Hipoacusia Unilateral y Bilateral
- Hipoacusia unilateral: Se produce cuando la pérdida de audición afecta a un solo oído. La consecuencia principal es que resulta más difícil identificar de dónde proceden los sonidos.
- Hipoacusia bilateral: Aparece cuando la pérdida auditiva afecta a ambos oídos y provoca que el habla sea más difícil de comprender.
Hipoacusia Neurosensorial
Se caracteriza por afectar al oído interno y/o las vías nerviosas auditivas. Normalmente no se puede curar, aunque puede corregirse con el uso de audífonos o implantes auditivos.
Un tipo adicional de hipoacusia neurosensorial se denomina trastorno del espectro de la neuropatía auditiva, cuando el sonido puede detectarse, pero la señal no se envía correctamente al cerebro. Se cree que se debe a una anomalía en las células ciliadas internas o en las neuronas que las inervan dentro de la cóclea.
Hipoacusia Conductiva
Aparece cuando algún elemento impide que el sonido pase al oído interno a través del oído externo. Suele ser causada por infecciones, otitis o tímpanos perforados. Es secundaria a lesiones en el conducto auditivo externo, la membrana timpánica o el oído medio, impidiendo que el sonido sea conducido de manera eficaz al oído interno.
Hipoacusia Combinada o Mixta
Se refiere a la pérdida auditiva simultánea conductiva y neurosensorial. Puede ser causada por un traumatismo craneoencefálico grave, con o sin fractura del cráneo o del hueso temporal, por infección crónica o por uno de los muchos trastornos genéticos. También puede producirse cuando una hipoacusia de conducción transitoria, en general debido a otitis media, se superpone a una hipoacusia neurosensorial.
En este caso, las opciones de tratamiento incluyen tanto soluciones auditivas como intervenciones médicas.
Etiología y Factores de Riesgo en Adultos Mayores
La hipoacusia, aunque más común con la edad, no tiene una causa única conocida y puede ser el resultado de una combinación de factores.
La Presbiacusia: Pérdida Auditiva Relacionada con la Edad
La presbiacusia es la pérdida lenta de la audición que se presenta a medida que las personas envejecen. Las diminutas células pilosas dentro del oído interno ayudan a que usted oiga, recogiendo las ondas sonoras y convirtiéndolas en señales nerviosas que su cerebro interpreta como sonido. La hipoacusia ocurre cuando estas diminutas células se dañan o mueren, y dado que las células pilosas no crecen de nuevo, la pérdida auditiva causada por este daño es permanente.
La presbiacusia se debe a una combinación de pérdida de células sensoriales (células ciliadas) y pérdida neuronal. La investigación también sugiere con intensidad que la exposición al ruido en una etapa temprana acelera la pérdida de audición relacionada con la edad. Las frecuencias más altas son más afectadas que las frecuencias más bajas en la pérdida de audición relacionada con la edad.
Factores Contribuyentes
Además del envejecimiento, varios factores pueden influir y agravar la pérdida auditiva:
Exposición al Ruido
La exposición intensa y acumulada al ruido a lo largo de la vida contribuye al deterioro de las células auditivas. La hipoacusia inducida por ruido se desarrolla con el tiempo por la exposición crónica a ruido mayor a 85 decibeles (dB). Incluso antes de que se pueda documentar la pérdida auditiva, la exposición al ruido puede dañar las neuronas auditivas y sus sinapsis en las células ciliadas; este daño se conoce como "pérdida auditiva oculta" o "sinaptopatía".
Algunas profesiones están más vinculadas a una posible exposición elevada a ruidos, por lo que es fundamental disponer y hacer un buen uso de elementos de protección auditiva.
Factores Genéticos
Los antecedentes familiares son un factor, ya que la hipoacusia relacionada con la edad tiende a ser hereditaria.
Afecciones de Salud
Algunas enfermedades o alteraciones de la salud, como la diabetes o la hipertensión, confieren un mayor riesgo de desarrollo de hipoacusia con el envejecimiento. El tabaquismo también incrementa el riesgo.
Medicamentos Ototóxicos
Ciertos medicamentos, como los utilizados en quimioterapia contra el cáncer, pueden causar hipoacusia neurosensorial y toxicidad vestibular.
Acumulación de Cerumen
La acumulación de cerumen (cera en el oído) es la causa más común de hipoacusia de conducción tratable, sobre todo en los adultos mayores.
Infecciones y Otitis
La otitis media aguda (OMA) es una causa usual de hipoacusia transitoria leve a moderada. Sin embargo, sin tratamiento, las secuelas de la otitis media aguda y crónica (y la más rara laberintitis purulenta) pueden causar pérdida permanente, sobre todo si se forma un colesteatoma.
Disfunción de la Trompa de Eustaquio
La otitis media secretora puede ser causada por disfunción de la trompa de Eustaquio (p. ej., secundaria a paladar hendido, tumores benignos o malignos de la nasofaringe o a cambios rápidos en la presión de aire externo).
Enfermedades Reumáticas Sistémicas y Autoinmunes
Estas condiciones pueden causar hipoacusia neurosensorial en todas las edades, así como otros síntomas y signos. La enfermedad autoinmunitaria del oído interno causa inflamación del oído interno que produce pérdida auditiva bilateral fluctuante o progresiva.
Impacto del Uso de Mascarillas
Durante la pandemia de COVID-19, muchos pacientes experimentaron una exacerbación de la dificultad auditiva percibida debido al uso generalizado de barbijos que redujo la capacidad de leer las indicaciones faciales y los labios, además de amortiguar los sonidos del habla.
Síntomas Comunes de Hipoacusia en Adultos Mayores
Los síntomas que indican indicios de hipoacusia suelen presentarse de forma gradual. La pérdida auditiva ocurre lentamente con el tiempo.
Algunos indicadores incluyen:
- Dificultad para escuchar a las personas a su alrededor.
- Tener que subir el volumen del televisor o radio muy alto.
- Problemas siguiendo conversaciones en ambientes llenos o ruidosos.
- Sensación de que la gente murmura o no habla claro durante las conversaciones.
- Frecuentemente pedir a los demás que repitan lo que han dicho.
- La gente comenta que usted habla muy fuerte.
- Dificultad para comprender las palabras de una canción cuando la escucha en la radio.
- Problemas para diferenciar ciertos sonidos como "s" o "z".
- Mayor dificultad para entender a las personas con voces agudas.
- Zumbido en los oídos (acúfenos).
Conoce todo acerca de: ¿Cuáles son los síntomas de la hipoacusia?
Diagnóstico y Evaluación de la Hipoacusia
La evaluación busca detectar y cuantificar la hipoacusia, así como determinar su etiología, especialmente en el caso de causas reversibles.
Cribado y Derivación Temprana
Se debe considerar la detección en personas mayores porque los pacientes pueden no haber notado una disminución gradual de la audición o pueden pensar que es una consecuencia normal del envejecimiento. Ante la sospecha de hipoacusia en cualquier momento, debe solicitarse la pronta derivación a un especialista.
Anamnesis Detallada
La anamnesis de la enfermedad actual debe registrar desde cuándo se percibió la hipoacusia, cómo comenzó (gradual o aguda), si es unilateral o bilateral y si el sonido está distorsionado o hay dificultad con la discriminación del habla. Se debe preguntar al paciente si la pérdida auditiva fue secundaria a un acontecimiento agudo (p. ej., lesión de la cabeza, exposición a ruido fuerte, barotraumatismo o comienzo de un fármaco). Es importante detectar la presencia de otros síntomas óticos (p. ej., otalgia, acúfenos, secreción), síntomas vestibulares (p. ej., desorientación en la oscuridad, vértigo) y otros síntomas neurológicos.
Los antecedentes personales deben registrar posibles trastornos causales previos, como infección del sistema nervioso central, infecciones óticas repetidas, exposición crónica a ruidos intensos, traumatismo craneoencefálico, trastornos reumáticos sistémicos y antecedentes familiares de hipoacusia. Los antecedentes farmacológicos deben analizar específicamente el uso pasado o actual de fármacos ototóxicos.
Examen Físico y Pruebas con Diapasón
La atención se centra en el examen de los oídos y la audición y en el examen neurológico. Se inspecciona el oído externo para comprobar si hay obstrucción, infección, malformaciones y otras lesiones. La membrana timpánica se examina para determinar si hay perforación, secreción, otitis media y colesteatoma. Durante el examen neurológico, debe prestarse especial atención a los pares craneales y a la función cerebelosa y vestibular.
Las pruebas de Weber y de Rinne requieren un diapasón para diferenciar la hipoacusia de conducción de la neurosensorial.
Prueba de Weber
Se coloca la varilla de un diapasón que vibra a 512 Hz o 1.024 Hz en la línea media de la cabeza, y el paciente indica en qué oído el tono es más fuerte. En la hipoacusia de conducción unilateral, el tono es más fuerte en el oído con hipoacusia. En la hipoacusia neurosensorial unilateral, el tono es más fuerte en el oído normal.
Prueba de Rinne
Compara la audición para la conducción ósea y aérea. La conducción ósea omite el oído externo y el medio y prueba la integridad del oído interno, del VIII nervio craneal y de las vías auditivas centrales. Se sostiene la varilla de un diapasón vibrante contra la apófisis mastoidea (para la conducción ósea); tan pronto como ya no se percibe el sonido, se retira el diapasón de la apófisis mastoidea y las ramas, vibrando todavía, se sostienen cerca del pabellón de la oreja (para la conducción aérea). Normalmente, el diapasón se oye una vez más, lo que indica que la conducción aérea es mejor que la ósea. En el caso de hipoacusia de conducción de más de 25dB, la relación se invierte; la conducción ósea es más fuerte que la aérea. En la hipoacusia neurosensorial, se reduce la conducción tanto aérea como ósea, pero esta última sigue siendo más fuerte.
Signos de Alarma
Los hallazgos que plantean preocupación y requieren atención inmediata son:
- Hipoacusia neurosensorial unilateral.
- Alteraciones de los nervios craneales (distintas de la hipoacusia).
- Rápido empeoramiento o pérdida súbita de la audición.
Audiometría y Especialistas
Es recomendable hablar con un proveedor de atención médica si se experimentan síntomas. Un examen físico completo puede ayudar a encontrar si un padecimiento físico está causando la hipoacusia, a veces el cerumen puede bloquear los conductos auditivos externos. Se puede remitir al paciente a un otorrinolaringólogo y un especialista en el oído (audiólogo). Las audiometrías pueden ayudar a determinar el grado y el tipo de la hipoacusia.
Impacto de la Hipoacusia en la Salud General y Cognitiva
La hipoacusia puede ocasionar tanto problemas físicos (por ejemplo, no escuchar una alarma de incendio) como psicológicos (como el aislamiento social). Puede conducir a la sordera.
Consecuencias Físicas y Psicológicas
La hipoacusia dificulta la comunicación, disminuye la actividad social, produce alteraciones emocionales como la depresión, disminuye el autocuidado y, a menudo, puede llevar a que la persona evite salir de casa.
Hipoacusia y Deterioro Cognitivo/Demencia
Tanto la hipoacusia como la demencia son dos afecciones muy prevalentes entre las personas de edad avanzada y ejercen un impacto negativo relevante sobre la calidad de vida. Numerosos estudios apuntan a la hipoacusia como un factor de riesgo de deterioro cognitivo o de demencia en edades avanzadas.
- Causas neuropatológicas comunes: La hipoacusia y la demencia podrían compartir una causa neuropatológica común.
- Reducción de interacción social y aislamiento: La pérdida auditiva puede contribuir a reducir la interacción social y, progresivamente, conducir al aislamiento social. Ello puede conllevar una mayor probabilidad de soledad y/o de alteraciones en el estado de ánimo.
- Mayor esfuerzo mental y recursos neuronales: Padecer hipoacusia requiere de un mayor esfuerzo mental para concentrarse y asegurar un procesamiento efectivo del sonido. Ejecutar esta tarea podría implicar reclutar más recursos neuronales de los necesarios, lo cual podría interferir en otros procesos cognitivos que tienen lugar de forma simultánea que implican a la memoria, las funciones ejecutivas y la atención, entre otras.
- Importancia de la intervención temprana: Todo el tiempo que pase desde que se empieza a experimentar la pérdida auditiva hasta que se recibe atención médica especializada es tiempo en el que nuestra actividad comunicativa y nuestra capacidad para socializarnos se resienten.

Soluciones y Manejo de la Hipoacusia en Adultos Mayores
Aunque la pérdida de audición relacionada con la edad (presbiacusia) no es reversible de una manera natural, paulatina y progresiva, sí se puede tratar y manejar para mejorar la calidad de vida.
Opciones de Tratamiento
No existe cura para la hipoacusia relacionada con la edad, por lo que el tratamiento se concentra en mejorar el desempeño diario y la comunicación.
Audífonos
Son la solución más común y efectiva para muchos tipos de hipoacusia. Han evolucionado mucho en diseño estético, tamaño y, lo que es más importante, su funcionamiento. Su uso no comporta ningún efecto secundario indeseable.
Para casos de hipoacusia moderada, donde la pérdida está entre 41 y 70 dB, el uso de audífonos es necesario.
Implantes Cocleares
Se puede recomendar un implante coclear para personas con hipoacusia muy grave. Se realiza una cirugía para colocar el implante, que permite a la persona detectar sonidos de nuevo y, con práctica, puede permitirle entender el lenguaje, aunque no restablece la capacidad auditiva normal. Son una alternativa audiológica recomendable para todos aquellos casos en que los audífonos no brindan estimulación auditiva completa para los sonidos del habla.
Amplificadores Telefónicos y Otros Dispositivos de Ayuda
Existen diversas tecnologías de asistencia que pueden mejorar la audición en situaciones específicas.
Lectura de Lenguaje (Lectura de Labios)
El uso de señas visuales y la lectura de los labios pueden ayudar a la comunicación.
Importancia de la Rehabilitación
Después de la adaptación de dispositivos como audífonos o implantes, un proceso de rehabilitación es crucial para detectar, identificar y entender las informaciones que llegarán a las áreas auditivas.
Manejo de Causas Reversibles
La hipoacusia debe evaluarse lo más pronto posible para identificar y tratar causas reversibles, como el exceso de cerumen en el oído o efectos secundarios de ciertos medicamentos.
Vivir una Vida Plena y Activa
La hipoacusia no se puede revertir y puede empeorar gradualmente, pudiendo conducir a la sordera. Sin embargo, puede manejarse de modo que se pueda seguir llevando una vida plena y activa. Es clave implementar medidas correctivas a tiempo para reducir el impacto negativo que la hipoacusia puede ejercer sobre la salud cerebral y la calidad de vida.
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