La atención médica de las personas mayores es un componente crucial para garantizar su calidad de vida, especialmente a medida que la población envejece. Esta atención se extiende desde las consultas especializadas con geriatras hasta la hospitalización y, en algunos casos, la residencia en hogares de ancianos. Un enfoque integral no solo trata las patologías existentes, sino que también promueve el envejecimiento activo y saludable, tanto física como mentalmente.

El Rol del Geriatra en la Salud del Adulto Mayor
Un geriatra es un médico especialista en adultos mayores, cuya función va más allá del tratamiento de enfermedades asociadas a la vejez. No es necesario presentar patologías específicas para buscar una consulta con un geriatra, ya que su equipo está dispuesto no solo a tratar afecciones, sino también a acompañar en el desarrollo de estrategias para una vejez saludable.
La atención integral de geriatría abarca aspectos físicos y de salud mental, los cuales mejoran significativamente la calidad de vida de los pacientes geriátricos. En centros como IntegraMédica, se ofrece una atención integral que incluye la evaluación y el tratamiento de condiciones médicas y psicológicas. Además, estos servicios pueden ser accesibles a través de Fonasa, incluso con la posibilidad de comprar bonos directamente en línea.
La atención geriátrica moderna también incluye la opción de consultas en línea a través de servicios de telemedicina, lo que facilita el acceso a especialistas sin necesidad de desplazamientos.
Atención Geriátrica en Entornos Hospitalarios
Los hospitales son centros esenciales que proporcionan una amplia gama de servicios médicos, desde atención de emergencia y pruebas de diagnóstico hasta tratamientos intensivos y cirugía, con o sin necesidad de internación. Las personas mayores utilizan los hospitales con mayor frecuencia que las poblaciones más jóvenes, presentando un mayor porcentaje de consultas al departamento de urgencias y requiriendo más internaciones, que suelen ser más prolongadas y utilizan más recursos hospitalarios.
Atención en el Departamento de Urgencias Geriátricas
En 2021, la tasa de visitas al departamento de emergencias en adultos de 75 años o más fue de 66 visitas por cada 100 personas, superando significativamente las tasas de los grupos de edad entre 1 y 74 años (36 a 45 visitas por cada 100 personas). Los ancianos tienden a enfermarse con mayor frecuencia, lo que ha llevado a algunos hospitales a implementar salas de urgencias geriátricas especiales, equipadas con personal médico y de enfermería entrenado en geriatría. Esta especialización puede contribuir a la reducción de los ingresos hospitalarios.
Más de la mitad de los pacientes ancianos reciben nuevas prescripciones de medicamentos durante su visita al departamento de urgencias. Es importante destacar que los ancianos pueden utilizar el departamento de urgencias como sustituto de su médico de atención primaria, o pueden acudir a él debido a una atención primaria inadecuada. Las visitas al servicio de emergencias en adultos mayores a menudo son desencadenadas por una falla en su estructura de apoyo social; por ejemplo, en caso de ausencia o enfermedad de su cuidador, el paciente puede recurrir a una ambulancia en lugar de contactar a su médico. Sin embargo, en muchos casos, el motivo de la consulta es una emergencia genuina.

Desafíos y Adaptaciones en las Salas de Urgencias
La visita al departamento de emergencias puede generar un estrés adicional para el adulto mayor, ya que estos entornos a menudo carecen de adaptaciones específicas para sus necesidades, como habitaciones tranquilas, camas más bajas, almohadas adicionales o iluminación indirecta. No obstante, algunos sistemas hospitalarios están creando salas de urgencias geriátricas especiales. Estos espacios dedicados dentro de la sala de urgencias regular están diseñados para la atención de adultos mayores, contando con médicos y personal de enfermería geriátricos, así como con equipos especializados, tales como camillas con reductores de presión para minimizar el riesgo de lesiones y una iluminación y acústica mejoradas para facilitar la visión y la audición.
Evaluación Integral del Paciente Geriátrico en Urgencias
La evaluación de un paciente anciano en el departamento de urgencias generalmente requiere más tiempo y pruebas de diagnóstico adicionales, ya que muchos ancianos no presentan signos y síntomas evidentes de enfermedad. Por ejemplo, en pacientes mayores de 75 años, la disnea, la fatiga y otros síntomas de insuficiencia cardíaca son con mayor frecuencia los primeros indicios de un infarto de miocardio, en lugar del dolor torácico típico.
Ciertos factores, como la polimedicación o los efectos adversos de fármacos, pueden alterar la manifestación de una enfermedad en esta población. Por ejemplo, una caída puede ser secundaria a abuso, efectos adversos de medicamentos (como sedación excesiva), riesgos en el hogar, problemas físicos (como trastornos visuales), depresión o alcoholismo crónico.
Los pacientes mayores que visitan el departamento de emergencias pueden presentar deterioro cognitivo sin un diagnóstico formal de demencia registrado en su historial clínico. En algunos casos, el deterioro cognitivo compatible con delirio puede pasar desapercibido o no ser identificado. Cuando sea pertinente, como en casos donde el paciente anciano presente problemas de orientación personal, temporal o espacial, se debe realizar una prueba cognitiva estandarizada. El compromiso cognitivo disminuye la fiabilidad de la anamnesis del paciente y del diagnóstico, aumenta el riesgo de delirio durante la hospitalización y debe ser considerado al planificar la derivación. Es fundamental investigar si el inicio del compromiso cognitivo es reciente para determinar si es posible realizar una evaluación completa en el departamento de emergencias. La herramienta ADEPT (Assess, Diagnose, Evaluate, Prevent and Treat), una aplicación gratuita basada en web, puede asistir a los profesionales en la realización de una evaluación organizada e integral. El compromiso cognitivo de inicio reciente puede ser un indicador de sepsis, hemorragia subdural oculta o un efecto adverso de un fármaco.
En el departamento de emergencias, también se debe evaluar el riesgo de suicidio, el riesgo de caídas, la incontinencia y el estado nutricional y de vacunación, para planificar el seguimiento adecuado.
Comunicación Interprofesional y Coordinación de la Atención
Una comunicación fluida entre los médicos del departamento de emergencias y los pacientes, cuidadores, familiares, médicos de atención primaria y personal de residencias de ancianos mejora significativamente el pronóstico de los pacientes mayores con problemas complejos. Las instrucciones anticipadas establecidas por el paciente deben ser comunicadas de manera rápida y precisa a los médicos de emergencias. La información basal proporcionada por el médico de cabecera del paciente facilita la planificación de la evaluación y el tratamiento en urgencias. En los informes dirigidos al médico de atención primaria, se deben describir incluso las lesiones simples, como un esguince de tobillo o una fractura de muñeca, ya que estas pueden afectar notablemente la capacidad funcional y la independencia del paciente.
Planificación del Alta Hospitalaria para Pacientes Mayores
La planificación del alta puede ser compleja, ya que una enfermedad o lesión aguda puede impactar de manera más significativa la capacidad funcional en pacientes mayores. Un simple esguince de tobillo, que sería un inconveniente menor para una persona joven, puede ser incapacitante para una persona mayor sin el soporte adecuado en el hogar. En la planificación del alta deben participar enfermeros, asistentes sociales y médicos de atención primaria. Los elementos clave a considerar incluyen:
- Evaluación del estado funcional.
- Estrategias para manejar problemas identificados durante la evaluación en urgencias (ej. depresión, alcoholismo, compromiso del estado funcional).
- Determinación de si el paciente puede obtener y administrar los fármacos prescritos.
- Evaluación de las capacidades del cuidador y la posible necesidad de servicios de relevo.
Muchos ancianos son dados de alta tras su evaluación en el departamento de emergencias. En ocasiones, el paciente anciano ingresa en el departamento de emergencias traído por un cuidador que se niega a llevarlo de vuelta a casa o que lo abandona en el hospital.
Hospitalización: Consideraciones para Pacientes Mayores
Casi la mitad de los adultos que ocupan camas hospitalarias tienen 65 años o más, una proporción que se espera que aumente con el envejecimiento de la población. La internación puede exacerbar los cambios fisiológicos relacionados con la edad y aumentar la morbilidad. Por ello, solo deben hospitalizarse aquellos pacientes ancianos con problemas graves que no puedan ser tratados adecuadamente en otro entorno.
La hospitalización expone a los adultos mayores a riesgos derivados del aislamiento, la inmovilidad, las pruebas de diagnóstico y la exposición a microorganismos infecciosos. Los traslados de o hacia el hospital a menudo implican la adición o modificación de medicamentos, lo que puede incrementar el riesgo de efectos adversos y de falta de comunicación sobre los cambios farmacológicos. El tratamiento hospitalario puede resultar deshumanizante e impersonal. La internación aguda debe ser lo más breve posible, permitiendo una transición exitosa a la atención domiciliaria, un centro con enfermería especializada o un programa de rehabilitación ambulatorio.
Factores que Afectan el Pronóstico Hospitalario
La evolución del paciente hospitalizado tiende a empeorar con la edad, sin embargo, la edad fisiológica es un predictor más importante de los resultados que la edad cronológica. Los resultados son mejores en pacientes hospitalizados para procedimientos electivos, como el reemplazo de una articulación, en comparación con aquellos ingresados por enfermedades graves, como la insuficiencia multiorgánica.
Un número significativo de pacientes mayores de 75 años, que eran funcionalmente independientes al ingresar, pierden esta independencia al ser dados de alta a instituciones de atención especializada. Incluso cuando un trastorno es tratable o parece no complicado, los pacientes pueden no recuperar su estado funcional previo al ingreso. Estudios han demostrado que los pacientes que realizaron ejercicio físico de intensidad moderada durante su hospitalización, especialmente ejercicios de caminata, entrenamiento de resistencia y equilibrio, no experimentaron deterioro funcional. Esto subraya la importancia de iniciar la fisioterapia en adultos mayores lo antes posible durante la hospitalización.
FISIODINAMICA - Importancia de la Fisioterapia en el Adulto Mayor [Programa]
Estrategias para Mejorar la Atención y los Resultados en Pacientes Mayores Hospitalizados
Las siguientes estrategias pueden ayudar a reducir el deterioro funcional y mejorar la atención de los pacientes ancianos:
- Equipo geriátrico interdisciplinario: Identifica y satisface las necesidades complejas de los ancianos, y detecta y previene problemas comunes que pueden desarrollarse o agravarse durante la hospitalización.
- Enfermero de atención primaria: Un enfermero responsable de un solo paciente de manera continua, implementa el plan terapéutico del equipo, monitoriza la respuesta al tratamiento y educa al paciente, al personal y a la familia.
- Cambios en el ambiente hospitalario: Instituidos a menudo por enfermeros, como colocar a los pacientes más complejos cerca de la sala de enfermería o cambiar de compañeros de cuarto.
- Programas de habitación compartida con un familiar: Proporcionan mejor atención personalizada, alivian al personal de algunas tareas, reducen la ansiedad del paciente y permiten la participación activa del familiar en la recuperación.
- Comunicación de alta calidad entre profesionales: Previene errores y duplicaciones en pruebas y tratamientos (especialmente fármacos). Implementa mejores sistemas de comunicación, como las transferencias cálidas (transferencia de atención en persona entre profesionales de salud, frente al paciente).
- Documentación del régimen farmacológico: Registrar la indicación de cada nuevo fármaco, mantener un listado diario de los medicamentos prescritos y recibidos, para evitar el uso innecesario y prevenir interacciones.
- Directrices anticipadas: Documentan la elección de un sustituto en la toma de decisiones sanitarias y reducen la atención no deseada e innecesaria, especialmente en pacientes con enfermedades avanzadas.
- Movilización temprana y participación en la actividad funcional: Para prevenir el deterioro físico debido a la disminución de la actividad durante la enfermedad y la hospitalización. Implica una estrecha colaboración con fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales para crear planes de atención integrada.
- Planificación del alta: Asegura una comunicación adecuada entre el hospital, pacientes, familias y el siguiente nivel de atención, para prevenir reingresos.
- Unidades de atención aguda del anciano (ACE): Proporcionan atención eficaz para adultos mayores hospitalizados, aplicando la mayoría de las estrategias mencionadas.
Si las instrucciones anticipadas ya han sido elaboradas, deben llevarse al hospital lo antes posible. El médico debe confirmar estas elecciones durante la internación aguda. Si no están documentadas, los médicos deben esforzarse por determinar los deseos del paciente.
Atención Geriátrica Especializada y Políticas de Salud en Chile
Algunos problemas frecuentes en los ancianos requieren consideraciones específicas durante la hospitalización, particularmente en los cuidados posoperatorios. En Chile, el Programa Nacional de Salud de las Personas Mayores busca mejorar la calidad de vida de este grupo a través del diseño de políticas, planes y acciones de promoción del envejecimiento activo y prevención de la dependencia.
En 2021, se publicó el Plan Nacional de Salud Integral para Personas Mayores 2020-2030, que establece seis ejes estratégicos: promoción y prevención, provisión de servicios, fortalecimiento de la red de atención, sistemas de información, regulación y financiamiento. Para acceder a un centro de atención, el paciente debe ser evaluado por el equipo del Centro de Salud Familiar (CESFAM), que aplica el Examen de Funcionalidad del Adulto Mayor (EFAM) y el Examen de Medicina Preventiva del Adulto Mayor (EMPAM). Además, los centros de apoyo comunitario para personas con demencia están disponibles durante todo el año en diversas ubicaciones en Chile.
Es importante destacar que el 85% de las personas mayores de 60 años en Chile son autovalentes y pueden mantenerlo con apoyo médico profesional enfocado en un envejecimiento saludable, estrategias de prevención y detección oportuna de enfermedades tratables. El envejecimiento no implica necesariamente caerse, desorientarse, sentirse deprimido o tener incontinencia.
La atención médica especializada apoya a la persona mayor y a su familia, con énfasis en la prevención y el control de enfermedades crónicas, e incluye:
- Evaluación integral: Consulta con el geriatra, quien evalúa a la persona mayor en sus dominios físico, mental, social y funcional.
- Evaluación por equipo integral: Acompañamiento por un equipo multidisciplinario desde el ingreso hasta el alta.
- Prevención de discapacidad asociada a hospitalización: Trabajo intensivo de rehabilitación durante la hospitalización para acortar la estancia.
El Instituto Nacional de Geriatría (INGER)
El Instituto Nacional de Geriatría (INGER) presta servicios a personas mayores de 60 años, beneficiarios del sistema público de salud (FONASA). Para ser atendido por INGER, se requiere una interconsulta de su centro de salud público.
La organización de la atención en el Instituto Nacional de Geriatría contempla los siguientes niveles de atención:
- Policlínico de Geriatría (CEA)
- Hospitalización (UGA)
- Hospital de Día
- Alivio del Dolor y Cuidados Paliativos
- Unidad de Neuropsicogeriatría
Una vez que el médico del consultorio realiza una interconsulta a alguno de los niveles de atención de INGER, esta llega al SOME (Servicio de Orientación Médica y Estadística) del hospital, que contactará al paciente. Si el paciente pertenece a un consultorio fuera del área oriente de salud (SSMO), debe dirigirse personalmente al SOME con la interconsulta en horario de Lunes a Jueves de 8:00 a 17:00 hrs. y Viernes de 8:00 a 16:00 hrs. Las instalaciones de INGER cuentan con rampas especiales de acceso y ascensores para discapacitados y personas mayores.
Hogares de Ancianos y Convalecientes
La decisión de ir a una casa de reposo debe estar basada en la consideración de los factores asociados a la calidad de vida de la persona en función del tipo de cuidados que requiere. Asimismo, en esta importante decisión es indispensable tener en cuenta los deseos de la persona que va a dar ese paso. “Si está lúcida y siente que ir a una residencia es favorable para ella, su opinión y opción deben ser respetadas”, indica el geriatra.
En un hogar para ancianos y convalecientes, hay personal y proveedores de atención médica calificados que brindan atención las 24 horas, incluyendo enfermeras universitarias, auxiliares y asistentes de enfermería, kinesiólogos, terapeutas ocupacionales, nutricionistas y fonoaudiólogos.
Los hogares para ancianos y convalecientes ofrecen una variedad de servicios:
- Atención médica de rutina
- Supervisión las 24 horas
- Atención de enfermería
- Visitas con los proveedores
- Asistencia con las actividades cotidianas, como bañarse y el aseo personal
- Terapia física, ocupacional y del habla
- Todos sus alimentos
Estos centros brindan atención tanto a corto como a largo plazo, dependiendo de las necesidades del residente. La atención a corto plazo puede ser necesaria durante la recuperación después de una hospitalización debido a una enfermedad o lesión grave, permitiendo que el paciente regrese a casa una vez recuperado. Puede necesitar atención diaria de largo plazo si tiene una afección mental o física y ya no puede cuidarse solo. El tipo de atención necesaria será un factor para decidir qué centro elegir, así como la forma en la que se pagará dicha atención.
Aspectos a Considerar al Elegir un Centro
Cuando se empiece a buscar un hogar para ancianos y convalecientes, es recomendable seguir los siguientes pasos:
- Trabaje con su trabajador social o planificador de alta del hospital y pregúntele acerca del tipo de atención que necesitará y qué centros recomienda. También puede pedir recomendaciones a sus proveedores, amigos y familia.
- Haga una lista de hogares para ancianos y convalecientes que cubran sus necesidades o las de su ser querido, en o cerca de su área. Es importante investigar, ya que no todos los centros brindan la misma calidad de atención.
- Empiece buscando centros en Medicare.gov Nursing Home Compare. Este sitio permite ver y comparar los hogares para ancianos y convalecientes certificados por Medicare y Medicaid, en base a mediciones de calidad como valoración general, inspecciones de salud, personal, medidas de calidad y número de camas certificadas. Si un centro no está certificado, probablemente deba sacarlo de la lista.
- Una vez que haya elegido varios centros, llame a cada uno y verifique si están aceptando pacientes nuevos, si pueden asignar una habitación individual (que puede ser más costosa), el nivel de atención que ofrecen (incluida atención especializada como rehabilitación de accidente cerebrovascular o atención para pacientes con demencia) y si aceptan Medicare y Medicaid.
- Una vez que tenga la lista de centros que cubren sus necesidades, haga una cita para visitar cada uno o pídale a alguien de confianza que realice las visitas. Algunos aspectos a considerar durante la visita son:
- La proximidad del hogar para ancianos y convalecientes para facilitar las visitas familiares y la supervisión de la atención.
- La seguridad del edificio, las horas de visita y las restricciones.
- La forma en que el personal trata a los residentes (si las interacciones son amigables, amables y respetuosas, si llaman a los residentes por su nombre).
- Disponibilidad de personal de enfermería con licencia las 24 horas del día y una enfermera registrada al menos 8 horas al día.
- Si hay personal que cubra las necesidades de servicios sociales.
- Si los residentes se ven limpios, aseados y vestidos cómodamente.
- Las condiciones del ambiente: bien iluminado, limpio, atractivo, a una temperatura agradable, sin olores fuertes y desagradables, y con niveles de ruido aceptables.
- Cómo contratan al personal (investigación de antecedentes, asignación de personal a residentes específicos, promedio de personal por residente).
- La comida y los horarios de servicio (elección de comidas, adaptación a dietas especiales, asistencia para alimentarse y seguimiento de la hidratación de los residentes).
- Las habitaciones (si se pueden traer objetos y muebles personales, cómo se aseguran los objetos personales).
- La disponibilidad de actividades para los residentes.
Medicare.gov ofrece una útil lista de revisión de hogares para ancianos y convalecientes que se puede llevar al momento de visitar los diferentes centros: Medicare.gov Nursing Home Checklist.
- Trate de visitarlos nuevamente en diferentes momentos del día y de la semana para tener un panorama más completo de cada centro.

Pagar por un Hogar para Ancianos y Convalecientes
Un hogar para ancianos y convalecientes es costoso, y la mayoría de los seguros médicos no cubrirán el costo total. Con frecuencia, las personas cubren sus costos utilizando una combinación de pago personal, Medicare y Medicaid.
- Medicare: Puede pagar por atención de corto plazo en un hogar para ancianos y convalecientes, después de una hospitalización de 3 días. No cubre atención de largo plazo.
- Medicaid: Si bien Medicaid no paga por la atención en hogares para ancianos y convalecientes directamente, muchas personas en estos centros tienen Medicaid. Sin embargo, se debe ser elegible según los ingresos. Con frecuencia, las personas empiezan a pagar los gastos de bolsillo y, una vez que gastan sus ahorros, solicitan Medicaid. Los cónyuges están protegidos contra la pérdida de sus hogares por el pago de un hogar para ancianos y convalecientes para su pareja.
- Seguro de atención a largo plazo: Si se tiene, puede pagar por la atención a corto o largo plazo. Existen diferentes tipos de seguros que cubren atención a largo plazo; algunos solo pagan por atención en hogar para ancianos y convalecientes y otros pagan por un rango de servicios. Es posible que no se pueda obtener este tipo de seguro si se tiene una afección preexistente.
Es una buena idea buscar asesoría legal cuando se considere la forma de pago por atención de enfermería, especialmente antes de gastar todos los ahorros. Una agencia especializada en el envejecimiento en su área puede dirigirlo a recursos legales.