La atención, definida como la capacidad de aplicar voluntariamente el entendimiento a un objetivo, es fundamental para el funcionamiento cognitivo. De su buen funcionamiento dependen directamente otras funciones cognitivas, y las dificultades atencionales pueden explicar fallos en tareas cotidianas. El envejecimiento puede afectar a la atención de diversas maneras, ya que esta capacidad es limitada tanto en capacidad como en duración, y es clave para el registro de nueva información. A menudo, atribuimos a la memoria lapsus cotidianos que, en realidad, son un problema de atención.
La ejecución de tareas requiere la acción conjunta de distintos tipos de atención. Al igual que con la memoria, las categorizaciones de la atención tienen un fin simplificador y didáctico, dado que el cerebro funciona como una red compleja. El control atencional permite un rendimiento efectivo de las distintas modalidades de atención.
Tipos de Atención y su Relevancia en el Envejecimiento
Existen diversas formas de clasificar la atención, cada una con implicaciones específicas para el adulto mayor:
Atención Selectiva
Esta modalidad permite seleccionar la información relevante a procesar, inhibiendo la atención a estímulos irrelevantes. Surge de la necesidad de optimizar los limitados recursos atencionales, priorizando la focalización según la situación. En la modalidad visual, por ejemplo, la atención selectiva permite procesar estímulos relevantes mientras se suprimen otros simultáneos.
Atención Sostenida
Se refiere a la capacidad de mantener la atención de forma consistente durante un periodo de tiempo prolongado. Se ha sugerido que esta capacidad aumenta hasta aproximadamente los 40 años y luego decae lentamente.
Atención Alternante
La atención alternante es la capacidad de cambiar el foco atencional entre dos o más actividades que demandan recursos cognitivos diferentes. Es la base de la flexibilidad cognitiva. Por ejemplo, leer una receta y preparar una comida implica alternar entre la lectura y la manipulación de ingredientes, cada una con una carga cognitiva distinta.
Con la edad, el rendimiento en tareas que requieren dividir o alternar la atención dependerá claramente de la pericia adquirida en cada actividad y de su complejidad. Conducir es un ejemplo prototípico de atención alternante, pues exige cambiar el foco entre la circulación, las señales, el manejo del vehículo y, si es el caso, la conversación.
Atención Dividida
Es la habilidad para realizar dos o más tareas al mismo tiempo. Esta capacidad es limitada y supone un nivel elevado de atención, dependiendo de la velocidad de procesamiento, la flexibilidad cognitiva, la gestión de recursos y el aprendizaje previo de conductas automatizadas. Mantener una conversación mientras se conduce es un ejemplo de atención dividida.
Deterioro Cognitivo en el Adulto Mayor
El envejecimiento es un proceso natural que conlleva transformaciones físicas, cognitivas y emocionales. El deterioro cognitivo se refiere a una disminución notable en funciones como la memoria, el pensamiento, el juicio y la capacidad de aprendizaje. En el adulto mayor, puede ser un signo temprano de enfermedades más serias, como la demencia.
El deterioro cognitivo puede manifestarse de diversas maneras:
- Pérdida de memoria a corto plazo.
- Dificultades con el lenguaje.
- Desorientación en tiempo y espacio.
- Disminución en la capacidad para razonar o tomar decisiones.
El reconocimiento de estos síntomas es fundamental para la intervención temprana. El deterioro cognitivo puede ser leve, moderado o grave, y su progresión varía según la causa subyacente y factores individuales.
Diferencias entre Deterioro Cognitivo y Demencia
Aunque estrechamente relacionados, el deterioro cognitivo y la demencia no son lo mismo. El deterioro cognitivo es una disminución en las funciones mentales que no siempre progresa a demencia. La demencia, como el Alzheimer, es un trastorno neurodegenerativo con un deterioro progresivo y significativo de las capacidades cognitivas que dificulta las actividades cotidianas.
Estimulación Cognitiva: Estrategias para el Adulto Mayor
La estimulación cognitiva consiste en la aplicación de un conjunto de acciones y ejercicios diseñados para mantener o mejorar el buen funcionamiento cognitivo. Estas actividades buscan reforzar y potenciar habilidades como la memoria, la atención y la resolución de problemas, adaptándose a las necesidades del adulto mayor y promoviendo un envejecimiento activo.
La incorporación de ejercicios de estimulación cognitiva en la rutina diaria es beneficiosa para mantener la memoria activa, mejorar la concentración y fortalecer habilidades como el razonamiento y el lenguaje.
Ejemplos de Actividades de Estimulación Cognitiva:
- Juegos de Memoria: El clásico juego de encontrar pares de tarjetas idénticas mejora la memoria a corto plazo, la concentración y la agilidad mental.
- Lectura y Escritura: Los cuadernos de ejercicios cognitivos, que pueden incluir lectoescritura, aritmética y dibujo, son útiles para mejorar la memoria y el razonamiento.
- Juegos Físicos y Cognitivos: Combinan movimiento y estimulación mental, ayudando a mantener activas la atención, coordinación, memoria y velocidad de reacción.
- Juegos para Personas con Demencia: Diseñados para estimular la memoria, reforzar la percepción sensorial y mantener activa la función cognitiva.
- Emparejamiento de Imágenes: Actividades para emparejar imágenes u objetos, útiles para mantener la función cognitiva y el reconocimiento de objetos cotidianos.
- Juegos Sensoriales: Trabajan con los sentidos, como la escucha y el reconocimiento de sonidos, mejorando las capacidades auditivas.
- Aplicaciones y Juegos en Línea: Herramientas interactivas para reforzar la memoria, la atención y la agilidad mental.
- Actividades Artísticas: Copiar dibujos, crear obras con diferentes colores y texturas, usando lápices o pinturas, favorece la autoestima y libera del estrés.
- Ejercicios de Motricidad Fina: Trabajos con cuadernillos especializados en motricidad fina, caligrafía y grafomotricidad, que pueden retrasar problemas motores. Tejer, bordar o realizar manualidades también son beneficiosos.
- Tareas Domésticas Sencillas: Permitir que los adultos mayores ayuden en tareas como preparar la mesa u ordenar la ropa, les hace sentirse útiles y mejora su autoestima, requiriendo atención para realizarlas correctamente.
- Desarrollo del Lenguaje y la Aritmética: Acertijos, adivinanzas y juegos de mesa como el ajedrez, las damas o las cartas, estimulan la lógica, la atención, el razonamiento verbal y la memoria, además de fomentar la socialización.

Evaluación de la Atención en el Adulto Mayor
La evaluación neuropsicológica es la base para un tratamiento efectivo de las dificultades atencionales. Permite identificar fortalezas y debilidades, y enfocar el tratamiento rehabilitador o educativo.
Una evaluación completa de la atención incluye:
- Entrevista clínica con el paciente.
- Recopilación de datos médicos y académicos.
- Realización de pruebas específicas de atención.
- Análisis de datos y entrega de un informe detallado.
Existen diversas herramientas para evaluar la atención:
- Test de Pfeiffer (SPMSQ): Prueba breve para una valoración orientativa del estado cognitivo, utilizada como cribado inicial. Evalúa orientación temporal y espacial, memoria, atención y cálculo sencillo.
- Trail Making Test (TMT): Test ampliamente empleado para evaluar atención y funciones ejecutivas, que incluye unir círculos numéricos (TMT-A) o alternar entre números y letras (TMT-B).
- Subtest de Letras y Números del WAIS-IV: Evalúa la capacidad de repetir secuencias de letras y números en orden específico.
- Test de Símbolos y Dígitos (SDMT): Mide la atención y la velocidad de procesamiento, asociando símbolos a números según una clave.
- Test de Barcelona R: Instrumento neuropsicométrico que evalúa cuantitativamente el estado cognitivo, incluyendo lenguaje, fluidez verbal, orientación, praxias, entre otros.
APLICACIÓN TRAIL MAKING TEST - TMT
Rehabilitación de la Atención Alternante
La rehabilitación de la atención alternante, siguiendo el modelo clínico de Sohlberg y Mateer, implica entrenar al paciente con tareas sencillas y progresivamente aumentar la complejidad. Programas como el Attention Process Training (APT) o plataformas como NeuronUP ofrecen actividades de lápiz y papel o digitales.
La música también se ha integrado en programas de rehabilitación, presentando melodías y pidiendo al participante que pulse una tecla ante patrones de sonido específicos, o que siga un ritmo de batería. Es crucial adaptar los programas a las necesidades y motivaciones del paciente, utilizando tareas con valor ecológico.
La participación activa de cuidadores y familiares es vital en el proceso de estimulación cognitiva, brindando apoyo, adaptando la comunicación y el entorno para ofrecer seguridad y bienestar. Lograr un ritmo de vida activo, acompañado de un descanso óptimo y una buena alimentación, mejora la calidad de vida y fomenta un envejecimiento activo.