La Calidad de Vida en el Adulto Mayor: Un Enfoque Integral

En todo el mundo, las personas viven más tiempo que antes, y la mayor parte de la población tiene una esperanza de vida igual o superior a los 60 años. Todos los países del mundo están experimentando un incremento tanto de la cantidad como de la proporción de personas mayores en la población. Este fenómeno, conocido como envejecimiento de la población, comenzó en los países de ingresos altos, pero actualmente los cambios más importantes se están viendo en los países de ingresos bajos y medianos.

Chile, por ejemplo, vive un progresivo envejecimiento, con un aumento de la población de 60+ años desde un 12% el año 2007 a 18% el 2021. La esperanza de vida también ha aumentado, de 78 años en 2007 a 81 años en 2021. En 2007, un 14,8% de las personas de 60+ años pertenecía a la "cuarta edad" (80+ años), y en 2021, esta población aumentó a un 16,4% (INE, 2022). Se espera que para el 2050 este grupo represente a casi un 30% de las personas mayores. Si bien estas cifras reflejan el éxito de las políticas sociales, también implican varios desafíos importantes.

Definiendo la Calidad de Vida en la Vejez

La calidad de vida se define a menudo como el grado en que una persona se encuentra sana, cómoda y es capaz de participar o disfrutar de los acontecimientos y actividades de la vida. Como tal, es muy personal, y lo que una persona considera como calidad de vida puede variar ampliamente respecto a lo que considera otra. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el envejecimiento saludable como el proceso de fomentar y mantener la capacidad funcional que permite el bienestar en la vejez.

La calidad de vida se conforma por una serie de aspectos que se definen como objetivos, subjetivos y sociales. Esta resolución se plantea como una estrategia para concretar acciones que garanticen sociedades en las cuales las personas gocen de las condiciones necesarias para vivir un envejecimiento saludable y puedan ejercer plenamente sus derechos humanos. Es importante saber que un equilibrio entre estos tres aspectos es vital para garantizar una favorable calidad de vida en la vejez y durante todo el proceso de envejecimiento.

Dimensiones de la Calidad de Vida

  • Los aspectos objetivos son aquellos que tienen que ver con las condiciones materiales de la persona adulta mayor, como el nivel de ingresos, vivienda, alimentación, vestido, seguridad social y educación.
  • Los aspectos subjetivos tienen que ver con elementos psíquicos de la persona, como la autoestima, el autoconcepto, la intimidad, la expresión emocional y la salud percibida.
  • Los aspectos sociales se integran por las políticas públicas, programas sociales, servicios institucionales, pensiones no contributivas, así como cualquier otro servicio procurado por el gobierno a través de las instituciones para satisfacer de manera integral las diversas necesidades de las personas adultas mayores.
Infografía: Factores objetivos, subjetivos y sociales que componen la calidad de vida en el adulto mayor

Para el adulto mayor, la calidad de vida es una expresión lingüística cuyo significado es eminentemente subjetivo; está asociada con la personalidad de la persona, con su bienestar y la satisfacción por la vida que lleva, y cuya evidencia está intrínsecamente relacionada a su propia experiencia, a su salud y a su grado de interacción social y ambiental y, en general, a múltiples factores. Según Velandia (1994), la “calidad de vida del adulto mayor es la resultante de la interacción entre las diferentes características de la existencia humana (vivienda, vestido, alimentación, educación y libertades humanas); cada una de las cuales contribuye de diferente manera para permitir un óptimo estado de bienestar, teniendo en cuenta el proceso evolutivo del envejecimiento, las adaptaciones del individuo a su medio biológico y psicosocial cambiante, el cual se da en forma individual y diferente; adaptación que influye en su salud física, fallas en la memoria y el temor, el abandono, la muerte, la dependencia o la invalidez”.

Krzeimen (2001) sostiene también que la calidad de vida del adulto mayor se da en la “medida en que él logre reconocimiento a partir de relaciones sociales significativas; esta etapa de su vida será vivida como prolongación y continuación de un proceso vital; de lo contrario, se vivirá como una fase de declinación funcional y aislamiento social del adulto mayor”. Martín (1994) añade que otro elemento significativo es que el adulto mayor siga teniendo una participación social significativa, la cual “consiste en tomar parte en forma activa y comprometida en una actividad conjunta, la cual es percibida por el adulto mayor como beneficiosa”. Eamon O'Shea (2003) enfatiza que “la calidad de vida del adulto mayor es una vida satisfactoria, bienestar subjetivo y psicológico, desarrollo personal y diversas representaciones de lo que constituye una buena vida, y que se debe indagar, preguntando al adulto mayor, sobre cómo da sentido a su propia vida, en el contexto cultural, y de los valores en el que vive, y en relación a sus propios objetivos de vida”.

El Envejecimiento: Biología, Transiciones y Afecciones Comunes

Desde un punto de vista biológico, el envejecimiento es el resultado de la acumulación de una gran variedad de daños moleculares y celulares a lo largo del tiempo, lo que lleva a un descenso gradual de las capacidades físicas y mentales, a un mayor riesgo de enfermedad y, en última instancia, a la muerte. Estos cambios no son lineales ni uniformes, y su vinculación con la edad de una persona en años es más bien relativa. Más allá de los cambios biológicos, el envejecimiento suele estar asociado a otras transiciones vitales, como la jubilación, el traslado a viviendas más apropiadas y el fallecimiento de amigos y parejas.

Entre las afecciones más comunes de la vejez cabe citar la pérdida de audición, las cataratas y los errores de refracción, los dolores de espalda y cuello, la osteoartritis, las neumopatías obstructivas crónicas, la diabetes, la depresión y la demencia. A medida que se envejece aumenta la probabilidad de experimentar varias afecciones al mismo tiempo. La vejez se caracteriza también por la aparición de varios estados de salud complejos que se conocen habitualmente por el nombre de síndromes geriátricos. Por lo general, son consecuencia de múltiples factores subyacentes que incluyen, entre otros, la fragilidad, la incontinencia urinaria, las caídas, los estados delirantes y las úlceras por presión.

Factores que Influyen en un Envejecimiento Saludable y sus Desafíos

La ampliación de la esperanza de vida ofrece oportunidades, no solo para las personas mayores y sus familias, sino también para las sociedades en su conjunto. En esos años de vida adicionales se pueden emprender nuevas actividades, como continuar los estudios, iniciar una nueva profesión o retomar antiguas aficiones. No obstante, el alcance de esas oportunidades y contribuciones depende en gran medida de un factor: la salud.

La evidencia indica que la proporción de la vida que se disfruta en buena salud se ha mantenido prácticamente constante, lo que implica que los años adicionales están marcados por la mala salud. Aunque algunas de las variaciones en la salud de las personas mayores se deben a la genética, los factores que más influyen tienen que ver con el entorno físico y social, en particular la vivienda, el vecindario y la comunidad, así como características personales como el sexo, la etnia o el nivel socioeconómico. El entorno en el que se vive durante la niñez -o incluso en la fase embrionaria-, en combinación con las características personales, tiene efectos a largo plazo sobre el envejecimiento. Los entornos propicios, tanto físicos como sociales, también facilitan que las personas puedan llevar a cabo las actividades que son importantes para ellas, a pesar de la pérdida de facultades. La disponibilidad de edificios y transportes públicos seguros y accesibles, así como de lugares por los que sea fácil caminar, son ejemplos de entornos propicios.

En la formulación de una respuesta de salud pública al envejecimiento, es importante tener en cuenta no solo los elementos individuales y ambientales que amortiguan las pérdidas asociadas con la vejez, sino también los que pueden reforzar la recuperación, la adaptación y el crecimiento psicosocial. Sin embargo, no hay tal cosa como la persona mayor "típica". Algunos octogenarios tienen unas facultades físicas y psíquicas similares a las de muchos treintañeros, mientras que otras personas sufren un deterioro considerable a edades mucho más tempranas. Una respuesta integral de salud pública debe atender las enormes diferencias que existen en las experiencias y necesidades de las personas mayores.

Impacto de la Soledad y el Aislamiento Social

Un desafío importante es la sensación de soledad y el riesgo de aislamiento social. En la actualidad, cerca de 460 mil personas mayores se encuentran viviendo solas (13%). La pandemia tuvo un gran impacto en este sentimiento de soledad, alcanzando un 53% en la última versión de la VI Encuesta de Calidad de Vida en la Vejez. Sentirse solo no se explica únicamente por el hecho de no vivir acompañados, sino que también responde a la escasez de espacios de participación en los que las personas mayores tienen la posibilidad de desarrollarse. Este es un desafío que debe abordarse.

Otro punto a destacar es el alza en la percepción de necesidades satisfechas, a excepción de la necesidad de afecto y cariño, área en la que se muestra una preocupante insatisfacción. Los profesionales de la salud pública, así como la sociedad en general, deben hacer frente a estas y otras actitudes edadistas, ya que pueden dar lugar a situaciones de discriminación y afectar a la formulación de políticas y la creación de oportunidades para que las personas mayores disfruten de un envejecimiento saludable.

Estrategias para Mejorar la Calidad de Vida en el Adulto Mayor

Mejorar la salud y calidad de vida en las personas mayores no es algo que se consiga solamente mediante la medicina especializada. Hay muchas cosas que las personas pueden hacer en su día a día para mejorar su estado y encontrarse mucho mejor. Impulsar políticas públicas que respondan a las necesidades reales de las personas adultas mayores y fomentar las relaciones sociales a lo largo de nuestro curso de vida son cruciales. Este último aspecto es muy importante para el fortalecimiento de la salud mental y emocional de las personas adultas mayores.

1. La Actividad Física

La relación entre actividad física y calidad de vida en adultos mayores es directa y proporcional. Las personas que han practicado actividad física durante su vida son las que mejor se conservan, tanto a nivel físico como mental. El ejercicio tiene una gran cantidad de beneficios:

  • Quema grasas innecesarias.
  • Ayuda a la corrección postural.
  • Mejora el riego sanguíneo y la capacidad pulmonar.
  • Logra rejuvenecer el cuerpo eliminando una gran cantidad de toxinas.

Además, está demostrado que el ejercicio tiene efectos positivos a nivel psicológico, ya que ayuda a socializar y libera hormonas del placer, mejorando así en gran medida la felicidad de las personas mayores que lo practican.

Foto temática: Adultos mayores realizando actividad física adaptada y sonriendo

2. Una Alimentación Saludable

Una alimentación equilibrada y saludable es el pilar fundamental de una salud de hierro y de una calidad de vida óptima. Los alimentos llenos de fibra y antioxidantes, como las frutas y verduras, son excelentes para el buen funcionamiento del organismo. Además, los suplementos vitamínicos son ideales para corregir carencias, aunque estos solo deben ser administrados por expertos en nutrición que estudien cada caso por separado.

3. El Bienestar Psicológico y Social

Cuando hablamos de salud y calidad de vida en el adulto mayor, no podemos olvidarnos de la importancia de la mente. Un cuerpo sano solo es la base para poder conseguir lo que nos proponemos: un estado de bienestar que permita a la persona vivir feliz. La soledad es una de las peores enfermedades que puede sufrir una persona, mayor o de cualquier edad, y es una de las que debemos combatir con más intensidad. Socializar entre sí es una forma de descubrir juntos una edad llena de nuevas experiencias y sabiduría acumulada. La salud mental y la búsqueda de la felicidad personal también se logran mediante el ejercicio, la atención psicológica de los usuarios, una arquitectura y una decoración acogedoras y, ante todo, un trato amable y amigable.

Foto temática: Grupo de adultos mayores socializando alegremente en un entorno acogedor

Percepciones de Calidad de Vida: Un Estudio Cualitativo

Un estudio cualitativo descriptivo, interpretativo-comprensivo, fundamentado en la Teoría de las Representaciones Sociales, buscó comprender el significado de la expresión ‘calidad de vida del adulto mayor’ para el propio adulto mayor y para su familia. Este estudio, realizado en el Asentamiento Humano Laura Caller en Los Olivos (Perú) entre 2004 y 2006 con 16 adultos mayores y sus grupos familiares, reveló importantes representaciones sociales:

  1. Conocimiento sobre la vejez y ser un adulto mayor: Se percibe como un proceso normal y natural, caracterizado por un deterioro físico y mental y con pérdida de vigor, pero también como una etapa de la cosecha de todo lo vivido.
  2. Elementos secundarios de la calidad de vida del adulto mayor: Significa ser cuidado y protegido con dignidad, ser apoyado por la familia para lograr su bienestar, respetando su condición de persona y sus derechos humanos.
  3. Valores y actitudes acerca de la calidad de vida del adulto mayor: El trato cálido, impregnado de respeto, afecto y amor hace que el adulto mayor se sienta valorado. Maslow, referido por O'Brien, sostiene que “cada individuo necesita amor, afecto y consideración en las relaciones humanas para sentirse satisfecho”.
  4. Necesidades secundarias del adulto mayor como ser social: Incluyen la libertad de acción y comunicación, y disponer económicamente de una pequeña cantidad de dinero para satisfacer sus “gustitos”. La libertad, de acción, comunicación u opinión, es un derecho universal que el adulto mayor no debe perder.

Es importante destacar una diferencia clave en la percepción: para el adulto mayor, calidad de vida significa tener paz y tranquilidad, ser cuidado y protegido por la familia con dignidad, amor y respeto, y tener satisfechas como ser social sus necesidades de libre expresión, decisión, comunicación e información. Para la familia, sin embargo, la calidad de vida se centra más en que el adulto mayor satisfaga sus necesidades de alimentación, vestido, higiene y vivienda.

El Rol de los Servicios Asistenciales Profesionales

Organizaciones como el Grupo Emera España, en consonancia con la Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030) liderada por la OMS, ponen en práctica un enfoque integral para mejorar la calidad de vida de las personas mayores. Su misión no se basa solo en mejorar o mantener el estado de salud, sino en buscar por todos los medios el bienestar combinando diversos enfoques, desde el cuidado físico hasta el psicológico y el social.

En sus residencias, los equipos profesionales se esfuerzan por proporcionar un ambiente donde los adultos mayores puedan relacionarse, seguir rutinas de ejercicios saludables, disfrutar de la mejor alimentación y recibir atención médica especializada para diversas dolencias como:

  • Diabetes
  • Artritis
  • Fracturas o lesiones puntuales
  • Luxaciones
  • Hipertensión arterial
  • Osteoporosis
  • Enfermedades de tipo coronario

Estos centros buscan asegurar que los usuarios se sientan cuidados a todos los niveles, promoviendo la felicidad y la tranquilidad en esta etapa de la vida.

Cuidados para el adulto mayor

Preguntas Frecuentes sobre la Calidad de Vida en el Adulto Mayor

¿Qué se entiende exactamente por calidad de vida en el adulto mayor?

La calidad de vida en el adulto mayor abarca múltiples dimensiones: la salud física (ausencia de enfermedad, movilidad), la salud mental (bienestar emocional, función cognitiva), el bienestar social (relaciones sociales, participación en actividades), la autonomía (capacidad de realizar actividades diarias) y el entorno (seguridad, confort). Se trata de un concepto subjetivo que busca el máximo bienestar integral de la persona mayor.

¿Cómo influye la salud física en la calidad de vida de un adulto mayor?

La salud física es un pilar fundamental. Enfermedades crónicas, dolores, limitaciones de movilidad y otros problemas físicos pueden impactar negativamente en la independencia, la capacidad de participar en actividades y, por lo tanto, en la calidad de vida. El control de estas condiciones mediante atención médica, ejercicio adaptado y una alimentación saludable es crucial.

¿Cuál es el papel del bienestar emocional en la calidad de vida de un adulto mayor?

El bienestar emocional es esencial. Sentimientos de soledad, tristeza, ansiedad o depresión pueden deteriorar significativamente la calidad de vida. Fomentar la socialización, el apoyo emocional, la terapia psicológica (si es necesaria) y actividades que generen bienestar son claves.

¿Cómo afecta la soledad a la calidad de vida en la tercera edad?

La soledad no deseada es un problema grave que afecta a muchos adultos mayores. Puede provocar depresión, ansiedad, deterioro cognitivo y un declive general de la salud. Promover la participación en actividades sociales, el contacto con familiares y amigos, y la creación de redes de apoyo son fundamentales para combatirla.

¿Qué tipo de actividades mejoran la calidad de vida de un adulto mayor?

Las actividades que mejoran la calidad de vida son aquellas que promueven el bienestar integral: ejercicio físico adaptado, actividades cognitivas (lectura, juegos de mesa), actividades sociales (grupos de encuentro, excursiones), actividades creativas (pintura, música) y actividades significativas para la persona (voluntariado, hobbies).

¿Cómo se puede adaptar el entorno doméstico para mejorar la calidad de vida de un adulto mayor?

Adaptar el hogar es crucial para prevenir caídas y facilitar la autonomía. Algunas modificaciones incluyen: eliminar obstáculos, instalar barras de apoyo en el baño, mejorar la iluminación, adaptar el mobiliario y utilizar dispositivos de asistencia.

¿Qué papel juega la familia en la calidad de vida de un adulto mayor?

La familia juega un papel fundamental. El apoyo emocional, la compañía, la participación en actividades y el cuidado atento mejoran significativamente la calidad de vida. Es importante escuchar las necesidades y deseos del adulto mayor y ofrecerle un entorno familiar positivo y estimulante.

¿Cómo influyen los servicios de atención a personas mayores en la calidad de vida?

Los servicios asistenciales, como residencias de mayores o centros de día, pueden mejorar la calidad de vida al ofrecer cuidados profesionales, actividades sociales, apoyo emocional y un entorno seguro y adaptado. Es importante elegir un centro que se ajuste a las necesidades y preferencias de la persona mayor.

¿Qué importancia tiene la alimentación para la calidad de vida en la tercera edad?

Una alimentación equilibrada y adaptada a las necesidades del adulto mayor es esencial para mantener la salud física y prevenir enfermedades. Una dieta rica en frutas, verduras, proteínas y baja en grasas saturadas contribuye a un mejor estado de salud y, por lo tanto, a una mayor calidad de vida.

¿Cómo se mide la calidad de vida en las personas mayores?

No existe una única forma de medir la calidad de vida, ya que es un concepto subjetivo. Se utilizan diferentes herramientas de evaluación que consideran las dimensiones mencionadas anteriormente (salud física, mental, social, etc.).

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