Dispositivos y Técnicas de Apoyo para la Movilidad en Cama y Transferencias para Personas con Discapacidad

Las personas con discapacidad pueden necesitar asistencia para desplazarse o moverse por muy diversas causas. Para ello, existen diversos dispositivos de apoyo y técnicas que facilitan tanto la movilidad en la cama como las transferencias a sillas de ruedas o a otras áreas, garantizando la seguridad y el bienestar del usuario y del cuidador.

Foto temática: persona utilizando un dispositivo de apoyo en cama

Dispositivos de Apoyo para la Movilidad y Actividades Diarias

Los dispositivos de apoyo son elementos diseñados para asistir en diversas actividades. Le ayudan a sostener objetos, abrir y cerrar puertas, transferir el peso al tiempo que cambia de posición o caminar. Estos dispositivos pueden ser de gran ayuda en actividades diarias como bañarse, asearse, vestirse, caminar o de otras formas con la movilidad, escribir o comer.

Dentro de los dispositivos para moverse se encuentran bastones, ortesis, andadores e incluso scooters eléctricos, entre muchos otros. Antes de utilizar una grúa, es conveniente hacer uso de otros productos de apoyo, como son los discos giratorios o las barras de apoyo, ya que de esta manera se puede mantener la movilidad que tiene la persona.

Principios Esenciales para la Movilización Segura

Para prestar un apoyo adecuado, es indispensable que los profesionales de apoyo, en particular los de atención directa, aprendan técnicas de movilización y las practiquen con regularidad. Esto es crucial para garantizar la adecuación, la eficacia y la seguridad de los movimientos, así como la higiene postural.

Es importante controlar la postura que se adopta en cada momento y moverse de forma que se minimice la presión impuesta al cuerpo. Esto limita el riesgo de lesiones, tanto para el personal de apoyo como para la persona a la que se moviliza. Las malas posturas pueden convertirse en hábitos y si se repiten a menudo acaban pareciendo cómodas, haciéndose más difícil detectar el riesgo de lesión.

Infografía: higiene postural para cuidadores

Factores de Riesgo de Lesiones para Cuidadores

Es más probable sufrir una lesión en los siguientes casos:

  • Haciendo movimientos de torsión o giratorios con el cuerpo.
  • Manteniendo una misma postura durante un periodo de tiempo prolongado.
  • Repitiendo mucho el mismo movimiento.
  • Realizando movimientos descoordinados.

Fundamentos de una Movilización Eficaz y Segura

No existe un único método para movilizar a otra persona; lo más adecuado es aprender diferentes técnicas para optar por la más adecuada en función de las circunstancias particulares. Sin embargo, existen elementos esenciales que siempre deben tenerse en cuenta al ayudar a una persona a levantarse, sentarse o tumbarse en la cama, o al transferirla o empujar una silla pesada. Estos principios básicos son:

  1. Conocer a la persona y sus necesidades: Entender las capacidades y limitaciones individuales.
  2. Tener conocimientos y entrenamiento en biomecánica: Utilizar el propio cuerpo como una "máquina" eficiente para mover a la persona.
  3. Seleccionar la técnica y los productos de apoyo más adecuados: Evaluar las opciones disponibles para cada situación.
  4. Adecuar el entorno de la persona: Pensar en el confort y la seguridad tanto del usuario como de quienes le cuidan.
  5. Mantener constantemente una correcta higiene postural: Prevenir lesiones mediante posturas adecuadas.

Estos cinco principios son sencillos de cumplir y ofrecen claras ventajas:

  • Contribuyen a la mejora física y psicológica de la persona a la que se presta apoyo, lo que redunda en una mayor autonomía y en una mejor calidad de vida.
  • Evitan lesiones, ahorran esfuerzo innecesario y aportan una capacidad de trabajo muy superior a los profesionales de apoyo.

Pautas de Buenas Prácticas para Movilizaciones

1. Valorar la situación

Procurar no levantar peso a menos que resulte imprescindible. Valorar detenidamente la situación antes de optar por levantar a la persona y asegurarse de que se hace uso de las ayudas adecuadas.

Antes de levantar a una persona, preguntarse:

  • Si es indispensable levantarle.
  • Si algún otro profesional puede ayudar en la maniobra, teniendo siempre presente que cuando la persona usuaria es totalmente dependiente es indispensable proceder a la movilización entre dos profesionales.
  • Si conviene utilizar algún producto de apoyo (una grúa, por ejemplo).
  • Si la persona con discapacidad puede colaborar de algún modo para facilitar el movimiento.
  • Si la persona que va a realizar la maniobra se siente segura de poder levantarle.

2. Valorar el entorno

  • Comprobar que no hay obstáculos que podrían dificultar la maniobra: cables sobre el suelo, líquido derramado sobre el suelo, alfombras, etc.
  • Determinar cuál es la distancia a recorrer y asegurarse de que sea lo más corta posible.
  • Asegurarse de que se trata de un entorno seguro: buena iluminación, suelo no deslizante, etc.
  • Verificar si hay espacio suficiente o si es necesario desplazar algún mueble para disponer de más sitio.

3. Evaluar la maniobra

  • Verificar si la persona con discapacidad es capaz de entender a la persona que va a levantarle y si puede colaborar de alguna manera.
  • Comprobar si presenta signos de agitación o confusión. Si es así, asegurarse de contar con la ayuda de otros profesionales.
  • Fijarse en si la persona es alta o baja, delgada u obesa.
  • Verificar si la persona tiene algún problema de salud que convenga tener en cuenta: hemiplejia, rigidez articular, zonas doloridas, tono muscular, etc.

4. Evaluar las propias habilidades del cuidador

  • Valorar si está en condiciones de levantar la carga, si tiene problemas de espalda o problemas articulares.
  • Evitar cualquier maniobra de este tipo en los casos en los que la persona profesional de apoyo está embarazada.
  • Determinar la técnica más adecuada y valorar si se siente capaz de aplicarla correctamente. En caso de duda, pedir ayuda.
  • Asegurarse de tener puesto el atuendo adecuado: ropa holgada y zapatos bajos y no deslizantes.
  • Quitarse anillos, reloj, collar, cadenas, pendientes, u otros adornos que pudieran engancharse.

Normas Básicas de Mecánica Corporal para la Persona que Recibe Apoyo

Cuando la persona que requiere apoyo para la movilidad colabora, conviene que también esta siga unas normas básicas de mecánica corporal:

Si está acostada

  • Mantener piernas y brazos alineados a lo largo de su cuerpo.
  • El colchón sobre el que se encuentre acostada debe ser firme para que el apoyo sea uniforme y estable.

Si está de pie

  • Separar ligeramente sus pies para así aumentar su base de sustentación y mejorar su propia estabilidad.
  • Procurar que la cadera se mantenga siempre dentro del espacio delimitado por el ancho de los pies.
  • Procurar que contraiga los músculos abdominales y glúteos y mantener la espalda recta, echando los hombros hacia atrás.

Si está sentada

  • Disponer de asientos que permitan mantener la espalda recta y apoyada.
  • Procurar que las caderas, rodillas y tobillos de la persona formen un ángulo recto, debiendo estar los pies siempre apoyados en el suelo.

Técnicas de Movilización y Transferencia

Levantar a una persona dependiente evitando riesgos es crucial. Evitar lesiones en ambos, ser respetuoso con la persona y hacerlo de manera rápida y eficiente es clave para el cuidado de personas con discapacidad o mayores en el domicilio. Ayudar a mayores y dependientes en casa requiere conocer técnicas básicas de cuidados, como el modo de levantar a una persona de la cama o una silla. Un cuidador de mayores profesional lo sabe y es importante que el cuidador familiar conozca el procedimiento.

Técnicas de movimiento para personas con discapacidad. Traspaso a cama.

Consejos de Postura para el Cuidador al Levantar a una Persona

  • Mantén la espalda siempre recta: Es esencial para evitar lesiones.
  • Flexiona ligeramente las piernas: Haz que la musculatura de estas sea la que soporte el peso al levantar a una persona, especialmente si tiene gran peso, y evita que este recaiga sobre tu espalda.
  • Acércate bien a la persona: El contacto te ayudará a que sea más fácil levantarla. A mayor distancia, mayor dificultad y más riesgo de lesiones.
  • Agarra con seguridad y firmeza: Es clave para evitar caídas. Ten en cuenta cómo o por dónde agarras para evitar hacer daño.
  • Separa ligeramente los pies: Para un mejor trabajo con menor esfuerzo. Adelanta un pie en la dirección hacia la que vas a mover a la persona (por ejemplo, de la cama a una silla de ruedas o viceversa).
  • Sincroniza tu cuerpo con el movimiento: Tu cuerpo debe actuar de contrapeso.
  • Piensa antes de actuar: Antes de hacer el esfuerzo, piensa unos segundos si todo está bien y seguro. Y, seguidamente, procede a levantar o mover a la persona.

Cómo Levantar a una Persona de la Cama para Caminar o Trasladarla a una Silla de Ruedas

Levantar a una persona de la cama para trasladarla a una silla de ruedas o un sillón es más fácil siguiendo estos pasos. Es importante tenerlos claros antes de comenzar. Así, el cuidador no sufrirá lesiones y la integridad y bienestar de la persona cuidada estará asegurada. Es importante que antes de comenzar, comuniques verbalmente que vas a levantar a la persona de la cama para que sepa cómo actuar y no se desoriente ni se asuste o sorprenda.

Esquema: Pasos para transferir de cama a silla de ruedas

Recomendaciones para Ejecutar los Mejores Movimientos

  1. Preparación:
    • Tenga la silla cerca de la cama.
    • Informe la maniobra a realizar a la persona.
    • Mueva a la persona para que quede sentada en el borde de la cama. Haga este movimiento con calma y espere unos segundos en cada posición para evitar mareos.
    • Coloca uno de tus brazos detrás de la espalda de la persona a levantar y el otro debajo de sus piernas.
    • Si tiene movilidad en los brazos, pídele que se agarre de tu nuca. Si no, coloca antes sus brazos sobre tus hombros.
    • Mueve las piernas de la persona para que cuelguen del lado de la cama mientras llevas su tronco hacia el borde de la misma, hacia ti. Si tiene cierta movilidad, pídele que pose las piernas en el suelo aunque no se sostenga sobre ellas y efectúa este movimiento. En esta posición, el cuidador puede calzarle, si va a caminar una vez levantado.
  2. Levantamiento y Rotación (si es hacia silla):
    • Ubíquese frente a la persona, inclínese flexionando sus rodillas e indíquele que rodee su espalda con sus brazos.
    • Con tus brazos, rodea el tronco a la altura del pecho de la persona a la que quieres levantar y sujétala por la espalda.
    • Ponga sus rodillas en contacto con las de la persona, acérquese y pídale que colabore para levantarse; cuanto más cerca de su cuerpo, menor será el esfuerzo de su columna.
    • Impulse a la persona con la fuerza de sus piernas, hacia usted y hacia arriba. En esta posición, tu cuerpo actúa de contrapeso de la otra persona. Por este motivo, sencillamente ejerciendo una elevación de tu pierna podrás levantar a una persona de la cama.
    • Si la persona tiene movilidad, espera a que se sienta seguro y firme en el suelo y ayúdale a dar los primeros pasos sosteniéndole por la cintura o por ambos brazos.
    • Para llevarla a una silla de ruedas, mantén a la persona dependiente apoyada en tu cuerpo, gira sin soltarla en dirección a la silla utilizando como eje de giro de cadera la pierna que bloquea el pie de la persona.
    • Con movimientos pequeños, giren juntos hacia la silla de ruedas.
  3. Sentar en la Silla:
    • Flexione suavemente las rodillas de la persona para apoyarla al momento de sentarla.
    • Acomódela en la silla, levántela cruzando sus brazos bajo la axila. De esta manera tendrá una postura cómoda y segura.

Movilización de la Cama por Dos Personas

  1. Cada persona debe ubicarse a un lado de la cama con los pies separados y las rodillas ligeramente flexionadas. Retire la ropa superior de la cama y la almohada.
  2. Cada persona introduce un brazo por debajo del hombro de la persona cuidada y el otro debajo del muslo.
  3. Levántela con cuidado hasta llevarla a la posición deseada. Es preciso evitar fricciones y sacudidas repentinas o bruscas, para lo cual puede ayudarse con una sábana.

Cómo Levantar a una Persona Mayor o Discapacitada de una Silla

Un cuidador debe conocer también cómo levantar a estas personas de una silla, ya sea una silla de ruedas, un sillón o una silla normal.

Si la persona tiene movilidad en los brazos

  1. Mientras aún está sentado en una silla, pídele que los utilice para empujarse hacia arriba.
  2. Aprovecha su movimiento para ponerte delante suyo y colocar sus manos con firmeza sobre tus hombros.
  3. Rodea con tus brazos su cintura y con cuidado y firmeza eleva al paciente hacia arriba.

Si la persona no tiene movilidad

  1. El cuidador se debe colocar delante.
  2. Asirlo por debajo de los brazos y levantarlo para dejarlo sentar suavemente sobre el lugar elegido.

Saber cómo levantar a una persona mayor con o sin discapacidad es importante para salvaguardar la seguridad e integridad de la persona cuidada y del cuidador. Así se respeta en todo momento el bienestar del anciano o discapacitado y al mismo tiempo se evitan lesiones y daños en el cuidador de mayores o personas con discapacidad.

Productos de Apoyo Específicos para la Cama y Entorno

Los productos de apoyo pueden suponer un cambio significativo en la mejora de la independencia de las personas con discapacidad física. Muchos de estos objetos pueden ayudar a personas con enfermedades neuromusculares, con movilidad y destreza reducida, personas mayores o en silla de ruedas.

Accesorios para la Movilidad en Cama y Transferencias

  • Escala para incorporarse en la cama: De forma curvada para salvar fácilmente la rueda grande de las sillas. Confeccionado con tejido (tupido o tipo malla) algodonado para proporcionar mayor confort, repartir mejor la presión ejercida e impedir que el tejido se encoja. Los confeccionados con malla “respiran”, son permeables al agua y secan rápidamente.
  • Disco giratorio: Se trata de un disco en el suelo; la persona usuaria se coloca de pie en él y el disco gira para poder desplazarla, por ejemplo, de la cama a la silla.
  • Grúa eléctrica móvil: Ofrece mayor seguridad en el traslado de la cama al baño o a otras dependencias, facilita la tarea del cuidador y evita riesgos por sobrepeso. Se controla con un mando a distancia específico para la grúa o el mismo que controla el resto de elementos de la vivienda mediante el sistema integral del entorno BJ. Se puede realizar un giro de 360º con un ligero impulso de la persona suspendida o del cuidador. Dispone de dos posibilidades de elevación: con apoyo sobre los pies o sin él. La elevación de la percha es vertical y puede recoger desde el suelo. Dispone de bajada de emergencia mecánica en caso de fallo eléctrico. Los accesorios para ayudar a poner al usuario de pie pueden ser montados/desmontados sin herramientas.
  • Sistemas para transferencia entre silla de ruedas y asiento del coche: Estos sistemas permiten mejorar la transferencia.
  • Salvaescaleras:
    • Subeescaleras portátil: Se trata de un sistema para bajar y subir escaleras con la ayuda de otra persona.
    • Salvaescaleras de oruga: Indicado para personas con problema de movilidad, pero que no utilizan silla de ruedas. Suben y bajan escaleras de forma práctica y segura.
    • Sillas salvaescaleras: Esta solución de accesibilidad permite a personas en silla de ruedas poder salvar tramos de escaleras tanto rectas como curvas.
  • Plataformas elevadoras verticales: Estos mecanismos permiten salvar desniveles de hasta 3 metros. Sirven para mejorar la calidad de vida de personas con o sin silla de ruedas.

Ayudas para el Baño

  • Silla de ducha o asiento de baño: Sirve para que una persona con problemas para sostenerse en pie pueda lavarse más fácilmente.
  • Asientos elevadores de inodoro: No suelen necesitar una instalación previa y mejoran el uso del baño a personas con problemas en las caderas y dificultad para levantarse.
  • Barras de sujeción: Normalmente se colocan en la ducha o en el baño para mejorar la seguridad.

Productos para la Movilidad General

  • Bastones: Suelen ser muy útiles en personas de la tercera edad, ya que les da estabilidad. Existe, por ejemplo, un modelo con empuñadura en “T”, regulable en altura de 67 a 80 cm, dotado de tres patas, tres conteras y empuñadura. Existe un modelo similar con 4 patas.
  • Andadores: Pueden tener dos ruedas en la parte delantera o 4 tanto adelante como detrás.
  • Rollators: Parecidos a los andadores anteriores, pero vienen con un asiento. Normalmente lo utilizan personas de la tercera edad ya que les facilita poder salir a la calle, desplazarse por recintos o pasear con seguridad.
  • Sillas de ruedas:
    • Manuales: Pueden estar indicadas para que uno mismo pueda desplazarse o para que otros lo hagan. Las sillas que tienen un aro en las ruedas traseras sirven para que la propia persona tenga autonomía para poder desplazarse. Un ejemplo es una silla de ruedas dinámica, robusta, sólida y duradera, con chasis ajustable en profundidad a las medidas del usuario.
    • Eléctricas: Como la silla eléctrica Bora, que es compacta, desmontable y veloz. Puede tener manejo con la barbilla, control a través de otro mando (incluido) para cambios posturales, encender/apagar y bocina. Con soporte abatible manual derecho o izquierdo. Doble mando estándar que permite a un acompañante (y/o usuario) conducir la silla en conjunto con el mando principal. Mando sobre bandeja compatible con interfaz de 4 pulsadores. Características incluyen acceso a los distintos actuadores de la silla (reclinación, elevación, basculación, etc.) mediante teclado (12 teclas), programación por consola HHP, Wizard, 5 programas de conducción, indicador de nivel de baterías, intermitentes, apagar/encender, luces, cambios posturales y dirección.
    • Deportivas: Existen muchos modelos en función del deporte que se quiere practicar.

Adaptaciones para la Vida Diaria

  • Cubiertos adaptados: Pueden adaptarse a las necesidades de la persona para ofrecer mayor autonomía en el momento de comer. Son muy útiles cuando se tienen dificultades de movilidad en las manos o en el brazo. Muy útil para personas con artritis, Párkinson o con movilidad reducida en las manos.
  • Platos con compartimentos: Se divide el plato en distintos compartimientos para mejorar la selección y recogida de los alimentos. Perfecto para mejorar la capacidad de recoger los alimentos de un plato. Para mejorar su uso, puedes añadir una ventosa en el plato que evitará que se mueva, muy útil para personas con poca movilidad en los brazos.
  • Ropa adaptada: Mucha ropa adaptada viene con velcro, lo que facilita mucho su colocación para personas con discapacidad.
  • Vehículos adaptados: Una persona con problemas de movilidad en las piernas puede conducir si se adapta el vehículo a sus necesidades. Los vehículos con cambio automático han facilitado que personas con lesiones en una de las piernas puedan conducir.

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