Las Contribuciones Sociales y Culturales de la Antigua Grecia

Aunque la sociedad en la Antigua Grecia estaba dominada por el ciudadano varón, con su personalidad jurídica plena que incluía el derecho a voto, a ocupar cargos públicos y a ser dueño de propiedades, los grupos sociales que formaban la población de una típica ciudad-estado griega o polis eran extraordinariamente diversos. El desarrollo cultural de la civilización griega se convirtió en una de las principales bases de la cultura europea posterior, junto con la cultura romana que se desarrolló unos siglos después.

Mapa de la Antigua Grecia mostrando las principales polis

La Estructura Social de la Polis Griega

Los Ciudadanos Varones y sus Clases

Aunque el ciudadano varón tenía de lejos la mejor posición en la sociedad griega, había diferentes clases dentro de este grupo. En la cima de este árbol social estaban «los mejores», los aristoi. Con más dinero que todos los demás, esta clase podía proveerse de armadura, armas y un caballo en tiempos de una campaña militar. Los aristócratas solían separarse en facciones familiares o clanes poderosos que controlaban todas las posiciones importantes en la polis.

Existía también una clase más pobre, la de los ciudadanos de segunda clase. Estos eran hombres que tenían tierras, pero quizás sus terrenos eran menos productivos y estaban situados en lugares alejados de la ciudad; su propiedad estaba mucho menos protegida que la tierra de primera que estaba cerca de la ciudad propiamente dicha. El terreno estaba tan lejos que los dueños tenían que vivir allá en vez de ir y venir desde la ciudad. Estos ciudadanos eran llamados perioikoi (moradores de los alrededores), o quizás «pies polvorientos», y se agrupaban juntos en pequeñas comunidades pueblerinas, subordinados a la ciudad vecina.

Un tercer grupo era la clase media, la clase de negocios. Ocupados en la manufactura, los intercambios y el comercio, estos eran los nouveau riche (los nuevos ricos). Sin embargo, los aristoi protegían celosamente sus privilegios y el monopolio político, asegurándose de que solo los terratenientes podían elevarse a posiciones de poder real. A pesar de estas divisiones, había cierto movimiento entre clases: algunos podían elevarse por medio de la acumulación de riquezas y de la influencia, mientras que otros podían descender de clase al caer en bancarrota, lo que podía conducir a la pérdida de la ciudadanía e incluso a la esclavitud.

El Rol de la Mujer en la Sociedad

Las ciudadanas tenían menos derechos en comparación con los ciudadanos varones. Sin derecho a voto, ni a ser propietarias de tierras, ni a heredar, el lugar de la mujer era en casa y su propósito en la vida era la crianza de los niños. Se desaconsejaba el contacto con hombres que no fuesen parte de la familia y las mujeres ocupaban su tiempo haciendo actividades en casa tales como trabajos con lana y tejidos.

El matrimonio solía ser organizado por el padre, quien escogía al esposo y aceptaba que este le diera una dote. Si la mujer era huérfana de padre, entonces sus intereses (prospectos matrimoniales y gestión de la propiedad) eran custodiados por un tutor (kurios), quizás un tío u otro familiar varón. Al casarse a la típica edad de trece o catorce años, el amor tenía poco que ver con la compatibilidad entre el esposo y la esposa. Aunque el amor podía desarrollarse con el tiempo, lo mejor que podía esperarse era philia (un sentimiento fraterno de amistad afectuosa); el eros, el amor del deseo, había que ir a buscarlo en otra parte, al menos para el hombre.

Los matrimonios podían terminarse aduciendo tres causas:

  1. La primera y más común era la repudiación por el esposo (apopempsis o ekpempsis). No había necesidad de dar razones, solo se esperaba que la dote fuera reembolsada.
  2. La segunda causa de terminación era cuando la mujer abandonaba el hogar familiar (apoleipsis) y en este caso, el nuevo tutor de la mujer tenía que actuar como su representante legal. Esto, sin embargo, ocurría raramente y, como resultado, dañaba la reputación de la mujer en la sociedad.
  3. La tercera causa era cuando el padre de la novia pedía que le devolvieran a su hija (aphairesis), probablemente para ofrecérsela a otro hombre con una dote más atractiva. Sin embargo, esta última opción solo era posible si la esposa no había tenido hijos.

En cierto modo, las mujeres de Esparta tenían un tratamiento diferente a otros Estados. Las mujeres, por supuesto, también estaban presentes en las otras clases no ciudadanas. El grupo del cual se tiene más información es el de las trabajadoras sexuales, divididas en dos categorías: la primera y quizás la más común era la de las prostitutas de burdel (pornē), y la segunda era la prostituta de la clase alta (hetaira). Estas últimas estudiaban música y cultura, y solían formar relaciones de larga duración con hombres casados.

La Educación en la Antigua Grecia

Los hijos de los ciudadanos iban a la escuela, donde el currículo incluía lectura, escritura y matemáticas. Cuando dominaban estas materias básicas, los estudios pasaban a la literatura (Homero, por ejemplo), la poesía y la música (especialmente la lira). El atletismo también era un elemento esencial en la educación de una persona joven. En Esparta, los niños de tan solo siete años se agrupaban bajo el liderazgo de un joven de más edad para que se endurecieran por medio de entrenamiento físico riguroso.

En Atenas, los ciudadanos adultos jóvenes (de entre 18 y 20 años) tenían que brindar servicio cívico y militar, y su educación continuaba con lecciones en política, retórica y cultura. Las niñas también se educaban de manera similar a la de los niños, pero con un mayor énfasis en la danza, la gimnasia y los logros musicales de los cuales podían hacer alarde en competiciones musicales, en ceremonias y en festivales religiosos. Una parte importante de la educación de los jóvenes griegos tenía que ver con pederastia (con niños y niñas).

Clases No Ciudadanas y Grupos Dependientes

Obreros y `Heilṓtēs` (Ilotas)

La sociedad griega incluía una proporción significativamente más alta de obreros que de esclavos. Estos eran trabajadores semilibres, totalmente dependientes de sus patronos. El ejemplo más famoso es la clase de los heilṓtēs (los ilotas) de Esparta. Estos dependientes no eran propiedad de ningún ciudadano particular (no podían venderse como se vende un esclavo) y solían vivir con sus familias. En general, hacían arreglos con sus patronos, tales como darle una cantidad de su producción al dueño de la granja y quedarse ellos mismos con el resto.

Algunas veces la cuota requerida podía ser alta o baja, y podría haber beneficios adicionales para los siervos, tales como protección y seguridad del grupo. Sin embargo, la clase de los siervos o ilotas nunca podía alcanzar seguridad real porque a ellos se les daba poco o ningún estatus legal y eran muy mal tratados, hasta los mataban en las purgas regulares (especialmente en Esparta) para infundirles miedo, lo que aseguraría su continua subordinación a la clase gobernante.

La Esclavitud (`Douloi`)

En la sociedad griega, los esclavos se veían como una parte necesaria y perfectamente normal de la vida urbana. Adquiridos como consecuencia de guerras y conquistas, capturas y ventas, los esclavos estaban simplemente entre los perdedores de la vida. Hasta había argumentos intelectuales de filósofos tales como Aristóteles, quien presentaba la idea de que podía demostrarse que los esclavos eran inferiores, un producto de su entorno y de sus características heredadas.

Es imposible decir con certeza la cantidad de esclavos (douloi) que había en la sociedad griega ni el porcentaje de la población que representaban. Sería poco probable, dado el costo, que cada uno de los ciudadanos tuviera su propio esclavo, pero sin duda, algunos ciudadanos eran dueños de muchos esclavos. Por lo tanto, las estimaciones de la población esclavizada en el mundo griego varían entre el 15% y el 40% de la población total. Un discurso de la defensa hecho en la corte de Atenas por Lisias y las alusiones hechas por otros oradores tales como Demóstenes sugieren vivamente que, aunque cada ciudadano no tuviese un esclavo, ciertamente los deseaban y que ser dueño de esclavos era considerado como una medida del estatus social.

La relación entre los esclavos y sus dueños parece ser similar a la de cualquier otro período histórico, con una mezcla de desprecio, desconfianza y abuso por parte de los patronos, y de desprecio, robo y sabotaje por parte de los esclavizados. Las fuentes del material de referencia siempre dan el punto de vista del dueño de esclavos, pero hay referencias en literatura, particularmente en la comedia griega, de amistad y de lealtad en al menos algunas relaciones entre dueños y esclavos.

Los esclavos trabajaban en todos los ámbitos y se han identificado más de 200 ocupaciones. Estas incluían trabajos domésticos, en la agricultura, en talleres industriales (por ejemplo, en la fabricación de escudos, ropa y perfumes), en la minería, el transporte, en las ventas al por menor, en la banca, en el entretenimiento, en las fuerzas armadas como asistentes o ayudantes de sus dueños o como portadores de equipaje, como remeros en las naves de la Marina e incluso como combatientes. Para los esclavos había, al menos para algunos, una luz de esperanza de que un día alcanzaran la libertad. Hubo casos en que los esclavos, particularmente aquellos que trabajaban en la manufactura e industria, que vivían separados de sus dueños y a quienes se les daba una cierta independencia económica, podían pagar por su libertad con el dinero que habían ahorrado.

La DURA VIDA De Los ESCLAVOS En La ANTIGUA GRECIA

Extranjeros Libres (`Xenoi` y `Metoikoi`)

Aparte de los esclavos, la mayoría de las poleis griegas tendrían un número de extranjeros libres (xenoi) quienes habían decidido reubicarse desde otras áreas de Grecia, del Mediterráneo y del Oriente Próximo, y que llevaban consigo habilidades tales como la alfarería y la metalurgia. Normalmente, estos extranjeros debían registrar su residencia y así se convirtieron en una clase reconocida (con un estatus más bajo que el de los ciudadanos de pleno derecho), a los cuales llamaron metecas (metoikoi).

A cambio de los beneficios de ser ciudadano «huésped» necesitaban tener un patrocinador local, pagar los impuestos locales, a veces pagar impuestos adicionales, contribuir a los costos de festivales menores e incluso participar en campañas militares cuando fuese necesario. A pesar de las sospechas y prejuicios contra los extranjeros «bárbaros» que suelen aparecer en las fuentes literarias, hay casos en que los metoikoi llegaron de hecho a convertirse en ciudadanos de pleno derecho después de haber presentado una muestra de lealtad apropiada y contribuido al bien del Estado receptor. Entonces, ellos recibían el mismo estatus para el pago de impuestos y el derecho a tener propiedades y tierras. También sus hijos podían convertirse en ciudadanos. Sin embargo, algunos Estados, en particular Esparta, en ciertos tiempos disuadían activamente la inmigración y periódicamente expulsaban a los xenoi. La relación entre los extranjeros y los ciudadanos locales parece ser una relación tensa, particularmente en tiempos de guerra y de dificultad económica.

Legado y Aportaciones Culturales

La cultura griega habitó el sudeste de Europa y las islas del Mediterráneo oriental hacia el siglo XII a. C., tomando rasgos culturales de las antiguas civilizaciones minoica y micénica. Se extendió por la costa de Asia Menor y más tarde por otras islas del Mediterráneo occidental, hasta que fue conquistada por los romanos en el siglo II a. C. La mayor influencia cultural que recibió la sociedad romana fue la de la cultura griega, dando inicio a un proceso de helenización de la cultura romana.

El Contexto Histórico y la Polis

Durante la época clásica (siglos VI y V a. C.), las principales ciudades-Estado griegas (como Atenas, Corinto, Tebas, Esparta y Mileto) fomentaron el desarrollo del arte, la arquitectura y la literatura. A su vez, el crecimiento de los estudios especializados impulsó un gran avance en la filosofía, las ciencias naturales y las matemáticas. En este periodo, los griegos se organizaban en ciudades-Estado independientes, llamadas polis. Cada polis era una unidad política diferente que tenía un centro urbano principal y las tierras circundantes. Todos los griegos identificaban la cultura helénica que los unía, pero consideraban que su patria era su polis.

Hacia finales del siglo VI a. C., se estableció la democracia en Atenas, un sistema que concedió por primera vez la igualdad de derechos políticos a todos los ciudadanos (en ese entonces, solo los varones mayores de 21 años de padre y madre atenienses). Este período abarcó desde el final de las Guerras Médicas hasta la muerte de Alejandro Magno, y representó el mayor momento de esplendor cultural, político y artístico de esta civilización. En él tuvieron lugar los cimientos de la democracia occidental, el nacimiento de la filosofía y el esplendor de una arquitectura aún hoy fascinante.

Filosofía y Pensamiento Racional

Los griegos crearon los estudios filosóficos, desarrollando el estudio de la filosofía para entender diferentes misterios de la vida, como el origen de los fenómenos naturales o la naturaleza del cuerpo humano y de la Tierra. Entre sus principales autores, estaban Tales de Mileto, Sócrates, Platón, Aristóteles, Heráclito, Demócrito y Parménides. Estos filósofos establecieron las bases del pensamiento racional y plantearon algunas de las preguntas fundamentales sobre el universo, la naturaleza, el hombre y la sociedad.

Representación de un debate filosófico en la Antigua Grecia

Arte, Arquitectura y Literatura

Los artistas griegos buscaban representar al ser humano en una forma ideal. Durante la época clásica, el parámetro de belleza estuvo atravesado por las nociones de equilibrio, proporción y armonía. En arquitectura, se destacó la construcción de grandes templos de mármol pintados con colores vivos. Los griegos abogaron por la precisión y el trabajo meticuloso a la hora de construir sus estructuras más representativas, cuyas técnicas pioneras se han mantenido vigentes hasta la actualidad. Ejemplos incluyen el Partenón, el Erecteion, el templo de Atenea Niké o los Propileos.

La civilización griega se le atribuye la invención y práctica de formas expresivas como el teatro y la poesía, así como la innovación en otras como la escultura, la arquitectura y la pintura. Los principales géneros escritos de la cultura griega fueron la poesía épica, la poesía lírica y el teatro. Muchas de estas obras narraban las historias de grandes héroes míticos que desafiaban la voluntad de los dioses o de personajes reales de la época que atravesaban situaciones cómicas. La tragedia, la comedia y la sátira teatral, la poesía lírica y la literatura épica fueron algunas de las variantes y géneros artísticos que se desarrollaron en Grecia a lo largo de siglos de historia. Destacan autores como Homero (autor de la Ilíada y la Odisea), Esopo (autor de numerosas fábulas), Aristófanes (autor de comedias), Sófocles, Esquilo y Eurípides (dramaturgos).

La DURA VIDA De Los ESCLAVOS En La ANTIGUA GRECIA

Ciencia, Matemáticas y Deporte

Considerado como un lenguaje en sí mismo, las matemáticas se han transformado en el instrumento esencial para la comprensión del mundo. Pitágoras consideraba que los números eran la clave para la comprensión de la naturaleza. En matemáticas, Euclides desarrolló la geometría euclidiana, que se convirtió en la base de la matemática occidental.

Se considera que en Grecia nació el padre de la medicina, Hipócrates, quien fue capaz de cambiar la perspectiva del momento sobre la salud y el cuerpo. Los griegos también contribuyeron con el desarrollo en campos y prácticas como la geografía y la cartografía, la astronomía y la botánica. Grecia fue considerada pionera en el campo de la astronomía durante siglos, con científicos como Aristarco e Hiparco siendo referencias históricas. En astronomía, Ptolomeo propuso un modelo del sistema solar que dominó el pensamiento científico durante siglos. En medicina, Galeno realizó importantes estudios sobre anatomía y fisiología, sentando las bases de la medicina occidental.

Las diferentes polis griegas se enfrentaban en festividades deportivas que hacían en honor a los dioses del Olimpo. Estos juegos se celebraban cada cuatro años, y los especialistas creen que comenzaron a realizarse hacia el siglo XVI a. C. Los Juegos Olímpicos son considerados hoy en día como la máxima cita de competición entre una gran cantidad de disciplinas deportivas que se remontan a siglos de existencia. Desde su primera edición, se han adoptado y mantenido muchos de los rituales que los hacen tan especiales, como el traslado de la antorcha y el encendido de la llama olímpica.

Atletas compitiendo en los Juegos Olímpicos de la Antigua Grecia

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