Como una alternativa para la generación de transformación social y desarrollo humano, la innovación social hace frente a problemáticas sociales, con miras a mejorar la calidad de vida de las comunidades. De esta manera, involucra la participación de diferentes actores sociales y personas beneficiarias, impactando las formas de relacionamiento social, al propiciar el establecimiento de nuevos modos de colaboración y de redes de trabajo y comunicación; al tiempo que propicia la creación de estrategias para la generación y fortalecimiento de capacidades individuales y colectivas (Millard, s.f.).
Innovación social, apropiación del conocimiento y participación ciudadana
Este artículo reflexiona sobre la conexión entre la apropiación social del conocimiento, la innovación social y la participación ciudadana, para el mejoramiento de la vida, de manera sostenible. Teniendo en cuenta la interrelación entre los diecisiete ODS y la apuesta para trabajar por una transformación positiva, la cual beneficie a las personas y al planeta, esta investigación destaca el papel del reconocimiento y combinación de diferentes tipos de conocimiento y saber-hacer, como componentes fundamentales para el cumplimiento de los ODS.
El programa de formación es un componente del proyecto Laboratorios Vivos de Innovación Cultura. Es una estrategia que tiene como ejes fundantes dos conceptos: la apropiación social del conocimiento y la innovación social (Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano, -Utadeo, 2015, p. 6). Orientado a generar procesos de apropiación y uso de la cultura como una forma de producir conocimiento, que se tradujera en iniciativas con potencial de innovación social en las comunidades objeto de estudio.

Experiencias concretas: Clemencia y María la Baja
Lo anterior, desde el análisis de dos iniciativas de los municipios de Clemencia y María la Baja (Bolívar), las cuales muestran cómo las personas que las lideran, siendo conscientes de sus capacidades y aprovechando los recursos de los que disponen, han replanteado el papel que cumplen en sus comunidades, para convertirse en agentes activos de procesos de desarrollo sostenible. Cabe destacar que las iniciativas aquí estudiadas fueron generadas en el marco del programa de formación de los Laboratorios Vivos de Innovación y Cultura, en Clemencia y María la Baja, por participantes del proyecto, en aras de contribuir a la solución de problemáticas sociales, identificadas de manera autónoma, y favorecer el bienestar general de sus comunidades.
Este programa contó con la participación de personas de la comunidad, distribuidas en distintos perfiles de formación; además, desarrolló diferentes temáticas de formación, a través de estrategias pedagógicas, como: microproyectos, actividades de popularización, el uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones -TIC-. De esta manera, se pretende dar cuenta de cómo la implementación de un programa de formación, en torno a la investigación-creación, gestión y emprendimiento, y el uso y apropiación de la cultura como generadora de conocimiento, en un ambiente mediado por las TIC, propició procesos de apropiación social del conocimiento, los cuales resultaron en la generación de iniciativas con potencial de innovación social por parte de los participantes clemencieros y marialabajenses.
A partir de ahí, se escogieron dos proyectos, teniendo en cuenta su capacidad para armonizar voluntades diferentes, con miras a generar redes de trabajo; mejorar los modos de relacionamiento social, de cooperación y de comunicación; resolver problemáticas comunes; y asegurar su sostenibilidad. Estos son: Colectivo de Comunicaciones +aCtitud, de Clemencia; y Risas del Sol Tours, de María la Baja.

Resultados y aportes de las iniciativas locales
Las iniciativas propuestas no solo dieron cuenta de un proceso de apropiación social del conocimiento y de la cultura, sino que, además, exhibieron un potencial para convertirse en innovaciones sociales, en la medida que, utilizando la cultura como recurso, promovieron alternativas de solución para problemáticas de sus municipios. Asimismo, los autores destacan que los proyectos analizados, partiendo del uso y apropiación de su patrimonio cultural y de las TIC, propusieron, en otros, la creación de redes de trabajo que redundan en la generación de beneficios para la comunidad y en el mejoramiento de su capacidad para actuar.
Con el propósito de establecer cómo estas iniciativas han impactado sus comunidades y cómo esto los lleva a convertirse en referentes de innovación social, se presenta una descripción de cada uno de los proyectos, que incluye los siguientes aspectos: identificación de la problemática, origen de la iniciativa, actividades, y los principales resultados. A partir de los materiales empíricos generados por los participantes en las estrategias pedagógicas, planteadas en el proyecto: microproyectos, activida...
Innovación social y desarrollo económico local
Las investigaciones que se presentan a continuación se seleccionaron teniendo en cuenta su aporte teórico para entender las diversas facetas en las que se evidencia la innovación social en la práctica, especialmente en ambientes rurales, así como su papel dentro del desarrollo sostenible. De este modo, aun cuando no todas estas investigaciones abordan el concepto de innovación social, si coinciden en incluir elementos de análisis susceptibles de integrarse en la construcción de una concepción teórica, y un esquema práctico de la innovación social aplicable, sostenible y replicable.
Las experiencias analizadas por Rodríguez et al. (2011) mostraron ser exitosas en la resolución de problemas comunes, ayudando a la generación de ingresos sostenibles. Esto, en contextos rurales con mercados inexistentes o poco profundos, en los cuales los gobiernos locales probaron ser débiles, el acceso a la información era difícil y las normas en algunos casos obstaculizaban la toma de decisiones y el desarrollo de actividades.
En consonancia con el análisis propuesto en este estudio, Rosales y Urriola (2012) afirman que el desarrollo económico local es una vía para la construcción de la cohesión social de una comunidad, mediante el uso dinámico de las capacidades emprendedoras locales y los recursos de un territorio, generando así nuevas actividades productivas, creación de empleo y reducción de la pobreza (p. 9). En este estudio, realizado en el marco de URB-AL III, se expone la importancia que tiene el fomento de la innovación social y tecnológica en los procesos de desarrollo económico de un territorio, por parte de los gobiernos locales; lo anterior, junto con la inclusión de tres estrategias: la movilización y alineación de los recursos y actores para la consecución de objetivos colectivos, la vinculación e integración de la economía local a los mercados, y el trabajo conjunto de las políticas locales con estrategias generadas en los diferentes niveles de gobierno (Rosales y Urriola, 2012).
Condiciones que favorecen la innovación social
No obstante, hay que tener en cuenta que la innovación social también plantea la existencia de un contexto complejo, pues en medio de las dificultades se promueven las bases culturales para la innovación social, como elemento necesario que hace posible el cambio social (Mulgan, 2006). Este proceso, afirma Kliksberg (2006), impulsó la cohesión social de las personas, permitiéndoles “reconocerse mutuamente, cultivarse, crecer en conjunto y desarrollar la autoestima colectiva” (p. 15); posibilitó la consecución de las metas trazadas; y les ha permitido ser referentes en sus países de origen y en la comunidad internacional.
Rodríguez y Alvarado (2008) plantean que “a menudo las innovaciones sociales surgen en condiciones adversas” (p.13), y aparecen a causa de la poca o nula intervención del Estado y el mercado en la tarea de dar solución a los problemas que aquejan al territorio. Por tanto, se puede entender que las condiciones complejas de un municipio pueden provocar movimientos sociales que busquen mejorar las condiciones de la población; por ejemplo, el poco acceso a recursos (financieros y técnicos) les condiciona a ser altamente innovadores para poder encontrar salidas sostenibles y eficientes en beneficio de su calidad de vida.
Relevancia del capital social, la cultura y la confianza
Bernardo Kliksberg (2006) proporciona un análisis de casos exitosos representativos de América Latina, en los cuales las personas, de forma activa, buscaron dar respuesta a problemáticas presentes en su región, ejecutando soluciones de manera organizada y cooperativa. Es así como Kliksberg, reflexionando en torno a cómo el capital social y la cultura propiciaron el desarrollo económico y social en las regiones analizadas, reconoce que en cada uno de estos casos se propició la creación de confianza entre los actores que estuvieron directa o indirectamente involucrados en el desarrollo de dichas iniciativas, y el respeto por su cultura.

De la idea a la replicabilidad
La característica de novedad de la innovación social resulta ser aplicable en un punto donde se pueden comparar las teorías entre la innovación tecnológica y la innovación social. De acuerdo con Rodríguez y Alvarado (2008), para que una innovación social pueda garantizar características de replicabilidad, es necesario que las ideas se puedan diseminar de forma libre, al considerar que la mayoría de las innovaciones sociales son el resultado de readaptaciones creativas de ideas sobre las cuales ya se ha probado su eficacia.
La innovación social entonces se muestra cómo esas “nuevas ideas que cubren necesidades insatisfechas” (Mulgan, Tucker, Ali & Sanders, 2007, p. 4), que se gestan desde la comunidad, entendiendo que “uno de los métodos más efectivos para generar innovaciones sociales parte de la presunción de que las personas son capaces de interpretar sus propias vidas y problemas, además de ser competentes para resolverlos” (Mulgan, 2006, p. 150). En este orden de ideas, la visión del paradigma democrático de la innovación social establece que las estructuras de poder se conciben desde la horizontalidad, y la comunidad es partícipe del proceso de concepción y ejecución de la iniciativa de innovación social, lo que resulta de un proceso dinámico y no lineal de la innovación (Montgomery, 2016).
Cambio social y Cambio Social y de Comportamiento (CSC)
El CSC en la región es una estrategia central de implementación del programa de UNICEF, que va más allá de la difusión de información: busca la plena participación de individuos y comunidades para provocar cambios tangibles de comportamiento y sociales. Reconociendo que el impacto genuino requiere esfuerzos colaborativos, para UNICEF el CSC en la región se vincula estrechamente con familias, líderes religiosos y comunitarios, trabajadores de primera línea, el sector privado e instituciones académicas para aprovechar sus fortalezas y desmantelar las barreras individuales y sociales que impiden resultados positivos, al mismo tiempo que se fortalecen los sistemas y servicios.
En esta región existen restricciones clave que impiden a los países alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, así como a los niños, niñas, adolescentes y mujeres cumplir con sus derechos. Estas barreras se basan predominantemente en prácticas sociales y culturales y normas sociales y de género. En el ámbito del Cambio Social y de Comportamiento, los cuellos de botella como las "Normas sociales" y las "Prácticas y creencias socioculturales" que no permiten el desarrollo y acceso a derechos de infancias y adolescencias, son especialmente notables en países con gran diversidad cultural y complejidad social.
Actores, participación y empoderamiento
¿Quiénes son los actores protagonistas en el proceso de transformación social? La experiencia sugiere que hay tres cuya importancia es crítica: el individuo, las instituciones de la sociedad, y la comunidad. El incremento de la capacidad de estos protagonistas requerirá una profunda revisión de los supuestos sobre la naturaleza humana. La noción de un “nosotros” y un “ellos” merece atención particular.
Son muchos los que no han podido acceder a la mesa donde se toman las decisiones que afectan a sus propias vidas, por lo que la participación en los sistemas y estructuras de la sociedad es un requisito previo esencial para la transformación social. Sin embargo, para que sea algo más que una simple fachada, la participación debe ser sustantiva y creativa. No es suficiente que las personas sean meras beneficiarias de proyectos, aun cuando tengan voz en ciertas decisiones.
El concepto “empoderamiento” se ha convertido en un elemento integral del pensamiento sobre el desarrollo. El término empoderamiento significa muchas cosas para muchas personas. Sin embargo, nociones como elección, libertad, voluntad, capacidad, participación, autonomía e incremento de recursos aparecen en casi todas las definiciones. De esta manera, es posible alcanzar consenso sobre la idea del empoderamiento como un medio de mejorar la calidad de vida y expandir la base para el bienestar humano.
Medios, referentes y condiciones materiales para el cambio
Un elemento importante para el cambio social son los medios de comunicación. Y en ocasiones tienen un rol negativo, cuando normalizan las conductas inadecuadas, puesto que al informar se piensa que al mostrar ciertas acciones impactantes se muestran las desviaciones de las conductas y en algunos casos, dependiendo de cómo sea el manejo, esta información normaliza este comportamiento. Al mismo tiempo los medios de comunicación pueden ayudar a un cambio social positivo al mostrarnos otras posibilidades de conducta.
Otro elemento relevante para el cambio social son los trendsetters, es decir, las personas que crean tendencias de comportamiento o son las primeras en adoptar nuevos comportamientos, pues pueden ser líderes-generadores de los cambios sociales. Esto tiene que ver con otro fenómeno, los cambios sociales empiezan como algo colectivo pero no como algo masivo. ¿Por qué?, porque se necesitan unas primeras personas que empiecen a cambiar el patrón de comportamiento, a hacerlo visible, ya que eso ayuda a que los demás miren y digan “esta opción de comportamiento es posible”.
Sumado a esto es clave no perder de vista que los cambios sociales, como cualquier acción, tienen condiciones materiales que también tienen que tenerse en cuenta si se quiere motivar un cambio social: por ejemplo, si queremos que las personas usen tapabocas en los lugares públicos, pero por su costo, disponibilidad o condiciones económicas de los ciudadanos no pueden comprarlos, por más que estén motivados a hacerlo no lo van a poder hacer.
Trabajo Social y transformación
Al estar comprometido con la intervención, el Trabajo Social se posiciona como un campo de conocimiento que entrelaza a la técnica y la reflexión crítica, para generar una praxis que permita la formulación de alternativas que aporten a la trasformación de interacciones sociales complicadas. Es por esto, que la pregunta por la transformación social ha transversalizado el ejercicio profesional de las Trabajadoras y los Trabajadores Sociales de diversos campos de actuación, y ante esto, no existe una única respuesta, porque la transformación social es un proceso producto de muchos otros que van más allá de una práctica profesional.
La transformación social, es un proceso, es decir, que no surge de manera inesperada, sino, que se da por medio de un reflexionar profundo de lo ya acontecido; es decir que surge como producto del aprehendizaje. No es posible hablar de transformación sin pensar en el pasado o, mejor dicho, en la historia. La transformación social, no es una categoría que surge en el mundo de la academia y mucho menos por una disciplina del conocimiento específica, su posibilidad de desarrollo varía de acuerdo a las intenciones y necesidades de los actores sociales involucrados.
En el caso del Trabajo Social, de acuerdo con su construcción ontológica (bienestar social) y epistemológica (la cuestión social), se busca una transformación que este direccionada a generar posibilidades de bienestar desde marcos de justicia y equidad social. Esto comprende un actuar (intervención), una reflexión teórica (matriz teórica) y un análisis social-cultural-económico-político (contextualización), por parte de la o el profesional de Trabajo Social.
Preguntas abiertas para avanzar en la transformación social
Muchas preguntas quedan aún por contestar. ¿Cómo podemos medir el empoderamiento? ¿Cómo concebimos el empoderamiento a nivel del individuo, la comunidad y las instituciones sociales? ¿Cómo podemos asegurar que los esfuerzos por ayudar a personas y comunidades a transformarse en protagonistas de su propio desarrollo no refuercen las nociones de “nosotros” y “ellos”, de “desarrollados” y “en desarrollo”?
¿Cómo asegurar que tales esfuerzos ayuden a fortalecer la visión, las capacidades y la fuerza de voluntad, en lugar de crear dependencia? ¿Cómo puede abordarse la transformación social como una empresa compartida de manera universal, en lugar de algo que “los que tienen” impulsan para beneficio de “los que no tienen”? ¿Cómo podemos expresar el poder que viene del amor, el conocimiento, la solidaridad, la veracidad y la sabiduría?
| Dimensión | Aporte de la innovación social |
|---|---|
| Participación ciudadana | Impulsa procesos horizontales y democráticos; comunidad co-crea soluciones |
| Apropiación del conocimiento | Fortalece capacidades locales, sistematiza saberes culturales y técnicos |
| Desarrollo económico local | Genera actividades productivas, empleo y encadenamientos locales |
| Cohesión social | Fomenta confianza, capital social y redes colaborativas |
| Replicabilidad | Promueve diseminación de ideas y readaptaciones creativas |
De conformidad con esto, la investigación aquí presentada parte de una visión participativa de la innovación social, por lo que destaca la importancia de la acción colectiva para la creación y apropiación de estrategias de mejoramiento de la calidad de vida en forma sostenible.