Antiinflamatorios No Esteroideos (AINE) en Personas Mayores

Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) son medicamentos ampliamente utilizados para aliviar el dolor, reducir la fiebre y disminuir la hinchazón e inflamación. Sin embargo, su uso, especialmente en personas mayores, requiere una comprensión profunda de sus mecanismos de acción, riesgos y precauciones para garantizar un tratamiento seguro y eficaz.

¿Qué son los AINE y cómo funcionan?

Los AINE son un grupo heterogéneo de fármacos que actúan principalmente inhibiendo las enzimas ciclooxigenasas (COX). Estas enzimas son cruciales en la síntesis de prostaglandinas (PG) a partir del ácido araquidónico, moléculas lipídicas implicadas en los procesos de dolor, fiebre e inflamación. El bloqueo de estas enzimas reduce la producción de PG, lo que lleva a los efectos terapéuticos deseados.

Tipos de COX y selectividad de los AINE

  • COX-1: Se expresa en casi todos los tejidos del cuerpo y su expresión no cambia en respuesta a la inflamación. Está involucrada en funciones fisiológicas como la protección de la mucosa gástrica y la agregación plaquetaria.
  • COX-2: Es una isoforma inducible de la enzima COX, que se activa principalmente en respuesta a la inflamación. Se propone que es la isoforma más significativa de la enzima COX en la inflamación.

La clasificación de los AINE se basa generalmente en su estructura química y su selectividad hacia estas enzimas:

  • Inhibidores no selectivos: Actúan sobre ambas enzimas, COX-1 y COX-2.
    • Salicilatos acetilados (como la aspirina).
    • Salicilatos no acetilados (como el diflunisal).
    • Ácidos acéticos (como la indometacina, diclofenaco).
    • Ácidos propiónicos (como el ibuprofeno, naproxeno).
    • Ácidos enólicos (como el piroxicam, meloxicam).
  • Inhibidores altamente selectivos de la COX-2 (Coxibs): Se enfocan en COX-2, con un menor riesgo de daño gástrico en comparación con los no selectivos. Ejemplos incluyen celecoxib y etoricoxib.

Es importante destacar que la aspirina, a diferencia de otros AINE, ejerce una inhibición covalente e irreversible de la COX, mientras que la mayoría de los AINE reducen la actividad de la COX mediante una inhibición competitiva.

Efectos terapéuticos de los AINE

Los AINE se utilizan para una amplia variedad de problemas de salud, ayudando a:

  • Aliviar el dolor de leve a moderado.
  • Reducir la fiebre.
  • Disminuir la hinchazón e inflamación causadas por lesiones o enfermedades.
  • Aliviar cólicos y reducir la pérdida de sangre en el sangrado menstrual abundante (algunos AINE).

Historia y desarrollo de los AINE

El uso de remedios con propiedades antiinflamatorias y analgésicas tiene profundas raíces históricas.

Orígenes antiguos

  • Los antiguos egipcios usaban extractos de mirto y hojas de sauce para calmar dolores articulares, como lo documenta el papiro Ebers (1534 a. C.).
  • Hipócrates de Kos (460-377 a. C.) y Galeno de Pérgamo (129-201 d. C.) conocían las propiedades medicinales de las plantas de la familia Salicaceae.

Descubrimiento de la salicina y el ácido salicílico

  • En 1758, el reverendo Edward Stone estudió las propiedades curativas del sauce para tratar los síntomas de la malaria, observando una marcada acción antipirética.
  • En 1824, los farmacéuticos italianos Francesco Fontana y Bartolommeo Rigatelli realizaron la primera extracción del componente activo de la corteza de sauce.
  • En 1829, el farmacéutico francés Henri Leroux aisló cantidades significativas de cristales solubles de salicina pura.
  • En 1838, Raffaele Pirìa extrajo ácido salicílico de la salicina y determinó su fórmula molecular.
  • En 1859, Hermann Kolbe describió y sintetizó químicamente el ácido salicílico.
Imagen de la planta Salix alba (sauce blanco), fuente original de la salicina.

El nacimiento de la aspirina

  • En 1853, Charles Gerhardt demostró por primera vez la reacción del salicilato de sodio con cloruro de acetilo, obteniendo ácido acetilsalicílico (AAS), aunque sin saberlo.
  • En 1888, los laboratorios Bayer establecieron una división de medicamentos. En 1897, Felix Hoffmann, un químico farmacéutico de Bayer, sintetizó un ácido acetilsalicílico (ASA) puro y estable, utilizando una reacción de acetilación. Esta fecha, 10 de agosto de 1897, se considera el nacimiento de la aspirina.
  • Inicialmente comercializada en polvo, la aspirina se lanzó en forma de tabletas en 1904, convirtiéndose en el primer medicamento industrial disponible en esta forma farmacéutica a nivel mundial.

Desarrollo posterior y mecanismo de acción

  • Después de la aspirina, se desarrollaron otros AINE: fenilbutazona (década de 1940), fenamatos (década de 1950), indometacina (década de 1960), propionatos (década de 1970) y oxicams (década de 1980).
  • En 1970, John Vane y su equipo descubrieron que la aspirina bloqueaba la acción de la enzima ciclooxigenasa (COX-1), explicando sus efectos analgésicos, antiinflamatorios, antipiréticos y gastrotóxicos.
  • A principios de la década de 1990, se descubrió una isoforma inducible de COX, denominada COX-2, que parecía ser más significativa en la inflamación y menos importante en la gastroprotección. Esto llevó al desarrollo de inhibidores selectivos de la COX-2, los "coxibs" (celecoxib, rofecoxib), con la expectativa de menores efectos adversos gastrointestinales.

El Ibuprofeno

  • Stewart Sanders Adams, líder de un equipo de investigación en Boots, Inglaterra, es considerado el padre del ibuprofeno. Su trabajo en la artritis reumatoide lo llevó a buscar una sustancia con efectos antiinflamatorios sin los efectos adversos gastrointestinales de la aspirina o los efectos de los corticoides.
  • En 1961, identificaron el ácido propiónico 2-(4-isobutilfenil), que más tarde se conocería como ibuprofeno. Este compuesto no era el más activo, pero sí el menos tóxico y demostró ser eficaz.
  • La patente del ibuprofeno se concedió a Boots en 1962, y fue aprobado como medicamento de prescripción en el Reino Unido en 1969 bajo la marca Brufen.
  • En 1983 en Inglaterra y 1984 en Estados Unidos, el ibuprofeno se convirtió en el primer AINE aprobado como producto de venta libre (OTC) para el tratamiento del dolor y la fiebre.
Infografía sobre la historia del ibuprofeno y su desarrollo.

AINE y personas mayores: consideraciones especiales

El uso de AINE en adultos mayores es frecuente debido a la alta prevalencia de patologías dolorosas, como la osteoartritis y la artritis reumatoide. Sin embargo, esta población presenta una mayor susceptibilidad a los eventos adversos, lo que requiere una evaluación cuidadosa y un manejo precautorio.

Cambios fisiológicos relacionados con la edad

El envejecimiento conlleva cambios estructurales en los órganos y sistemas que afectan la farmacocinética (absorción, distribución, metabolismo y eliminación) y la farmacodinamia de los medicamentos:

  • Absorción: La absorción oral tiene poca relevancia clínica, pero la vía subcutánea o intramuscular puede verse disminuida.
  • Distribución: La menor relación masa corporal magra/peso corporal total aumenta el volumen de distribución de fármacos lipofílicos y disminuye el de los hidrofílicos. Un descenso de proteínas plasmáticas circulantes aumenta la proporción de fármaco no unido, incrementando el riesgo de reacciones adversas.
  • Metabolismo: Disminuyen el número de hepatocitos funcionales, el flujo sanguíneo y el aclaramiento hepático, lo que puede prolongar el tiempo necesario para metabolizar la misma dosis.
  • Excreción: Se caracteriza por una disminución del filtrado glomerular y del aclaramiento de creatinina, lo que reduce la eliminación de los fármacos y requiere ajustes en dosis y frecuencia de administración.

Eficacia de los AINE en ancianos

Según la evidencia, los AINE se han mostrado eficaces en ancianos para el control del dolor de origen reumático (en reposo, con el movimiento, nocturno), la rigidez y la función articular. Sin embargo, la gran diversidad de AINE y variables de eficacia dificulta precisar si un AINE es más eficaz que otro.

Efectos secundarios y riesgos de los AINE en personas mayores

Aunque los AINE son seguros para la mayoría de las personas si se usan correctamente, un uso prolongado, dosis elevadas o la combinación con factores de riesgo aumentan la probabilidad de efectos adversos. Los adultos mayores tienen el doble de probabilidades de presentar efectos secundarios y estos pueden ser más intensos.

Efectos gastrointestinales

Son los efectos secundarios más comunes y preocupantes en personas mayores, incluyendo:

  • Malestar estomacal, acidez, náuseas, gases e irritación estomacal.
  • Úlceras y sangrado gastrointestinal: Pueden manifestarse como vómitos con sangre o heces negras. El riesgo de úlcera y hemorragia aumenta linealmente con la edad y es mayor en ancianos.
  • Este riesgo disminuye al asociarse un protector gástrico (como inhibidores de la bomba de protones - IBP). En pacientes con alto riesgo gastrointestinal (historia previa de sangrado o uso de anticoagulantes) se recomienda un inhibidor selectivo de la COX-2 (coxib) junto con un IBP.

Efectos cardiovasculares

Los AINE, incluidos los inhibidores selectivos de la COX-2, se han relacionado con un aumento del riesgo de eventos cardiovasculares, especialmente si se usan por un largo tiempo o en dosis elevadas.

  • Ataque cardíaco y accidente cerebrovascular: El riesgo es mayor en personas con enfermedad cardíaca o factores de riesgo.
  • Exacerbación de insuficiencia cardíaca: Los AINE pueden interferir con el efecto cardioprotector de la aspirina y elevar la presión arterial, incluso en normotensos, siendo más marcado en hipertensos o en quienes toman diuréticos o IECA.
  • En pacientes con riesgo cardiovascular elevado, se prefiere un AINE no selectivo, aunque estos también tienen riesgo. El naproxeno podría tener un perfil cardiovascular más favorable (aunque la evidencia es pobre).

RIESGOS RENALES DE LOS AINE | PAMI

Efectos renales

La nefrotoxicidad es un riesgo significativo en personas mayores, especialmente en aquellos con afecciones preexistentes.

  • Lesión renal aguda: Disminución repentina del filtrado glomerular por vasoconstricción.
  • Retención de líquidos: Los AINE favorecen la retención, lo que requiere precaución en pacientes con hipertensión, insuficiencia renal e insuficiencia cardíaca.
  • El riesgo de insuficiencia renal aumenta en los primeros 30 días tras el inicio del tratamiento con AINE.
  • Están contraindicados en úlcera péptica activa, insuficiencia renal crónica, insuficiencia cardíaca y de forma relativa en hipertensión arterial.

Reacciones alérgicas

Los AINE pueden causar reacciones alérgicas graves, con síntomas como urticaria, hinchazón facial, sibilancias y choque. Siempre se debe informar al médico sobre alergias previas a medicamentos.

Interacciones farmacológicas

Las interacciones farmacológicas son más notorias en ancianos debido a la polifarmacia. Los AINE pueden interactuar con:

  • Anticoagulantes (como warfarina): Aumentan el riesgo de hemorragia gastrointestinal.
  • Aspirina: Pueden interferir con su efecto cardioprotector al competir por la unión con la COX-1. Se recomienda evitar la administración conjunta de ibuprofeno y diclofenaco con aspirina.
  • Diuréticos e inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (IECA): Los AINE pueden alterar sus efectos antihipertensivos.
  • Corticosteroides: Aumentan el riesgo de daño gastrointestinal.
  • Inhibidores de la bomba de protones (IBP): Aunque se usan para protección gástrica, algunos IBP pueden bloquear los efectos terapéuticos de otros fármacos, como el clopidogrel.

Otros problemas de salud

  • Los AINE pueden empeorar condiciones como la insuficiencia cardíaca y la enfermedad renal.
  • En caso de embarazo o lactancia, se debe consultar al médico o farmacéutico antes de tomar AINE.
  • El consumo de más de 3 bebidas alcohólicas al día aumenta el riesgo de problemas.

Uso seguro de AINE en personas mayores

Para reducir el riesgo de reacciones negativas, se recomiendan las siguientes pautas:

  • Dosis más baja y menor tiempo: Usar la dosis eficaz más baja posible durante el menor tiempo necesario (no más de 3 a 5 días sin consultar a un médico para AINE de venta libre). Los ciclos no deben superar los 3 meses según criterios STOPP.
  • Administración con alimentos: Tomar los medicamentos con alimentos para minimizar la irritación gástrica.
  • Evitar combinaciones: No combinar diferentes AINE, ya que aumenta el riesgo de efectos adversos.
  • Ajuste de dosis: Los AINE de vida media corta son preferibles en ancianos para evitar la acumulación. Se deben evitar AINE de vida media larga como el naproxeno, oxaprozin, oxicams e indometacina, especialmente esta última por su alta proporción de efectos adversos en el SNC y gastrointestinal.
  • Consulta médica: Si se toma aspirina para el corazón, se debe consultar al médico, ya que los AINE pueden interferir con su efecto protector.
  • Antes de una cirugía: Suspender los AINE al menos una semana antes de una cirugía para reducir el riesgo de sangrado.
  • Vigilancia de la salud: Informar siempre al médico sobre todos los medicamentos (recetados, de venta libre, vitaminas, hierbas y suplementos) y cualquier problema de salud preexistente.
  • Controles periódicos: En pacientes de alto riesgo, se deben realizar controles periódicos (cada 2-3 semanas) de creatinina, depuración de creatinina, albúmina sérica total, recuento de plaquetas y función hepática.
Tabla de dosificación recomendada de AINE en ancianos y sus precauciones.

AINE tópicos: una alternativa segura

Los AINE tópicos (cremas, geles) son una estrategia eficaz para reducir la exposición sistémica a estos fármacos. Son especialmente útiles para el dolor en articulaciones superficiales (manos, rodillas), ya que la aplicación local minimiza el riesgo de efectos adversos sistémicos.

Alternativas a los AINE

Antes de recurrir a los AINE, se pueden considerar otras opciones para el manejo del dolor:

  • Compresas frías o calientes.
  • Ejercicios de fisioterapia.
  • Medicamentos como el paracetamol (acetaminofeno), que tiene menos riesgos cardiovasculares y gastrointestinales en comparación con los AINE. Es el de primera elección para el inicio y mantenimiento del dolor persistente leve a moderado, especialmente músculo-esquelético. Sin embargo, en ancianos, especialmente en frágiles, el aclaramiento del paracetamol puede reducirse, y la FDA recomienda limitar la dosis diaria para evitar hepatotoxicidad.
  • El tramadol (con o sin paracetamol) puede ser una opción en casos de analgesia central cuando los AINE conllevan riesgos y el paciente no tolera opioides más potentes.

Recomendaciones generales

Los AINE son herramientas eficaces para el manejo del dolor y la inflamación, pero su uso en personas mayores debe ser extremadamente cauteloso. Es fundamental seguir las indicaciones del médico, evitar la automedicación prolongada y estar atento a cualquier efecto secundario. La comunicación constante con el profesional de la salud es clave para garantizar un tratamiento seguro y adecuado a las necesidades individuales.

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