Anorexia en Adultos Mayores: Causas, Síntomas y Tratamiento

Los trastornos de la alimentación, también conocidos como trastornos de la conducta alimentaria, son enfermedades graves que se caracterizan por alteraciones significativas de la conducta alimentaria. Aunque la preocupación por la salud, el peso o la apariencia es común, algunas personas desarrollan una obsesión con la pérdida de peso, el peso en sí o la forma corporal, y un control excesivo de los alimentos que consumen. Estos patrones pueden ser indicativos de un trastorno de la alimentación.

Las personas con trastornos de la alimentación no eligen tenerlos. Estos trastornos pueden afectar adversamente la salud física y mental, y en algunos casos, pueden poner en peligro la vida. Pueden afectar a individuos de cualquier edad, origen racial y étnico, peso corporal y sexo. Incluso quienes parecen saludables pueden padecerlos y estar extremadamente enfermos, presentando un bajo peso corporal, un peso normal o sobrepeso.

La causa exacta de los trastornos de la alimentación no se comprende completamente, pero se sabe que son afecciones complejas con múltiples factores implicados, incluyendo genes, hormonas y actitudes sociales que promueven ideales de delgadez.

Tipos de Trastornos de la Alimentación

Existen varios tipos frecuentes de trastornos de la alimentación:

  • Anorexia nerviosa: Se caracteriza por una restricción severa del consumo de alimentos debido a una imagen distorsionada de sí mismos o un temor intenso a aumentar de peso. Incluso con un peso peligrosamente bajo, las personas pueden verse con sobrepeso. Algunas también pueden experimentar episodios de atracones y purgas.
  • Trastorno por atracones: Las personas pierden regularmente el control de su alimentación, comiendo cantidades inusualmente grandes de alimentos y, a menudo, tienen sobrepeso u obesidad.
  • Bulimia nerviosa: Se caracteriza por comer en exceso regularmente y luego adoptar conductas poco saludables para evitar aumentar de peso, como el vómito autoinducido o el uso de laxantes. Las personas con bulimia nerviosa pueden mantener un peso promedio o tener sobrepeso.
  • Trastorno por evitación o restricción de la ingesta de alimentos (ARFID): Las personas con este trastorno limitan la cantidad y variedad de alimentos debido a ansiedad, temor a las consecuencias de comer (como atragantarse o vomitar) o aversión a las características de un alimento (apariencia o textura).

Anorexia en Adultos Mayores

La anorexia en las personas mayores no suele estar relacionada con la imagen corporal, a diferencia de la anorexia nerviosa en jóvenes. Se define como la falta total de apetito por la comida y es, a menudo, una consecuencia de la disminución natural del apetito que ocurre con el envejecimiento, resultando en comidas más pequeñas, menos tentempiés y una ingesta más lenta.

Esquema sobre la relación entre el apetito y la edad.

La Anorexia del Envejecimiento y sus Consecuencias

El apetito y la ingesta de alimentos disminuyen con el envejecimiento. Entre los 20 y los 80 años, se produce una disminución de la ingesta energética de aproximadamente el 30%. Si esta disminución es mayor que el descenso normal del consumo de energía, se produce una pérdida de peso. Esta pérdida no solo elimina el tejido adiposo, sino también el músculo esquelético magro, lo que es problemático ya que en personas mayores la recuperación muscular no es habitual.

La pérdida de tejido magro se asocia con:

  • Reducción de la función muscular.
  • Disminución de la masa ósea.
  • Deterioro de la función cognitiva.
  • Anemia.
  • Disfunción del sistema inmunitario.
  • Lentitud en la cicatrización de heridas y recuperación de cirugías.
  • Aumento de la morbilidad y la mortalidad.

El bajo peso se convierte en un problema de salud más significativo en la edad avanzada que el sobrepeso.

Definición de Malnutrición en el Adulto Mayor

La malnutrición en el adulto mayor es tanto una "causa como una consecuencia de la mala salud". Se refiere a una deficiencia de proteínas y energía, con o sin deficiencias de micronutrientes, que se asocian a una disminución del funcionamiento corporal. Las consecuencias fisiológicas, bioquímicas y psicológicas incluyen:

  • Reducción de la inmunidad.
  • Retraso en la cicatrización de las heridas.
  • Disminución de la fuerza y masa muscular, con efectos perjudiciales en la recuperación y rehabilitación.
  • Cambios en el estado de ánimo, la actitud, la autoestima y reducción de la socialización.

Diferencia entre Anorexia e Hiporexia en Adultos Mayores

Es importante distinguir entre hiporexia y anorexia en este grupo etario. La hiporexia significa una reducción del apetito, mientras que la anorexia se define como la falta total de apetito por la comida. La anorexia prolongada es perjudicial, conduciendo a la atrofia de las vellosidades, reducción de la barrera epitelial y de las funciones inmunitarias, lo que disminuye la esperanza de vida.

Causas de la Hiporexia y Anorexia en Adultos Mayores

Diversos factores contribuyen al deterioro de la ingesta, lo que puede conducir a hiporexia y/o anorexia en personas mayores:

Falta de Apetito

La pérdida de apetito puede ser causada por:

  • Enfermedad aguda, dolor o náuseas al comer.
  • Depresión o ansiedad, aislamiento social o vivir solo, duelo u otro acontecimiento vital importante.
  • Aversión a la comida, resistencia al cambio, falta de comprensión de la relación entre la dieta y la salud, creencias sobre restricciones dietéticas, alcoholismo.
  • Sentido del gusto u olfato reducido.

En estos casos, se recomienda ofrecer comidas con mayor concentración de nutrientes, evitar alimentos voluminosos y añadir leche en polvo o aceite a los purés. Es preferible beber agua antes o después de las comidas para no llenar el estómago. Si hay problemas para tragar, el agua fría antes de comer puede estimular el reflejo de masticación y deglución. Para la boca seca, se deben evitar alimentos salados y optar por comidas húmedas y blandas.

Incapacidad para Comer

Factores que dificultan la alimentación incluyen:

  • Confusión, disminución de la conciencia, demencia.
  • Debilidad o artritis en los brazos o las manos.
  • Disfagia (dificultad para tragar), vómitos, EPOC.
  • Condiciones dolorosas en la boca, mala higiene bucal o dentición.
  • Restricciones impuestas por la cirugía.
  • Falta de ayuda para comer en hospitales y residencias.

Falta de Alimentos

Causas relacionadas con la disponibilidad y calidad de los alimentos:

  • Pobreza.
  • Dieta de mala calidad (en el hogar, hospital o residencia).
  • Problemas para hacer la compra y cocinar.
  • Preferencias étnicas no atendidas, especialmente en entornos institucionales.

Medicamentos

Fármacos para enfermedades cardíacas, Parkinson, depresión, demencia, etc., pueden provocar anorexia, disminución o alteración del gusto, sequedad de boca, confusión, y alteraciones gastrointestinales como náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento o dispepsia. El uso incorrecto también puede generar problemas.

Deterioro de la Digestión y/o Absorción

Problemas médicos y quirúrgicos que afectan al estómago, intestino, páncreas e hígado, cáncer, infecciones, alcoholismo.

Alteración de las Necesidades

Aumento o cambio de las demandas metabólicas relacionadas con la enfermedad, cirugía, disfunción de órganos o tratamiento.

Desnutrición Relacionada con la Enfermedad

Algunos estados de enfermedad aguda, como enfermedades crónicas respiratorias, gastrointestinales, hepáticas y renales, cáncer, VIH, SIDA, accidentes cerebrovasculares y cirugía, aumentan el riesgo de desnutrición. Los cambios metabólicos causados por la cirugía, las mayores exigencias para una curación satisfactoria, la sepsis y el estrés del procedimiento aumentan las necesidades de energía. Las proteínas almacenadas en forma de músculo se descomponen para suministrar esta energía. Los pacientes mayores pueden estar ya desnutridos debido a la enfermedad que les llevó a la cirugía, y las necesidades nutricionales seguirán siendo mayores durante la recuperación. Los suplementos nutricionales orales pueden ser útiles en este periodo.

En el caso del cáncer, los pacientes suelen estar desnutridos. Los cambios físicos y metabólicos se agravan por problemas sociales y psicológicos. Los efectos adversos del tratamiento (cambios en el gusto, náuseas, dificultad para tragar) reducen el consumo de alimentos. El cáncer puede llevar al síndrome caquéctico, un estado de cambios metabólicos complejos con anorexia, pérdida progresiva de peso y agotamiento de reservas de tejido adiposo y músculo esquelético. Esta pérdida de peso afecta negativamente la tolerancia al tratamiento y los resultados de supervivencia.

Síntomas de Anorexia Nerviosa (en jóvenes y adultos)

La anorexia nerviosa, que afecta principalmente a adolescentes y mujeres jóvenes, se caracteriza por una baja de peso intensa (Índice de Masa Corporal inferior a 18) y un intenso temor a subir de peso. Los síntomas incluyen:

  • Alimentación extremadamente restringida.
  • Ejercicio intenso y excesivo.
  • Delgadez extrema (emaciación).
  • Intentos incesantes para adelgazar y resistencia a mantener un peso saludable.
  • Temor intenso de subir de peso.
  • Imagen corporal o autoimagen distorsionada.
  • Rechazo a aceptar la gravedad de tener un bajo peso corporal.
  • Amenorrea (ausencia o irregularidad del ciclo menstrual) en mujeres; en hombres, pérdida de interés sexual.
  • Vómitos y uso de laxantes y/o diuréticos.
  • Aislamiento social.
  • Interés exagerado por la alimentación.
  • Tendencia a negar la enfermedad y ocultar los síntomas.

Entrevista psicólogo especialista en bulimia y anorexia

Complicaciones y Consecuencias de la Anorexia Nerviosa

Con el tiempo, la anorexia nerviosa puede provocar varias consecuencias graves para la salud:

  • Pérdida de masa ósea (osteopenia u osteoporosis).
  • Anemia leve.
  • Desgaste y debilidad muscular.
  • Pubertad tardía.
  • Estreñimiento grave.
  • Presión arterial baja.
  • Respiración y pulso lentos.
  • Daños en la estructura y función del corazón.
  • Sensación de cansancio constante.
  • Infertilidad.
  • Daño cerebral e insuficiencia de varios órganos.

La anorexia nerviosa puede ser fatal, con una tasa de mortalidad extremadamente alta en comparación con otros trastornos mentales. Las personas con este trastorno corren el riesgo de morir por complicaciones médicas asociadas con la inanición. El suicidio es la segunda causa principal de muerte en personas diagnosticadas con anorexia nerviosa.

Tratamiento de la Anorexia en Adultos Mayores y Anorexia Nerviosa

Es posible tratar con éxito los trastornos de la alimentación, y la detección y el tratamiento tempranos son cruciales para la recuperación. El tratamiento busca la recuperación psíquica, relacional y nutricional, identificando y resolviendo estresores ambientales y restaurando un patrón de alimentación saludable.

Estrategias para el Tratamiento en Adultos Mayores

El asesoramiento nutricional adaptado individualmente debe iniciarse tempranamente para prevenir deficiencias. La primera opción de tratamiento para ancianos desnutridos es el enfoque "Food First" (la comida es lo primero), que consiste en tomar tentempiés y comidas pequeñas pero frecuentes, con alto contenido energético y proteínico. Esto incluye:

  • Aumento de la frecuencia de las comidas.
  • Maximización de la densidad de nutrientes y energía de los alimentos y bebidas.
  • Enriquecimiento de los alimentos con la adición de grasas y azúcares.

Los suplementos nutricionales orales (líquidos preparados o polvos) se recomiendan solo como complemento y deben administrarse entre comidas, no como sustituto. Se priorizan grasas saludables, pero en casos de desnutrición, cualquier fuente densa en calorías (mantequilla, nata, leche entera, queso) es válida.

Infografía: estrategias de apoyo nutricional para personas mayores

Tratamiento de la Anorexia Nerviosa

El tratamiento de la anorexia nerviosa suele ser multidisciplinario y liderado por un psiquiatra o psiquiatra infantil, incluyendo:

  • Psicoterapia: Individual, en grupo o familiar para identificar y cambiar emociones, pensamientos y conductas preocupantes sobre la comida. La terapia cognitivo-conductual es efectiva, especialmente en personas jóvenes.
  • Atención médica y monitoreo: Para tratar las consecuencias de salud y dar seguimiento al bienestar general.
  • Asesoramiento nutricional: Para ayudar a las personas a comer bien, y a alcanzar y mantener un peso saludable. Se busca restaurar el peso corporal normal (un aumento de 0.5 a 1.5 kg por semana es una meta segura) y los hábitos alimentarios.
  • Medicamentos: Antidepresivos, antipsicóticos y estabilizadores del estado de ánimo pueden ayudar a tratar síntomas concurrentes como la depresión o la ansiedad. No existen medicamentos aprobados por la FDA para tratar directamente los síntomas de la anorexia nerviosa.

En casos graves, puede ser necesaria la hospitalización o un programa de tratamiento residencial, especialmente si hay una pérdida de peso significativa (inferior al 70% del peso ideal), complicaciones de salud (problemas cardíacos, confusión, niveles bajos de potasio) o pensamientos suicidas.

Las familias desempeñan un papel fundamental en el tratamiento, brindando apoyo y alentando a buscar ayuda. Es crucial identificar el trastorno a tiempo, ya que una intervención temprana es fundamental para prevenir complicaciones graves.

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