El abuso sexual y la violación de personas mayores es un tema que rara vez se discute, manteniéndose en gran medida sin ser reportado y no detectado, y por lo tanto, invisible. Con el envejecimiento de nuestras sociedades, se espera que este problema crezca dramáticamente. La conciencia y atención oportuna son cruciales para abordar esta grave violación de los derechos humanos.

La Invisibilidad y el Tabú del Abuso Sexual en la Vejez
Según Rosa Kornfeld-Matte, Experta Independiente sobre el disfrute de todos los derechos humanos por las personas de edad, uno de los desafíos del abuso sexual es la perpetuación del mito de que los extraños son quienes lo cometen. Lamentablemente, la mayoría de los abusadores son miembros de la familia, parientes u otros confidentes típicamente en posiciones de cuidado.
Los estereotipos negativos, como el de que las personas mayores no son seres sexuales, su mayor dependencia de los demás, y su posible lealtad dividida a los miembros del personal o los residentes, son barreras únicas para informar, detectar y prevenir la agresión sexual en hogares de ancianos.
Definición y Tipos de Abuso en Personas Mayores
El abuso de ancianos ocurre cuando un cuidador confiable o un adulto hiere a consciencia a una persona mayor (alguien mayor de 60 años). Este abarca una amplia gama de conductas, tanto intencionales como no intencionales, y se asocia con lesiones físicas, mala salud, daño psicológico, hospitalización repetida, ruina financiera y mortalidad prematura. La polivictimización, es decir, la coocurrencia de múltiples tipos de abuso, es común.
El abuso de ancianos puede ocurrir en el hogar, en un hogar de ancianos o establecimiento de vida asistida, o en público. Los tipos más frecuentes incluyen:
- Abuso físico: Es el uso de la fuerza para provocar una lesión o un malestar físico o psicológico. Incluye agresión contundente o golpe con la mano abierta o cerrada o con un objeto, patadas, empujones, sacudidas, palizas, inmovilización, alimentación forzada y administración injustificada de medicamentos.
- Abuso psicológico o emocional: Se produce cuando una persona usa palabras crueles o duras contra otra persona, o la trata con crueldad o desprecio. Incluye amenazas, insultos, órdenes de mal modo, permanecer en silencio e ignorar al anciano. Puede incluir también la infantilización, que estimula al anciano a depender del abusador.
- Negligencia: Es la falta de provisión de alimentos, medicamentos, cuidados personales u otras necesidades. La negligencia que genera un daño físico o psicológico se considera un abuso.
- Explotación financiera o material: Consiste en el uso ilegal, inapropiado o no autorizado del dinero o propiedad de un adulto mayor para el beneficio o ganancia monetaria de alguien que no es el adulto mayor.
- Agresión sexual: Cualquier forma de intimidad sexual sin consentimiento, por la fuerza o bajo amenaza. Es uno de los tipos de abuso más horribles que pueden sufrir las personas mayores.
Prevalencia del Abuso Sexual en Personas Mayores
Aunque la incidencia verdadera no está clara y los expertos no tienen la seguridad de qué tan común es, dado que muchas víctimas de abuso no lo denuncian o no son conscientes de ello, el abuso de adultos mayores parece ser un problema creciente de salud pública. Varios estudios informan que aproximadamente 1 de cada 10 adultos mayores de 65 años son víctimas de abuso físico, psicológico o sexual, explotación financiera y negligencia.
A nivel mundial, hasta 1 de cada 6 personas que viven en la comunidad ≥ 60 años son víctimas de abuso, y las tasas son más altas en las instituciones de atención a largo plazo. Se estima que una de cada diez personas en hogares de ancianos son víctimas de abuso sexual, pero menos del 30% de estos casos se informan. El abuso en hogares de ancianos es una realidad desafortunada que debemos aceptar.
Los informes de abuso de adultos mayores aumentaron significativamente durante la pandemia de COVID-19. Además, las tasas de abuso físico y emocional, así como los casos de múltiples tipos de abuso, fueron mayores, posiblemente debido a la mayor vulnerabilidad de las víctimas y a un aumento de factores estresantes o desencadenantes que afectan a los abusadores, como el aislamiento social, las dificultades financieras y la mala salud mental.

El Abuso Sexual en Hogares de Ancianos
En los hogares de ancianos, uno de los tipos de abuso más preocupantes es el abuso sexual a personas mayores. A diferencia de un hospital, estos establecimientos son administrados por agencias privadas, y a menudo hay poca información sobre lo que está sucediendo. Se desconoce el número exacto de ancianos abusados sexualmente en hogares de ancianos, pero no hay duda de que no es un número pequeño.
Trágicamente, muchas personas mayores en hogares de ancianos no tienen familia o están aisladas de ella, por lo que no tienen a quién acudir cuando son maltratados. El abusador, en la mayoría de los casos, es alguien del propio hogar de ancianos. El abuso sexual de ancianos generalmente comienza como un toque físico leve y casi siempre es no consensual.
Víctimas Vulnerables en Instituciones
En general, el delincuente selecciona a las víctimas que son más vulnerables, como las que tienen demencia, accidente cerebrovascular y las que están en cama. Las mujeres de edad avanzada son más vulnerables en comparación con los hombres. Las víctimas a menudo tienen demencia y están confundidas. Muy a menudo, el comportamiento de una persona mayor, incluso si tiene confusión, le dirá que algo está mal. Incluso con la demencia, las personas a menudo pueden expresar sus sentimientos si se toma el tiempo de escuchar, observar y tomar nota.
Desafortunadamente, el abuso sexual en personas mayores no siempre es fácil de detectar porque cualquier hematoma o lesión generalmente se atribuye al frágil estado de salud del paciente.
Factores de Riesgo y Perfil de los Abusadores
Factores de Riesgo en la Víctima
El abuso de ancianos es más probable que ocurra si la persona mayor presenta ciertas condiciones. Para la víctima, los factores de riesgo incluyen:
- Deterioro debido a trastornos crónicos.
- Compromiso funcional.
- Deterioro cognitivo.
- Dificultad para comunicar.
- Aislamiento social.
Factores de Riesgo en el Perpetrador
Los abusadores con frecuencia son hijos adultos, aunque también pueden ser otros miembros de la familia o un cuidador contratado o informal. Para el perpetrador, los factores de riesgo incluyen:
- Trastorno por consumo de sustancias o alcohol.
- Enfermedades psiquiátricas.
- Antecedentes de violencia.
- Estrés.
- Dependencia de la víctima (incluyendo arreglos de vivienda compartida).
Consecuencias del Abuso en Personas Mayores
El abuso no solo deja lesiones visibles como moretones, cortes o huesos rotos que a menudo requieren atención médica, sino que también causa dolor emocional y un fuerte estrés que no se puede ver. El estrés motivado por el abuso afecta la manera en que una persona siente, piensa y actúa. Puede hacer que se sientan asustadas, inseguras, tristes, enfadadas o confundidas.
Algunas víctimas se sienten avergonzadas, solas y atrapadas, o incluso llegan a creer, por error, que el abuso es culpa suya. El estrés derivado del abuso puede causar problemas para dormir, en la salud física y en los hábitos de alimentación. También puede llevar a depresión, ansiedad o Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT). Algunas personas pueden recurrir al alcohol, las drogas o las autolesiones para afrontar el abuso, lo que puede causar más daño que bien.
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Prevención y Acción Ante el Abuso Sexual en la Vejez
Es difícil hablar sobre el abuso, ya sea por no saber a quién contárselo, por la manipulación del abusador, por vergüenza, o por el deseo de proteger al agresor, especialmente si es un ser querido. Sin embargo, buscar ayuda es fundamental.
Recomendaciones para Personas Mayores
Si eres una persona mayor, es vital tomar medidas para protegerte:
- Mantente en contacto: Sé socialmente activa y no pases mucho tiempo sola, ya que el aislamiento puede aumentar el riesgo de abuso. Mantén el contacto con familiares y amigos.
- Habla alto: Si el abuso ocurre en el hogar, intenta encontrar el coraje para hablar. Todos tienen derecho a un entorno seguro. Si un familiar es un abusador, considera hablar con otros miembros de la familia o amigos que puedan ayudarte.
- Llama a la policía: Si estás en peligro inmediato, la policía puede ayudar a detener la violencia y conectarte con otros servicios comunitarios.
- Denuncia el abuso institucional: Si el abuso ocurre en un establecimiento de cuidados a largo plazo, infórmalo a la administración del establecimiento y a tus familiares. Si ellos no pueden ayudarte, comunícate con el defensor del pueblo para cuidados a largo plazo de tu estado, cuyo propósito es actuar como abogado.
- Planifica para el futuro: Planifica tu futuro financiero con una o varias personas confiables y asegúrate de que tus finanzas estén en orden. Habla con tu familia, cuidadores y médicos sobre tus deseos de atención médica.
Recomendaciones para Familiares y Amigos
Los familiares y amigos de un adulto mayor pueden ayudar a prevenir el abuso al:
- Mantener el contacto: Llamar o hacer visitas lo más seguido posible. Mantener el contacto con la persona. Si la persona se encuentra en un hogar de ancianos, mantener el contacto con el personal y considerar hacer visitas sorpresa.
- Estar atentos a las señales: Observar cualquier señal de advertencia que pueda indicar el abuso. Una persona mayor debilitada no podrá pensar claramente sobre sus cuidados o comunicar cualquier abuso sufrido.
- Supervisar su bienestar: Asegurarse de que el adulto mayor esté alimentándose adecuadamente y tomando los medicamentos requeridos.
- Vigilar las finanzas (con permiso): Consultar las cuentas bancarias y estados de cuenta de la tarjeta de crédito de la persona, con su permiso, para notar transacciones no autorizadas.
- Preguntar y documentar: Si la persona mayor puede hablar, pregúntale sobre algún signo de abuso que notes, como hematomas, actividad financiera inusual o miedo a los cuidadores. De ser posible, documenta cualquier signo de abuso con fotos, videos o declaraciones escritas.
Pasos para Denunciar y Buscar Ayuda
Si tú o alguien que conoces han sido víctimas de un caso de abuso de ancianos, se recomienda buscar la ayuda de familiares, amigos u organizaciones comunitarias. Muchos estados ofrecen números gratuitos durante las 24 horas para obtener informes de abuso de carácter confidencial. Llama al 911 si la persona mayor se encuentra en peligro inmediato.
También puedes denunciar el abuso a una agencia local de servicios de protección para adultos, similar a los servicios de protección de menores. Todos los estados tienen una agencia de servicios de protección de adultos.
Recuperación y Apoyo Post-Abuso
La gente puede recuperarse del dolor causado por el abuso con la ayuda y el apoyo adecuados. Incluso tiempo después de haber sufrido abuso, el dolor emocional puede tardar en remitir. Es normal tener muchas ideas y sentimientos sobre lo ocurrido. Si una reacción de estrés dura más de unos pocos meses, o incluye recuerdos negativos recurrentes conocidos como flashbacks, podría tratarse de un Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT).
Se recomienda buscar terapia especializada para recuperarse del estrés causado por el abuso, ya sea una reacción de estrés, TEPT, depresión, autolesiones u otras cuestiones. Es importante ser amable y paciente consigo mismo, ya que recuperarse del trauma del abuso lleva tiempo y es un proceso gradual. Buscar el apoyo de familiares, cuidadores o amigos de confianza también es fundamental para la recuperación.