Mascarillas en Personas Mayores: Protección y Cuidado en Contexto de Pandemia

Actualmente, el mundo sigue inmerso en la pandemia global causada por la COVID-19. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), uno de los sectores poblacionales más vulnerables y afectados por el virus son las personas mayores de 65 años. Desde el inicio de la pandemia, Sanidad ya recomendó a los mayores y a sus cuidadores el uso de mascarillas quirúrgicas para evitar la transmisión del virus. La elección de un tipo u otro de mascarilla idealmente debe basarse en la situación específica de la persona, garantizando que el material sea seguro y proteja tanto al usuario como a su entorno cercano.

Persona mayor utilizando una mascarilla quirúrgica en un entorno exterior, con enfoque en la correcta colocación.

Tipos de Mascarillas y sus Niveles de Protección

Es fundamental que, independientemente del tipo de mascarilla que se adquiera, esta cumpla con los requisitos mínimos establecidos por Sanidad. También es importante considerar la durabilidad de las mascarillas, tanto para las personas mayores como para sus cuidadores.

Mascarillas Quirúrgicas

  • Son de un solo uso, con una duración recomendada no superior a 4 horas.
  • Su principal función es evitar que el usuario contagie a los demás, pero no ofrecen protección contra el contagio para quien la lleva.
  • Filtran entre un 60% y un 80% de las partículas.

Mascarillas Filtrantes (Respiradores)

Estas mascarillas ofrecen una protección tanto para el usuario como para los demás, ya que evitan el contagio en ambas direcciones. Existen diferentes tipos con distintas capacidades de filtración:

  • FFP1: Filtran un 78% de las partículas. Aunque sirven para no contagiar a los demás, no evitan el contagio a quien la lleva de forma tan eficaz como otras filtrantes superiores.
  • FFP2 sin válvula: Filtran un 92%.
  • FFP3 sin válvula: Filtran un 98%.
  • También existen otras nomenclaturas como N95, N99 y N100, con capacidades de filtración del 95%, 99% y 100% respectivamente.

Se recomienda su uso en profesionales sanitarios o centros sociosanitarios, o en otras situaciones donde no se pueda mantener una distancia mínima de 2 metros y la exposición sea prolongada en el tiempo. Es crucial saber que las mascarillas FFP2 y FFP3 con válvula, si esta está abierta, solo evitan contagiar a los demás, pero no impiden el contagio de quien la lleva.

Mascarillas Higiénicas (de Fabricación Propia)

  • Pueden confeccionarse con telas de algodón (por ejemplo, de camiseta), franela o trapo de cocina.
  • A mayor número de hilos en la tela, mayor protección, logrando una filtración similar a las mascarillas quirúrgicas (entre 60% y 80%).
  • Su propósito es evitar contagiar a los demás, pero no protegen al usuario del contagio.

Uso Correcto y Mantenimiento de las Mascarillas

Tan importante como el uso obligatorio de las mascarillas es su correcta colocación y mantenimiento para garantizar su efectividad.

Mascarillas: cómo poner y retirar paso a paso

Pasos Clave para la Colocación y Uso

  1. Higiene de Manos: Antes de colocar la mascarilla, es imprescindible lavarse las manos con agua y jabón o con gel hidroalcohólico.
  2. Ajuste Hermético: Las mascarillas deben ajustarse herméticamente al rostro para garantizar su efectividad.
  3. Duración: Respeta la durabilidad recomendada para cada tipo de mascarilla.

Mantenimiento de Mascarillas Higiénicas de Tela

Para asegurar la limpieza y desinfección de las mascarillas de tela, se recomienda:

  • Lavarlas con un detergente normal y agua a una temperatura entre 60º y 90º (en un ciclo normal de lavadora) y dejarlas secar completamente.
  • Otra opción es sumergir las mascarillas en una dilución de lejía 1:50 con agua tibia durante 30 minutos, enjuagando bien posteriormente.
  • Si la mascarilla es de tela, se recomienda lavarla con algún detergente o jabón hipoalergénico, enjuagar bien y plancharla. De esta forma, nos aseguraremos de que se encuentra limpia y libre de productos que puedan contribuir a causar alteraciones en la piel.

Impacto en la Piel por el Uso Continuado de Mascarillas

Las medidas de protección física contra el coronavirus, como el uso de mascarillas, han sido clave para el control de la pandemia, pero también han provocado la aparición de posibles problemas en la piel.

Infografía ilustrando los problemas de la piel asociados al uso prolongado de mascarillas (rozaduras, acné, irritación).

Factores que Agreden la Piel

Factores como el sudor bajo las mascarillas (acrecentado por las temperaturas elevadas), la fricción continua y la presión sobre puntos específicos del rostro (nariz, mejillas, orejas y frente) pueden agredir la piel. La piel debajo de la mascarilla se ocluye y se humedece por los vapores de la respiración, no respirando adecuadamente.

Cuidado y Tratamiento de la Piel

En este contexto, la limpieza y una hidratación continuada son elementos clave para cuidar la piel del rostro ante la utilización prolongada de mascarillas. Aunque las mascarillas más rígidas y potentes, como las FFP2 o FFP3 (generalmente usadas por personal médico), pueden generar problemas por presión o fricción prolongada, existe cierto tipo de mascarilla que produce más problemas a la piel que en las más rígidas y potentes.

Una lesión común por mascarilla puede ser tratada con cremas y una correcta limpieza. Es fundamental evitar jabones fuertes y aguas muy calientes, ya que podrían aumentar las irritaciones o lesiones cutáneas.

Eficacia General y Uso en Entornos Específicos

La utilización de mascarillas en centros hospitalarios es una medida eficaz para reducir la propagación de enfermedades respiratorias. Su efectividad depende del tipo y del uso correcto. Sin embargo, cualquier porcentaje de protección siempre es mejor que no emplear este método de barrera.

En entornos sanitarios, médicos, personal de enfermería, de limpieza y pacientes deben utilizar mascarilla para protegerse y proteger a los demás, especialmente al respirar, toser o estornudar.

tags: #ancianos #con #mascarilla