El dispositivo Ato acerca la tecnología a adultos mayores mediante una interfaz de voz sin pantalla ni menús, promoviendo la inclusión digital y combatiendo el aislamiento.

El Nacimiento de Ato: Una Solución Personal
Juan Cereigido, radicado en San Francisco, desarrolló Ato como respuesta a un desafío personal: acercar la tecnología a su abuelo, Roberto Cereigido, a quien cariñosamente llamaba Beto y "Ato". Beto, un hombre que había rechazado la tecnología toda su vida y vivía solo tras la muerte de su esposa, se convirtió en la inspiración para crear un puente tecnológico.
La idea inicial fue construir un dispositivo que funcionara con la voz, sin pantallas ni menús, facilitando la comunicación y el acceso a información. Lo que comenzó como un prototipo para enviar recordatorios a su abuelo evolucionó hasta convertirse en un dispositivo capaz de mantener conversaciones simples, informar sobre el clima, reproducir música o la radio, y ofrecer recordatorios cotidianos.
EJERCICIOS DE CONCENTRACIÓN PARA ADULTOS MAYORES
Funcionamiento y Diseño de Ato
Ato se distingue por su simplicidad y accesibilidad. El dispositivo no posee pantallas, eliminando la complejidad de menús e interfaces visuales. Su manejo se realiza a través de una perilla de volumen y un único botón. Una vez configurado con internet, no requiere un teléfono adicional para su funcionamiento.
Cada unidad se personaliza antes de llegar al hogar del usuario. La familia completa un formulario con información básica sobre la persona, incluyendo nombre, condiciones médicas, rasgos de personalidad e intereses. Estos datos permiten que el dispositivo, al encenderse por primera vez, ya sepa con quién va a hablar y adapte sus interacciones.
La parte funcional del dispositivo se mantiene constante, aunque el aspecto exterior pueda variar. La ausencia de pantallas es la característica más destacada, haciendo que la interacción sea puramente auditiva y conversacional.
El Impacto de Ato: Combatiendo el Aislamiento
El objetivo principal de Ato es reducir las situaciones de aislamiento entre las personas mayores, aportando una forma de presencia constante en su vida diaria. El dispositivo fomenta la actividad mental y fortalece los vínculos familiares a través de la tecnología.
Una vez configurado, Ato puede:
- Mantener conversaciones simples.
- Informar sobre el clima.
- Reproducir música o la radio.
- Ofrecer recordatorios cotidianos.
- Iniciar conversaciones si detecta silencio prolongado.
La arquitectura de Ato prioriza la privacidad y la autonomía de los usuarios, ya que no graba conversaciones. El modelo opera en tiempo real, voz a voz. A futuro, se evalúan herramientas opcionales vinculadas a la memoria familiar, como biografías auditivas o registros elegidos, pero la decisión actual es no almacenar datos de las interacciones.

El Camino del Desarrollo y la Inversión
El proyecto Ato, desarrollado inicialmente en Buenos Aires, dio un salto significativo al trasladarse a San Francisco, la meca tecnológica mundial. Tras superar diversas etapas de experimentación y prueba con familias reales, el equipo se prepara para lanzar la versión final en marzo, lo que implicará un diseño listo para producción en serie y la búsqueda de una nueva ronda de inversión para producir cientos de miles de unidades.
El proceso de desarrollo ha sido explícito desde el inicio: los compradores adquieren una versión temprana y colaboran activamente en su mejora. Juan Cereigido y su socio, Gaspar Habif, han trabajado incansablemente, probando el dispositivo con familias reales hasta el último momento.
El Papel de Mario Pergolini
Un punto de inflexión clave en la historia de Ato fue el respaldo del empresario Mario Pergolini. Tras conocer su interés en soluciones tecnológicas para adultos mayores, el equipo de Ato se acercó a él. La reunión inicial evolucionó rápidamente, y Pergolini decidió invertir, convirtiéndose en el primer apoyo concreto del proyecto.

Expansión Global y Futuro de Ato
Actualmente, hay más de cuatrocientos dispositivos Ato funcionando en Argentina, Estados Unidos, España y México, con un envío semanal de cincuenta unidades. El dispositivo opera en más de cincuenta idiomas, lo que lo hace especialmente apto para contextos bilingües.
El proyecto proyecta su expansión inicial en Estados Unidos y Argentina, con un enfoque en la venta directa a familias y en acuerdos con residencias geriátricas y centros de assisted living. La versión final prevista para marzo estará lista para producción a gran escala, consolidando la misión de Ato de conectar a los adultos mayores con la tecnología de una manera significativa y humana.
Más allá de los mercados y las proyecciones, el núcleo de Ato permanece intacto: nació de una relación real y busca habilitar encuentros a través de la palabra dicha, marcando el inicio de una nueva era de la oralidad digital.