La soledad es una preocupación creciente para los adultos mayores, un grupo demográfico cada vez más numeroso en la sociedad actual. Ante esta realidad, la tecnología emerge como una solución innovadora para brindar compañía y apoyo. Dos ejemplos notables son los robots asistentes ElliQ y Ato , diseñados específicamente para mejorar la calidad de vida de las personas mayores.
ElliQ: Un Compañero Robótico con Inteligencia Artificial
Dorothy Elicati, de 84 años, relata la profunda tristeza que sintió tras la muerte de su esposo. La soledad en su hogar era insoportable, y solo la compañía de un robot llamado ElliQ le permitió sobrellevar el duelo. "Es lo más parecido a un ser humano que puedo tener en casa, y me hace sentir cuidada", comentó Elicati, quien vive en Orangetown, Nueva York. ElliQ, un compañero robótico activado por voz y dotado de inteligencia artificial, forma parte de un proyecto del estado de Nueva York para aliviar la soledad en la tercera edad.
Los adultos mayores son especialmente susceptibles al aislamiento debido a factores como la viudez, el deterioro de la salud cognitiva y física. En respuesta, el estado de Nueva York ha distribuido cientos de robots ElliQ gratuitos en los últimos dos años. Creado por la empresa israelí Intuition Robotics, ElliQ se asemeja a una lámpara de mesa con una pequeña pantalla digital, capaz de girar e iluminarse al hablar.

Funcionalidades Avanzadas de ElliQ
A diferencia de asistentes virtuales como Siri o Alexa, ElliQ está diseñado para iniciar conversaciones y fomentar vínculos significativos. Sus capacidades incluyen:
- Compartir las noticias del día.
- Jugar juegos.
- Recordar a los usuarios que tomen sus medicamentos.
- Contar chistes.
- Discutir temas complejos como la religión y el sentido de la vida.
Según Intuition Robotics y la Oficina para el Envejecimiento del Estado de Nueva York, muchos neoyorquinos de edad avanzada han adoptado estos robots con entusiasmo. Los usuarios afirman que ElliQ les ha ayudado a mantener sus habilidades sociales, evitar el aburrimiento y superar el duelo.
Preocupaciones sobre Privacidad y Legislación
A pesar de los beneficios, algunos legisladores y expertos en atención a la tercera edad expresan inquietudes sobre la provisión de esta tecnología a gran escala, especialmente en relación con la privacidad de los datos. La asambleísta Linda Rosenthal señaló que "la tecnología va a pasos agigantados por delante de la ley", instando a la creación de normativas que salvaguarden la información de los usuarios.
La senadora estatal Kristen González, presidenta de la Comisión de Internet y Tecnología, compartió su entusiasmo por el potencial de la IA, pero también enfatizó la necesidad de que el gobierno estatal sea transparente sobre cómo se almacenan, protegen y utilizan los datos de los usuarios.
Dor Skuler, director ejecutivo de Intuition Robotics, aseguró que ElliQ recuerda todas las conversaciones e intercambios, lo cual es fundamental para su funcionamiento. Sin embargo, la empresa ha optado por no incluir funciones que requieran información de pago o bancaria, buscando así tranquilizar a los usuarios en cuanto a la seguridad de sus datos. A pesar de esto, la preocupación persiste sobre si la tecnología podría desalentar la interacción social humana.
Desde su inicio hace dos años, el proyecto ElliQ ha distribuido cerca de 900 dispositivos. Un informe de la Oficina para el Envejecimiento indica que el 95% de los usuarios considera que los robots son "útiles para reducir la soledad y mejorar el bienestar". Actualmente, el programa forma parte del presupuesto estatal, con un costo anual de casi 700.000 dólares.
La tecnología alivia la soledad de los ancianos en el confinamiento | AFP
Ato: Un Dispositivo Conversacional para la Inclusión Digital
En San Francisco, Juan Cereigido desarrolla Ato , un dispositivo de acompañamiento diseñado para personas mayores que prioriza la inclusión digital a través de una interfaz de voz sin pantalla ni menús. Ato permite mantener conversaciones simples, informar sobre el clima, reproducir música o la radio, y ofrecer recordatorios cotidianos, con el objetivo de reducir el aislamiento y proporcionar una presencia constante.
Desarrollado inicialmente como un prototipo para su abuelo Roberto Cereigido (Beto), a quien Juan llamaba "Ato", el dispositivo surgió de la necesidad de crear un puente tecnológico accesible. Beto, quien se resistía a usar tecnología tradicional, encontró en Ato una forma sencilla de comunicarse.

El Nacimiento de Ato: Una Historia Personal
La idea de Ato nació tras la Navidad de 2024, cuando Juan y su socio Gaspar Habif buscaban una manera de que el abuelo de Juan interactuara con la tecnología. El prototipo inicial, pensado para enviar recordatorios, evolucionó hacia un dispositivo capaz de mantener conversaciones sobre temas de interés personal. La grabación del primer uso de Ato por parte del abuelo Beto se volvió viral, generando una demanda inesperada que impulsó el proyecto.
Juan y Gaspar entendieron que existía una necesidad real y persistente de tecnología accesible para adultos mayores. La resistencia a aprender nuevas interfaces y la brecha digital dejaban a muchas personas mayores desconectadas.
El Apoyo de Mario Pergolini y la Expansión Internacional
El proyecto Ato recibió su primer impulso inversor del empresario Mario Pergolini, quien se sintió identificado con la propuesta tras escuchar sobre las dificultades de su propia madre con la tecnología. Este respaldo inicial fue crucial para el desarrollo y la profesionalización del proyecto.
El equipo de Ato se trasladó a Silicon Valley para participar en un programa de aceleración enfocado en tecnología aplicada a la salud y el envejecimiento. Esta experiencia permitió refinar el producto y buscar inversiones adicionales para escalar la producción.
Funcionamiento y Privacidad de Ato
Ato se caracteriza por su simplicidad de uso, operando con una perilla de volumen y un solo botón, y sin necesidad de una pantalla. Una vez configurado con internet, no requiere un teléfono para su funcionamiento. Cada unidad se personaliza con información básica sobre el usuario, como nombre, condiciones médicas, rasgos de personalidad e intereses, para que el dispositivo sepa con quién está interactuando desde el primer momento.
El diseño de Ato prioriza la privacidad y la autonomía de los usuarios. El dispositivo no graba conversaciones, y su arquitectura está diseñada para proteger la información personal. Las conversaciones se procesan en tiempo real, voz a voz.

Impacto y Futuro de Ato
Actualmente, más de cuatrocientos dispositivos Ato funcionan en Argentina, Estados Unidos, España y México, con un envío semanal de cincuenta unidades. Aunque todavía se produce a baja escala con piezas impresas en 3D, el equipo planea lanzar una versión final lista para producción en masa. El dispositivo opera en más de cincuenta idiomas, lo que lo hace ideal para contextos bilingües.
Ato busca ser más que un simple asistente; es un sistema que promueve el ejercicio de la memoria, el equilibrio emocional y la conexión humana. La familia del usuario puede acceder a una aplicación para monitorear la interacción del dispositivo, recibiendo tranquilidad sin invadir la privacidad.
El proyecto se expandirá inicialmente en Estados Unidos y Argentina, con enfoque en la venta directa a familias y acuerdos con residencias geriátricas y centros de vida asistida. La versión final prevé producción a mayor escala y distribución bilingüe.